Mauricio Martínez y un semestre ?muy positivo?
Mauricio Martínez es un entrenador notoriamente identificado con Unión y Progreso. Sin embargo, un proyecto profesional que lo sedujo lo hizo, meses atrás, cambiar de rumbo y desembarcar en Independiente, acérrimo rival del tricolor.
A meses de su llegada al rojinegro, dialogó con El Eco de Tandil acerca del primer tramo de su gestión y su intervención como director técnico de la selección tandilense que fue subcampeona en el Zonal de juveniles:
?Ha sido un semestre muy positivo, tanto en los resultados como en el nivel de juego. Hay cosas por mejorar, pero dentro de lo que nosotros teníamos previsto las cosas marcharon muy bien?.
-¿Lo más destacable ha sido la victoria ante Mar del Plata en el Zonal?
-Sí, y similar fue el triunfo ante Quilmes de Mar del Plata por la Liga Junior. Eso tuvo también un sabor muy especial, porque se trata de un rival muy fuerte. Fue la primera alegría del año. Lo del Zonal también fue una gran satisfacción, porque hacía muchísimos años que no se le ganaba a Mar del Plata en esa categoría. Encima, se logró como visitante, en la cancha de Kimberley, que estaba llena de gente. Hicimos un juego brillante, nos salió todo bien, de otra manera no podríamos haber ganado. Fue un premio al enorme esfuerzo que hicieron los chicos.
-¿Con esa victoria ante Mar del Plata supusieron que estaban para campeones?
-Sí, ocurre que nos perjudicó un poco el fixture. Si nosotros, en medio de los dos partidos, hubiésemos tenido otro juego ante un rival accesible quizá podríamos haber hecho rotar el equipo y llegar mejor al choque con Olavarría. Después de ganarle a Mar del Plata sabíamos íntimamente que estábamos en condiciones de competir en buena forma, pero a la vez manejábamos la sensación de que el cansancio nos iba a jugar una mala pasada. Y esto fue lo que pasó, jugamos bien el primer cuarto y después nos superaron en todo sentido.
-Tandil llevó al Zonal una selección con la base de Independiente. ¿Se dio por tu conocimiento de esos jugadores o porque son los mejores de la ciudad?
-Por ambas situaciones. Cuando nos dieron la selección, había sólo una semana de trabajo, entonces era más fácil representar a la ciudad con casi todo el plantel de Independiente, con el que veníamos trabajando desde varios meses atrás. Citar jugadores de otros clubes hubiera demandado un tiempo mayor para ensamblarlos en el equipo. Además, en Tandil hubo poca competencia, entonces yo no conocía demasiado a los chicos de otros equipos. De Unión conocía algunos, de hecho citamos a dos jugadores (los hermanos Matías y Santiago Liset) que no pudieron estar, y después llamamos uno más (Gonzalo Fernández).
-¿Te costó en su momento tomar la decisión de dejar Unión para sumarte a Independiente?
-Sí, también me sorprendió que me fueran a buscar. Como vi que la oferta era seria y tentadora, lo pensé junto a mis allegados y tomé la decisión. No me costó, porque yo había estado tres años y medio sin dirigir, volví a hacerlo por cuatro meses y me entusiasmé nuevamente. Tenía ganas de trabajar, y estoy muy contento en este cargo.
-¿Qué relación mantenés con Carlos Zulberti?
-Es diaria, muy fluida. El es el coordinador del básquetbol menor, entonces todo el tiempo estamos compartiendo criterios. Cuando llegué al club él me dio un pantallazo general sobre las características de los jugadores que había, y la conexión que debíamos tener con el equipo de TNA o de la primera local. La idea es que juveniles y cadetes de segundo año vayan trabajando de manera similar a lo que después encontrarán en la categoría superior.
-El plantel de Liga Junior se integró con algunos cadetes. Existe un proyecto de formar un equipo competitivo a largo plazo.
-Claro, la idea del club es potenciar a los cadetes para que estén preparados cuando les toque arribar a una instancia superior. La Liga Junior es un tema complicado por el estudio de los chicos. De pronto, formás un jugador varios años y cuando está por pegar el salto a primera se te va a otra ciudad, y no tenés cómo retenerlo, no son jugadores profesionales.
-También se proyectó la idea de reclutar jugadores.
-Sí, se barajó esa posibilidad, apuntando a cubrir puestos en los que tenemos algunas falencias. De todas formas, en Liga Junior hemos estado cerca en cuanto al nivel. Salvo Estudiantes de Olavarría, nadie nos pasó por arriba. Algunos juegos los hemos perdido por no cerrar bien. Reclutando uno o dos jugadores, algo que hace cualquier equipo de Liga Junior, estaríamos haciendo un equipo muy competitivo.
-¿Creés que Matías Gutkin tiene buenas chances en esta oportunidad que le surgió en Atenas?
-Creo que sí, le deseo lo mejor porque es un chico sensacional. No te falta a un entrenamiento, trabaja muy fuerte, le encanta el básquetbol y tiene muy buenas condiciones para practicarlo. Nosotros en la Liga Junior lo hemos sacrificado un poco, en beneficio del equipo lo pusimos cerca del canasto cuando su fuerte es el tiro de tres puntos. Igual, eso en ciertas oportunidades le sirvió porque le tocaban marcadores más pesados, que no podían seguirlo hasta el perímetro.
-De los últimos años de Liga Nacional de Independiente, sólo Juan Pablo Trapote tuvo minutos importantes en cuanto a jugadores formados en el club. ¿Avizorás una camada que pueda cambiar esta situación?
-Hay muy buenos jugadores, con condiciones deportivas y humanas para llegar.
-¿Por ejemplo?
-Ezequiel Barroso, es un chico muy fuerte físicamente, tiene que mejorar algunas cositas, como el carácter o el manejo de determinadas situaciones, pero tiene muchas condiciones. Gastón González tiene virtudes fantásticas, en alguna categoría puede jugar de 2, 3, 4 ó 5. Si se estira unos centímetros, me parece que podrá jugar en niveles importantes. Destaco también a Lautaro Lanusse, un cadete con mucho gol exterior y muy buena lectura del juego. También tenemos a Jonathan Carabajal, un chico de 2,02 metros que ha mejorado muchísimo, ya estuvo citado en planes de altura, y en Mar del Plata muy seguido preguntan por él. Y Matías Gutkin. Ellos cinco están en condiciones de, a futuro, jugar en alto nivel y darle alegrías al club.
-¿Carabajal, por su talla, es de esos jugadores para trabajarlos personalizadamente?
-Sí. Mide más de dos metros, tiene un muy buen lanzamiento de frente al aro. Pero tiene que mejorar, sobre todo la parte física, con mucha dedicación al gimnasio, algo que no está teniendo en este momento. Sería una lástima desperdiciar su altura, porque en la zona escasean jugadores así.
-¿Te gusta más dirigir en formativas o primera división?
-Cuando dirigí primera por última vez en Unión, ya tenía ganas de estar en inferiores, más que nada en las cercanas a primera. Porque con esos jugadores podés hacer un desarrollo. En primera se depende mucho del dinero que tenga el club, y a los jugadores de esa categoría ya no los podés mejorar demasiado, sólo ajustar algunos detalles.
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