Máximo González sueña con llegar a ser top 50
Con vistas al comienzo de una nueva gira de torneos sobre polvo de ladrillo, la cual tendrá su corolario en Roland Garros, la máxima cita del tenis mundial en cuanto a canchas lentas, Máximo González pasó por su Tandil natal, donde se reencontró con sus afectos y robusteció su preparación.
Con Pablo Fuentes como soporte en lo técnico y Germán Groppa apuntalándolo físicamente, ?Machi? trabajó a diario en el club Independiente y hoy emprenderá su viaje hacia Buenos Aires, donde cumplirá sus últimos días de trabajo antes de volar hacia Houston, localidad estadounidense en la cual regresará a la competencia la semana próxima.
En diálogo con El Eco de Tandil, el número 75 del ranking mundial que confecciona la ATP se refirió a diversos temas vinculados a su actualidad tenística, expresando su anhelo de llegar a fin de año con un lugar entre los 50 mejores:
-¿Con qué objetivos venís cumpliendo esta temporada?
-En el comienzo me planteé llegar a estar top cien lo antes posible, a través de los ATP jugados en Sudamérica. Lo logré, llegué al puesto 75 y estoy muy contento por ello. Mi objetivo para lo que queda del año es tener un lugar entre los mejores 50.
-¿Te sorprendió tu producción en Buenos Aires o la esperabas de acuerdo a cómo venías trabajando?
-Venía bien. Comencé con buenos resultados, en un Challenger en Chile y en el ATP de Viña del Mar, en el que pasé la clasificación y luego perdí con Fernando González teniendo set points en ambos sets y siendo, en cuanto al resultado, quien más fuerza le hizo. En ese momento sentí que estaba para hacer cosas grandes. A Buenos Aires fui con mucha confianza a jugar la clasificación, zafé en el segundo partido de dos match points y pude meterme al cuadro principal. En primera ronda logré pasar a Moyá, después me tocó Braian Dabul a quien conozco mucho y pude sentirme muy bien y ganarle, y ya en cuartos terminé perdiendo con ?Pico? Mónaco, que es muy amigo mío, algo que creo que me jugó un poco en contra.
-¿Los resultados positivos vienen acompañados de un rendimiento que acaso sea de lo mejor de tu carrera?
-Creo que sí, auque el año pasado pude llegar a las semifinales de un ATP (en Umag, Croacia) ganándole a jugadores como Karlovic. Pero en 2009 arranqué bien de entrada, logrando resultados importantes en varios torneos y rindiendo en un nivel parejo. He encontrado la regularidad que me ha faltado en otros años, en los que jugaba bien dos ó tres semanas y de pronto me caía.
-El tema de la posición en el ranking es importante no sólo desde lo anímico, sino también para poder ingresar a torneos importantes sin pasar por la qualy.
-Ni hablar, tenía como meta llegar a estar entre los cien, para poder ingresar directamente a Roland Garros, el torneo que siempre quise jugar. El año pasado pude disputarlo (perdió con el ruso Mikhail Youzhny en segunda ronda tras vencer al croata Roko Karanusic en la primera), luego de pasar la clasificación, pero sería bueno ingresar directamente. Hoy estoy en el puesto 75, como en determinado momento del año anterior, pero con muchos menos puntos por defender. Siento que puedo seguir subiendo y terminar el año entre los mejores 50.
-¿La prematura eliminación en Bogotá se debió al desgaste físico que te demandó ser campeón en Chile?
-Sí, fue un poco de todo. Antes había entrenado una semana en Buenos Aires con el equipo de Copa Davis. Llegué a Chile el domingo a la tarde, comencé a jugar el lunes y tuve cinco partidos. De inmediato me fui a Colombia, con casi 3000 metros de altura, a lo cual no estoy acostumbrado, todo me pareció muy diferente. Pude ganar en primera ronda (al local Carlos Salamanca) un partido que tenía casi perdido, yendo abajo 7-5 y 5-2. Lo di vuelta y lo gané 7-5 y 7-6. En octavos ya no tuve chances (ante el bahiense Diego Alvarez). Yo no me había podido adaptar todavía, con Mariano (Zabaleta) llegamos el lunes a la madrugada y recién ese día a la noche recibimos las raquetas, por lo que perdimos un día de entrenamiento. El martes jugamos un poco y enseguida se largó a llover, así que debutamos casi sin entrenar allí. Todo eso se notó en el resultado, Mariano perdió en primera ronda y yo en segunda, después de zafar en el primer partido.
-Ante la baja de tantos jugadores, ¿pensaste que podrías tener un lugar en el equipo de Copa Davis que superó a Holanda?
-En principio fui a entrenar con el equipo, sin pensar en ningún momento que podría estar en la serie. Pero de pronto se bajaron Del Potro, Nalbandian, Acasuso y Calleri, y se comenzó a hablar de que podía llegar a estar. Yo me sentía muy bien, tengo un muy buen ranking de dobles porque el año pasado me fue bien con Juan (Mónaco). Estaba entre Vassallo Argüello y yo, y finalmente le tocó a él, que lo tenía muy merecido porque ha tenido un muy buen comienzo de año.
-Se viene una gira con torneos importantes sobre polvo de ladrillo. ¿La encarás con más ambición que nunca?
-Sí, nunca había llegado tan bien como este año. Tengo ranking para ingresar directamente a un Grand Slam, no a un Masters 1000. Pero en otros torneos de ATP ya no tengo que pasar por la qualy, como me ocurría el año pasado. Ahora me voy a jugar a Houston un ATP, luego a Estoril, y en ambos torneos ingreso directamente. Después quizá juegue la clasificación del Masters 1000 de Madrid y posteriormente la Copa del Mundo de Naciones en Düsseldorf, con Juan Martín (Del Potro) y ?Pico? (Mónaco).
-Sacando a Nadal que está en otro nivel, ¿sentís que en polvo de ladrillo podés jugarle de igual a igual a cualquiera?
-Sí, me siento muy bien en esa superficie y capacitado para darle pelea a quien sea.
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