Medioambiente enfatizó que los puntos limpios son una política de separación en origen de los residuos
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El responsable de la Dirección de Medioambiente, Héctor Creparula, analizó la tarea que lleva adelante el Municipio para el tratamiento de los residuos y detalló las alternativas tendientes a avanzar en los distintos barrios. Frente a las demandas de la ONG Punto Verde, de la Mesa Girso y vecinos del barrio de Graduados Universitarios, sostuvo que los puntos limpios son una política de separación en origen, al tiempo que anunció que abrirán uno en Villa Aguirre y otro en María Ignacia.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl funcionario, que es licenciado en gestión ambiental, advirtió que se confunden los conceptos en el proceso de los residuos, donde las etapas son la generación, la recolección y la disposición. “Estamos discutiendo que la generación se haga diferenciada para tener una recolección diferenciada”, dijo y señaló que “hay gente que está generando diferenciadamente los residuos para los puntos limpios, mucha gente, y es cada vez más”.
Evaluó que la recolección diferenciada, como reclamó el barrio de Graduados, es dar otro paso, pero el Municipio aún no tiene su sistema adaptado y tampoco el de la disposición. “La recolección básicamente es la misma, es decir que se podrían levantar tres días a la semana una cosa y dos otra. No sería un inconveniente, pero también está la disposición. Es bárbara la idea de separar en origen, pero nosotros al final todavía tenemos un sistema que es mucho mejor que otras ciudades, pero es de disposición conjunta. Tenemos que trabajar también desde ese lado. Básicamente el sistema de recolección está en el medio y nosotros tenemos que trabajar de las dos puntas hacia adentro, es el último en cambiar”, fundamentó.
Sobre la disposición final, Creparula advirtió que Tandil tiene un relleno sanitario y si se descarta la cobertura del Ceamse de Capital, Conurbano, La Plata y el gran La Plata, “son muy poquitas las ciudades que lo tienen. La inmensa mayoría todavía tiene un vertedero o basurero controlado o un basurero a cielo abierto. Parece sencillo, pero no es lo mismo cuando se controla el lixiviado, cuando hay una membrana o una celda planificada, a tener un vertedero controlado que se tapa con tierra o un vertedero a cielo abierto”.
El responsable de Medioambiente precisó que “nuestra línea de trabajo va por la separación en origen, pero dando pasos más cortos como en el caso de los puntos limpios” y aclaró que “los puntos limpios son separación en origen. La gente que va es la que tomó la decisión y separa en origen, que es muchísima pero no es toda la ciudad”.
Ampliar la oferta
El licenciado en gestión ambiental marcó que creció la población que separa los residuos en los dos años que cumplió la estación de Maipú entre Alsina y Roca, entonces el desafío es ampliar la oferta de lugares en miras a tener la mayor cobertura geográfica posible.
En esta línea, anunció que “estamos planificando un tercer Punto Limpio para la ciudad, en la zona norte, por el Hipódromo, sobre Darragueira, y este año, otro para María Ignacia (Vela). Se diagrama dar la posibilidad de no tener que hacer demasiado recorrido para poder llevar los residuos. A partir de ahí, las transformaciones posteriores, como tienen que ser la recolección y la disposición, son cambios estructurales muy grandes. Hay que tomar la decisión política y hacerlos conjuntamente con toda la sociedad”.
El balance de las dos estaciones
En relación al volumen que llega a los puntos limpios, aseguró que crece la población que opta por separar. “Nosotros tenemos cuantificados los residuos que les vamos entregando a las distintas instituciones y todos los años juntamos cada vez más”, destacó.
En cuanto a los números, indicó que reciben entre 1000 y 1200 kilos por día en los dos puntos limpios, entre vidrio, papel, cartón, plástico, aceite, electrónica, etc. Coincidió con el director de Servicios Claudio Fuentes en que en las 135 toneladas diarias que van al relleno, lo que se separa no se nota. Sin embargo, reflexionó que “de la totalidad de residuos que nosotros generamos como ciudad, el 60 ó 65 por ciento es orgánica y 35 ó 40 por ciento es inorgánica. De ese 35 ó 40, alrededor del 10 por ciento no tiene solución, es descarte seguro. Del otro 25 por ciento, nosotros estamos en una tonelada por día. Si cuento la cantidad sobre ese 25 por ciento, no es el 1 por ciento, es el 5 ó 6 por ciento de la totalidad de ese tipo de residuos”.
Además, valoró que “a las instituciones (que reciben el papel, plástico, vidrio) que trabajan con nosotros les va cada vez mejor y tenemos momentos en que es terrible la cantidad de gente que va, sobre todo al de Maipú, y por las demandas de algunos barrios que están en la zona periférica, hemos decidido ampliar la red”.
Creparula explicó que el modelo de Punto Limpio se utiliza en muchas ciudades del mundo. “Nosotros entendemos que entre la separación en origen que plantea un sector de la sociedad y lo que tenemos, el Punto Limpio es la mitad de camino”, afirmó.
La composición
En 2016, los puntos limpios recibieron 20 toneladas de material electrónico. A partir de ese dato, la Dirección de Medioambiente planea desarrollar, junto al programa Rehto (Reutilización Eficiente de Hardware Tecnológicamente Obsoleto) de la Facultad de Ciencias Exactas, un centro de pretratamiento de residuos electrónicos, en la estación de Maipú y Alsina.
“No solamente los vamos a recibir y a mandarlos, como hacíamos hasta ahora, sino que generamos un lugar en el cual se van a rearmar computadoras para donación, a capacitar. Estamos haciendo convenios con las escuelas técnicas para que los chicos vayan una vez por semana como taller o práctica profesional”, anticipó Héctor Creparula.
Entusiasmado, resaltó que en todo lo que tiene que ver con las computadoras y los televisores, “vamos a hacer un paso más, no solamente vamos a ser un receptor del residuo sino que una parte va a tener un valor agregado y el resto va a seguir su circuito”.
Además de las 20 toneladas de electrónicos, las estaciones recibieron el año pasado unas 85 toneladas de papel y cartón, 60 de plástico -es mucho volumen teniendo en cuenta que no pesa demasiado- y más de 80 toneladas de vidrio, entre otros residuos.
La disposición final
Durante la entrevista, el licenciado en gestión ambiental señaló que la mayor parte de los residuos que genera la población es orgánica. Al evaluar la posibilidad de generar una compostera para convertirlos en abono, adelantó que “es un camino que a nosotros también nos gustaría recorrer. La poda, por ejemplo, es un problema importante para el relleno sanitario, por el volumen y porque cuando la aplastan, se vuelve a abrir. Entonces en el entierre se generan problemas en el volumen”.
Desde su perspectiva, “el orgánico, que es el 65 por ciento de lo que generamos, es adonde nosotros deberíamos apuntar. La verdad es que históricamente se apuntó hacia el otro lado y se dejó para lo último el tema de lo orgánico y el compostaje”.
Como ejemplo práctico, contó que en su casa tardan una semana en llenar una botella con la yerba usada y luego la tiran en el jardín. En dos días, la materia orgánica ya no está. En tanto, notan que el peso de la bolsa de residuos y los líquidos disminuyen considerablemente.
Propusieron a los Graduados disponer un espacio para instalar una estación interna
El responsable de Medioambiente Héctor Creparula confirmó que se reunió con vecinos de la urbanización de Graduados Universitarios, ubicado detrás de la Rural, y les anunció que el Municipio va a abrir el tercer Punto Limpio sobre Darragueira, lo que acortará las distancias del traslado de los residuos inorgánicos que producen las 55 familias que ya habitan el barrio y que están realizando la separación en origen.
“Ellos tienen aproximadamente un tercio de la ocupación del barrio y plantean que quieren separar los residuos. Después de las charlas con (director de Servicios) Claudio Fuentes y con (secretario de Obras Públicas) Roberto Guadagna, les dijimos que desde la dirección vamos a tener un Punto Limpio más cerca. Tienen entusiasmo para ir un paso más adelante, entonces les planteamos, en algún espacio común del loteo, generar un Punto Limpio del barrio con asesoramiento nuestro”.
En relación a la capacitación, reparó en que una cosa es colocar los tres tachos para plástico, vidrio y cartón cuando la realidad es otra. Como ejemplo, consignó que de los nueve tipos de plásticos, solo se pueden reciclar dos y el resto va al descarte; el vidrio es pesado y peligroso; el papel y el cartón no deberían estar juntos porque luego una institución lo tiene que separar. “El asesoramiento va por ahí”, dijo.
Y agregó que si el barrio tuviera un espacio con capacidad de acopio, “después nosotros vemos cómo podemos hacer con el tema de la logística. Tenemos cierta logística interna y las instituciones también. Ellos están cerca del Taller Protegido, por ejemplo, que se lleva el plástico”.
Tras esa propuesta, anticipó que los integrantes de la asociación civil van a pensar y debatir si pueden implementar una estación de Punto Limpio en sus espacios para facilitar la tarea de separación en origen y acopio.
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