Merecido descanso para una docente de vocación
Señor Director:
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl pasado lunes 28 de febrero, día en que se inició un nuevo ciclo lectivo, vaya paradoja, ha cesado en sus funciones por acogerse a los beneficios jubilatorios, la directora, que durante muchos años, hiciera que el CEF Nº 42 se instalara en la ciudad como una institución deportiva pujante para el beneficio de todos.
Hablo de la profesora Marcela Rodríguez, la ?Negra? para los amigos, quien junto también al secretario Mauricio Christensen, han decidido como lo hicieron anteriormente Juan Carlos Vedia, Alberto Pisani, Nicolás Carbonaro y hace poco, Graciela Baratucci, tomaran su tan necesario y merecido descanso jubilatorio por todos sus años de lucha por la educación pública en general y la Educación Física en particular.
Sin desmerecer la tarea de nadie, porque todos los directivos ocupan un cargo para el cual se les paga, hay algunos que además de eso lo hacen también por vocación, permítanme pues resaltar esta figura, porque considero no fue un directivo más, dentro del sistema educativo provincial.
Marcela transitó el CEF 42 desde el más bajo escalón, como uno de sus primeros profesores, allá por 1982, cuando el CEF se creaba en Tandil. Posteriormente accede al cargo de secretaria, regente, hasta que en 1992 accede a la dirección, cargo que desempeñara hasta la fecha.
El sistema provincial, demanda para ese puesto, una carga horaria de 4 horas diarias de lunes a viernes.
Durante su gestión, éste fue un puro formulismo, porque ni ella ni todos los que la acompañaban, desde docentes, directivos y personal auxiliar, escatimaban horas en trabajar de más, porque veían que quien lo conducía así lo hacía.
Recibió un CEF de 1ra. categoría con 1200 alumnos, sin lugar propio, ni para oficinas y muchísimo menos infraestructura deportiva, lo cual iba en contra de conseguir una propia identidad institucional.
Hoy se va dejando una institución que es ejemplo no solo en el distrito sino también en la región. Con más de 3000 alumnos entre propios y en apoyaturas, con un polideportivo con oficinas, vestuarios y duchas con agua caliente, depósito cubierto de materiales para todas las ofertas educativas que el CEF ofrece a sus alumnos y dos SUM calefaccionados y uno espejado, con el proyecto ya aprobado por su cooperadora para la compra de calefacción para el gimnasio.
A la par que todo esto se conseguía, no por no tener infraestructura se dejo de funcionar como institución ni de atender todas y cada una de las demandas que la comunidad requería, firmando convenios con instituciones deportivas, municipales, educativas, barriales etc. Jamás se paralizó la labor, sino que se buscaban estrategias para mantener la institución en marcha y al alumnado atendido, tarea esta en la que los directivos y dirigentes de esas instituciones con las que se pactaban colaboraban en forma desinteresada con tal de tener la actividad.
Pero ?Negra?, negar que el motor de todas estas realizaciones fuiste vos, sería ser necios y soberbios. Vos con tu incansable afán de tener un CEF mejor, modelo en la provincia. Para que todos los niños, jóvenes y adultos de la ciudad, sin distinción social o de otra índole pudiesen asistir a él.
¡Cuantos deportistas de ayer, hoy y del futuro pasaron por esta institución!
¡Cuántos padres dejaban tranquilos y confiados sus hijos en manos de los diferentes docentes de la institución que vos dirigías!
¡Cuántos adultos pudieron volver a sentir la alegría de jugar y bailar porque para ellos también hay opciones.
Por todo esto, que es solo un simple e incompleto resumen de tu paso por el CEF, es que me tome el atrevimiento en nombre de todos los que queremos e hicimos el CEF, te digo simplemente ¡gracias!, no solo cumpliste con el cargo para el cual te designaron sino sembraste una semilla que seguramente que la nueva generación de conductores que mañana comienza podrá regar y continuar, sabedoras de que la tierra es fértil y tienen un buen legado.
Marcela: ahora a descansar, y tranquila, podes decir: misión cumplida.
Graciela Baratucci
DNI 12.063.271
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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