Mientras aguarda la vuelta escribe sobre Puebla
Claudia, en tanto, espera que pueda concretarse su vuelta al país, y ha aprovechado ?ya que en Puebla no se ha diagnosticado ningún enfermo de influenza A 1- para realizar diversas actividades culturales. En una crónica especial para este Diario, cuenta cómo vive estos días tan particulares en una ciudad que es valorada principalmente por ser patrimonio de la humanidad, declarada así por la Unesco en 1987.
?Escribo esta semblanza, a pedido especial de la gente de la gente del diario El Eco de Tandil, sobre mi tiempo en momentos muy particulares en Puebla, un mosaico de cultura, magia, tradiciones, historia y creencias, con un magnífico trazo urbano que dio lugar a la leyenda de que fueron los propios ángeles quienes la hicieron, es una joya de la arquitectura mundial que ha sabido adaptarse desde el siglo XVI hasta la contemporaneidad.
En esta ciudad, que exhibe, cuida y guarda su memoria en los más de dos mil quinientos edificios históricos hoy nos cobija, en medio de un contexto que resulta apabullante. Parecieran dos México en paralelo: el convulsionado por la contingencia de la influenza porcina que ha dejado víctimas fatales y que ha modificado las pautas culturales de un pueblo alegre, amigable y que se percibe conmovido desde los medios de comunicación mundiales y el México que se vive y siente aquí, a poco menos de dos horas por carretera del DF.
Son varias las puertas por las que podría invitarlos a entrar a esta experiencia que será difícil de olvidar. Elijo convidarlos a compartir la experiencia de la serenidad con que este pueblo se ha hecho cargo de un problema acuciante e imposible soslayar. Serenidad que se contagia, tal vez no con la misma fuerza que el virus H1N1, pero que nos ha posibilitado conocer profundamente no sólo la ciudad sino a su gente y a nosotros mismos. Aquí, utilizo el plural para referirnos a un nosotros, gente que trabaja en el espacio de la cultura iberoamericana, que hemos tenido al menos dos opciones: sumarnos a la angustia colectiva de una situación incierta o exponer los valores compartidos a los que se proponía arribar el Foro Iberoamericano de políticas culturales en el nivel municipal. Elegimos unánimemente la segunda. Y así, surgió la solidaridad para acompañar la espera de un viaje postergado, de un regreso previsto y cancelado a último momento, a sumarnos con entrega a la labor de más de un año de preparación de los organizadores sin resignación, sino con la esperanza de sacar provecho de las situaciones, aun extremas?.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailConstruyendo el nosotros
?No es posible evadirse de las noticias de las primeras planas, pero sí es posible realizar acciones que ayuden a mantener la serenidad para pensar y tomar las decisiones que se esperan sean las adecuadas para un colectivo social. La cultura tiene su voz que sumar en éstos y en otros problemas del mundo actual. A eso vinimos, a debatir los contenidos de la Carta Cultural Iberoamericana y a proyectar juntos, a partir de nuestras experiencias de gestión, el rol de las políticas públicas en el desarrollo de las ciudades, donde se tiene el deber de recuperar la centralidad del hombre en un marco de genuina diversidad, palabra que a veces no se comprende en su verdadera dimensión.
Así, esta experiencia nos trajo, trae y sin dudas traerá, aprendizajes nuevos, construidos con los otros y a partir de re conocernos a nosotros mismos. Con nuestras certezas e incertidumbres, con nuestros temores y nuestras seguridades, pero siempre sabiendo que a la par, con los otros, construimos el nosotros.
En una larga entrevista que nos hicieron a los representantes de los gobiernos locales coincidimos en el valor que adquiere para las políticas culturales la construcción de los proyectos desde las propias comunidades, procurando el afianzamiento de políticas de estado que aseguren el desarrollo y la cohesión social, donde la participación sea activa y sostenida, a pesar de desencuentros circunstanciales. Si se construyen colectivamente, nada podrá detener el desarrollo de los programas culturales y su continuidad aun frente a cambios de gobierno. También se hizo mención común a la necesidad de dotar de indicadores que posibiliten conocer y prever para planificar las políticas culturales como transversales y como basamento de los desarrollos locales.
A la par de las conversaciones formales, encuentros informales e intercambios de las experiencias de nuestros programas de gestión en los gobiernos de las ciudades de Iberoamérica, tuvimos la oportunidad de recorrer casi con exclusividad lugares que por decisión de las autoridades sanitarias fueron cerrados a la concurrencia masiva de público. En grupos pequeños, con un guía apasionado, recorrimos el centro histórico, disfrutamos de la historia que atesoran las paredes, apreciamos el barroco que se respira intensamente en cada callecita, conocimos la biblioteca Palafoxiana, que preserva libros del siglo XVI y que tiene un retablo magnífico y una iluminación extraordinaria. Visitamos los templos, desde los más sencillos, neoclásicos, hasta los mejores exponentes del barroquismo. Descubrimos una ciudad cuyo trazado siempre tiene una acera de sombra, con las calles con la denominación numérica ordenada hacia el poniente o al oriente, celebramos la gastronomía portadora de identidad poblana, pero, por sobre todo, aprendimos a valorar una experiencia que nos permite mirar el ´medio vaso lleno´?.
Aprendizaje personal y profesional
?El foro, reunido formalmente, probablemente se concrete en el mes de octubre, si las condiciones son propicias. No obstante, se ha tejido una red que seguirá siendo un conducto para el intercambio de experiencias culturales, porque existe la voluntad de los participantes de seguir trabajando desde nuestros gobiernos municipales con una visión anclada en el aporte de lo local para la valoración, el respeto y la promoción de nuestras identidades que contribuyan a la consolidación del espacio cultural iberoamericano.
Puebla, México, es sinónimo de todo esto. Deseamos que una vez superada la contingencia, nos encuentre más fuertes para seguir aportando nuestras ideas, nuestras experiencias, ricas por su diversidad y valorando esta situación como un aprendizaje personal y profesional valioso.
Comparto con ustedes algunas fotografías, de espacios magníficos y de parte del grupo con las autoridades municipales poblanas y el agradecimiento público a los miembros de las instituciones organizadoras y, particularmente, en el caso de los cuatro representantes argentinos, a la Secretaría de Cultura de la Nación Argentina por asegurarnos una estadía sin riesgos y las gestiones para que podamos regresar pronto a nuestras ciudades?.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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