Mientras unos hablan de ?lapidario? informe otros aducen que no hay razones para bajar la concesión
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La concesión del Hipódromo de Villa Aguirre siempre fue una piedra incómoda en el zapato lunghista. Desde los comienzos, la relación con empresario Daniel Blanco tuvo sus vaivenes para controlar una actividad nada sencilla a la hora de ejercer el poder de contralor que, en definitiva, lo tiene Loterías desde la Provincia.
Empero, la comuna tiene -tuvo- siempre una carta clave a la hora de presionar por obras que se comprometieron por parte del concesionario y no se cumplieron. Sin embargo, han pasado funcionarios cual fusibles por ese rol con mayor o menor suerte. A cada nuevo funcionario, comentarios por lo bajo sobre lo que fueron los antecesores, dejando en claro una lucha intestina dentro del lunghismo que ahora, más que nunca, parece exponerse.
La interna en el Gabinete quedó expuesta en las últimas horas a partir de distintas interpretaciones que se hacen de un mismo hecho: el estado actual del circo de carreras y la posibilidad o no de aplicar multas hasta el extremo de hacer caer la concesión.
Mientras que unos dejaron en claro dicha posibilidad, otros –también funcionarios del Municipio- entienden que no hay tal chance, habida cuenta de que el poder de contralor lo tiene la Provincia y que, hasta ayer, los informes hablaron de un estado casi óptimo del predio, a pesar de las evidencias que dejaron al desnudo denuncias varias.
En el medio, encima, el concesionario afecto a declaraciones rimbombantes, en las últimas horas dejó entrever una amenaza velada: de correr con alguna sanción está dispuesto a emprender una denuncia millonaria contra la comuna.
¿Qué hay detrás de esta incómoda relación? Pocos -sólo los protagonistas- pueden entenderlo, a no ser que se trate de una complicidad manifiesta a la hora de “dejar hacer”, como de alguna manera estaría dejando cual primer balance la vía penal, a través del expediente que se lleva adelante en una de las fiscalías.
Dentro de esas posturas encontradas en el seno mismo del Gabinete hay un gran botón de muestra: el informe recientemente remitido por la Provincia. Mientras algunos perjuraron a este medio que dicho informe no estaba en poder aún del Municipio, otras voces, de la misma administración comunal, confiaron que el informe está y sería “lapidario”, a la hora de graficar que tras la inspección realizada hay irregularidades varias por corregir.
Lo concreto es que por razones que todavía intentan conocerse, el lunghismo no quiso hasta ayer dar a conocer las conclusiones del control realizado, que no hace más que detallar las obras que el concesionario debe realizar en determinados sectores del circo de carreras.
Lo llamativo, dentro de todo este complejo panorama que alude a la relación con el concesionario, es que mientras se piensa en hacer público o no el informe de Provincia, ayer arribaron al predio camiones y elementos que servirían para “corregir” aquellas observaciones que oportunamente se indicaron.
Según se dijo, en realidad si bien se emplazaron para comenzar con los trabajos, ayer no se pudo hacer mucho, puntualmente, por el estado de la pista a la hora de las obras hídricas que se demanda. Hoy, entonces, comenzarían los trabajos. En tanto, también se observó una importante cantidad de elementos tendientes a mejorar la empalizada, otro de los puntos a corregir.
Aquellos radicales que minimizan la problemática, en tanto, admiten falencias, pero que desde los seguimientos y apercibimientos se ha logrado que el concesionario vaya cumpliendo con las obras, como ha sucedido ahora. Dejando entrever que los dichos de Bayerque precipitaron las cosas, pero no es más que la estrategia -en silencio- que vinieron realizando otros actores dentro de la comuna.
“No hay motivos para rescindir, hay falencias, pero es la Provincia quien tiene el poder de contralor y, hasta aquí, había dicho que todo estaba en orden”, se explicó, a la hora de detallar los motivos por los cuales el Municipio estaría “atado” a la hora de tomar una decisión drástica.
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