Miguel Lunghi duplicó la planta de personal del Municipio en sus 13 años en el Gobierno
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En el segundo año del cuarto mandato al frente de la Municipalidad de Tandil, los números confirman que el intendente Miguel Lunghi duplicó la planta de personal. En total, entre la administración central, el Sistema Integrado de Salud y el Concejo Deliberante, la comuna le da trabajo en forma directa a 2.447 personas, es decir que hay un empleado municipal cada 51 vecinos (considerando que Tandil tiene unos 125 mil habitantes según los datos que arrojó el censo de 2010).
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn 2003, en el inicio de su primera gestión al frente de la comuna, trabajaban 694 empleados más 437 en el Hospital y 39 en el Legislativo, es decir, un total de 1.170, menos de la mitad de la planta actual.
Si bien con respecto a 2016 el número de trabajadores de la administración central mermó (pasó de 1.270 a 1.262), creció ostensiblemente en el Sistema Integrado de Salud Pública, donde aumentó de 988 a 1.142, es decir, se incorporaron 154 cargos nuevos. También habrá menos empleados en el Concejo Deliberante: el año pasado eran 50 y en 2017 son 43.
Al evaluar la evolución del presupuesto comunal, los números son sorprendentes. En 2003, el consolidado era de 37.858.574 pesos; en 2007 alcanzó los 83.846.788,92 pesos; en 2011 fue de 226.093.317 pesos; en 2016 de 1.022.985.407 pesos y este año se estimó en 1.444.193.094,80 pesos. Con respecto a 2017, falta incorporar los recursos millonarios comprometidos por el Gobierno nacional para la urbanización integral de cinco barrios y otros 220 millones de pesos para renovar el pavimento.

La planta
política
En relación a la planta temporaria, donde se incluyen los trabajadores contratados, que son desde un médico de guardia hasta los secretarios, subsecretarios, coordinadores y directores que conducen las distintas áreas, el número aumentó un 56 por ciento en los últimos cinco años.
La novedad para el ejercicio 2017 radica en que, por primera vez, el personal temporario -que incluye los cargos políticos- igualó en número a la planta permanente que incluye al personal obrero de la comuna.
Como toda gestión que se extiende en el tiempo, Miguel Lunghi fue sumando integrantes a su Gabinete. Y uno de los principales cuestionamientos de la oposición y algunos dirigentes del propio partido radica en que se han creado cargos para funcionarios que dejaban su función -por ejemplo para concejales que terminaban sus mandatos- o para colaboradores que se alejaban de sus puestos en busca de una oxigenación.
A priori, entre las personas que abandonaron en forma definitiva la gestión pública se cuenta al ingeniero Julio Muñoz, quien estuvo al frente de la Usina; Francisco Nogués, quien se jubiló tras el desfalco en tesorería (conocido como el caso Galotto); Ricardo Balbín, tras la condena judicial por el pago de horas extras en el Cementerio para un acto político; el exsecretario de Desarrollo Social Julio Elichiribehety; Rubén Crovo, quien tuvo un problema personal con el Intendente; Gabriel Masson, quien se alejó por diferencias políticas; el contador Alfredo Grieco, quien fue director de Compras; Claudia Castro y Ernesto Palacios, ambos dejaron sus puestos en el área de Cultura; y Pablo Ceriani, quien estuvo un año en Obras Públicas y regresó a la gerencia de la Cooperativa Vial.
Por el área de Salud pasaron Miguel Angel Roigé, quien se jubiló; Walter Ponce, Oscar García Allende, Héctor Equiza; José Ignacio Gilabert y Nicolás Heer, quienes fueron directores de Atención Primaria; y el mes pasado, Vito Mezzina y Diego Macagno dejaron la conducción de la Secretaría de Salud y la dirección Médica del Hospital.
En simultáneo, sobran los ejemplos a la hora de observar el paso de los funcionarios por distintas áreas. Para citar algunos, Alejandra Marcieri fue concejal, luego hizo experiencia en la Dirección de Habilitaciones y en 2016 asumió al frente de la Secretaría de Desarrollo Social. Otra dama que comenzó en el Concejo fue Natalia Correa, quien luego estuvo en la Secretaría de Gobierno y terminó en la Subsecretaría de Cultura y Educación.
En la primera línea, Oscar Teruggi fue secretario de Desarrollo Social y luego de Gobierno, o el caso de Daniel Binando, quien se desempeñó como director administrativo del Hospital y después asumió como secretario de Economía.
Por otra parte, muchos que integraron la bancada de la UCR asumieron luego en funciones ejecutivas. Para dar algunos ejemplos, María Haydée Condino, quien tras dos períodos fue reubicada en la Secretaría de Desarrollo Económico Local, o Néstor Müller, quien fue subsecretario de Salud y con el triunfo de Cambiemos migró a Desarrollo Social de la Nación. Algo similar ocurrió con Graciela Rodríguez, quien estuvo en Atención Primaria y hoy es funcionaria de Mauricio Macri.
El debate en
el Concejo
Durante el debate por el presupuesto para 2017 y el incremento de las tasas, resonó en el recinto como uno de los temas centrales el crecimiento de la planta de personal. Concejales de distintos bloques de la oposición lo utilizaron como argumento a la hora de justificar su negativa a acompañar el proyecto de ordenanza.
En principio, el presidente de la Comisión de Economía reconoció que el principal gasto del Municipio son los recursos humanos, donde se invertirán 889 millones de pesos teniendo en cuenta el 17 por ciento de incremento salarial previsto para 2017.
Desde la oposición, marcaron que 2016 fue un año “planchado” en cuanto a las obras. Sin embargo, se crearon secretarías, direcciones, coordinaciones y nuevos cargos. En este aspecto, objetaron el aumento del personal político, no así de los obreros necesarios para garantizar los servicios y reclamaron que “no hay sinceramiento en el tema del personal”.
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