Miriam Loviso hará una muestra de mandalas
Miriam Loviso, que pertenece al círculo de intercambio de la red de mandalas, dice que estos ?siempre tienen un mensaje para dar, los símbolos no son explicables ni definibles, y nuestro acercamiento a ellos es personal. Lo que sucede en esa entrega, aunque no sea fácilmente explicable, conecta con un saber profundo?.
Desde el punto de vista del conocimiento de uno mismo, diseñar, construir, pintar o iluminar un mandala es la mitad de un proceso. Le sigue la observación desapegada de la obra, la contemplación y la traducción de la expresión visual al lenguaje verbal que aporta conciencia de lo que acaece en el interior de la persona.
-¿Cómo llegaste a realizar mandalas?
-Hace unos años, por una cuestión espiritual, comencé mi búsqueda por el yoga, las danzas circulares, la meditación. Los mandalas pasaron por mi camino y cambiaron para siempre mi enfoque y el sentido de mi vida. Han sido reveladores y por eso los llamo ?círculos develadores? porque, a través del centro del mandala, puedo conectar con mi esencia y, a partir de allí, se abre un panorama maravilloso.
-¿Cómo explicás lo que es un mandala?
-Hay muchas definiciones, pero podemos decir que es un círculo mágico, son círculos develadores, cercos circulares. En su interior está lo sagrado y afuera, lo profano. Ese cerco está protegido por todas las fuerzas disgregadoras de la conciencia y, además de esa protección, es un círculo de poder. No puede ingresar otra fuerza a desarmonizar. Por ello, el mandala tiene un centro, una aparente simetría, es armónico y da un sentido de completud.
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-¿Cómo se traslada esto a la pintura?
-La pintura es una técnica para abordarlo. El mandala nos abre tres puertas: la creativa, la terapéutica y la espiritual.
Lo creativo tiene que ver con despertar el artista interior que todos llevamos dentro… que la persona que hace mandalas disfrute ese hacer, por el hacer mismo. Es como cuando éramos niños, esto de jugar con los lápices y colores, fluir con la forma y los colores. Es una técnica de meditación activa que serena la mente.
Desde lo terapéutico, es ordenador del caos interior. Tiene muchos beneficios porque bajás el ritmo cardíaco, respirás más lento, la persona adquiere confianza, desarrolla aptitudes como la paciencia, disfruta de lo que hace. Estos beneficios tienen buenos aportes para la salud física y mental.
En lo espiritual la forma en que nos conectamos, es lo que transforma a esta práctica en espiritual. Si nosotros consideramos a ese centro y nos conectamos a él como si fuera un espejo de nosotros mismos, estamos haciendo una práctica espiritual.
-¿Qué selección de trabajos vas a exponer?
-Son mandalas realizados en acrílico con varillas de colores y otros elementos. Me gusta mucho que mi primera muestra se haga en un banco porque el mandala es un armonizador de lugares… está bueno que esté ahí, para cuando esté la gente, toda nerviosa, está haciendo la cola. A mí me interesa que se vean los mandalas, porque son una herramienta de autoconocimiento y transformación, un instrumento de sumersión, de meditación y experiencia interna único.
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