Mitos y realidades
De 2003 a esta parte, y cada vez más, la política tandilense se dirime en torno a la figura de Miguel Lunghi.
Con el médico pediatra en el escenario, la cuestión es una cosa cada vez más clara, pero nadie hasta ahora se arriesga a dilucidar qué sucederá cuando el Intendente no quiera ir en una boleta o caminar con sus candidatos a cuestas, como lo hizo en la elección que se adjudicó claramente ayer.
En la vereda de enfrente, todo es mito. El mito del retorno de una unidad justicialista siempre deseada pero cada vez más lejana y los nombres que se proponen como hacedores de eso que nunca pueden alcanzar.
El domingo la oposición jugó su carta más fuerte. Una apuesta muy alta para enfrentar a un radicalismo que no conoce derrota alguna en los últimos seis años y que, con la elección de ayer, demostró que puede ensayar hasta el extremo con las candidaturas, sin pagar costo político alguno.
Ni siquiera la tendencia que indica que la ciudadanía tiende a equilibrar la balanza en las legislativas volcándose a la oposición parece cumplirse para este radicalismo tandilense. Era la única elección que le podían arrebatar al lunghismo, según esa lógica, pero sucedió lo contrario.
Más que en el mito de la unidad del peronismo, la oposición deberá comprender los porqués del constante ?y contundente- respaldo del tandilense a quien tiene enfrente. O esperar a que decida salir del escenario para encontrar un camino hoy clausurado.*
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