Modificarán la ordenanza de habilitaciones para regularizar más actividades económicas
En el seno de la Comisión de Economía, los legisladores de las distintas fuerzas políticas mantuvieron un encuentro con la directora de Habilitaciones, Alejandra Marcieri; la coordinadora de Desarrollo Urbano, Marina Santos; el director de Asuntos Legales, Andrés Curcio y el director de Ingresos Públicos, Bernardo Bruni, algunos de los funcionarios que hicieron aportes para elaborar el proyecto.
Ahora, los concejales debaten diversos artículos que generan dudas, pero la intención es acordar un dictamen para que el proyecto de ordenanza pueda ser tratado en el recinto en la próxima sesión.
El espíritu del proyecto es redactar un marco de regulación de las habilitaciones más amplio, que contemple todos aquellos casos que actualmente se dan por vía de excepción, tomando como punto de partida tanto los espacios como los sectores donde se desarrollan actividades económicas, como pueden ser las cantinas de las escuelas o los consultorios médicos.
Nuevos
rubros
La Secretaría de Gobierno, a partir de un trabajo de la Dirección de Habilitaciones, elevó el proyecto para modificar la ordenanza de habilitaciones de comercios, cuya última reforma data de 2005. La iniciativa tiende a encuadrar a nuevas actividades que han surgido en los últimos años y permitir regularizar aquellas que ven su trámite trabado por razones ajenas a la voluntad de los titulares.
En sus recorridas de rutina, frecuentemente los inspectores municipales descubren nuevos negocios que no están contemplados por la normativa vigente, lo que condujo a analizar la posibilidad de un cambio que permita ponerlos en regla.
“Cuando se contempla una actividad comercial, siempre se piensa en un local, pero algunas no se desarrollan en locales. Por ejemplo, un catering, que son servicios empresariales brindados y que tienen que estar habilitados y por no tener un lugar específico donde lo desarrollan, necesitan una legislación”, explicó Alejandra Marcieri.
Algunos casos surgen de la mano de las innovaciones tecnológicas, como los diarios digitales o las firmas de sistemas informáticos o nuevos emprendimientos empresariales, pero además aparecen otras actividades de subsistencia surgidas ante la crisis económica que no pueden acceder a la habilitación pero la necesitan para ciertos trámites.
“En algunos casos, como medio de subsistencia, deciden abrir un local para obtener un ingreso extra. Entonces, muchas veces esos lugares no cumplían con los requerimientos que tenía la norma para la habilitación de un comercio”, explicó la funcionaria.
Las trabas
Por otra parte, la ordenanza demanda una reforma porque “pasamos de un sistema de gestión manual a uno on line, donde los pasos para obtener una habilitación se modificaban”.
Pero, además, “a partir del trabajo de campo, cuando me hago cargo de la dirección, empiezo a ver que cuando vamos a habilitar un negocio encontramos abierto otro al lado, pedimos la habilitación de ese negocio y vemos que está en trámite, que lo tiene trabado o que no podía obtenerla porque le faltaba el plano y no podía hacerlo porque carecía de escritura”.
En este sentido, indicó que detectaron que una de las cuestiones que más trunca las habilitaciones tiene que ver con documentación que se tramita en organismos nacionales o provinciales, como la regularización dominial de planes de vivienda o el Familia Propietaria. Por este motivo, desde el Gobierno municipal comenzaron a preguntarse si era posible evitar que estos problemas, que exceden a las personas, impidan legalizar una actividad económica.
“Ese fue el principal motivo donde se empezó a ver que se trababan las habilitaciones. No era falta de voluntad de la gente de tenerla sino principalmente cuestiones dominiales que excedían a las personas”, señaló Alejandra Marcieri en referencia a los trámites que ni la comuna ni los titulares pueden destrabar.
Otros inconvenientes detectados fueron las sucesiones, que demoran varios meses, o los certificados que se gestionan ante la Dirección Provincial de Hidráulica, por ejemplo en zonas turísticas donde se construye cerca de los cursos de agua. “Hay expedientes que hace años están detenidos en Hidráulica y juntamente con ello, los expedientes de habilitación de cabañas”, ejemplificó.
“Nuestra ordenanza era muy taxativa y fomentaba que haya muchos lugares sin habilitar abiertos por necesidad fuera de un marco de legalidad. Entonces, si queremos mínimamente ofrecer una protección tanto al turista que viene como a los tandilenses cuando van a un negocio, tenemos que pensar al revés, desde el punto de vista de la seguridad del que va a trabajar y del que concurre a ese lugar comercial, recreativo, turístico, etc.”, sostuvo.
Distintos casos
A partir de ese diagnóstico, trabajaron con la Dirección de Obras Privadas para detectar las situaciones en que se podrían flexibilizar los plazos y otorgarles un marco normativo para que pudieran trabajar con tranquilidad. “Pensamos que el derecho a trabajar está por sobre el impedimento de cuestiones que les exceden a las personas”, sostuvo la funcionaria.
E indicó que “siempre lo esperable y lo deseable es que los comercios abran sus puertas una vez obtenida la habilitación, pero la realidad es que la gente abre antes por una cuestión de imperiosa necesidad”.
En el terreno se dan casos en que se trabaja sin habilitación hasta que algún inspector detecta el negocio y otros en los que inician el trámite, pero comienzan a operar antes de culminarlo. “También está el que tiene las condiciones para adecuarse y no le interesa, entonces con ellos va todo el peso de la ley, porque es una cuestión que nos excede como municipio que no quieren encuadrarse dentro de la ley”, aclaró la directora.
Ante estas observaciones, describió que el proyecto plantea una norma “lo suficientemente flexible para contemplar las excepciones, pero bastante rígida para el cumplimiento de cuestiones que tienen que ver con la seguridad e higiene de los lugares”.
Las principales reformas
La directora de Habilitaciones, Alejandra Marcieri, remarcó que de aprobarse el proyecto, “ya no va a haber más habilitaciones que sean eternas, que se tramitan y duran para siempre, sino que todas van a vencer a los cuatro años y va a haber un proceso de revisión completo del expediente y de la situación”.
En este sentido, explicó que hoy un titular cuenta con habilitación permanente porque es propietario del local y dispone de los planos, pero muchas veces ocurre que realiza alguna transacción sin dar aviso al Municipio y los inspectores se dan cuenta recién en su próxima visita del cambio de titular.
Esta situación es muy importante para los locales donde es necesario pedir informes de bomberos y otros estudios técnicos para determinar que las condiciones de habitabilidad y antisiniestralidad se mantengan en el tiempo, garantizando la seguridad de todos los que transitan por el negocio.
Por este motivo, las habilitaciones tendrán un plazo máximo de cinco años y luego se solicitará la renovación. Además, se otorgarán por menos tiempo por causas derivadas de la autorización de uso del suelo o cuando los titulares del emprendimiento no sean dueños del inmueble, entonces se ajustará al contrato de locación, comodato o instrumento similar público o privado.
Otras categorías
La propuesta prevé la categoría de habilitación “no renovable”, que se extenderá por un máximo de tres años para aquellos casos en que el solicitante no pueda acceder al certificado de uso del suelo por problemas de parcelamiento, catastrales, etc., y que dependan de organismos provinciales o nacionales.
Además, se contemplan las habilitaciones “de carácter especial”, que se otorgarán por un año y serán renovables, destinadas a los casos en que los titulares no puedan acceder a la escritura por haber sido adjudicatarios de planes de viviendas estatales o por cuestiones judiciales o administrativas.
Otras situaciones
En la nueva ordenanza se tienen en cuenta distintas realidades que surgieron de analizar la dinámica de la actividad económica actual. Por ejemplo, “hay un artículo específico para todas aquellas actividades que no están relacionadas directamente con la atención al público, que serán reguladas y alcanzadas por la norma”, adelantó Marcieri.
Y explicó que generalmente, nuevos emprendedores se acercan para intentar habilitar su actividad -como una página de internet o un programador de sistemas- para la que sólo necesitan línea telefónica y computadora. De este modo, la comuna requiere un domicilio fiscal para encuadrarla en un nomenclador y anexar el código que exige ARBA.
Por otro lado, se obliga a habilitar diversas actividades que funcionan en un mismo lugar pero que encabezan distintos contribuyentes y encuadra en la norma a los comercios que abarcan dos inmuebles linderos, cuyo titular deberá presentar la autorización de los propietarios para modificar las estructuras edilicias.
En otro de los puntos, establece que el Departamento Ejecutivo podrá revocar las habilitaciones del contribuyente que posea 60 o más períodos de deuda de la Tasa Unificada de Actividad Económica y del que adeude períodos anteriores a los cinco últimos años fiscales y 48 o más períodos mensuales, sean consecutivos o no.
Un elemento innovador es que las personas que inicien el trámite de habilitación de una actividad deberán tener libre deuda en el Registro de Deudores Alimentarios de la Provincia y deberán incluir este dato en su declaración jurada.
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