Momentos de gran tensión se vivieron en una casa ubicada en Beiró al 500
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailAnte ese escenario, se vivieron ayer momentos de gran tensión cuando la mujer decidió irrumpir en la vivienda, ubicada en Beiró 570, con sus hijos, mientras los inquilinos se encontraban dentro.
Luego de varias horas, en las que denunció que el hermano de una de las inquilinas amenazó de muerte a sus hijos, tuvo que desalojar el lugar ante la advertencia del personal policial y de fiscalía de que podría quitarle a sus hijos para llevarlos a un hogar de menores si no declinaba su actitud.
La decisión
“Decidí meterme a la casa de mis hijos, el hogar es de mis hijos, y al ver que no tengo respuestas de la jueza me tuve que meter. Mi hermana me aguantó dos meses pero ya no lo puede hacer más, y yo el fin de semana tengo que dejar su casa. La vivienda de Beiró es de ellos, son los hijos de él. Si se comportó mal como padre no es culpa de ellos. Acá nacieron y crecieron”, explicó Emilce Coronel en diálogo con El Eco de Tandil minutos después de haber tomado el lugar.
Asimismo, expresó que “lo único que quiero es que saquen a los inquilinos que hay acá, y que me devuelvan la propiedad. De acá no me muevo”.
Respecto a los inquilinos, cuestionó que “hay uno que está un poquito sacado, que es el hermano de la inquilina, que amenaza que me va a sacar a los chicos ahorcados muertos de acá. Entró a los gritos y delante de los chicos dijo que saldrán muertos”.
“Si alquilaron de buena fe, los comprendo pero lo lamento. Hay dos menores de edad que están en la calle, y yo como madre respondo por ellos. Me voy a quedar acá hasta que venga el juez. A mí de la casa de mis hijos no me sacan. A las 4 de la tarde vine, abrí la ventana y entré”, explicó.
En lo que concierne al alquiler, especuló que “no hay un contrato bien hecho porque no hay garantía, no hay firma. ¿Quién hace un contrato un primero de enero? Pagan 1.400 pesos esta casa tan grande, acá no quieren que se metan los chicos, eso es lo que pasa”.
“En la primera audiencia habíamos quedado que mi ex marido me devolvía la casa y por 5 meses no me pasaba cuota de alimentos. Habíamos aceptado, pero teníamos que firmar con el abogado. A la segunda audiencia dijo que prefería pagar un alquiler de 1.200 pesos, pero digo, ¿por qué les va a quitar el nivel de vida que ellos llevaban? Tenían computadora, PlayStation, internet, celulares. Si una pareja se separa los chicos deben seguir con el mismo nivel de vida. El iba a fútbol, ella a danza y en estos momentos no están haciendo nada. El odio que me tiene lo están pagando los chicos”, lamentó.
Y recordó que “el nene de 11 es testigo de cómo el padre me pegó el 30 (de diciembre) a la madrugada y siguió trabajando un mes más en la Comisaría de la Mujer, mientras que en febrero lo trasladaron a la Segunda. Pedí por favor que le quitaran el arma porque le tengo miedo y que lo hicieran tratar psiquiátricamente porque tiene doble cara”.
“El 6 de enero tuve que vender mi alianza para que mis hijos tuvieran el regalo de Reyes porque no fue capaz de mandar a alguien con un regalo o una leche. Gano 120 pesos por día, trabajo en una frutería. El es policía y yo soy una pobre empleada que no tengo dónde caerme muerta, por eso no tengo ayuda”, expresó.
El desenlace
Luego de varias horas, arribó el titular de la comisaría Tercera, Oscar Urruchúa, junto a dos integrantes de Fiscalía. “Me dijeron que me retirara del domicilio porque si no iba a salir de adentro esposada y los chicos a un hogar. Me retiré porque me muero si me sacan a mis hijos”, explicó.
“Así son las leyes y se ve a la legua que lo están cubriendo”, cuestionó.
Y agregó que “mañana (por hoy) nos vamos a presentar al Juzgado con mi abogada para ver si la jueza nos determina una audiencia para el viernes o el lunes y saber si me devuelven el hogar de mis hijos”.
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