Montenegro: ?Independiente será un rival difícil?
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“Para darme un gusto”. Esa es la justificación que Hernán Abel Montenegro, el “Loco” encuentra para explicar otro regreso suyo al básquetbol.
A los 45 años, el talentoso y excéntrico interno bahiense continúa despuntando el vicio en Del Progreso de General Roca, el rival de Independiente esta noche por el cuadrangular de tercera fase del Torneo Federal.
Montenegro llegó a Del Progreso con la temporada comenzada, reemplazando en el plantel a Mauricio Beltramella, y debutando en este nuevo ciclo suyo en el club en la caída ante Deportivo Roca (71-65) con 9 puntos y 5 rebotes en 19 minutos.
Dice que esta aventura en el equipo rionegrino será el corolario para su carrera, en la cual puede registrarse presencia recurrente en la selección argentina (disputó el Mundial de España ’86), dilatada campaña en la Liga Nacional A en equipos como Estudiantes de Bahía Blanca, Independiente de General Pico y Peñarol de Mar del Plata. Además, fue elegido en el draft de 1988 por Philadelphia 76ers., sin llegar a jugar oficialmente en la NBA.
A horas del juego de Del Progreso ante Independiente, Montenegro dialogó con El Eco de Tandil, abarcando temas como las expectativas de su equipo para el resto de la temporada, su ascendencia sobre los demás integrantes del plantel que integra y su vínculo con Tandil.
Respecto a su retorno al básquetbol, contó que “venía cada tanto a General Roca porque el dueño del equipo es amigo mío. Por cuestiones laborales, que nada tienen que ver con esto, andaba por acá. Se dio la posibilidad porque yo en febrero y marzo no iba a estar muy ocupado. Me invitaron a jugar y vi la chance de divertirme, el motivo por el cual volví”.
-¿Te mantenías en actividad o debiste empezar de cero?
-Basquetbolísticamente, de cero, porque no jugaba desde alrededor de agosto del año pasado. Siempre me he cuidado y he tratado de mantenerme bien en lo físico, sino de ningún modo podría volver a jugar. De a poquito fui entrando en ritmo, el equipo estaba bien ensamblado y no necesitaba mucho de mí, entonces me dio la posibilidad de ir despacio. El domingo jugamos completos y lo hicimos como debíamos y pudimos ganar el clásico (a Deportivo Roca). Llegamos bastante bien al cuadrangular.
-¿Con qué cosas te encontraste respecto al plantel, el club, la ciudad…?
-Con la gente del club y la ciudad tengo un vínculo de muchos años, acá me siento como en mi casa. Varios de los chicos del plantel habían estado conmigo en años anteriores. Encontré algunos nuevos como Martín Trímboli y Diego Isgro, que he ido conociendo de a poco. Se formó un grupo muy bueno.
-¿Tu nivel está siendo el que esperabas?
-Recién el domingo pude jugar como realmente quiero (10 puntos y 11 rebotes en 28 minutos, en el triunfo 90-80 sobre Deportivo Roca). El hecho de jugar tres partidos en pocos días me hace bien, porque yo soy un jugador que se pone en forma con la competencia, más allá de entrenar mucho o poco.
-¿Qué función estás cumpliendo en el equipo?
-Estoy jugando de “4” o de “5”, pasando mucho la bola para darle juego al equipo, que es algo que le faltaba. Perdimos mucho con la salida de Mauricio Beltramella, a quien yo reemplacé en el plantel. El venía siendo un puntal, junto con Trímboli. La pérdida de Mauricio le afectó mucho al equipo, tuvimos que revertir la forma de jugar. Mis compañeros debieron adaptarse a mi manera de jugar, y yo a la de ellos.
-¿Qué te pide el entrenador Mario Spada?
-Nada raro, que haga lo que sé hacer, darle juego al equipo y un sistema que no tenía. Del Progreso jugaba muy anárquico, ahora está tratando de jugar más al básquetbol, moviendo más la pelota. Si jugamos como lo hicimos el domingo con Deportivo Roca, tenemos grandes chances de ganar el torneo. Depende de nosotros.
-¿Cuál es tu rol en el grupo?
-Soy como el papá de ellos, porque la mayoría tiene la edad de mis hijos. Estoy muy a gusto en el equipo, me han recibido muy bien. De no haberse dado esta simbiosis yo no estaría jugando, porque no vivo de esto. De hecho, hace muchos años había dejado de jugar y ahora me estoy dando un gusto porque un amigo me dio la posibilidad, lo mío es muy claro.
-¿Sos de aconsejar a tus compañeros?
-Sí. Y tengo la suerte de estar en un grupo de gente joven que escucha, algo importante no sólo en el básquetbol sino en la vida. Acá hay gente respetuosa y educada. Yo, además, las palabras las regalo y no las impongo.
-¿Manejás la posibilidad de seguir jugando tras esta aventura en Del Progreso?
-No, mi idea es terminar acá, volví a jugar por gusto. Lo aclaro porque hay gente que te dice “¿hasta cuándo vas a jugar?”, y lo voy a hacer hasta que tenga ganas, ¿cuál es el problema?, esto es simple. Parece que hubiera una edad en la que uno tiene que dejar de jugar. Soy muy feliz jugando al básquetbol, me doy este tipo de gustitos, de mimos, porque me he ganado el derecho, creo que mi carrera lo avala.
-¿Cómo podés describir a Martín Trímboli?
-Tremendo jugador. Para mí fue una gran sorpresa, creo que está para otra cosa, para un TNA y por qué no una Liga A. Quizá cambiando su juego porque cada categoría tiene su juego y demanda cierta adaptación. Es muy intenso, tiene un físico grande, conoce el juego y trabaja en equipo. Ojalá el día de mañana pueda estar en una categoría superior.
-¿Qué conocés de Tandil?
-A los Zulberti de toda la vida, a “Chino” y a Carlitos. Con “Chino” hemos sido compañeros en distintos equipos. La ciudad es hermosísima, una de las más bellas de Argentina, siempre dije que me hubiera gustado vivir en ella, por algún motivo u otro no se dio. Te da la posibilidad de estar cerca de las grandes urbes, como Capital.
El cuadrangular
-¿Qué saben de Independiente?
-Hemos visto videos y tenemos referencias porque Martín (Trímboli) jugó con muchos de quienes hoy están allá. Yo también conozco a algunos jugadores, Leandro Mateo fue juvenil cuando yo estaba en Estudiantes de Bahía Blanca, a La Bella lo conozco mucho y a Bruno Romano lo vi nacer. Eso es lo que conozco yo, del resto sé poco y nada, sólo algo por lo que me cuentan. Independiente es un equipo duro, alto, grande. Va a ser un partido muy difícil.
-¿Cómo encaran este cuadrangular?
-No podemos confiarnos, siempre en estos cuadrangulares hay algún resultado extraño. A priori pensás que Fulano no le puede ganar a Mengano y sin embargo le gana. Va a tener mucho que ver la diferencia de puntos. A principios de temporada, Del Progreso se había planteado el objetivo de avanzar a esta ronda y se cumplió.
-¿Hasta qué punto Hispano Americano puede hacer valer su localía?
-Es importante, es un muy buen equipo. Los arbitrajes en este torneo son paupérrimos, por no decir penosos. Más teniendo en cuenta dónde se juega el cuadrangular. No es lo mismo ir a jugar a otro lado con árbitros de Buenos Aires o Córdoba, que están acostumbrados a dirigir partidos importantes. Los que viajamos ahora al sur vamos con una desventaja que es la parte arbitral. Es a lo que más miedo le tengo.
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