Motociclistas sorprendidos
Señor Director:
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email Como tanta gente en la ciudad, utilizo para desplazarme al trabajo una motocicleta. Cabe aclarar que el rodado posee todos sus papeles en regla, incluido el carnet habilitante.
El invierno pasado la dejé estacionada sobre la vereda sin percatarme que media rueda delantera ?obstruía? un garaje (que días más tarde me enteré que el mismo no poseía ninguna indicación de entrada de vehículos). El agente de tránsito luego de hacerme la infracción correspondiente, me indica que deslice la moto dos baldosas más atrás y que de esta forma no estaría en infracción.
Me presenté en la Dirección de Tránsito, donde me proponen hacer el descargo a la jueza (hecho que podría encarecer la multa) o abonar 180 pesos. Decidí, por consejo de gente que había pasado por similar situación, esperar a que llegara la citación a mi domicilio y abonarla en su momento, ya que según todos, no existía solución, lo que demuestra cómo los tandilenses tenemos incorporada la resignación de nuestros derechos.
Ahora bien, el pasado 16 de febrero habiendo dejado la moto sobre la vereda del Banco Provincia (por calle Pinto) encuentro una infracción que enunciaba: ?Obstrucción de acera?. Solicito información a una agente que se encontraba escribiendo otra infracción, quien me responde que se trata de una ley que data del año ´95 y que ese día les indican hacer las multas correspondientes.
Llamo entonces a la reflexión a las autoridades ejecutivas: ¿Qué idoneidad poseen los agentes de tránsito que parecen enterarse de las leyes junto con nosotros, ya que multan lo que hace unos meses sugieren?
Por otra parte, ¿qué educación tienen dichos agentes, ya que es de público conocimiento que tratan mal a los conductores de autos y motos, como si un talonario le otorgara un poder incalculable?
¿Por qué los tandilenses, que como todos estamos inmersos en una crisis, tenemos que sumar la tensión de ser sorprendidos y que nos metan la mano en el bolsillo, aun cuando tenemos todo en regla?
Las motos en la actualidad no son utilizadas sólo por adolescentes, por el contrario, son el medio de transporte elegido para trabajar y hasta para llevar niños a la escuela, en una ciudad donde los colectivos diarios son un lujo.
Tenemos quien nos castigue, pero… ¿tenemos quién nos proteja de los robos de motocicletas, que son cosas de todos los días?
Me refiero, entonces, a la encarnizada persecución de los inspectores de tránsito a automovilistas y motociclistas, poniendo de manifiesto una vergonzosa transmutación de la funcionalidad de dicha entidad. Ya que lejos de ser un ente educativo y preventivo se transformó en un ente exclusivamente recaudador.
¿Era necesario salir a infraccionar sin previo aviso? ¿Costaba mucho anunciar en la zona céntrica con alguna indicación que se pondría en vigencia la ley? ¿O eso impediría la posibilidad de recaudar? Dejémonos de jugar al cuco.
Tener en cuenta estos detalles mejoraría la convivencia y daría tranquilidad a los ciudadanos. O no es acaso responsabilidad de las autoridades el bienestar de la gente en todo su contexto.
Extiendo el llamado a la reflexión de los tandilenses para que dejemos de resignar nuestra tranquilidad y economía bajo argumentos sacados de la galera. Para que dejemos de temer a los ?ogros? del tránsito y asumamos que más allá de castigar a quien realmente infringe la ley, deberían estar al servicio de la comunidad y que tenemos derecho a exigir idoneidad en su cargo y educación en el trato.
Cierro esta carta esperando que el Poder Ejecutivo tome cartas en el asunto. Con todo mi respeto.
María Inés Bab
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios