Movilizados, taxistas y remiseros acordaron un cuarto intermedio con el Ministerio de Trabajo
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En el marco de un reclamo que se intensifica con el pasar de las horas, más de un centenar de trabajadores del volante -entre choferes de remises y taxis, dueños y agencieros- se movilizó en la jornada de ayer y consiguió, tras varias reuniones que traspasaron el mediodía, un cuarto intermedio con Jorge Daniel Schuster, director de la Delegación Regional del Ministerio de Trabajo, hasta el martes próximo donde representantes del sector y funcionarios se reunirán por la tarde en el palacio municipal para intentar resolver la situación de los trabajadores.
El objetivo de la movilización fue el ser escuchados y barajar nuevas alternativas a su situación laboral actual, tras las inspecciones efectuadas por el Ministerio de Trabajo tendientes a detectar trabajadores no registrados.
Para ello, tal como lo habían anticipado a este Diario, se concentraron de manera pacífica en la Plaza Independencia alrededor de las 10. La intención –en una primera medida- fue plantear su preocupación ante el Ejecutivo local.
Pasados algunos minutos, una comisión fue recibida por el secretario de Gobierno, Matías Civale, y concejales del bloque de la UCR, entre ellos el presidente de la Comisión de Transporte, Daniel Salvi.
Mientras tanto, en el hall central del palacio municipal, el resto de los trabajadores aguardaba expectante. En consecuencia, tal cual se había especulado, puertas afuera el servicio de transporte privado de pasajeros se vio interrumpido.
A la espera de una solución
“Nos han cortado la posibilidad de trabajar, si bien lo que están pidiendo es que se blanquee al personal de choferes, la realidad es que los costos no dan para los dueños de los autos”, explicó un chofer de remís, quien contó además que desde el miércoles no está trabajando.
Respecto a la situación actual, ratificó que “se están labrando multas que rondan entre los 12 y 15 mil pesos para el auto que esté funcionando manejado por un chofer y no por el dueño”.
Informó que actualmente trabajan por un porcentaje acordado con el dueño del auto. “Estamos esperando a ver si nos dan una solución y poder salir a trabajar lo antes posible”, lanzó.
A su lado, un colega suyo mostró también su preocupación porque según explicó “trabajamos día a día, si no trabajamos, no comemos”, y asumió como chofer que “a los dueños de los autos no les da para blanquearnos”, situación en la que se encuentran “arriba de 800 choferes, entre taxis y remises”.
Finalmente, ambos resaltaron que la inquietud más grande es la fuente de trabajo: “¿Dónde vamos a ir a parar? Muchos tenemos cierta edad que ya no conseguimos trabajo fácilmente”, dijeron.
La movilización
Terminada la reunión con el secretario de Gobierno local y ediles radicales, los trabajadores se movilizaron junto a estos últimos hacia la sede del Ministerio de Trabajo provincial, ubicada en calle Pinto al 500, con el objetivo de entrevistarse con el delegado, César Sosa, quien apareció luego de unos minutos.
La reunión, puertas adentro
Finalmente, un importante grupo de choferes, dueños y agencieros, ingresó a la oficina de Sosa, acompañados por los ediles, donde mantuvieron una tumultuosa reunión en la que reinó el nerviosismo y la falta de puntos coincidentes.
Por un lado, los trabajadores insistieron en su mayoría en la posibilidad de conformación de una sociedad de hecho entre el titular del vehículo y el chofer, al tiempo que reclamaron una prórroga a los operativos desplegados, hasta tanto el sector pueda “normalizar” la situación de los casi mil choferes de taxis y remises que se encuentran en la misma situación.
“Vinimos a buscar una solución para poder seguir trabajando”, expuso uno de los choferes durante el forzado encuentro, al tiempo que diferenció la situación de los trabajadores del sector local con los de otras ciudades, que distan en cantidad de habitantes, distancias y tarifas vigentes; entre algunos puntos.
No obstante, del otro lado y con su oficina colmada, Sosa insistió en que la única vía posible consiste en el blanqueo de los choferes, alternativa con la que ellos mismos coinciden pero a la que no pueden responder en el inmediato “por una cuestión de costos”, según explicaron.
La respuesta de Schuster
Finalmente, tras un tirante diálogo, los trabajadores se retiraron disconformes, dirigiéndose ya a la Delegación Regional del Ministerio de Trabajo, ubicada en 9 de Julio al 800, donde fueron recibidos por su director, Jorge Schuster, quien dejó pasar a sólo ocho personas, entre representantes de las agencias, taxis y concejales.
Luego de algunos minutos en los que la paciencia parecía comenzar a declinar, los concejales salieron del recinto y fue el mismo Salvi quien comunicó a este Diario y a los interesados que el Ministerio de Trabajo les concedió un cuarto intermedio hasta el próximo martes por la tarde, cita en la que se reunirán los trabajadores con funcionarios en el palacio municipal con la intención de destrabar el conflicto.*
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“El Ministerio nos tiene que tirar
una propuesta”, expresó Kalafatich
En el trayecto hacia las oficinas de calle Pinto, Fabián Kalafatich, encargado de la agencia Alas, explicó a este Diario que tuvieron “todo el apoyo” de los funcionarios municipales, quienes “nos están acompañando al Ministerio de Trabajo para pedirle a Sosa (César) que nos dejen trabajar tranquilos, es decir, que nos den la prórroga como pedimos”.
Señaló como punto importante el hecho de que los trabajadores salgan a cumplir sus tareas “que puedan comer”, y anticipó que “después en la semana nos sentaremos a conversar qué figura nos pueden dar ellos. En realidad, el Ministerio de Trabajo nos tiene que tirar a nosotros una propuesta. Si nos ponemos a discutir si hay blanqueo o no, hay más de 300 familias que no comen”, por eso dijo que “vamos a pedir que Sosa se comprometa a firmarnos 60, 90, 180 días, y después nos sentamos a conversar”.
El encargado de la agencia Alas siguió su paso hasta calle Pinto, donde junto con los demás trabajadores, aguardó la llegada del delegado del Ministerio de Trabajo provincial, quien finalmente los recibió.
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“Cuando aparento algo que no soy, se rasca
un poquito y aparece la realidad”, lanzó Sosa
Tras la reunión con los trabajadores del volante, el delegado del Ministerio de Trabajo, César Sosa, aclaró que “nosotros somos titulares, es decir, ejercemos el poder de policía en materia laboral, eso implica que yo no estoy autorizado a ceder o suspender el ejercicio del derecho al control. Es más, no tengo facultades, si yo hiciera algo así por mi cuenta estaría incumpliendo con un deber de funcionario público”.
En segundo término, advirtió que “la búsqueda de figuras alternadas, la figura es la relación de trabajo. Si hay una persona que imparte y otra que recibe órdenes –que es lo que llamamos técnicamente subordinación política- hay una relación de trabajo. Luego podemos buscarle el nombre que queramos, podemos encuadrar en figuras que no corresponden, pero en el derecho laboral prima el principio de la realidad”.
En este sentido, lanzó que “cuando yo estoy aparentando algo que no soy, se rasca un poquito y aparece la realidad. Cuando alguien manda y el otro obedece, uno paga y el otro cobra, hay relación de trabajo”, al tiempo que aclaró que “pónganle el nombre que se le ponga, si hay subordinación jurídica, hay relación de trabajo”.*
Por último, en cuanto a las inspecciones labradas durante los últimos días, aclaró que “los inspectores míos no salieron a la calle”. Por último, frente a la manifiesta disconformidad de los trabajadores con el Sindicato de Peones de Taxis y Autos con Taxímetro en Tandil, Sosa advirtió que son libres de afiliarse o desafiliarse en cualquier momento y a cualquier entidad.*
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