Muestra conjunta en el Museo de Bellas Artes
Los artistas presentarán su serie Movediza, con propuestas diversas donde nos mostrarán las distintas facetas pictóricas de cada uno de ellos.
Liliana Trotta nace en Buenos Aires. Cursa estudios en las Escuelas Nacionales de Bellas Artes, Escuelas de Arte Manuel Belgrano y Prilidiano Pueyrredón.
Concurre al taller de Aurelio Macchi, y al taller de Aída Carballo. Trabaja en el Instituto Universitario de Arte desde 1995 y continúa coordinando cursos en Extensión Cultural de la Escuela de Arte Prilidiano Pueyrredón. Cursó la Licenciatura en Artes en la Universidad Nacional de General San Martín. Organización y coordinación de la IV y V Bienal de Pintura Paloma Alonso.
Obtuvo numerosos premios: Premio Municipal de Monocopia- Manuel Belgrano, Museo Eduardo Sívori, Mención de Honor del Salón Nacional de Dibujo, Mención por Argentina ?Premio Las Terrenas -Cayc- New York, 2º Premio Internacional de Arte Naif, Galería Gina (Israel).
Realiza varias muestras individuales en el país y en el exterior, entre las que podemos mencionar: ?Evita, el mito continúa? de objetos y pinturas en el Museo Sívori ?Señales, signos y símbolos?, Liliana Trotta y su tramado de sentidos.
Las obras de Liliana Trotta son genuinas. A través de ellas conocemos la profundidad de un imaginario rioplatense, americano y universal. Los mitos de la cultura, con sus peculiaridades ancestrales y actualizaciones contemporáneas, son estudiados a través de pigmentos, composiciones y equilibrios de gran sutilidad. Las armonías, que no restan protagonismo a las tensiones, vibran de maneras estable e inestable, generando escenarios comprometidos, convirtiendo a la intimidad en reverso y anverso de mundos tan propios como ajenos.
Mujeres de espalda desnuda y hombres vestidos, al igual que felinos y entidades aladas, urden espacios de sensualidad diáfana. Aquí los colores, las transparencias y el discurso último del soporte, indican la concreción de mayores autonomías en el plano estético. Una autonomía que no descarta la búsqueda y la experiencia. Objetos encontrados, collages y técnicas que abordan la chapa hablan de consolidaciones en el camino de la expresión.
Lo genuino es profundo y lo profundo es íntimo. Con Liliana lo íntimo traspasa la piel y se vuelve universal. Los trópicos y los polos, lejos de escindir y separar, vuélvanse necesarias partes de un todo artístico que descubre y muestra las rupturas y continuidades de un mundo caracterizado por señales, signos y símbolos.
Por su parte, Jorge Meijide, nacido en San Fernando, provincia de Buenos Aires, en 1947, concurre al taller de Dibujo de la Asociación Estímulo de Bellas Artes, habiendo tenido como profesores a Rubén Locaso, Salvador Benjuya y Carlos Fels. Entre 1994 y 2003 asiste al taller de escenografía del teatro Colón con los profesores Gerardo Pietrapertosa y Jorge Rulio.
Actualmente asiste al taller de litografía del Centro de Edición y Formación Gráfica de Buenos Aires con la profesora Natalia Giacchetta.
Participó en numerosas exposiciones en el país y en el extranjero.
Realizó varias muestras individuales: ArteBA: ?Espejito Vale Doble?, Centro Cultural Recoleta, ?Pequeña retrospectiva?, Espacio Revista Ñ, Arteclásica, Buenos Aires, entre otras.
Recibió numerosos premios entre los que podemos mencionar: 3er Premio 9ª Bienal Internacional de Dibujo y Grabado de Taipei, Taiwán. Premio Fundación Huésped, Mención de Honor, Salón OSDE. Sus obras se encuentran en diversos Museos del país y del exterior.
Dice Osvaldo Mastromauro sobre la obra de Meijide: ?El delgado espesor que separa a un dibujante de un humorista se diluye en el caso de Meiji, quien aúna ?superando esta aparente dicotomía-, ambos aspectos; a la inversa, no es usual encontrar quien las reúna por medio de la sátira mordaz, el apunte preciso, la observación sagaz, junto a un trazo inconfundible, de calidad, sin artificiales preciosismos.
Jorge aúna aptitud humana y artística: como profesional, conserva su alma de niño sin mengua de la constante ?ganancia? artística, que le han valido los más altos premios y distinciones. Integra un amplio grupo de dibujantes que privilegian el trabajo sobre papel, algo que no goza del merecido respeto y mercado en Argentina, a diferencia de Europa.
Son proverbiales su humor y cierta tendencia aparentemente barroca, limpia a través de un trazo agudo, filoso, cuyo escenario es siempre urbano. Es tan capaz de manejar un gran lienzo, desbordante de imaginación, casi surrealista, como escenas de la vida cotidiana, donde ensalza el graffiti, la silueta, el Pop-Art o un simple escenario con animalitos, como filetear boletos de tren, o construir juguetes, tareas que completa con su preciada y requerida docencia.
Tan fiel a sus principios, invariablemente ligado a los derechos humanos, como a su estilo, logra calidad y resolución de imagen, pues su obra, ocurrente, sagaz, de gran observación, es disparadora de reflexión, señalando equívocos, a un tiempo que es conmovedoramente humana, pues jamás falta en ella la ternura.
En el próximo suplemento nos referiremos a los artistas mencionados en el primer párrafo de este artículo.
Esta muestra permanecerá en galería hasta el próximo 29 de septiembre, inclusive, en los horarios habituales del Museo.
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