Muestra homenaje a la escultora Mariana Schapiro
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El fallecimiento de la artista se produce en la plenitud de su carrera, entendida como una cada vez más audaz experimentación formal y conceptual, a la vez que comienza a recibir los mayores reconocimientos institucionales por sus trabajos y agudiza su compromiso con la profesión: se rodea de un cierto esplendor, que se expande desde la docencia a sus intervenciones en proyectos grupales o en otras instituciones del campo artístico.
La entrelazada historia
de Mariana y Ernesto
Pesce conoció a Mariana en el año 1978 y vivió junto a ella hasta su partida en el 2006, tuvieron dos hijos en común: Lautaro y Julián y también a Malena (hija de Ernesto). Cuenta el artista: “En octubre de 2006, Lautaro, mi hijo menor, me dijo que el alma de su mamá, Mariana, estaba en la estrella central de Las Tres Marías en el cinturón de Orión. A partir de ese momento pensé en ponerle imágenes al deseo de Lautaro. Surgió primero el nombre de la serie, "Retratos del Alma", luego la decisión de que las almas tuvieran formas geométricas, estructuras espaciales de posibles imágenes de un cosmos que, como las almas, sólo adquiere forma en nuestra mente estimulada por el deseo”. “Mi hijo Julián, realiza un viaje por Europa durante seis meses, en 2006. Tenía 17 años y viajaba solo. Mariana, a su regreso, le regaló un libro de artista realizado con todos los correos electrónicos y fotos intercambiados durante el viaje. Cuando lo recibió, Julián dijo “todo lo que toca mi mamá lo convierte en arte” y comenzó su “viaje dentro del viaje”.
“Diálogos del Alma” es un homenaje a Mariana Schapiro en un diálogo imaginario entre su obra y la de Ernesto Pesce a la que se suman dibujos y grabados de su hijo Julián.
“Nuestro hogar siempre estuvo integrado a los talleres. La vida cotidiana y el trabajo creativo convivían naturalmente. Mariana fue una persona muy vital, con mucha energía y una fuerte presencia. En la vida, como en el arte, se enfrentó a grandes desafíos, vivió plenamente y con gran alegría viendo crecer a nuestros hijos, creando una obra potente y original, entregándose generosamente a la docencia. El destino quiso que su vida fuese corta pero intensa, para los que convivimos con ella su presencia es cotidiana y sus obras nos relatan sus deseos, angustias, pasiones y alegrías. Compartimos con nuestros hijos la génesis de cada obra expuesta en esta muestra, la pasión que las generó, las manos con arcilla o yeso, a veces lastimadas por la talla o la soldadura que se limpiaban para preparar la sopa caliente.
Estamos muy contentos y orgullosos de homenajear a Mariana, sólo nos queda salir a la noche del limpio cielo de Tandil y verla sonreír desde la estrella del medio de Las Tres Marías en la constelación de Orión”.
Comenta Gnocchini sobre
la génesis de la propuesta
“Hace mucho tiempo que Mariana marca su presencia en el Mumbat. Tal vez aquel llamado por teléfono que alguna vez cruzáramos en relación a una obra donada a nuestra Colección de Arte Contemporáneo fue mi primer registro. Sin embargo, una de sus frases quedó hilando en mi alma… “mis energías son para nuevas obras… estoy en una etapa en la que todo mi trabajo se lo dedico a próximos planteos…” me comentaba.
Sin conocerla sentí que su carácter era impetuoso, su fortaleza se presentía en cada una de sus palabras. Tiempo después pude comprender, observé material de su autoría, en su taller, trabajos, fotos familiares: era una de esas mujeres que lo daba todo, nada se guardó, en cada obra estaba su esencia. ¡Cuánta pasión, voluntad, entereza se percibe en cada una! Gigantes construidos por manos frágiles. Es este, un sencillo homenaje, que une a su familia una vez más: Ernesto, Julián… en una muestra que no tiene otra pretensión que la de revalorizar la vida y obra de una gran escultora argentina, que en sus formas logró una carga poética y a la vez crítica y reflexiva”.
De los artistas
La muestra cuenta con ocho esculturas de Mariana de diferentes series, una veintena de pinturas de Ernesto Pesce, tintas y grabados de Julián, que completan la propuesta en tres salas.
Fotogalería: “El ojo atento”
Desde próximo sábado y hasta el 19 de agosto, Carlos Duarte, fotógrafo actual del Mumbat, nos muestra su producción a través de una treintena de imágenes a las que denominó en su conjunto: “El ojo atento”.
Nos explica así su experiencia: “El Museo, el artista, la obra, el espectador: todo confluye en un instante. El ojo ve, el dedo índice ejecuta: nace una foto. La cocina de una muestra se palpita”.
Esta selección nos remite a diferentes situaciones, obras, visitantes, protagonistas que dan diariamente sentido al espacio, muchas veces desde la visión poética, lúdica o intrépida del artista.
Antes del año 2000, Carlos Duarte tiene realizado un curso anual de Diseño Gráfico, en la Unicén. En los años siguientes consuma estudios terciarios de Fotografía en el IPAT (Instituto de Profesorado de Arte Tandil). Trabajó varios años en Eco TV, desempeñando diversas tareas en cuanto a transmisión, edición de videos y materiales. También efectúa a lo largo de todo 2011 y 2012 la cobertura fotográfica integral (montaje, inauguración y documentación de salas) de las exposiciones en el Museo Municipal de Bellas Artes. A la cobertura fotográfica se le suma el video, integrando en un material audiovisual la fotografía y también la imagen viva del artista y su palabra, que fueron parte del fundamento de esta muestra.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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