Muestra sobre violencia: ?El arte, espejo de la conciencia?
“La idea es que la sociedad en general y la de Tandil en particular, pueda tomar conciencia sobre esta problemática, para que después los vínculos que se establezcan sobre las personas sean más sanos. Partiendo de una familia sin violencia los vínculos hacia el afuera no seán violentos”, comentaron las jóvenes.
-¿Qué nos dicen de la muestra plástica?
Melina: -Sale de la idea generaliza de violencia desde la familia pero teniendo en cuenta los patrones sociales que se establecen desde la vestimenta, profesión, forma de ser, el cuerpo tomado como un envase, también se habla mucho de la violencia emocional generada desde los progenitores o hermanos sobre determinados agentes propios de la familia que tal vez no siguen esos patrones, quieren salirse y hacer su vida tranquilamente. Y eso está plasmado por historias de conocidos o que nos han contado y de ahí la idea de concientizar sobre la violencia emocional y física, porque aquí tratamos un caso de abuso, que estuvo muy tapado -en general lo están- por la sociedad aunque ahora se están volviendo más visibles.
-Obviamente, cada vez se está trabajando más sobre la violencia intrafamiliar. Y el caso de la vestimenta o costumbres diferentes o cuerpos distintos a los modelos establecidos y la injerencia de violencia emocional desde los medios más que nada audiovisuales, es violencia desde el interior y el exterior al mismo tiempo.
María: -Sin duda, la idea es que la persona sea lo que vino a ser en esta vida sin que lo moldeen los patrones sociales, que le digan que tiene que ser flaco, vestir de determinada manera, ser un profesional, cuando la persona quiere otra forma de desarrollarse en la vida y no puede ejercerlo porque esos patrones empujan desde la familia a lo que tienen que ser socialmente para ser aceptados.
Melina: -Es importante que las personas puedan manifestarse según su propia naturaleza y no según todo lo que ya está impuesto. Basta ya de patrones violentos desde el núcleo familiar en adelante. Hay que modificar la esencia, la semilla, para que luego se puedan cambiar los vínculos y sean más sanos entre todos.
-¿El arte es un agente modificador?
-Sí, se puede plasmar en una fotografía, una obra de teatro, las artes plásticas. No considero que sea una forma efímera o pasajera de plasmar la realidad sino que es algo permanente que está en continuo cambio junto con la sociedad y es una forma de concientizar.
María: -A lo largo de la historia el arte ha demostrado que puede ser una gran herramienta para modificar estos patrones.
Generando ideas
Como artistas independientes y junto con la Asociación de Escritores de Tandil se constituyó un grupo integral de diferentes artes (dramáticas, plásticas, literarias y cinematográficas) con el objetivo de generar el aumento de la conciencia social sobre la violencia de género dentro del ámbito de socialización primaria de los seres humanos, la familia.
El arte es un vehículo para la conciencia y la transformación social, como ha demostrado a lo largo de la historia de la humanidad y a la vez un espejo de las transformaciones socioculturales.
En el caso especifico de la mujer, han estado expuestas a lo que se podría denominar violencia mediática, que ha llevado a la represión de lo que es nuestra verdadera naturaleza, imponiendo un modelo de mujer en donde se ha tratado como objetos en serie. A lo largo de la historia, este modelo se agudizo aún más instalándose en los inconscientes familiares.
Se considera que la violencia de genero es más amplia aun, y que los hombres también han estado expuestos desde los núcleos familiares a responder a destructivos patrones sociales, privándolos incluso de la expresión de las emociones básicas como la tristeza aludiendo que demostrarla es un signo de debilidad.
El maltrato doméstico y las agresiones sexuales son dos formas concretas de violencia contra hombres y mujeres (acentuándose en el caso de las mujeres a través de la explotación sexual, la denominada esclavitud del siglo XXI) y se producen en todas las edades, grupos sociales, culturas y países. Esto es un problema familiar y social de enorme magnitud, debido a su incidencia, a la gravedad de las secuelas (tanto físicas como psíquicas, producidas en las víctimas), así como el alto coste social y económico que supone para el conjunto de la sociedad.
La naturaleza de estas agresiones (fundamentalmente el hecho de que tradicionalmente haya existido una amplia tolerancia social ante estas conductas) hace que las víctimas, en muchos casos, se encuentren en una especial situación de indefensión.
“Adherimos -señalaron María y Melina- también a la causa que defiende el movimiento V-Day, cuya finalidad ha sido convocar a nivel mundial a todas las personas que han sido víctimas de la violencia de género o que resuenan con la temática. El arte es nuestra herramienta, la conciencia es nuestra materia prima, el amor y la igualdad es nuestro producto. El hogar y la familia es el germen, la semilla para el cambio. Si educamos desde nuestros hogares ayudaremos a que los niños se transformen en ciudadanos y seres conscientes. Sólo así lograremos aportar a las nuevas generaciones una sociedad de amor, igualdad y cooperación, sin importar el género”, dijeron para finalizar en la apertura de la jornada llevada a cabo en La Casa de la Cultura.
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