Murió la mujer condenada por matar a su marido
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Ayer se confirmó el deceso de Gabriela Maldonado, la mujer que el año pasado había sido sometida a juicio por el asesinato de Walter Chami Bazán, cuyo cadáver fue hallado en las aguas del arroyo Las Calaveras.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailAquella macabra y violenta historia cargada de misterio, mentiras, sospechas y personajes marcados por la marginalidad, llevaron a una difícil, compleja pesquisa que arribó a un esclarecimiento, con un Tribunal que resolvió condenar a los acusados por el homicidio.
Si algún condimento más la faltaba a la triste crónica policial era saber que la sentenciada, a poco de recibir aquella condena, moriría producto de una larga enfermedad de la cual nunca estuvo muy interesada en ocuparse. De hecho fue casi obligada a internarse hasta que su cuerpo dijo basta.
Maldonado cumplía arresto domiciliario al tener bajo su cuidado a dos hijos, quienes ahora quedarían a cargo de los abuelos maternos.
Tal se informó oportunamente, el TOC 1 había resuelto condenar a Gabriela Mabel Maldonado, quien era la cónyugue de la víctima, a la pena única de once años y dos meses de prisión, al considerarla autora penalmente responsable de los delitos de “Homicidio agravado por el vínculo, bajo circunstancias extraordinarias de atenuación en concurso real con hurto”.
Asimismo, se sentenció al hermano de la acusada, Alejandro Ignacio Lastra, a la pena de un año de prisión de cumplimiento efectivo, por hurto del automotor con el que trasladaron el cuerpo sin vida de Bazán.
Para los jueces, tras al largo juicio y el comparendo de una extensa lista de testigos, se acreditó lo postulado por el fiscal, dando por probado que Maldonado en el domicilio ubicado en calle Paseo de los Niños 2037 o inmediaciones del mismo, entre las 18 del 9 de septiembre de 2011 y horas previas a las 14 del 12 de septiembre, con la intención deliberada de quitarle la vida a quien era su esposo (Walter David Bazán), le perpetró mediante arma de fuego o elemento punzo cortante, por debajo y a la izquierda de la mamilla izquierda, una herida de un centímetro de diámetro penetrante en cavidad torácica en sentido izquierdo derecho, desde abajo hacia arriba y de delante hacia atrás, ocasionándole un neumotórax por lesión en el pulmón izquierdo. A su vez, mediante un elemento cortante de cierta masa le provocó lesiones en ambos antebrazos en su segmento medio en parte anterior, como así también tres lesiones traumáticas en la zona craneal. Por último, mediante compresión manual severa de cuello le provocó fractura sagital y media del hueso hioides, lesiones todas ellas de carácter vital que sumadas a la dificultad respiratoria generada por el neumotórax de Bazán, determinaron su muerte por asfixia.
Luego de quitarle la vida a su cónyuge, y con la intención de hacer desaparecer toda evidencia del cuerpo de la víctima y del homicidio cometido, antes de las 14 del 12 de septiembre, Maldonado con la colaboración de su hermano trasladó el cuerpo sin vida de Bazán en un vehículo Ford Galaxy dominio TDT-502 que le había sido dejado a Lastra para que le arreglara la instalación eléctrica, vehículo ajeno y de propiedad de Daniel Marcos Emiliozzi, del cual se apoderaron ilegítimamente atento no poseer autorización de su dueño, circulando en el mismo por muchos kilómetros, hasta el arroyo Las Calaveras del partido de Benito Juárez, lugar en el que arrojaron y abandonaron el cuerpo, previamente envuelto en nylon y amarrado a una viga de cemento con una cadena obtenida del baúl del vehículo hurtado, siendo hallado el cadáver en un avanzado estado de descomposición el 16 de febrero de 2012 por pescadores ocasionales.
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