Murió un chofer en un tremendo choque que involucró a tres camiones, ayer, en la Ruta 226
Un tremendo choque múltiple que involucró a tres camiones enlutó la madrugada de ayer, al cobrarse la vida de un chofer de 50 años, oriundo de Chivilcoy.
El accidente tuvo lugar cerca de las 5.30, en el kilómetro 183 de la Ruta Nacional 226, a poca distancia del acceso a la localidad de Gardey. Los tres vehículos de carga viajaban en la misma dirección, Azul-Tandil.
Por causas que deberá establecer la Justicia, un camión Ford Cargo (dominio GYG 822) con su acoplado Astivia (ERB 204), que transportaba leche, impactó con la parte trasera del acoplado marca Indecar (UJI 611) que estaba enganchado a un Mercedes Benz 1114 (WWG 019) cargado de leña.
Luego del fortísimo choque, el acoplado del transporte de leche se soltó y quedó frenado sobre el mismo carril de la ruta, por obra del dispositivo de bloqueo con que cuentan estas unidades.
El infortunio hizo que un imponente camión Kenworth (dominio JWE 118) con su semirremolque Petinari (patente JGF 416) colisionara con el carro que estaba detenido sobre la carretera.
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Testigos de la dramática escena le contaron a este Diario que Díaz gritaba “cortame las piernas, sacame de acá”, “cortá los fierros”, en un pedido de auxilio desgarrador que vivenciaron las personas que iban llegando hasta el lugar.
Minutos más tarde, arribó una ambulancia desde María Ignacia y personal médico le colocó un suero al chofer, luego de que lograran cortar la puerta del compactado habitáculo.
El chofer del Mercedes Benz 1114 Pedro Roberto Pérez, de 46 años y oriundo de Bolívar, y el que guiaba el Kenworth, Martín Marcelo Arnoldo, de 40 años y domiciliado en Sierras Bayas, resultaron ilesos y dieron aviso a la policía.
Luego circulaba el camión lechero que conducía la víctima, a quien seguía atentamente el camionero del Kenworth afectado a la firma Nevada, que transporta implementos para canteras.
Martín Marcelo Arnoldo relató que él y el camión plotteado con la marca Sancor circulaban a un promedio de 70 kilómetros por hora y aún era de noche. Tras el choque del camión lechero, el acoplado quedó detenido sin luces y no logró divisarlo a tiempo. “Fue un segundo”, dijo aún shockeado por el espeluznante accidente.
El trabajo de sacar el cadáver comenzó cerca de las 10.20 y demandó más de veinte minutos. Allí lo esperaba una ambulancia de Alessi y Manna para el traslado hasta la morgue.
También asistió personal del Destacamento de Seguridad Vial, quien actuó coordinado por el subcomisario Oscar Urruchúa, a cargo de realizar las actuaciones y el secuestro de los vehículos.
Grúas y personal de la empresa Edgardo Vázquez procedieron a remover los vehículos que quedaron sobre el carril Azul-Tandil, tarea que culminó poco antes del mediodía.
Peritos de la Policía Científica levantaron los rastros y realizaron los correspondientes peritajes. También retiraron las luces del Mercedes Benz y procedieron al pesaje de la carga del equipo.
La causa, que lleva adelante el fiscal Marcelo Fernández de la UFI 21, fue caratulada “Homicidio culposo”.
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