Natalia Menchón inauguró Sueños de Mariposas
Es su primera exposición individual en el Museo de Bellas Artes, lo que la hace sentir muy honrada. Comenzó a preparar la muestra durante 2008 luego de la Clínica de Artes Visuales que organizó Cristian Segura ?A partir de ese momento me di cuenta que quería romper con las estructuras de cuadraditos que venía trabajando, así que la presenté en forma de bocetos para indagar por ese lado: la naturaleza, rompiendo las estructuras, liberando la pincelada y trabajando la composición?.
-¿Qué pasó con estos bocetos?
-A los curadores les gustó muchísimo y me dijeron que siguiera trabajando con eso. A mí me encantó y me estimuló a trabajar.
-¿De dónde surge el tema de las mariposas?
-En realidad se debe a que siempre me impactó el color, el brillo, el no poder sostener dos minutos el detalle, porque se te escapa. Lo veo como algo muy frágil, femenino, de mucho color y fuerza en poco tiempo, porque es muy efímero.
-Sólo pintaste segmentos de mariposas…
-Sí, en realidad esto soy yo, porque cuando yo era chica tenía una casa quinta donde había muchísimas mariposas en los veranos, después entraron a desaparecer. Me impactaba que se quedaban un minuto y después se iban. A mí me interesaba el detalle del ala y me quedé con eso; me puse a pensar porqué no hacerlo ahora que uno está volviendo; es una etapa muy especial mía, donde estoy rompiendo muchísimas estructuras con la pincelada, el color. Se trata de indagar por lo mío, lo más natural, lo que me ha impactado cuando yo era chica.
-Y quedó armada una serie…
-Sí, son unas treinta pinturas de las cuales hay una selección. A mí me es difícil elegir porque todas tienen que ver conmigo, significan estados anímicos importantes.
-Son de distintos formatos…
-Todos son cuadrados, pero la idea era jugar con los distintos tamaños para darle dinamismo a la obra. Las primeras fueron de 20 por 20 centímetros; otras son más grandes, de 40 por cuarenta. En la primera etapa buscaba la mariposa lo más estática posible. A partir de ahí empecé a indagar más sobre las alas de las mariposas; me fui quedando con partes y creando.
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-Si uno no supiera que es un ala de mariposa, quizá no sería tan evidente…
-No, porque son manchas. Me interesó quedarme con eso.
-Tu obra actual es mucho más libre que tus trabajos anteriores, menos calculada…
-Tiene que ver con esta cuestión de romper estructuras. El trabajo anterior era muy medido, matemático; todo tenía que cuadrar perfectamente. Esto es libre, es dejarme llevar por la pincelada, el color, la forma y a partir de ahí, ir creando y descubriéndome a mí misma en un montón de expresiones que tenía guardadas.
-¿Cómo te hace sentir como artista poder romper esas estructuras?
-Feliz, porque es encontrar un trazo, un poco de libertad, que es lo que representan estas mariposas: la libertad del vuelo, del despegue. Lograr mi primer muestra individual de esta manera es… me di permiso y como artista te satisface un montón. Es dar mucho de uno, sin miedo a mostrar mis estados de ánimos, mi fuerza, mis ganas, mi gusto estético. Esta muestra me llena de orgullo porque me animé a romper y me agrada lo que quedó y hasta, a veces, me sorprende.
-No hay nada calculado en ellas…
-Tampoco hay dibujo… puede haber alguna línea de lápiz que sirve de guía, pero todo es pincel. Tampoco llevan marco, por una cuestión de que las encierra… son alas, tienen vuelo, libertad, fuerza. Encerrarlas en un marco era como ahogar la obra. Además, tienen unas maderitas atrás que les permiten quedar despegadas de la pared, para que haya aire alrededor.
Caminos personales
-¿Contenta de exponer en el museo?
-Sí, no me imagino haciendo mi primera muestra en otro lugar que no sea mi ciudad. Me parece como un punto de partida muy importante, porque es mi obra, soy hija de Tandil, vivo acá y no me parecía pegar el salto en otro lado si no lo hacía primero en mi ciudad, así que estoy feliz.
-¿Qué dice la familia?
-Están contentísimos. Mi mamá (Juana Vallarino), particularmente me vio en este proceso desde mis comienzos, que no fue fácil, porque era romper un montón de estructuras. Me vio crecer con estas últimas obras, que tienen más movimiento, más color, más pinceladas. Es mi biografía. Cuando uno presenta su trabajo de esta manera, donde hay mucho de uno, da un poco de vergüenza. Es un impacto grande para todo el que me conocía antes y mi obra; lo que estoy haciendo ahora es una cosa totalmente distinta. No está mal permitirse buscar la expresión. Yo siempre les digo a mis alumnos ?no importa si después volvés a la estructura, porque vas a regresar distinto y vas a trabajar cuestiones distintas?.
-¿Para dónde irán las obras luego de esta exposición?
-Quedé seleccionada en un encuentro mundial de jóvenes andaluces en el mundo que se hará desde el 15 de septiembre en España. Entré por un proyecto de arte joven que vengo trabajando hace dos años. Fui becada para presentar este trabajo en España y comenté que estaba haciendo esta inauguración, de manera que con un cañón voy a estar presentando esta muestra.
Además me contacté con gente de La Plata y tenía ganas de llevar mi obra a galerías de allá.
-¿Cómo sigue tu trabajo?
-Tengo otros proyectos porque éste llegó a su fin. Tengo ganas de generar obras y un espacio lúdico, donde el espectador pueda disfrutar de otro lugar que no sea el del museo, del cuadro puesto prolijito, sino que me parece que el arte es una herramienta para generar un espacio de ocio, sueños, de estimular la creatividad y lo lúdico en las personas, es una herramienta para eso, que necesitamos en estos momentos actuales. Hay otra cosa que me gusta mucho que es el caleidoscopio, lo que genera con sus luces y colores, que me cautiva. Tengo ganas de trabajar obras así, combinado con telas, luces y colores.
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