Navidad, Jesús hace posible la esperanza solidaridad y compromiso por el bien común
Es un tiempo de conversión y de gracia, de renovación profunda de la mirada y de las actitudes que hemos de asumir como hijos e hijas de este Padre Dios que nos sorprende entregándonos a su Hijo hecho hombre y nacido de María en la pobreza del establo de Belén. Cada Navidad, siendo la misma por el misterio que celebramos, es al mismo tiempo diferente por el contexto en que vivimos. Sería bueno entonces que nos preguntáramos hoy ¿qué nos quiere decir Dios en esta Navidad?
Por un lado, como sociedad, no deberíamos olvidar que la Navidad sin Jesús no es Navidad. Procuremos armar en casa un pesebre y démonos tiempo para contemplar en silencio a quien celebramos como recién nacido. La fragilidad del niño en el pesebre nos impulsará a mirar a nuestro alrededor, con ojos nuevos y con un corazón abierto, la realidad de tantos otros niños y niñas que, como Él, nacen en condiciones de extrema pobreza, olvidados por gran parte de la sociedad, y cuyas familias luchan por superar el estigma de la exclusión que marca a fuego su situación de dolor. Al asumir el lugar del más pobre y pequeño, Jesús quiere conmovernos al punto tal de erradicar de nuestra vida toda tentación de indiferencia y pasividad. Y nos empuja a brindarnos solidariamente para generar oportunidades que ayuden a tantos hermanos y hermanas a salir adelante, animándose a soñar un futuro diferente. Por otro, como cristianos y miembros de Cáritas, hemos de centrarnos en el verdadero sentido del nacimiento de Jesús en Belén. Dios viene a nosotros para regalarnos su amor y su misericordia. La gratuidad de su iniciativa nos desborda y nos llena de esperanza. Su cercanía es expresión de su Alianza definitiva con la humanidad. Jesús jamás nos defrauda. Está atento a nuestras necesidades, nos escucha, comprende y perdona, y nos anima cada día a retomar la senda sin bajar los brazos. Al hacernos hijos de su mismo Padre, quiere que también nosotros reflejemos su ternura a través de los gestos, las actitudes y las palabras. Quiere que siguiendo sus pasos como verdaderos discípulos, salgamos al encuentro de quienes sufren para ser en sus vidas bálsamo y alivio de fraternidad y de amor. Tenemos que destacar el trabajo silencioso e incansable que llevan adelante miles de voluntarios y voluntarias en todo el país, tanto en Cáritas como en otras instituciones y organizaciones. Su testimonio de cercanía y solidaridad es un modo real, visible y palpable, de hacer presente la amorosa Preocupación de Dios por sus hijos más vulnerables. Que ningún contratiempo o dificultad haga disminuir el Entusiasmo con que llevan adelante su tarea. Y que en los momentos en que abruma la sensación de impotencia ante tanta inequidad social, encuentren la fortaleza en quien nos prometió acompañarnos siempre por el camino del bien: ?Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo? (Mt. 28, 20). Porque Jesús hace posible la Esperanza, les deseamos a todos y a todas una muy feliz Navidad? y que en el nuevo año que comienza podamos alcanzar juntos la paz y la unidad que tanto anhelamos como sociedad. Es el deseo de Cáritas Tandil.
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