Necrológicas
RODOLFO ANTONIO SASIAIN
El pasado domingo 26 de diciembre falleció Rodolfo Antonio Sasiain, un querido y respetado hombre que contaba con 87 años de edad.
?Tito? Sasiain había nacido en Maipú el 9 de octubre de 1923, pero desde muy joven se radicó en esta ciudad, trabajando como empleado ferroviario, conformando una hermosa familia junto a su esposa Elba Anthelia Azoz y a su hija Susana, quien le dio cuatro nietos: Pablo, Nicolás, Milagros y Federico, lo que le dieron la alegría de tres bisnietos: Agustina, Ramiro y Benjamín.
Fue un hombre que vivió una vida plena y feliz, junto a su familia y amigos de siempre, entre mates y asados, compartiendo sus vivencias. Fue un gran ejemplo de vida.
?Amigo, abuelo, nunca olvidaremos tus consejos, tus miradas cómplices, tu sonrisa hermosa, tu carita de ángel. Hasta siempre Viejito, sos nuestro ángel que nos guía. ¡Te amamos y te extrañamos. Gracias por todo!?.
Tu familia.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailJUAN MANUEL BALZA
En las trágicas circunstancias que diéramos a conocer oportunamente, el pasado domingo 26 de diciembre, en la ciudad de Lobería dejó de existir Juan Manuel Balza, con estrechos lazos de amistad en esta ciudad. El doctor Alfredo Rébori, decano ?FCE? Unicén, lo recuerda así:
?La vida y la libertad constituyen bienes inapreciables. Cuando alguno de ellos se ve lesionado las consecuencias y el impacto sobre nuestras mentes y corazones suelen ser devastadoras. Decidí escribir estas líneas, más que nada, desde el corazón.
Conocí a José Manuel Balza en varias de sus facetas: como alumno, dirigente estudiantil y tal vez lo más importante, como persona. Balza fue energía pura, dedicación, compromiso, liderazgo, entusiasmo, vocación por mejorar el ámbito estudiantil y la Facultad, un poco acelerado me comentaban algunos y yo respondía: ?? mejor acelerado porque tiene mucha iniciativa, la virtud de preguntar y reconsiderar posiciones??. Ojos claros, vivaces, reflejaban una mirada en la que en el mundo está todo por hacerse y mejorarse, siempre constructivo, insistente.
Pero hay un rasgo suyo adicional, el que más valoro: Balza era genuino, como el buen vino tinto, siempre de frente y siempre al frente. Rara característica, más en los jóvenes, genuino, como se lo veía, sin subterfugios, sin poses, autónomo, tenía sus pensamientos, los compartía con su grupo y los defendía con uñas y dientes pero sin obcecación.
Sigo viéndolo, con sus ojos claros y vivaces, atento a mi alocución sobre el informe de gestión del 2010, en la última reunión de Consejo Académico, el lunes 20 de diciembre, cuando asumía su rol de consejero estudiantil acompañado por los otros nuevos consejeros; al día siguiente cumplía 24 años.
Brindamos, nos saludamos? el domingo 26 de diciembre recibo la noticia inesperada? ?la naturaleza es impersonal y fría? dijo un científico en una reunión de filósofos, científicos y teólogos que debatían el origen y evolución de la vida y el hombre ? siempre me impresionó esa frase y, confieso, que me vino a la mente casi de inmediato, es una respuesta a la pregunta que emerge inevitablemente: ¿Por qué? No obstante, como creyente tengo alguna otra respuesta, no sin cuotas de incertidumbre.
Hablando con uno de sus compañeros, le pregunto: ?¿Sos creyente??. ?Sí?, me responde. ?Por qué me preguntás??. Le digo: ?Porque es difícil tener respuestas a hechos como éste??. Y el chico me dice más o menos así: ?Me parece importante el mensaje que deja con lo que hizo y lo que fue y como vivió?? y pienso? eso tendríamos que rescatar de la dolorosa y trágica situación, rescatar el mensaje que nos dejó con su carácter enérgico, su entusiasmo, dedicación, compromiso y sobre todo dos cosas: su honestidad y su visión de que el mundo está por hacerse.
Todos aquellos que tuvimos la oportunidad de conocerlo en la Facultad esperamos que así sea y que estés donde estés sepas que nos dejaste tu huella y que te extrañamos y vamos a extrañar mucho?.
JUAN CARLOS GARCIA
Cuando contaba con 57 años de edad, el pasado sábado 18 de diciembre se produjo el fallecimiento de Juan Carlos García, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
?Queremos recordarte así como fuiste, alegre, buena persona: tu esposa Alicia, tus hijos Juan Alberto, María Evangelina y Alicia Soledad; tu nieto Alejandro, tus amigos del hipódromo, tus compañeros de trabajo, el gerente de Villa Serrana, Roberto; familia Ale, tus yernos Daniel y Martín, tu suegra Lidia, tu cuñada María, tus primos Luciano, Elida, Raúl, Luis, Quela, Osvaldo, y Beto tu hermano.
Siempre quisiste ver ganar a tu caballo Buen Sueño y ganó como vos querías y Blu Fast corre muy pronto y vamos a seguir adelante con los caballos, como vos querías; y esperabas con mucha ansiedad la llegada de tu nieta Martina, pero igual será el padrino como vos querías.
Te vamos a recordar con mucho cariño y te llevamos en nuestro corazón por siempre?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
RAMON CASTELLANOS
Tras soportar los procesos de una prolongada dolencia, el pasado sábado 25 de diciembre y cuando contaba con 86 años de edad, falleció Ramón Castellanos, dejando dolor y tristeza entre sus familiares, amigos y todas las personas que lo conocieron.
Ramón había nacido el 18 de agosto de 1924 y formó un hogar ejemplificador junto a sus padres y siete hermanos.
Vivió su infancia en Cerro Chato, cursando sus estudios primarios en la Escuela N4 de Cerro Leones. A los 18 años comenzó a trabajar de camionero, iniciando un camino de mucho sacrificio que le sirvió para que a su familia nunca le falte nada.
Muy joven contrajo matrimonio con Amalia Esther Poli y si bien no tuvo hijos, la vida le dio nueve sobrinos que los crió y los acompañó como si fuesen sus propios hijos.
Uno de sus hobbies preferido, era concurrir al Club Juventud Unida, en donde se pasaba largo rato acompañado de sus amigos y seres queridos.
Su partida, es lamentada profundamente por familiares y amigos, que siempre lo recordarán con mucho amor y alegría, como él hubiese querido.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en Cementerio Municipal.
MARIA ELBA HELMER de QUENAR
El pasado lunes 20 de diciembre se produjo el fallecimiento de María Elba Helmer de Quenar, una querida y apreciada mujer que contaba con 67 años de edad.
María nació en Balcarce el 31 de enero de 1943, pero desde muy joven vivió en esta ciudad, donde desempeñó su actividad laboral como portera en distintas escuelas y comedores; fue psicóloga en el Consejo Escolar, Centro Educativo Complementario, Escuela 501. Escuela 502, Escuela de Educación Media 1 y Escuela 47, entre otras, donde fue sembrando con mucho amor, compañeros y amigos de todas las edades.
Se desempeñó por ser una mujer muy solidaria y emprendedora. Esa fue su política y luchando a cuanto obstáculo le pusiera la vida.
?Tu alma descanse en paz, en tu memoria los que te amamos: su esposo Néstor Oscar Quenar; sus hijos: María Alejandra, Néstor, Carlos y Ricardo; sus hijos políticos Claudia A. Arias y Alfredo Kostiak; sus nietos: Marcelo, Natalia, Belén, Pablo, Valeria, Micaela, amigos, compañeros y parientes.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
MYRIAM CAROLINA GOYENECHE de VALLEJOS
A la edad de 36 años, el pasado viernes 17 de diciembre se apagó la vida de Myriam Carolina Goyeneche de Vallejos. Sus seres queridos la recuerdan así:
?Hoy el desconsuelo de todos los que te queremos es enorme, aunque muchos son los recuerdos que nos mantendrán junto a vos.
Pasaste una niñez feliz junto a tus papis Lita y Eduardo, tu hermano y tus cinco hermanas en la escuelita rural 29 de Desvío Aguirre, lugar que te marcó la vida de todos nosotros y la tuya.
Siempre con tu personalidad inquieta, avasallante pero tan vulnerable a la vez, fuiste una de las más mimadas de tus papis.
Tu adolescencia transcurrió en Villa Italia. Con esa energía que te caracterizaba, comenzaste a practicar el atletismo ?amateur?, actividad que compartiste con Dani, tu hermano.
Junto a Ale, tu compañero inseparable e incondicional, formaste una familia. Tu vida se llenó aún más de luz con la llegada de tus tres hijitos: Sofía, Valentina y Joaquín.
Muchos fueron los desafíos que te puso la vida, muchos fueron tus miedos y los nuestros.
Hoy el dolor se hace insoportable, pero sabemos que nos estás mirando y que nos darás fuerzas para seguir. ¡Caro: te amamos!
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque El Paraíso.
ROSARIO DIAZ CISNEROS
A la temprana edad de 20 años, el pasado viernes 23 de diciembre falleció Rosario Díaz Cisneros, sumiendo en tristeza y angustia a sus familiares y amigos.
Rosario nació en esta ciudad el 5 de noviembre de 1990. Era una hermosa bebé, la segunda de la familia. Su hermana mayor, Pilar, de apenas un año y nueve meses, la miraba con curiosidad en su cuna. Precoz como pocas, Ro (como le decíamos cariñosamente) aprendió a caminar antes del año y a hablar pocos meses después.
Ya con tres años ingresó al colegio Santo Domingo en la Sierra en donde asombraba por su rapidez para aprender cualquier cosa: estaba comenzando a leer sus primeras letras para nuestro asombro y ya manifestaba su gusto por la música y el inglés. Entró a primer año del primario sabiendo leer y escribir y aprendía con velocidad cualquier lectura que tuviera a mano.
Se trataba de una niña “especial” por su capacidad, pero no rara. Tenía amigas y amigos, sin dificultades para relacionarse con ellos. Sus profesores estaban admirados por su locuacidad y agudeza de pensamiento, muchas veces crítico. Ellos mismos le asignaban tareas extra dado que era siempre una de las primeras en finalizar los trabajos o pruebas.
Siempre notas brillantes, tenaz en sus decisiones, disciplinada en su formación, fue creciendo sin por ello dejar de divertirse con sus compañeras y amigos, que siempre la buscaban para una salida, un consejo o un trabajo que no pudieran resolver; también ayudaba a sus dos hermanos menores, Joaquín y Angeles.
Fanática del inglés, la música y la informática, tres disciplinas que dominaba admirablemente, además de haber sido dotada de una voz privilegiada con la que nos deleitaba en casa, en los concerts de su colegio como también en los del Instituto Holy Mary, donde siempre estaba invitada a participar; estudió canto primero en el taller de Andrea Demarco y luego con Marisa Rivera.
Seguía cosechando amigos y compañeros en los sitios en donde participaba. Todo el mundo conocía a “Rose”, como la llamaron después. Comenzó a volcarse con especial interés a las actividades laicas como las misiones del colegio Santo Domingo, iniciándose también en el cenáculo (retiro espiritual), para luego participar también ayudando y coordinando más tarde algunos de ellos.
Su inclinación religiosa se hacía cada vez más fuerte en sus convicciones, aunque al momento de finalizar sus estudios secundarios, claramente había definido que ella amaba la docencia, el inglés y la música. Su sueño era estudiar la licenciatura en inglés en la UCA para regresar a Tandil, enseñar en su amado colegio y colaborar en la organización del concert.
Fue premiada por el Instituto Cambridge por el segundo mejor examen de la Argentina en una de las disciplinas rendidas el último año del secundario. Ya en Buenos Aires, estudiando la licenciatura en inglés, decidió que necesitaba más, por lo que comenzó también a estudiar francés y pintura, volcándose en este último caso a los temas religiosos.
Mientras realizaba todo esto, viajó en varias ocasiones a Tandil para colaborar con otros cenáculos y ya estaba organizando tiempo de sus vacaciones para participar en la misión universitaria.
Llegó desde Buenos Aires tres días antes. El día anterior a su fallecimiento, como si supiera de su partida final, estuvo repasando con sus hermanos, sus fotos y cuadernos de la infancia; al día siguiente se conmemoraban los 19 años de creación del colegio Santo Domingo y a la noche se reunirían los jóvenes. Con motivo de esta celebración, Ro, que había pintado un excelente cuadro del Santo Patrono del Colegio, decidió donarlo. Posteriormente, durante dicha celebración y acompañada por sus hermanas en la interpretación, cantó de Alanis Morissette “Que yo podría estar bien” (That I would be good), canción por demás sugestiva y mientras cantaba, inclinó su cabeza y cayó para no levantarse más.
Así fue su última presentación, rodeada de amigos, familiares y compañeros cantando en su amado colegio, sin sufrimiento, sin dolor. La multitud que la acompañó en su breve velatorio en el oratorio del Colegio al igual que la interminable caravana que se sumó a los cientos de personas que la esperaban en su última morada, demuestran a las claras el aprecio por nuestra querida Rose en su breve vida.
Sus restos descansan en el cementerio parque Pradera de Paz.
MIGUEL EDUARDO TORT
Luego de sobrellevar con suma entereza y dignidad los embates de una dura enfermedad, con la que peleó con todas sus fuerzas para poder seguir trabajando, el pasado domingo 19 falleció Miguel Eduardo Tort, un querido vecino que contaba con 73 años de edad.
Miguel había nacido el 1 de diciembre de 1937 en Ayacucho y siempre se dedicó a las tareas rurales.
En plena juventud contrajo matrimonio con su compañera de toda la vida Isabel Carmen Lorenzo y conformaron una hermosa familia con los hijos Rubén, Viviana y Carolina.
En 1973 se radicaron en la zona de Tandil y Miguel Eduardo siguió trabajando en el campo, con absoluta responsabilidad y honestidad, atributos que le permitieron llegar a ser el encargado del reconocido establecimiento agropecuario Las Tres Marías.
En 1987, decidió independizarse y dedicarse por su cuenta a la dura y noble tarea de alambrador. ?Su hobby? fue el trabajo, señaló un familiar directo al referirse a las cualidades de esta persona que se fue hace poco, pero que perdurará en el recuerdo que sólo dejan los seres especiales que pasan por la vida con el don de buena gente.
Nunca hubo un ?no? para alguien que le pidiera ayuda y si había alguien encajado en un camino, aunque fuera de madrugada, allí estaba Miguel para colaborar en la emergencia.
Hincha fanático de Boca Juniors, cuando la tecnología se lo posibilitó adquirió el sistema digital para seguir cada partido del club de sus amores.
Asimismo, pudo disfrutar del cariño de cuatro nietos: Yesica, Romina, Micaela y Federico, quienes lamentan la partida de este buen abuelo.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
MARIA GRACIELA RUIZ GONZALEZ
Tras soportar los procesos de una cruel enfermedad y cuando contaba con 57 años edad, el pasado miércoles 20 de diciembre, se apagó la vida de María Graciela Ruiz González, dejando profundo dolor su prematura partida de este mundo.
María Graciela había nacido el 19 de mayo de 1953 en Trinidad (Uruguay); llegó a la Argentina cuando tenía veinte años y desde hacía 25 años compartía su vida con Alberto Ernesto Muñoz, un vecino tandilense.
Se destacó por ser una gran ama de casa y vivió junto con su compañero en Urquiza al 1600, y quiso a los hijos del corazón: Silvina y Guillermo como si fuesen propios.
Dedicaba su tiempo libre a hacer manualidades y supo del sacrificio para ladrillo por ladrillo colaborar con Alberto en la construcción de su casa.
Tampoco tuvo miedo de manejar el camión de su pareja e hizo muchos viajes de carga con cereal, o lo que fuera.
También durante ocho meses en los que Alberto no podía trabajar por una lesión, ella manejó el camión para que no faltara el pan en la mesa.
Fue una mujer trabajadora que hizo un culto de sacrificio para progresar en la vida codo a codo con su pareja, quien hoy sufre esta pérdida irreparable.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ELIDA BEATRIZ ALBARIÑO
Pesar y tristeza ha provocado la noticia del fallecimiento de Elida Beatriz Albariño, una querida y estimada mujer que contaba con 87 años de edad.
Elida nació el 12 de septiembre de 1923 en Mar del Plata y muy joven se trasladó a Capital Federal, y en la provincia de Buenos Aires quedó viuda cuando su hijo Adolfo tenía 5 años.
Luego se radicó en esta ciudad, junto a sus hermanas Alicia y Noemí (enfermeras) y se casó aquí en segundas nupcias vez con Raúl Etcheverry, donde tuvo a su cargo a su sobrina Alicia Elena.
Se destacó por ser una mujer extraordinaria, bondadosa, siempre emprendedora. Adoraba a sus nietos y a su hijo Adolfo; trabajó toda su existencia y con mucho sacrificio crió a su hijo.
El pasado domingo 26 de diciembre partió de este mundo tras soportar los procesos de una enfermedad terminal, que la llevó a la muerte.
Sus restos, previo velatorio, recibieron cremación en el cementerio Las Acacias, de Necochea.
Dedicatoria:
?El cielo está de fiesta
ha llegado la mujer más bondadosa del mundo
una mujer inigualable, diría extraordinaria
llena de amor, de solidaridad.
Ya está en el cielo con Dios, seguro ofreciéndole
todo lo que le llevó dentro de su corazón
El cielo está de fiesta
ha llegado mi mamá…?.
Tu hijo Adolfo: por siempre ¡gracias, Mamá!
EMILIO JOSE BUCCELLA
A los 84 años de edad, el pasado viernes 17 de diciembre falleció Emilio José Buccela, un querido y respetado vecino de Barker, localidad que siente mucho su partida de este mundo.
Emilio había nacido el 2 de septiembre de 1926, en esta ciudad, aunque se puede decir que su lugar de residencia fue Barker.
En plena juventud, el 24 de marzo de 1956, en María Ignacia (Vela), contrajo matrimonio con Josefa Raquel Agarzua, formando una gran familia con hijos, nietos y bisnietos que alegraron su vida simple de trabajador, buen esposo y padre.
Su vida estuvo signada por el trabajo, desempeñándose en la fábrica Loma Negra y en los tiempos libres aportó solidariamente a la comunidad en la que vivió, ocupando por espacio de 12 años el puesto de cuartelero en el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Barker.
Una de sus hijas comenta que se va a extrañar, que se notará su ausencia. Un hombre de su hogar, salía muy poco y disfrutaba los momentos en familia, especialmente cuando hacía los tradicionales asados en familia.
Como si fuera una mueca del destino, dejó este mundo justo cuando se encontraba de visita una de sus hijas con su esposo, quienes residen en Capital Federal y habían llegado de paseo a la casa paterna, sin sospechar su inesperada partida.
Su desaparición física es lamentada profundamente por sus hijos: Emilio José, Silvia Graciela, Nancy Viviana, Marcelo Guillermo, María Esther, María Luján, Liliana Elizabeth, Fabián y Verónica, quienes elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
CARMEN SIMONA MINETTO DE MAZZOLA
El pasado martes 21 de diciembre, falleció Carmen Simona Minetto de Mazzola, una querida y apreciada mujer que contaba con 90 años de edad.
Se destacó por su sencillez, se dedicó al trabajo, a su casa y al cuidado de su familia.
Carmen había nacido el 3 de septiembre de 1920 en la estancia La Niña, en Balcarce, aunque toda su niñez y adolescencia transcurrió en María Ignacia (Vela), hasta que conoció a Alberto Mazzola, con quien contrajo matrimonio el 3 de julio de 1944.
Tres de sus siete hijos nacieron en Vela y los cuatro restantes en Tandil, formándose una gran familia.
Cuando tuvo a sus hijos chicos, colaboró con su esposo en la economía del hogar en una fábrica de delantales para luego dedicarse exclusivamente a su casa, a su esposo y a sus hijos Beatriz, Alberto, Carmen, Raquel, Mónica, Inés y Alejandra.
Con el transcurrir del tiempo, su familia numerosa se fue incrementando con la llegada de nietos y luego de los bisnietos, que la colmaron de felicidad y alegría.
Su vida se puede resumir en que fue ?una madre y abuela ejemplar?.
Sus exequias, previo velatorio, se efectuaron en el Cementerio Municipal.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios