Necrológicas
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailHERMINIA LILLE OLAECHEA de PANDELO
?Mamita: es difícil expresar en palabras lo que significaste para mí… y para todos nosotros.
Eras, fuiste y serás una grande, como grande fue tu corazón. Eras una de esas personas que tenías tanta luz… que iluminabas con tu sonrisa, con tu alegría y con tus ganas de vivir cada una de las etapas de nuestras vidas y cada uno de los lugares que merodeabas.
Fuiste única, la mejor madre, porque nos alentaste para siempre cumplir nuestros sueños, nos tendiste una mano en cada tropiezo, en los momentos difíciles estuviste presente con un consejo o simplemente con un abrazo acogedor.
Tu vida no fue fácil, siempre con muchos contratiempos, que solo vos supiste sortear.
Conociste al amor de tu vida… ?Cholo?, y pasaron juntos muchas cosas, alegrías como el nacimiento de tus hijos, más tarde el de tus nietos y para completar esa felicidad, tu bisnieta Juana. A quienes les brindaste tanto cariño, y se divertían con tus anécdotas y tus metidas de pata.
Viviste riéndote y disfrutando de la vida. Y también muchas tristezas como cuando tu compañero de andanzas enfermó, lo cuidaste como pocas lo hubieran hecho, con ese cariño, con ese esmero, con ese amor… pero la vida te jugó una mala pasada y tus fuerzas y ganas de vivir… no alcanzaron; estabas cansada, fuiste una luchadora, una campeona de la vida…
Nos soltaste la mano a todos, y nosotros también lo hicimos para que puedas descansar en paz ¡Te amamos!?.
Sus restos recibieron cremación en el cementerio de Miramar.
JUAN MANUEL JAL
En la ciudad de Mar del Plata, donde estaba radicado desde hace tiempo, el pasado domingo 12 del corriente se produjo el fallecimiento de Juan Manuel Jal, un querido y respetado hombre que contaba con 75 años de edad.
?Tito? Jal era nativo de esta ciudad, se crió en Desvío Aguirre y trabajó en la zona del paraje La Vasconia y también en la construcción.
Su partida de este mundo, es lamentada profundamente por sus hijos Pamela y Miguel Angel; junto a sus hermanos Eleodoro, China, Cholo, Dora, Coca, al igual que sus nietos, familiares y amistades, quienes elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma.
JOSE ALEJANDRO COLOMBO
?Hijo y hermano excelente. Te fuiste el 10 del corriente, quizás ya era hora de compartir la otra vida con Dios, tu tía Fanny quien siempre te malcrió, tu hermano Pipo el que se fue cuando vos eras niño y cuantos más.
Hijo de don Alberto Colombo y María Ana Ugarte; hermano de María, Martín, Tomás (su mellizo), Rosario, Hernán y Manuel (fallecido).
Hoy estarán contando tantas cosas (seguro contentos de estar juntos), nosotros acá con mucho dolor, pero la fe nos da la fuerza para seguir.
Tus padres unos robles fuertes afrontando lo duro de la vida.
Pepe quien no lo conoció lo quiso, loco lindo, en el barrio era el primero en ayudar a los vecinos y amigos, hombre de gran corazón lo que le pedían, lo daba. Ese era Pepe
Hoy te recordamos y pedimos una oración por vos, sabemos los que te queremos que estás aquí entre nosotros callado y escuchando como siempre.
Pepe quedate bien tranquilo estamos todos unidos. Dicen que cuando uno se va otro llega y el que llega algo tuyo traerá. Te queremos?.
Tu familia.
DELIA COSTA de OLOBARDI
?¡Vieja! que difícil es hilvanar palabras de despedida, tu partida nos produce un vacío y una tristeza muy grande.
Naciste en el seno de una familia de herreros, tus padres tenían la famosa Herrería Costa, trabajabas a la par de tus seis hermanos en la construcción de chatas y carros de carga de bolsas de cereal, en las décadas del ´20 y ´30. Siempre nos contabas que tu especialidad era pintar y filetear esos carros.
Estabas orgullosa y nos hacías sentir ese orgullo de la construcción de la chata más grande, con las ruedas más grandes, llamada ?Dorita? y que fueron donadas al Museo Tradicionalista Fuerte de la Independencia por tu mamá Dominga Piloni.
Durante tu matrimonio con papá siempre fuiste ama de casa, pero trabajaste junto a él en el vivero que habían formado en la casa de calle La Movediza.
Siempre nos inculcaste y nos exigiste que debíamos estudiar para tener un mejor futuro y así lo hicimos y te lo estamos muy agradecidos; fuiste una mujer íntegra, solidaria, compañera, alegre y feliz.
Gracias por lo que nos diste y las enseñanzas que nos dejaste ya que así podemos mirar a los ojos como lo hiciste vos a nuestros seres queridos y seguir el camino de la honestidad y la verdad.
Tu salud se deterioró en los últimos años hasta que tu corazón dijo basta el pasado jueves 16 del corriente.
Fuiste una excelente esposa y una mejor madre. Te vamos a extrañar mucho, no te olvidaremos jamás. Tu esposo, hijos y nietos deseamos que descanses en paz.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
SUSANA BEATRIZ PUEBLA de ALMEIDA
Cuando contaba con 66 años de edad, el pasado jueves 16 del corriente se apagó la vida de Susana Beatriz Puebla de Almeida, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
Susana nació el 8 de octubre de 1944 en Gualeguaychú (Entre Ríos); en su adolescencia se trasladó con su familia a Necochea, donde en su juventud conoció al amor de su vida: Luis Almeida, con quien tuvieron tres hijos: José, Viviana y Aníbal, a quienes cuidó con todo su amor.
También se destacó como una dedicada y cariñosa abuela de sus nietos: Yessica, Micaela, Enzo, Aylen y Bianca, quienes lamentan profundamente su partida de este mundo, pero queda en ellos la imagen de su figura, sabiendo que descansa en paz junto a Dios.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
ANGELICA DEROSE
?Abuela Angélica: te fuiste dejando un profundo dolor en todos los que te conocimos. Hoy te recordamos como vos hubieses querido: con una sonrisa y predicando a cada momento cada una de las enseñanzas que nos dejaste.
Tu familia se ha fijado como meta seguir predicando cada una de tus enseñanzas. Esas enseñanzas que vos le diste a tus hijos y ellos, nos enseñaron a nosotros: tus nietos.
Naciste en un pueblito cercano a Santa Fe aunque siempre te sentiste de Tandil, ya que de muy chiquita te criaste en el ambiente que más te gustaba: tu queridas sierras. Por eso, siempre dijiste ser tandilense y hoy nosotros decimos que Tandil perdió uno de sus hijas más preciadas.
Sabemos que dedicaste tu vida a tu familia y en esa tarea siempre dejaste de lado muchas cosas. Tu hobby fue el tejido y siempre nos dabas algo hecho por tu propias manos para orgullo de nosotros.
Te queremos despedir y que todo sepan lo importante que fuiste para tu familia, tus amigos y todos los que te conocieron. Por eso, el mejor homenaje que te podemos hacer es continuar tu escuela basada en tres pilares: la honestidad, el amor y el trabajo?.
FRANCISCO DOMINGO BENITO
El pasado jueves 16 del corriente, a la edad de 89 años, dejó de acompañarnos Francisco Domingo Benito, causando dolor y angustia entre sus seres queridos.
Francisco nació en esta ciudad el 1 de septiembre de 1921; era hijo de Hipólito Benito y Rosa Corsi: Hacía 65 años que estaba casado con Concepción Verona, su compañera de toda la vida; en 1950 se radicaron en la zona de Colonia Mariano Moreno, donde fueron conformando su familia.
Tuvieron cinco hijos: Omar, Ester, Hilda, Marta y Horacio. En 1980 se radicaron en esta ciudad, en el barrio de calle Prat al 100 y en 1986, Francisco fue uno de los socios fundadores de Al Ben SRL, dedicada a la rectificación de motores.
Con el transcurso de los años, su familia fue creciendo y se convirtió en orgulloso abuelo de catorce nietos: Nancy, Sandra, Daniel y María Pérez, Mónica Valeria, Verónica y Walter Alfonso; Ariel, Javier, Soledad y Luciana Espelet, Facundo, Nicolás y Mateo Benito (el más pequeño de cuatro años) y pudo disfrutar del cariño de diez bisnietos: Maxi, Agustín, Federico, Belén, Trini, Agustín, Giselle, Joaquín, Alejo y Teo.
?Francisco dejó un gran vacío en nuestro corazón. Todos vamos a extrañarlo mucho y siempre lo recordaremos como ?el abuelo Kiko?, un ejemplo de padre de familia?.
Sus exequias, previo velatorio, se efectuaron en el cementerio parque Pradera de Paz.
ANGELICA ROMINSKI de VELOZ
?La noticia del deceso de Angélica Rominski de Veloz, ocurrido el pasado jueves 16 del corriente, repercutió con dolor profundo en quienes tuvimos la bendición de conocerla.
Nos sumió en una suerte de desamparo. El desamparo que solemos sentir cuando deja esta vida alguien que fue bueno, justo, solidario…
Angie había nacido el 9 de septiembre de 1965 en Aristóbulo del Valle (prov. de Misiones); siendo pequeña se trasladó con su familia, por razones laborales, a un campo ubicado en proximidades de La Flores (prov. Buenos Aires).
Muy joven contrajo matrimonio. De esa primera unión nacieron sus hijos Ignacio y Guillermo.
Supimos de su lucha y de su fuerza cuando ya casada y con sus hijos pequeños decidió cursar la educación secundaria, logrando al graduarse una especial distinción por haber tenido asistencia perfecta.
Los últimos seis años, los transitó junto a su esposo Roberto Esteban Veloz, con quien compartió la vida, amigos y viajes.
Angie: cuando la fe tambalea por tanto dolor y ausencia, llenamos el silencio visualizando con los ojos de nuestro corazón tu bella imagen. Te vemos con una sonrisa diciendo el maravilloso poema de San Agustín:
?No llores si me amas.
¡Si conocieras el don de Dios y lo que es el Cielo! ¡Si pudieras oír el cántico de los ángeles y verme en medio de ellos!
¡Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos los horizontes, los campos eternos y los nuevos senderos que atravieso!
¡Si por un instante pudieras contemplar, como yo, la belleza ante la cual todas las bellezas palidecen!
¡Cómo!¿Tú me has visto, me has amado en el país de las sombras y no te resignas a verme y amarme en el país de las inmutables realidades?
Creedme: cuando la muerte venga a romper las ligaduras, como ha roto las que a mí me encadenaban, y cuando un día, que Dios ha fijado y conoce, tu alma venga a este Cielo en que te ha precedido la mía, ese día volverás a ver a aquella que te amaba y que siempre te ama, y encontrarás tu corazón con todas sus ternuras purificadas.
Volverás a verme, pero transfigurado, extático y feliz, no ya esperando la muerte, sino avanzando contigo, que me llevarás de la mano por los senderos nuevos de la luz y de la vida… Enjuga tu llanto y no llores si me amas?.
?Angie: gracias por el precioso tiempo que nos regalaste… hoy, sólo intentamos el consuelo y la esperanza?.
LUIS ANGEL SODONESKI
A la edad de 60 años, el pasado jueves 2 del corriente se produjo el fallecimiento de Luis Angel Sodoneski, causando dolor y pesar entre sus familiares y amigos.
Luis nació en Misiones el 24 de mayo de 1950; era nieto de inmigrantes ucranianos. Cursó sus estudios en el Colegio Salesiano Don Bosco, de San José (Misiones); continuándolos en la misma congregación en Vignaud (Córdoba) y realizó la carrera de contador público en la Universidad de Buenos Aires.
Luego, desempeñó su actividad laboral como gerente financiero de la empresa Griferías FV S. A.
Después, se decidió por la tranquilidad del pueblo de Azucena, ya que amaba la vida, la naturaleza, le gustaba y disfrutaba de la agricultura.
Era una persona de bien, de bajo perfil y muy honrado. Ayudaba a la comunidad con muchos proyectos para mejorar el entorno y tenía muchas esperanzas en la vida.
?La muerte lo sorprendió en su querida tierra y nos ha dejado un profundo dolor y un enorme vacío imposible de llenar en el alma, a todos los que lo conocimos.
Nosotros, sus hermanos, agradecemos a todos los vecinos de Azucena y Tandil, por los gratos momentos que supieron compartir con él?,
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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