Necrológicas
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AIDA MEIRA SPENCER de VILLALBA
“Se hace difícil resumir en pocas palabras la vida de alguien como “Aidita”, un alma caritativa, que vivió en muchos lugares del país, tejió amistades y experiencias de vida sin olvidar jamás a su Patagonia natal. Había nacido en San Julián, provincia de Santa Cruz y se crió y educó en Río Gallegos.
Esa alma generosa, característica de Aidita, mostraba su cariño y dedicación hacia los más pobres desde adolescente, cuando, luego de haber estudiado como samaritana, pasaba muchas tardes en el Hospital de Río Gallegos acompañando a los enfermos y solitarios. Estudió asimismo acción social y tuvo su comedor para niños y familias carenciadas.
Su padre, Santiago Meira, director del Diario La Unión de Río Gallegos, le contagió su amor al periodismo. Así se convirtió en la primera locutora del sur y muchos aseguran que fue la primera mujer locutora del país, iniciándose en LU 12, radio de Río Gallegos. El 28 de agosto de 1998 y en ocasión del cincuenta aniversario de la radio, la convocaron para entregarle un micrófono de oro por su trayectoria.
Junto a Jorge Villalba, su marido, vivieron en La Plata, Mendoza y Santa Fe para establecerse definitivamente en esta hermosa ciudad de Tandil con sus cuatro hijos pequeños: Jorge, Eduardo, Susana y Horacio.
Aída fue uno de esos seres humanos que deja más de una huella en su camino recorrido, pues, aparte de criar a sus cuatro hijos y malcriar a los suyos y ajenos, como buena alma inquieta, y ya cuando el mayor de sus hijos, Jorge, decidía partir a la universidad de la ciudad de La Plata a estudiar Veterinaria, ella, previendo el dolor del nido vacío, decidió estudiar cerámica en la Escuela Municipal de Cerámica junto a su querido profesor Rizzo. Ahí vinieron etapas de mucha creatividad. Compró su propio horno y también empezó la enseñanza de cerámica a los hijos de sus amigas. Esas clases venían con scones y otras cosas ricas incluidas, que tanto amaban sus alumnitos.
Luego ingresaba a la Comisión de Damas del Hospital Ramón Santamarina, en donde desempeñó una labor intensa durante más de cuarenta años
Su amor hacia la jardinería y especialmente a las rosas, la llevó a estudiar como Jurado de Horticultura y Rosicultura en el Buenos Aires Garden Club, egresando el 30 de noviembre de 1987.
Así, disfrutó y nos admiró con el estudio complejo de tantas flores y nombres raros en latín. Ejerció como jueza de rosicultura en varios e importante eventos en la ciudad de Buenos Aires.
Entre los reconocimientos formales, fue nombrada Mujer del Año por la Intendencia Municipal de Tandil en el año 2000 por sus tareas solidarias y en el año 2010 recibía, de manos del gobernador Scioli la distinción de Mujer del Año por su destacada labor y trayectoria en pos de los derechos de las mujeres.
Una mujer luchadora, de carácter firme y dulce a la vez, se rodeó de amigos, sobrinos y nietos. Con el correr del tiempo en su casa siempre había más chicos que espacio.
Gran compañera de sus hijos, estuvo al lado de todos y cada uno en cada momento importante de sus vidas.
Nos dejó como enseñanza el cuidar al otro, la mirada solidaria, el gesto concreto de entrega al más necesitado y un gran amor a la Patagonia, su querido y entrañable lugar.
Ella permanece en cada uno de nosotros, en nuestros hijos y en sus nietos, en sus amigos y compañeras de vida.
Se nos adelantó en el camino a la Casa del Padre y desde allí estará mirándonos con cariño, intercediendo ante Dios por nuestras necesidades y con los brazos abiertos para cuando volvamos a encontrarnos!
¡Hasta pronto, querida esposa, mamá, tía, abuela y amiga!”.
MARIA CRISTINA DE DIEGO de AGUERRE
El pasado sábado 14 de julio, a los 53 años de edad, falleció María Cristina de Diego, causando un enorme dolor entre sus familiares y amigos.
Cristina nació en esta ciudad el 21 de octubre de 1948; su niñez transcurrió rodeada del afecto de sus padres, abuelos, tíos, primas y la presencia de sus dos hermanas.
“Si bien fue una vida llena de cariño y alegría también en varias oportunidades se vería interrumpida por grandes e irremplazables pérdidas, la primera fue la de su madre a una edad muy temprana: Cora Beatriz Pazos y luego de unos años la de su padre: Juan Antonio De Diego.
Fue junto con Cora y Lili nieta de don Antonio de Diego el prestigioso confitero de "El Molino".
En su adolescencia conoció al gran amor de su vida: Juan Angel Aguerre, que le dio felicidad plena, juntos formaron una familia por la cual trabajaron siempre, pero la vida nuevamente la pondría a prueba llevándose muy joven a su gran compañero. Fue a partir de allí en donde su actitud hizo la gran diferencia: adueñarse del mundo para poder seguir adelante con nosotros, sus cuatro hijos. Esa misma actitud que siempre la mantuvo de pie en las situaciones adversas.
Trabajo en el Sanatorio Tandil, granjeándose del afecto de grandes amigas, luego en locales comerciales para terminar finalmente y por casi dos décadas en La Tandilense, empresa en la que se jubiló. En su último tramo emprendió conjuntamente un proyecto comercial que le permitía estar activa durante gran parte del día y en contacto con la gente que es lo que más le gustaba.
Abuela de siete nietos a los que adoraba Emilia, Juan Ignacio, Sofía, Simón, Juana, Valentín y Felipe.
Para poder resumir lo que significaste en nuestras vidas podríamos enumerar miles de cosas pero la más importe fue cómo nos inspiraste desde siempre nuestra confianza y ver luz en la oscuridad.
De buen gusto, amante de la música, el baile, el dibujo, alegre, enérgica, amiguera, positiva, mediadora, servicial, constante y justa así te vamos a recordar.
¡Cris, eres y serás por siempre… "única". Te amamos!
Tus hijos Juan Ignacio, Mariana, Agustina y Manuel Aguerre”.
Dedicatoria:
“Veníamos planeando un viaje juntas… pero la vida decidió llevarte muy rápidamente, hacia un viaje del que no volvemos.
Sólo me consuela saber que en esta nueva gira vas acompañada de tu gran amor.
Cuánto se nota tu falta; cuánto te quiero amiga mía. Te extraño un montón”.
Mary.
CHANO VERON
“La ciudad perdió un querido personaje: “Chano” Verón, pero ganó un ángel, porque detrás de su inocencia reunía los requisitos para serlo.
Hoy camina con su bolsito y su improvisado bastón por un cálido cielo sin heladas ni vientos y también allí tendrá un millón de amigos.
Era un hombre oriundo de Tandil, vivió en el predio de la Sociedad Rural, donde estaba muy relacionado con su personal y sobrino de Vicente “Chueco” Cuello (f).
¡Hasta siempre Chano!”.
Tus primas.
SABINA ROSA RUPPEL de IRIBARNE
En la ciudad de Mar del Plata, a la edad de 87 años, el pasado martes 10 del corriente dejó de existir Sabina Rosa Ruppel de Iribarne, causando una gran tristeza y angustia entre sus familiares y amistades.
Sabina nació el 27 de octubre de 1924 en Juan N. Fernández; en su juventud se casó con Alberto Benjamín Iribarne (f) y tuvieron tres hijos: Nélida, Alberto y Patricia, a quienes más tarde se sumaron sus hijos políticos: Luis (f), Nora y Mario; al igual que sus nietos: Pablo, Alejandra, María Fernanda, Martín, María Josefina, Gastón, Jimena, Carolina, Florencia, Milagros, Lourdes, junto a sus nietos políticos y sus bisnietos¨ Joaquín, Tomás, Iván, Dante, Fermín, Conrado, Maira, Martina, Manuela y Catalina.
“Siempre te vamos a recordar con una sonrisa y elevamos una plegaria por el eterno descanso de su alma”.
Sus restos recibieron cremación en la ciudad de Mar del Plata.
ALDA MARIA TOLOSA de STRADA
El pasado jueves 5 de julio se apagó la vida de Alda María Tolosa de Strada, una querida mujer que contaba con 91 años de edad; sus seres queridos escribieron en su recuerdo:
“!Gorda hermosa! Ha llegado el final de tu larga vida, una vida de alegrías, de tristeza, de enseñanzas, sacrificios y silencio.
Junto a papá nos dieron todo desde la niñez, educación, respeto, sinceridad, amor e integración.
Te pedimos perdón si alguno no entendió el mensaje.
Hoy te lloran todos los que te quieren y elevan un pedido para que te lleves lo mejor y te despojes de lo malo en este largo viaje.
Un último adiós y el inmenso deseo de que descanses en paz para siempre”.
MANUEL VALENTIN MARTINEZ
A los 67 años de edad, el pasado martes 17 del corriente dejó de existir Manuel Valentín Martínez: sus seres queridos escribieron en su recuerdo:
“Cada día, cada hora, cada amanecer, aunque no estés a nuestro lado te recordaremos, siempre estarás en nuestro corazón.
Sos y serás el mejor papá, abuelo y bisabuelo. Luchador incansable, compañero y amigo.
Aunque tu ausencia nos produce mucho dolor, te recordaremos todos los días con amor.
Tus hijos Fabián, Patricia, Gustavo, Jésica y Celeste; tus hijos políticos Carina, Sergio, María y Víctor; tus nietos Yohana, Tamara, Yasmina, Narela, Daiana, Ayelén, Erica, Leonela, Ailín, Maximiliano, Gastón, Nazarena, Agustín, Santiago; tu bisnieto Mateo y tu hermano Saro e hijos”.
JUAN CARLOS PEDERSEN
El pasado jueves 12 del corriente, a los 70 años de edad, partió de este mundo Juan Carlos Pedersen, causando dolor y tristeza entre sus seres queridos.
“Lito” Pedersen era oriundo de María Ignacia (Vela), desempeñando su actividad laboral en tareas rurales, junto a sus padres Carlos Alberto Pedersen (f) y María Esther Rodríguez Larsen y sus hermanos Carmen y Ricardo.
Aún muy joven, la familia se radicó en Azul; en 1965 se casó con Alicia Beatriz Gadea y tuvieron tres hijos: Andrea, Christian y Fernanda.
Trabajó en la fumigación aérea junto a su tío Roberto, luego fue repartidor de vinos, más tarde estuvo en Expreso Sud Atlántico y ya jubilado le ayudaba a su hijo Christian en su imprenta; además de compartir inolvidables jornadas de pesca con sus grandes amigos y los domingo de automovilismo en APAC, junto a la barra de “Finito” Pedersen.
Su hija mayor, junto a Francisco Olaechea le regalaron a sus nietos Franco y Lucía; Christian y María de los Angeles Pereyra, le dieron a María Agustina, Matías y Maité; mientras que Fernanda y Gastón Zumarraga, a Lucas, Florencia y Valentina
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
BONIFACIO GODOFREDO KESSY
Cuando contaba con 65 años de edad, el pasado martes 17 del corriente se produjo el fallecimiento de Bonifacio Godofredo Kessy, causando dolor y tristeza entre su círculo familiar y de amigos.
“Tito” Kessy nació en esta ciudad el 11 de enero de 1947; desempeñó su actividad laboral en varios establecimientos rurales, donde supo ganarse el afecto y la estima de sus compañeros.
Los últimos siete años transcurrieron en el barrio Arco Iris, donde ganó el aprecio de todos sus vecinos.
Sus hijos Elba y Juan; sus hijos políticos Valeria y Dino; sus nietos Matías, Simón, Julieta y Juancito lo recuerdan con amor y cariño y rezan por su descanso eterno.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
NESTOR ANTONIO CASANOVAS
A los 77 años de edad, el pasado jueves 5 del corriente, se apagó la vida de Néstor Antonio Casanovas, causando dolor y pesar entre sus familiares y amistades.
Néstor había nacido en Mar del Plata el 14 de enero de 1935: en plena juventud había conformado su hogar junto a su esposa Josefina, y sus hijos, Walter, Gabriel y Verónica.
“Fuiste un gran ejemplo de trabajo y mansedumbre en vida y dejaste un gran legado. Gracias a vos y la familia que formaste, ahora tenemos nuestras familias y pronto seremos más. Dejaste mucho, te extrañamos, papi. Hasta que nos volvamos a ver”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio de Mar del Plata.
JUAN CARLOS GOMEZ
El pasado sábado 7 del corriente, se produjo el fallecimiento de Juan Carlos Gómez, un querido y respetado hombre que contaba con 79 años de edad.
“Gracias por todo lo que nos dejaste como persona, tus anécdotas, tus cuentos. Es infinito poner todo lo que se nos viene a la cabeza recordándote, eso sí, con una sonrisa.
Tus hijos, nietos, bisnietos, sobrinos, vecinos y todo el mundo que a tu paso conociste, en el fútbol libre, en el club “Los Angeles”, el bar El Abrojito y los lugares donde pintaste, como el Parque Independencia y el ex Banco Comercial, te recordarán.
Hoy y siempre en nuestras memorias y nuestro corazón”.
Cacho, “el pintor”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
HECTOR REINALDO SALAZAR Tras soportar los procesos de una corta dolencia, el pasado martes 17 del corriente falleció Héctor Reinaldo Salazar, un querido y respetado hombre que contaba con 67 años de edad.
“Yanti” Salazar había nacido el 10 de marzo de 1945 en Santiago del Estero; hacía más de treinta años que estaba radicado en esta zona, dedicando su actividad laboral como peón rural.
Estaba casado con Robertina Carabajal, tenían dos hijos; Mario y Julieta, que le habían dado cinco nietos.
CRISTIAN DAMIAN BERNARDI
El pasado sábado 14 del corriente dejó de existir Cristian Damián Bernardi, con tan sólo 21 años de edad.
Cristian era un (poeta) dulce, cariñoso, divertido, un buen hijo… buen amigo, primo, hermano.
Será recordado eternamente con mucho amor por su madre Mónica Bernardi y su papá del corazón Néstor Pérez; sus hermanos Santiago y Jonathan; su abuela Olga; sus padrinos Francis y Hugo, sus tíos y primos.
DANIEL ALEJANDRO VASQUEZ
Tras batallar a brazo partido contra su enfermedad, el pasado viernes 13 del corriente partió con el Señor, Daniel Alejandro “Negro” Vásquez, un querido y respetado hombre que contaba con tan solo 31 años de edad.
“¿Que decir ante tan irreparable pérdida, que eras tan joven, que tenías una vida por delante? Frases hechas, yo sé que estás descansando de tu dolor.
Tristeza por no verte físicamente, alegría porque ya no sufrís. Voy a cumplir con lo que me pediste: cuidar de papá. Quédate tranquilo. Vamos a cuidar de tus cinco retoños. Papá, mamá y tus hermanas.
Gracias a todos los que acompañaron en tan difícil momento.
No es consuelo pero dejó su marca en este mundo. Primero sus hijos y después todos los que lo lloraron; era emocionante ver a todos despedirlo de esa manera, vivió acelerado como sabiendo que en este mundo no iba a estar mucho”.
Angelita.
Dedicatoria:
“Perdón hermano mío si te digo, después de tantas peleas que hemos tenido. No me fue suficiente acompañarte en este camino, sino haberte dicho que hubiera dado mi sangre por torcer este destino.
Preguntas a montones, respuestas no las hay, sólo te adelantaste para elegir el mejor lugar.
Lo que me resta de vida, haré que tenga un sentido, al verte luchar a brazo partido, hasta el momento en que te despedí dormido. ¡Te queremos!
Tus hermanas Ana y Guada.
JUAN CARLOS MIGUELTORENA
De forma inesperada, el pasado lunes 16 del corriente, con 60 años de edad, falleció Juan Carlos Migueltorena, causando dolor y pesar entre sus seres queridos.
Juan Carlos nació en esta ciudad el 20 de marzo de 1952; era hijo de René Bucella y Juan Andrés Migueltorena, conformando una familia junto a su hermano Néstor.
Se dedicó toda su vida al trabajo agropecuario: desde hace un año en forma independiente y anteriormente con la empresa Magnasco.
El 9 de septiembre de 1978 contrajo matrimonio con María Mónica Méndez, de cuyo amor nacieron sus hijos María Marcela y Juan María; luego se sumaron sus hijos políticos Jesica y Diego. Además, supo desempeñar el rol de abuelo, su gran satisfacción: sus nietos Bautista e Ignacio.
Todos ellos, junto a su cuñada Alicia Méndez, sus sobrinos Martín y Valeria; sus sobrinos políticos Natalia e Ignacio y su mamá política María Donata Prioletto lamentan su repentina partida.
Su pasión eran el fútbol y los caballos, participando en el fútbol agrario y luego en la Agrupación Criolla Fortín Vela.
“Fuiste un buen esposo, padre, suegro y abuelo, pero por sobre todas las cosas una gran persona, dejándonos el dolor profundo de tu ausencia en cada uno de nosotros.
Solo el tiempo nos traerá el consuelo al recordar tus dichos, tus consejos y tu sonrisa. ¡Te vamos a extrañar mucho!”.
Tu familia.
SILVIA EDITH VIDAS
“El pasado lunes 16 del corriente subió a los Cielos, la querida y respetada Silvia Edith Vidas. Con profundo dolor despedimos su partida.
Era hija del matrimonio conformado por Olga Lagier y Wenceslao Vidas, siendo la alegría de ese hogar.
Se destacó por ser una mujer solidaria, ejemplar, hacendosa, luchadora de la vida, socorriendo al prójimo con su dulzura y alegría de todos los días. Pudo cosechar innumerables amigos y vivir una vida de amor rodeada de afectos.
Tuvo sus hijos Germán y Alexia, que eran sus soles, a quienes les brindó todo su amor y a quienes se sumaron sus hijos políticos: Andrea y Leonardo; completando su felicidad con la llegada de sus nietos que alegraron su corazón: Felipe Agustín y Benjamín.
Agradecemos a sus amigas por haberla acompañado siempre, tanto en los momentos difíciles o de felicidad.
Para mi fuiste una madre o hermana, compinche y compañera en todos los momentos desde el día en que nací.
Disfrutaste mis hijos con mucha alegría quienes fueron tu orgullo. Silvi te amo y te amaré por siempre, quedarás grabada en mi corazón y llevaré tu ejemplo como una luchadora en la vida”.
Tu prima Moni.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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