Necrológicas
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JUAN CARLOS ZABALA
“Querido papá: hay momentos en que te olvido, es verdad, como es cierto que ya no puedo agarrarte, ni besarte, ni encontrarte en la casa.
Tu vida y la mía sólo están en los recuerdos, sólo se encuentran en ellos.
Pero la vida es lo cotidiano, el hastío y el placer, y el tiempo que se va les quita el tiempo a los recuerdos, y aunque también es cierto que uno no los persigue, ellos se aparecen.
Entonces duele mucho cuando mi mano no te encuentra, y duele no verte, papá.
¿Cómo estarás ahora? ¿Cómo estarás sin mí?
La memoria es un animal que come, duerme y se despierta, y cuando lo hace, sin querer nos hiere el alma y con ella, todo lo que rodea.
Hay días en que su garra se vuelve más dulce o más amarga, pero ahí está siempre ella, esencial, callada y eterna.
Hay momentos, papá, en que me muero por hablar contigo, por oír tu voz. Necesito tus palabras, y en tus brazos olvidar el mundo.
Hay momentos en que eres Dios, papá, y eso borra la distancia entre nosotros. Entonces descubro que me lates dentro, muy dentro, resguardado, interno en mí.
No creo que nadie entienda qué va a ser de estos años sin ti, que la vida nos golpea, solo tengo que aceptarlo… pero ¿por qué a mi?
Y sé que este 19 de junio de 2012 mi vida cambió del todo. Te fuiste a tus muy cortos 57 años, dejando a tu señora, hijos, nietos y familiares, sufriendo tu pérdida.
Sin previo aviso, nos dejó este 19 de junio, fecha que nunca olvidaremos, igual que a él. Nunca lo olvidaremos. Su paso por esta vida nos dejó mucha enseñanza. Nos enseñó a amarlo tal y como era.
Físicamente ya no estás entre nosotros pero vivirás en nuestros recuerdos y en el corazón.
El dolor es inmenso… sólo se puede decir… que debemos acostumbrarnos y convivir con esta tristeza de no verte más… ¡Te amamos y siempre te amaremos!”.
HAYDEE DE LEO de IACONO
A la edad de 83 años, el pasado martes 29 de mayo se apagó la vida de Haydée De Leo de Iacono, causando dolor y tristeza entre sus seres queridos.
Haydée había nacido en Bahía Blanca el 16 de junio de 1928; desde hace 46 años que estaba radicada en esta ciudad.
Muy joven se casó con Angel Iacono (f), un empleado ferroviario que los llevó a recorrer diferentes lugares: San José, Rauch, Napaleofú y Gardey.
Dedicó su vida al bienestar de su familia: su hija Susana Iacono viuda de Renis; sus nietos: Pablo y Patricia; sus nietos políticos: Marina y Jorge; sus bisnietos: Tomás, Ignacia, Juliana y Damián.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
GORGONIO BENEITEZ
Nacido en Tandil, el 14 de octubre de 1929, su vida transcurrió trabajando en el campo desempeñando tareas rurales, luego fue empleado de Magnasco S. A.; Expreso ETEC y terminó manejando camiones de hacienda, hasta alcanzar su merecida jubilación.
Compartió su vida junto a su amada esposa Adela Rodríguez, con quien tuvieron tres hijos: Raúl y los mellizos Silvia y Luis.
Fiel a sus amigos, dedicado a su familia, vivió sus últimos años disfrutando del cariño de sus nietos y bisnietos.
“Abue o Don Beneitez, como solían llamarte, será que te llamaban así porque tenías don de buena gente, don de laburante, don de buen esposo, buen padre, buen abuelo y bisabuelo, y por sobre todo don de honestidad, que en estos tiempos es difícil encontrar gente con ese don.
Qué se puede decir en un momento tan doloroso, solo queda recordar los momentos hermosos que compartimos junto a vos, todos en familia, cumpleaños, asados los domingos, viajes de pesca y las inolvidables vacaciones armando esos campamentos en los cuales siempre tu carpa era la mejor y la más prolija; siempre a nosotros nos faltaba algo y vos lo sacabas de la galera ¡un genio!, por suerte nos dejaste a Raulito que sigue tus pasos.
Parece mentira llegar a tu casa y no verte sentado en el sillón o en la cocina jugando al truco, pero sabemos que te gustaría vernos bien para que apoyemos a la abuela así que nos hemos propuesto recordarte con alegría y saber que siempre nos cuidarás.
Abuelo: siempre estarás en nuestro corazón y quédate tranquilo que a la viejita la vamos a cuidar y a mimar como vos querías, por siempre… tus nietos: Esteban, Juan María, Lucas, Solange, Mauricio, Carolina, Celeste y Guillermina”.
JULIA BERTA CARRERAS
A los 65 años de edad falleció Julia Berta Carreras; sus seres queridos escribieron en su recuerdo:
“Esta es Julita Carreras. Ella se fue el 28 de junio. Para siempre.
Dejó esa sonrisa infinita, que sacaba de la galera siempre que la vida le daba permiso. Y no tuvo esa dicha las veces que una mujer como ella lo merecía.
Fue una de esas personas a la que todo le costó esfuerzo, sacrificio, dolor. Dedicó su vida a cuidar, a curar, a escuchar.
Y así murió, sin demandas, ni quejas, en silencio.
El lugar en que ahora está, será abrigado, calmo, alegre y con toda la paz que tanto necesitó y pocas veces tuvo.
El espacio que ocupaba su grandeza, su calidez y el inmenso amor que desparramaba sin filtro, quedará definitivamente vacío. No habrá otra como ella”.
EDUARDO HECTOR BONADEO
Nació el 14 de julio de 1937, hijo de Angela Maratea y Héctor Bonadeo. Sus primeros años de vida transcurrieron en la Capital Federal, para luego mudarse junto a sus padres y hermano a Don Torcuato donde junto a tíos y primos compartió y disfrutó la infancia, afincándose en Tandil durante su adolescencia.
Cursó sus estudios en la Escuela Normal, junto a gran grupo de amigos, egresando y definiendo su carrera por la de ingeniero agrónomo; fue de esta manera que comenzó sus estudios en la Facultad de Agronomía de Buenos Aires, donde experimentaba con los pinos y eucaliptos que cultivaba en latas y sus prolijos herbarios botánicos.
Incentivado por un tío viajó a Chile y durante un tiempo se radicó allí. A su regreso no retoma los estudios, pero éstos ya marcaron su destino como profesión ligada a la naturaleza y especialmente a las plantas. De hecho, su primer trabajo de regreso a su ciudad, fue ser asistente del ingeniero agrónomo Duggan Martignoni, teniendo a cargo el primer equipo de aplicación terrestre de fitosanitarios, aprendiendo el oficio y no olvidando las anécdotas de su trabajo, como las 23 tranqueras que debía abrir y cerrar para llegar al último lote del campo de Magnasco frente al acceso de María Ignacia (Vela).
Posteriormente y con su natural condición para generar vínculos comenzó a comprar quesos de producción local y ofrecerlos en los comercios de la zona. Esta nueva etapa estará ligada fuertemente a la historia familiar. Dicha actividad lo llevó a especializarse en la distribución de productos alimenticios, logrando que la empresa Sancor lo nombre distribuidor responsable del desarrollo de la zona más importante en el sudeste bonaerense.
Durante sus viajes por las poblaciones vecinas, en la ciudad de Benito Juárez conoce a la que sería su futura esposa Julia, -a quienes todos conocen por Suad-, siendo la mujer que lo apuntalaría y acompañaría el resto de su vida. En 1968 celebran su boda, disfrutando luego la llegada de sus hijos Alejandro Luis y Daniela Anahí.
A mediados de la década ‘70 se instala con la distribución mayorista de productos alimenticios en la tradicional esquina de Gral. Pinto y San Lorenzo. Posteriormente, decide cerrar la venta en local y retoma personalmente la venta zonal manejando su propio camión Chevrolet, adquiriendo luego el Ford 6000, camión que sigue estando activo en el vivero.
En 1982 surge en su esposa la inquietud de generar una actividad económica extra para ayudar a su esposo, y nuevamente gracias a generar vínculos conoce a Ricardo Albisini, generándose así una relación no solo comercial sino también de amistad.
Fue de esa manera que se comienza el 12 de octubre de 1982 una nueva etapa de trabajo, reabriendo el local de la tradicional esquina, el que pasó a ser Viverito “El Ceibo”. Fueron muchos años de atender las dos actividades para que con el crecimiento del vivero decidiera dedicarse plenamente al mismo, que era lo que realmente le gustaba y disfrutaba.
Los años de trabajo, lucha y acompañamiento no solo fueron en lo laboral, sino también en el legado que dejó a sus hijos, fuente de inspiración para definir las carreras de Alejandro como Ingeniero Agrónomo y de Daniela como Técnico Universitario en Floricultura y Jardinería.
Como fruto del esfuerzo, constancia, pasión y perseverancia, en pocos meses el vivero cumplirá 30 años de existencia en la comunidad de Tandil, siendo su lugar en el mundo donde cultivó con los clientes y proveedores relaciones de amistad, que pasaron de una generación a otra, reflejado en que los niños que venían con sus padres, en la actualidad, traen a sus hijos para mostrarles los peces y las plantas y comentar los recuerdos de su niñez.
La inesperada partida sorprendió a sus seres queridos, familiares, amigos, proveedores y clientes, pero este camino tan doloroso para la familia es más llevadero, gracias a que Eduardo supo sembrar a lo largo de su vida afectos en quienes lo rodeaban y hoy la familia está cosechando todo el legado que dejó.
MARIA TERESA ALABARZE de URRUTIA
“Un poco de acá y de allá, como no esperarte que fueras a visitarnos. Cocinabas con un condimento tan mágico como es el amor.
La radio que te alegraba los días, nos lo demostrabas cantando o silbando. Te hiciste querer por todo el que te conoció, creadora de sueños, locuras y fantasías, luchaste toda tu vida; y sobre todo trataste de mantener tu inmensa sonrisa.
Perdiste o ganaste pero siempre te levantaste. Dios quiso que comenzaras “el viaje”, donde te espera tu hija con los brazos más que abiertos.
Ahora contamos con una estrellita más para que nos cuide e ilumine.
Siempre te recordaremos con mucho amor: tu hijo Claudio, tu nuera Claudia y tus dos nietos Clever y Gisela”.
IRMA NIYEN de ALI
“Querida abuela Irma: después de tantos años vividos ya en tu vida, tantas historias, alegrías, tristezas, anécdotas y otras miles de cosas no menos importantes, quiero que sepas, o mejor recordarte lo que significas para mí….
Pareciera que fuese ayer cuando de chico recibía tus retos, incitándome a crecer, contándonos tus historias, anécdotas… tu mundo; un lugar tan lejano para mí pero a la vez lo más alucinante, porque crecí bajo un manto tan especial que cuesta pensarlo sin largar una sonrisa.
Y si luego de tantos años no te lo dije, no importa, hoy no solo te digo eso, sino te digo mucho más… ¡Oye!… Abuela ¿sabes que te quiero? A pesar de ciertas decaídas, algunas que otras peleas, siempre serás como mi "ídola", una mujer a la que vale seguir sus pasos, tomar sus consejos y sobre todo admirarla, ya sea por su persona en si o por su historia, porque sabemos por lo que pasaste en tu vida, como comenzaste y como llegaste a ser lo que fuiste… Orgullo, dignidad, honradez, justicia, ¿cuantas palabras?
Lástima que la mayoría de las cosas ya se perdieron en el tiempo, pero en ti, la cosa no fue así, y no lo decimos por nada, puesto que contigo enseñándome aprendí lo que eran. Está bien, tuve muchos tropiezos y sigo teniéndolos pero las historias, tus historias siguen estando.
Fiel mujer que con voluntad atravesó mundos, y de a poco lograste lo que pocos lograron, lograste triunfar, hacer tu propia casa, tener una familia, mi madre y tíos y luego conseguiste nietos. No importa, el saber que pertenecemos a un legajo como el tuyo nos hace mirar el futuro y ver todo lo que podes lograr a ser, como voz, con tu ejemplo y con tus consejos…
Abuela, ¿sabes lo que se siente querer, amar a una persona? es algo tan hermoso y bello, pero… ¿ya te dije que te quiero? ¿que te amo? mmm….., puede ser que sí, pero no importa, nunca me cansare de decírtelo y no solo será por este día, sino pues todos los días siento lo mismo, y aunque no lo diga los sentimientos superan cualquier obstáculo, los sentimientos se sienten y nunca se olvidan, pero sobre todo te quiero hacer sentir… todo mi amor por ti, el orgullo, el deseo y las ganas de que nunca te separes de mi, que siempre sigas a nuestro lado, que siempre nos acompañes.
Tu nieto Pablo Romero.
AMELIA EMMA SOTO de URIARTE
El pasado jueves 21 de Junio, a los 81 años, se apagó la vida de Amelia Emma Soto de Uriarte, dejando pesar y tristeza entre sus familiares y amistades.
Amelia nació en Miranda, partido de Rauch, el 28 de diciembre de 1930, conformando su familia con Abelardo Uriarte y tuvieron cuatro hijos: Mimí, Omar, Graciela y Virginia.
A los 34 años se radicó en esta ciudad, donde crió y educó a sus hijos. Fue una madre y ama de casa ejemplar.
En los últimos años participó de las actividades y talleres del Hogar de Día "María Auxiliadora".
Dedicatoria:
"Mamá, luchaste siempre y al final de tu vida seguiste luchando con la enfermedad que te tocó soportar; ahora no sufrís más.
Sufrimos nosotros tu ausencia, ese dolor tan grande que queda y cuesta entender. Sabemos que estás en paz con Dios y junto a tus seres queridos. Estamos orgullosos de lo que nos enseñaste.
Te queremos y extrañamos. Siempre vas a estar en nuestros corazones."
Tus hijos, nietos y bisnietos.
PATRICIA ESTHER GONZALEZ
“¡Mamu! Mi carita de torta. Se que es difícil poder expresarte todo lo que siento en un papel.
Vos siempre fuiste y sos mis ojos, mi corazón, mi cuerpo, mi alma, sos mi sostén.
Se que Jehová te está guardando bajo sus alas, él es tu sombra, tu mano derecha; de día el sol no te herirá ni la luna de noche. El te cuidará de toda calamidad, guiará tu alma, tu entrada y tu salida, desde ahora hasta tiempo indefinido.
Mamu te deseo con toda mi alma y mi amor que haya dentro de mí. Que duermas tranquila que nosotros te vamos a recordar siempre con tu sonrisa. Tu alegría y tu espíritu. ¡Te amo con locura mamita!”.
Tu hija Lucía Torreño.
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“Hermana querida: sólo puedo agradecerte por ser un ejemplo de lucha y fe para todos nosotros, por habernos dejado unos hijos hermosos y por nunca haber perdido tu alegría.
La vieja va a estar bien, sabes que es fuerte y que va a seguir luchando.
Yo no puedo despedirme, yo voy a decirte lo que vos decías: después me baño, después ceno, después tomo los remedios… yo después me despido, hoy no puedo, después ´Pa. ¡Te quiero!
Marcela.
MARIA CARMEN DA COSTA SANTOS
El pasado domingo 20 de junio se apagó la vida de María Carmen da Costa Santos, una querida mujer que contaba con 74 años de edad.
Carmen nació en General Rodríguez el 4 de septiembre de 1937, y desde hace mucho tiempo estaba afectada de una dolencia.
Hacía tres años que estaba viviendo en esta ciudad, junto a su hijo Eduardo Díaz, quien lamenta profundamente su partida y eleva una plegaria por el eterno descanso de su alma.
Sus restos descansan en el Cementerio Municipal.
AMELIA CONTARDI VIDALI de TOTORO
A los 92 años de edad, el pasado viernes 22 de junio, dejó de existir Amelia Contardi Vidali de Totoro, en su casa acompañada de sus familiares.
Amelia se distinguió por ser una gran anfitriona ante sus invitados, haciendo que disfruten de las delicatessen que ella preparaba con sus propias manos.
Sus hermanas, sobrinos, sobrinos nietos y amigos la
recuerdan con cariño.
MIRTA MARIA ELENA PEDERSEN
Tras pelear contra una larga enfermedad con mucha fuerza y dignidad, el pasado viernes 22 de junio se apagó la vida de Mirta María Elena Pedersen, una querida mujer que contaba con 69 años de edad.
Mirta nació el 19 de septiembre de 1942 en esta ciudad, era hija de Julio Pedersen y Dorilda Uriarte, integrando una familia junto a sus hermanos Baby, Quique y Muñeco, todos ya fallecidos.
Cursó sus estudios en el Colegio Sagrada Familia y estuvo consagrada en matrimonio con Jorge Mario Alvarez, a quien dedicó su vida y amor, al igual que a sus hijos Juan Manuel y María Guadalupe.
Fue una esposa y madre ejemplar, siempre rodeada de los afectos de su familia, sobrinos, amigos y vecinos. Tuvo una vida feliz disfrutando cada momento con la alegría y el humor que la caracterizaban. Muy enérgica en todo lo que hacía, compartía la fe en Dios y la Virgen, acompañó a sus hermanos de Fraterna Ayuda del Carmen el tiempo que pudo, realizando esa tarea con amor al prójimo en cada uno de sus actos.
”Mamita: solo que queda decirte que fuiste y serás un ser increíble, jamás, ninguno, podremos olvidarte y te recordaremos linda, sonriente, feliz, ocurrente, rodeada siempre por todos.
Fuiste muy inteligente, sabia, sagaz, hábil y trabajadora; amorosa por donde se te mire, siempre dispuesta a “hacer” sin retaceos, sin quejas, sin pedir ayuda, porque… entendiste la vida como una cadena de amor hacia todos los que tuvieron la felicidad de ser parte de tu vida.
¡Gracias! Por haber tenido esa mirada tan dulce; por haber sido así, tan hermosa, tan gente, tan sencilla y coqueta, tan querible, tan llena siempre de amor, tan esposa, tan madre no solo de nosotros tus hijos, sino de muchos hijos ajenos, de muchos amigos que te veían también como su mamá.
Nos dejaste la fe en Cristo, la alegría y la lucha como ejemplo de vida, modelo a seguir para muchos, queda recordarte con amor. Te vamos a extrañar mucho, una persona muy difícil de olvidar, te amamos y te amaremos siempre, quien llegó a conocerte no dejará de recordar ese espíritu de vida que sabías transmitir. Tus hijos Manolo y Guadalupe; y tu esposo y compañero de vida Jorge, te dicen ¡hasta pronto! Y que Dios te dé la paz que tanto anhelamos todos”.
DIEGO FERNANDO MARTINEZ PEREZ
Cuando contaba con 34 años de edad, el pasado martes 19 de junio falleció Diego Fernando Martínez Pérez, dejando un profundo pesar y tristeza entre sus familiares y amistades.
“Negrito” o “Dieguito”, como le decían los suyos, no se explican su partida quedando en esta realidad sin entender y sin poder aceptar que ya no volverá a dar esos abrazos de oso.
“Se extrañan las barbaridades que decías. Sólo para reír con nosotros un rato, tus reclamos por el mate frío, las canciones desafinadas, tus retos… tu presencia que iluminaba.
Se te extraña negro, es imposible decirte que no, pero nos quedan todos y cada uno de esos recuerdos para tenerte presente, para sentir tu sonrisa y tu abrazo cada vez que lo necesitemos, para respirar hondo, mirar hacia arriba y saber siempre que vas a ser nuestro guía, alumbrando nuestro camino y deseándonos lo mejor.
Hoy no está tu cuerpo, pero cada uno de nosotros se fusionó un pedacito de tu corazón para llevarlo vivo adentro.
Sólo te decimos ¡hasta luego capitán! Porque nos vamos a volver a encontrar cuando nos llegue la hora.
Te amamos con toda el alma: tu madre Nancy, tu padre de corazón Facundo, tus hermanos Araceli, María Eva, Mauricio, Facundo y Valentín; tus hijos Leonardo, Alejandro y Melanie; tus hermanos políticos Maribel y Marcelo; tus sobrinos Lucila, Rodrigo y Jazmín ; tus tíos: Ana María, Hilda y Marcelo; tus primos Laura, Karen. Ezequiel, Emmanuel, Mariano y Génesis y todos tus seres queridos”.
MARIA INZA de DE VANNO
El pasado miércoles 20 de junio y cuando contaba con 87 años, falleció María Inza de De Vanno, a causa de una cruel dolencia, dejando dolor y tristeza entre sus familiares y amigos.
María nació en esta ciudad el 9 de marzo de 1925 y era hija del Francisco Inza y Paula Echarri, conformando una familia con seis hermanos.
Cursó sus estudios en la Escuela Normal en donde se recibió de maestra. Comenzó su actividad laboral como docente en la Escuela Nacional de Educación Técnica Nº 3 en donde se desempeñó hasta que ocupó el cargo de secretaria y donde se jubiló.
El 18 de enero de 1951 contrajo matrimonio con Angel De Vanno (f) de cuya unión nacieron sus dos hijos: Juan Carlos y María Elisabet, que luego sumaron a sus hijos políticos Stella Díaz (f) y Pedro Manuel Vidal.
Además, pudo disfrutar del amor y el cariño de su nieta María Vidal, su nieto del corazón Daniel Navarro, sus nietos políticos Lorena Sabelli y Marcelo Suárez, sus bisnietos Daiana, Alan y Lucía Navarro, su bisnieto político Facundo Vicente y sus tataranietos Agustín y Abril Vicente.
Sus seres queridos agradecen a todos los que acompañaron en este momento rogando una oración por el eterno descanso de su alma.
Dedicatoria:
“Fuiste una excelente madre y abuela, dejándonos grandes ejemplos. Sabiendo tu realidad nunca te rendiste, ahora estás en paz y eso a pesar del dolor nos da tranquilidad. Te amamos, toda tu familia”.
OSCAR ALFONSO SCHIAVON
Cuando contaba con 80 años de edad, el pasado viernes 15 de junio dejó de existir Oscar Alfonso Schiavon, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
Oscar nació el 2 de febrero de 1938 en esta ciudad, dedicando su vida laboral al rubro comercial, en la venta de repuestos para camiones, por más de cincuenta años. Fue un pionero, respetado por su seriedad y honradez.
En plena juventud había conformado su hogar, al casarse con María Teresita Nario (f) y tuvieron cuatro hijos: Mónica, Daniel, Gastón y Marcelo; que luego fueron sumando a sus hijos políticos: Sonia, Eduardo, Liliana, Sandra y Laura.
Después fue disfrutando de la llegada de sus nietos: Lucas, Guillermina, Milagros, María, Branco, Candela, Franco, Serena y Camila, quienes extrañan su presencia, pero queda en ellos la imagen de su figura, sabiendo que descansa en paz junto a Dios.
RUBEN ABEL GOROZO
El pasado sábado 16 de junio falleció Rubén Abel Gorozo, un querido y respetado hombre que contaba con 65 años de edad.
“Pitín” Gorozo nació en esta ciudad el 4 de febrero de 1947 y su familia escribió en su memoria:
“Tío Pitín: te fuiste dejando hermosos recuerdos, hubiésemos querido que siguieras con nosotros, pero es inevitable aceptar la decisión de Dios que quiso tenerte a su lado…
Has sido una gran persona, y tu gesto de vida quedó como una gran enseñanza, estar siempre dispuesto a dar ayuda a quien los necesitaba.
Te vamos a recordar siempre con mucho cariño y una gran sonrisa: tu mamá Poro, tus hermanos: Oscar, Miguel, Nilda, Jorge, Marcelo y Pety, tus hermanos políticos y todos tus sobrinos”.
ABEL JOSE FALABELLA
“Querido pelado: hace ya dos meses que no estás, no sé cómo seguir, no sé qué decir pero creo que la vida nos pone cosas en el camino que son difíciles de manejar.
Luchamos tanto con tu corazoncito, cuando parecía que todo lo teníamos controlado, apareció esa enfermedad que nadie quiere escuchar, en menos de dos meses te nos fuiste.
Te extrañaremos, qué difícil es no verte, no escuchar tu voz, no verte en las mañanas sacando tu loro.
“Te amamos”. Por siempre juntos. Tus hijos: Hernán, Héctor, Hugo y Mamá.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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