Necrológicas
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ALBERTO ENRIQUE SALGADO-ROSSI
Con pesar y tristeza fue recibida la noticia del fallecimiento de Alberto Enrique Salgado–Rossi, un querido y conocido hombre que contaba con 74 años de edad.
Alberto nació en esta ciudad el 10 de mayo de 1938, era hijos del matrimonio conformado por Blas Salgado y Aída Elsa Rossi; a los 9 años comenzó a estudiar música y bandoneón en la Escuela Nº 11, de calle Machado 640. Tiempo más tarde fue alumno del maestro José Ferrer.
Dotado de un buen oído y gusto para la interpretación, comenzó sus primeros pasos como músico en la recordada orquesta “Los Zorros Grises”, dirigida por Vicente Nigro.
Corría el año 1952, a los 18 años ya integraba la orquesta de Carmelo Marino, cuyo hijo Aníbal (actualmente bandoneonista) fue su amigo y compañero hasta el último momento de su vida.
También, junto a Aníbal Marino y su hermana Blanca Salgado, formaron parte del trío El Amanecer: más tarde integró el Conjunto Municipal de Bandoneones, que lo llevó a viajar a Uruguay, y en los años 1998 y 2000, llegó a Alemania.
Desde hacía veinte años participaba de la mateada de los abuelos en el Centro de Jubilados Tandilenses, ubicado en calle Garibaldi al 1000. Allí comenzó con los Hermanos Galvassini, y últimamente con su sobrino José María Carotti, eran quienes alegraban las tertulias de los domingos. También en su paso por la ciudad de Rauch, abrió el espacio de tango en la Casa de la Cultura, junto a músicos locales de aquella ciudad.
Alberto era de un perfil más vale bajo, de carácter afable, supo ganarse muchos amigos, quienes hoy lloran su partida, dejó una estela de luz a su paso en esta vida. La gente que lo trató supo de su calidez como ser humano.
Este 16 de mayo decidió irse de este mundo, cerrando sus ojos a la vida, pero su familia sabe que se fue al encuentro de los amigos músicos, igual que él. Su bandoneón está triste, su dueño ha partido, pero sus melodías aún viven y perdurarán a través del tiempo… Alberto Salgado: una gloria del 2 x 4.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Dedicatoria:
“Recuerdo para Alberto Salgado. Su paso por el Centro de Jubilados de calle Garibaldi fue magnifica, con su bandoneón alegró por muchos años las tertulias de los domingos, donde mucha gente lo conocimos, con su franco forma de ser.
También en nuestra fiesta familiar aniversario, nos divertimos con su música. Fue memorable. Fuiste un Señor”.
Ricardo y Amanda.
JOSE LUIS RAMIREZ
De manera repentina, el pasado sábado 5 de mayo, se produjo el fallecimiento de José Luis Ramírez, un querido y conocido hombre del quehacer comercial tandilense, que contaba con 66 años de edad.
“El gordo” Ramírez era nativo de esta ciudad y desde muy joven dedicó su actividad laboral como empleado bancario, trabajando en distintas instituciones de esta ciudad, hasta que se integró al rubro gastronómico, conformando una empresa de servicio de lunch, organizando innumerables fiestas de cumpleaños, casamientos y aniversarios, además de colaborar con entidades benéficas, donde en todos esos lugares cosechó innumerables amistades por su bonomía y hombría de bien.
Era generoso y divertido, pero hace un tiempo la vida lo golpeó duramente con la pérdida de su esposa, del cual no pudo recuperarse.
Su hijo Leo fue su orgullo y sus nietos sus grandes amores, quienes hoy lamentan profundamente su partida y elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
RAFAELA NELIDA ALONSO de RODRIGUEZ
Con muestras de dolor y tristeza fue recibida la noticia del fallecimiento de Rafaela Nélida Alonso de Rodríguez, una querida y apreciada convecina que contaba con 93 años de edad.
Nélida nació en esta ciudad el 3 de octubre de 1918; su infancia y parte de su juventud transcurrió en un campo cercano a la cantera San Luis.
En plena juventud conoció a quien sería su esposo y compañero con el que tuvieron dos hijas. Muy pronto quedó viuda. Debió ser papá y madre, luchadora incansable, crió a sus hijas con la fe en Jesucristo.
Madre ejemplar y solidaria por naturaleza, siempre se hizo tiempo para visitar algún familiar o amigo enfermo para llevarle consuelo y esperanza.
Era muy familiera, disfrutando de cada momento. Dejó muy buenas huellas en sus seres queridos.
Sus nietos quieren recordarla así:
“Querida abuela: grandes y chicos te llamábamos Tata, Tatita, reconociendo tu figura y tu ejemplo de vida.
Fuiste nuestra segunda mamá terrenal, direccionaste el sentido de nuestras vidas.
Transmitiste a tus descendientes todos los valores necesarios para ser personas de bien.
Irradiabas vitalidad sorprendente, eras puro amor, caridad, paciencia, ternura, dulzura…
Las puertas de tu hogar siempre estuvieron abiertas para recibirnos. Nos colmabas de un cariño tierno e inconmensurable. Nos brindaste tu apoyo incondicional, tu comprensión y tu ayuda. Tenías todas las virtudes cristianas.
Fuiste un ser maravilloso que iluminó nuestro camino en medio de las tinieblas.
Aparecerás entre los recuerdos más preciados de nuestra infancia y adolescencia como la guía de nuestro crecimiento espiritual.
La fe y la confianza en Dios fue la clave para superar todas las adversidades.
Te recordaremos todos cuanto te conocimos, como esa llama encendida brillando en nuestro corazón.
Te acompañamos hacia la otra vida esperando encontrarnos cuando Dios nos llame ante su divina presencia.
Estarás siempre presente en nuestra memoria. Que el Señor te tenga en su gloria.
¡Gracias por todo lo que nos enseñaste! Te amaremos eternamente Tatita!”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
DELIA ESTHER PEREZ de CRUZ
A la edad de 64 años, el pasado martes 15 de mayo se apagó la vida de Delia Esther Pérez de Cruz y sus seres queridos escribieron en su memoria:
“Que feo para el que parte, y que triste para el que queda.
Sólo nos queda el recuerdo de tu niñez, obediente, limpita, prolija, seria, introvertida, responsable, supiste estar donde y cuando te necesitamos, nos marcaste límites y nos dejaste huellas. Gracias por la familia que formaste, a través de ella estarás siempre presente entre nosotros, por siempre”.
Tu hermana Mirta.
– – – – – –
“Una fuente de amor, madre, amiga y mujer, a los 64 años partió dejando huellas, consejos y ejemplos.
Eligió hasta el último día de su vida la mano de su amado esposo, llevando 47 años de casados, rodeada de sus tres hijas y nietas, que hoy la recuerdan con amor.
Mujer de gran fortaleza, trabajadora, luchadora, de pocas palabras pero de grandes consejos, donde sentirse cómodo a la hora de necesitar un oído amigo, por eso con muchos amigos.
Gracias por tu ejemplo de lucha. Te recordaremos con honor y amor”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
JUAN CARLOS ROLANDO
El pasado lunes 28 de mayo falleció Juan Carlos Rolando, un querido y respetado hombre que contaba con 74 años de edad.
Carlitos había nacido en esta ciudad el 3 de junio de 1937; su infancia fue difícil, perdió a su madre a los nueve años, y salió así, casi sin nada, a pelear con su destino.
Como buen albañil, construyó su casa y una familia, a la que dedicó su vida, siendo esposo, padre y abuelo ejemplar.
“Tu ausencia nos trae tristezas interminables y melancolía de un tiempo en que a tu lado nada nos podía pasar.
Y si acaso el ave de la nostalgia decide anidar en nuestro pecho, será tu recuerdo el que cobije nuestro fatigado corazón. Ya nada será igual. Ayúdanos a vivir sin vos. Hasta el Cielo”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
HECTOR ANIBAL TAMI
Tras soportar los procesos de una prolongada enfermedad, el pasado sábado 26 de mayo, falleció Héctor Aníbal Tami, un querido y conocido hombre que contaba con 63 años de edad.
Héctor era nativo de Dolores, pero desde muy pequeño se radicó en esta ciudad junto a sus padres, siendo el tercero de diez hermanos.
Se instalaron en la estancia Sans Soucí, donde vivieron varios años, cursó sus estudios primarios en la Escuela Nº 58, siendo uno de los primeros alumnos del establecimiento, donde cosechó muchas amistades; luego estuvo en el paraje Los Mimbres y en Fulton.
En su juventud se casó con Elsa Rosas, conformando su familia junto a sus queridos hijos Gerardo, Eugenia, Juan y Laurita; sus nietitos Mili y Santiago, que lo recuerdan con mucho amor y orgullo, por lo buen tipo que siempre demostró ser.
“Todos nosotros y quienes nos han acompañado en tan doloroso momento les damos las gracias porque siempre tuvieron una palabra, un gesto para acompañarnos y ayudarnos. Te demostraron todo lo que te quisieron en tu último adiós”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque El Paraíso.
Dedicatoria:
“Abuelo: no tenemos palabras para describir la persona que eras, fuiste lo mejor en todos los sentidos, como esposo, padre, hermano, abuelo, amigo. Te amamos y te amaremos por siempre. Estarás toda la vida en nuestro corazón. ¡Te vamos a extrañar mucho”.
Tus nietitos.
CESAR FABIAN ZEPEDA
El pasado lunes 28 de mayo dejó de existir César Fabián Zepeda y sus seres queridos lo recuerdan así:
“Querido Fabián: toda tu familia te recordará siempre, nos dejaste demasiado pronto con tus jóvenes 40 años y tan imprevistamente, todavía nos cuesta creer que ya no estés con nosotros.
Tus hijos que no podrás ver crecer, ni disfrutar, tus padres, hermanos, sobrinos, tíos y tus dos ahijadas, hoy lloran tu pérdida, al igual que aquellos que te conocieron, amigos y compañeros de trabajo.
Fuiste una gran persona, dejaste un gran vacío en todos los que te quisimos, vivirás por siempre en nuestros corazones… ¡se te extraña mucho!”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
DOMINGO ROGELIO AGUILERA
El pasado lunes 14 de mayo se produjo el fallecimiento de Domingo Rogelio Aguilera, un querido y respetado hombre que contaba con 68 años de edad.
Su partida de este mundo es lamentada profundamente por sus hijos Domingo, Cristino, Norma y Raúl, junto a sus hijos políticos, nietos y bisnietos,
Aquellos que conocieron, lo recordarán por sus años de trabajo en el campo. Fue un ser humano con mucha paciencia y un gran corazón.
Sus últimos años pasaron en el Hogar de Ancianos, en el que se ganó muchos amigos y donde se lo recordará con afecto y cariño.
“¡Gracias por haber sido mi papá. Descansa en paz don Domingo!“. (Tu hijo).
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
IRMA GENEROSA CARMEN VARELA de SCHWEITZER
Cuando contaba con 91 años de edad, el pasado domingo 20 de mayo se apagó la vida de Irma Generosa Carmen Varela de Schweitzer, causando dolor y angustia entre sus seres queridos.
La abuela Tita nació en Azul el 8 de julio de 1920, su infancia y adolescencia transcurrió en esta ciudad y Napaleofú.
Muy jovencita se casó con Jorge F. Schweitzer (f) y se fueron a vivir a la estancia La Licha, en estación De la Canal. Enviudó muy pronto, dedicándose a la crianza de sus hijos María Rosa, Juan Carlos y Jorge (f). El destino la volvió a golpear duramente con la pérdida de su hijo menor, desgracia que no pudo superar.
Fue una adorable abuela de sus nietos: Gabriela, Pablo, Verónica, Yanina y Maximiliano, para más tarde disfrutar del cariño de sus bisnietos Joaquín, Fermín, Mateo, Felipe, Valentino, Dante y Pedrito, quienes la colmaron de alegría e hicieron más llevaderos sus últimos años.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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