Necrológicas
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A los 91 años, después de una breve enfermedad, el pasado lunes 22 de noviembre se fue en paz Andrés Aníbal Harkes, dejando un gran vacío entre familiares, amigos y vecinos, pero sobre todo una inmensa ausencia en su nieta Yamila, con quien vivía.
Andrés Aníbal había nacido en Rauch el 8 de abril de 1919; siendo un niño perdió a su madre Carmen Iñiguez y junto a su padre Andrés Arturo fue forjando su carácter y su amor por el campo, aprendiendo múltiples tareas rurales.
Cumplió con la milicia en el Regimiento 8 de Caballería ?Cazadores Gral. Necochea?, en Ciudadela (prov. de Buenos Aires).
El 15 de julio de 1946 contrajo matrimonio con Celia Josefa López (f), de cuya unión nació su único hijo: Aníbal Edgardo.
Entre sus múltiples actividades, trabajó como mediero en la estancia La Mercedes y también desarrolló tareas de labranza en sociedad con Mordentti y Albelo.
En 1957 ingresó a Metalúrgica Tandil, desempeñándose en la sección de preparación del material de moldeo, sabiendo cosechar grandes amistades, a los que siempre recordaba.
Con una memoria y una lucidez que conservó hasta el último día, contaba historias y anécdotas, que sacaba de su mente, cual mago de una galera, llenando de imaginación la vida.
Ya jubilado volvió a las tareas rurales, ya que era lo que más le gustaba, trabajando con la familia Cavalleri y con Juan Miguel Ballent, con quien conservaba una gran amistad.
En sus ratos libres se dedicó a hacer llaveros de tabas, que él mismo grababa a mano; también era un amante de la pesca, hobby que compartió con su hijo.
Hincha de Independiente de Avellaneda, de la baraja y de las bochas, pasión que compartió en el Club Unión y Progreso e Imparciales.
Querido y admirado por todos en su barrio de Villa Italia, fue el ?Abuelo de todos?, un luchador, un invencible, un héroe, ganándose el respeto de todos.
A raíz de sufrir un robo y trenzándose a bastonazos con un ladrón, el Concejo Deliberante de Tandil, junto al Instituto de Historia Aeronáutica y Espacial ?Eduardo Olivero? lo distinguieron con un testimonio de reconocimiento al brillante desempeño que tuvo al enfrentar valientemente al malviviente, distinción que fue recibida por su nieta Yamila el pasado viernes 26.
Se fue un grande, un luchador de la vida, una persona correcta, honesta como pocas y que no tenía problemas en decir las cosas.
Estarás paseando cerca del sol, en el Cielo, junto a la abuela; desde allá guíanos para que Dios no de consuelo y fortaleza que hoy necesitamos para seguir.
Te mereces descansar en paz, desde acá estaremos junto a Yami y papá; vos tranquilo, sonríe, que te fuiste siendo feliz, Viejito.
Gracias a la vida, que me ha dado tanto…?.
(Tu hijo, hija política, nietas, bisnietos y nietos en el afecto).
EMILIANO JACINTO MORE
A la edad de 19 años, el pasado lunes 22 de noviembre dejó de existir Emiliano Jacinto More, y sus seres queridos lo recuerdan así:
?Emi: te fuiste cuando recién comenzabas a terminar tu adolescencia. Nos dejas muy acongojados, destruidos, sin palabras que puedan decirnos como un consuelo.
Tu mamá Virginia Hernández, tu papá Jacinto More, tus hermanos Marcos, Verónica y Facundo siempre te tendremos en nuestros corazones, extrañándote mucho.
También le dejas un vació a tus tíos Alejandra, Sandra y Graciela Hernández, Justo Pérez, Orlando, Victoria, Alejandra y tus primos Ezequiel, Vanina, Candela y Marina; a tus sobrinitos que no conociste mucho: Abigail, Fermín y Tobías Villarreal, pero algún día sabrán que tuvieron un tío maravilloso, al igual que tus otros primos: Pedro, Eugenia, Antonio, Alejandro, Arnaldo, Carlos, Mariela, Emanuel, Matías, Astril y Laura.
Todos tus amigos, como Nora, Mauro y Juan Ledesma, también te quieren mucho.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ALFONSO SANTIAGO CALVO
El pasado lunes 29 de noviembre, en el Sanatorio Tandil, donde estaba internado desde hace trece días afectado por una neumonía, falleció el doctor Alfonso Santiago Calvo, que contaba con 89 años de edad.
Alfonso nació en Capital Federal el 2 de febrero de 1921; a los 6 años, tras el fallecimiento de su padre, con su mamá viuda viajó a España y se radicó en Santiago de Compostela (La Coruña) donde realizó sus estudios primarios y secundarios; luego regresó a Argentina y en la UBA estudió medicina, recibiéndose en 1948.
Al año siguiente se radicó en Tandil donde desarrolló su actividad profesional.
Junto a la actividad privada, llegó a ser director del Hospital Ramón Santamarina y director de Salud de la Municipalidad de Tandil. Integrante del directorio de la Clínica Modelo, del Sanatorio Tandil y del Círculo Médico Tandil.
Apasionado por la lectura (fue miembro de la Biblioteca Rivadavia) participó simultáneamente de diversas actividades artísticas y culturales-
Fue socio fundador del Centro Gallego de Tandil, del Club de Leones, del Tandil Foto Club, del Círculo de Amigos de la Música y Discomanía Universal.
Casado con Concepción García, tuvo seis hijos: Gloria Alfonsina (f), Victoria Argentina, Alfonso Santiago Segundo, María de los Angeles (f), Diana Felicitas y Miguel Angel. Fue abuelo de trece nietos: Santiago, Gimena, María Sol y Francisco Quartieri; Martín Valacco, Victoria Eugenia, María Emilia y Agostina Calvo; Nicolás García, Alfonso y Marcela Oliva; Yael y Lara Calvo y también diez bisnietos.
Tras enviudar, se casó en segundas nupcias, con Teresita de Jesús Ranieri.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
FLORENTINO DIAZ LOZA
El pasado miércoles 17 de noviembre, a los 85 años de edad, dejó de existir Florentino Díaz Loza, causando dolor y angustia entre sus familiares y amistades.
?Tata? Díaz Loza nació en Fábrica Colón (Entre Ríos) el 28 de mayo de 1925; cursando sus estudios en la escuela primaria en Mercedes (Corrientes) y el secundario en el Histórico Colegio Nacional Justo José de Urquiza, en Concepción del Uruguay (Entre Ríos).
En marzo de 1945 ingresó al Colegio Militar de la Nación, egresando como subteniente de Caballería en diciembre de 1947.
Durante su trayectoria militar cumplió diversos cargos y puestos, recorriendo distintas regiones del país y del exterior. En 1971, ejerciendo la Jefatura del Regimiento 2 de Caballería “Lanceros General Paz” en la ciudad de Olavarría (provincia de Buenos Aires) protagonizó en octubre el hecho conocido como el “Alzamiento de Azul y Olavarría” contra la dictadura de Alejandro Agustín Lanusse, reclamando el cese de la intervención militar a su política de Estado, y el llamamiento inmediato a elecciones sin exclusiones. En 1972, previo sumario y proceso fue destituido, dado de baja de las filas del Ejército. El 25 de mayo de 1973, el gobierno constitucional lo amnistía, le restituye el estado militar y lo asciende al grado de coronel.
Durante su retiro, se desempeñó en la Secretaría de Planeamiento y Acción de Gobierno (presidencia de Héctor Cámpora y del General Juan D. Perón); asesor de coordinación y control del Consejo Federal de Inversiones; jefe de Departamento Operativo de la Delegación Argentina ante la Comisión Nacional de la Cuenca del Plata, dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores; asesor de la Secretaría de Justicia de la Nación referente del Servicio Penitenciario Federal.
Fue autor de numerosos artículos y de varios libros, obteniendo distintos premios otorgados por el Círculo Militar Argentino. Ha sido profesor del Curso de Geopolítica y de Economía en la Universidad Nacional de La Plata; profesor en el Curso de Introducción a la Geopolítica Argentina en el Instituto Argentino de Estudios Estratégicos y de Relaciones Internacionales, conferencia y profesor en la Escuela de Defensa Nacional; miembro del Instituto Argentino de Estudios Estratégicos y de Relaciones Internacionales, de la revista “Estrategia” y de la Revista Argentina de Estudios Estratégicos; ex director de la publicación Destino Histórico.
Estaba casado con Ligia Oliva Navajas, y tuvieron dos hijos: Florentino y Ligia Graciela.
Gran deportista, un caballero, jugador de paleta, eximio jinete y jugador de polo; amante de los animales y del tango que inculcó a sus nietos.
“Tata, tu vida fue un cabal ejemplo de austeridad, honestidad, de hombre de bien, padre, soldado, abuelo querido por sus nietos y bisnietos, te fuiste dejándonos tu legado de amor, generosidad, familia y amor a la Patria”.
Sus restos fueron cremados en Miramar.
Asimismo, sus seres queridos agradecen al Sanatorio Tandil, al Dr. Fernando Carrera, al servicio de enfermeros del primer piso y al cuerpo médico y enfermeros de terapia intensiva por su profesionalismo, cariño y amor que recibió Florentino durante su internación.
EMILIO RAMON VERDE
En la ciudad de Sarmiento (prov. de Chubut), tras soportar una cruel dolencia, el pasado miércoles 24 de noviembre falleció Emilio Ramón Verde, un querido hombre que contaba con 72 años de edad.
?Emilio… Viejo… el Loco Verde… como te llamaban los que te conocieron y que seguramente hoy van a lamentar tu partida, a pesar que ya pasaron 20 años que abandonaste este Tandil hermoso, donde quedó tu familia siempre esperando tu regreso.
Hoy recordamos tu risa, tus cuentos, aventuras y desventuras… que descanses en paz y si desde el Cielo nos podés guiar, hazlo por favor; no nos abandones a todos los que te quisimos siempre, a pesar de la distancia y a los que estuvieron a tu lado hasta último momento.
EDUARDO ANGEL SIBILIA
Con pesar y tristeza fue recibida la noticia del fallecimiento de Eduardo Angel Sibilia, un querido y respetado hombre que contaba con 63 años de edad.
Eduardo estaba casado con Lucia Elisa Mutuberria con quien tuvo a 2 hijas: María Soledad y María Eugenia, a quienes les infundió su visión positiva de la vida.
Su partida dejó un hondo pesar y profundo dolor. Hoy sus seres queridos lo recuerdan por todas sus enseñanzas y le dicen:
?Papi: gracias por tantas cosas que nos enseñaste, por ser nuestro ángel que en este tiempo nos has guiado y enseñado con mucho amor, es difícil explicar este inmenso dolor, Dios lo decidió así, se que desde el cielo nos proteges y junto a mamá siempre serán nuestros ángeles de la guarda. Los amamos y siempre los vamos a recordar en nuestros corazones. ¡Gracias por todo!?.
Sus exequias, previo velatorio, se efectuaron en el cementerio parque Pradera de Paz.
LUCIA MILLIONI
Como ya informamos, el pasado domingo 21 de noviembre se apagó la vida de Lucía Millioni ?Chulita?, una vecina de Gardey que vivió en el campo y luego en la localidad; sus hermanos fueron partiendo y ella quedó muy sola, hasta que vino al Hogar de Ancianos de Tandil.
Allí vivió 4 años rodeada del cariño de su personal y sus compañeras, al igual que recibía visitas de sus sobrinos Coca, Roberto, Norma, Teresa, Alicia y sus sobrinos políticos, que la recuerdan con cariño y le dicen: ?gracias tía por todas tus atenciones para nosotros?.
SARA SUSANA SERRA de LARA
?La elección de un ser bueno: caminar es elegir por sobre esos errores. Elegimos de continuo, y peor para nosotros si lo hacemos mal.
Un amigo, se refería a la muerte de su padre: ?la vida lo castigó con lo más duro como para justificar ser malo, y sin embargo, eligió ser bueno?.
No se es bueno porque sí, se lo es por convicción, sin ingenuidad. La ingenuidad es solo eso: ingenuidad.
La bondad se construye. Es un bien social. El que se aprende a cuidar desde la infancia: eligiendo. Y en esa opción no hay atajos ni dolores. Es un tránsito de alegría en la entrega. A contramano del cuerpo, disponiendo la vida en la prosecución de los principios.
La dignidad en cada paso. Cuando el atajo pretende una renuncia, elegir el camino de las piedras.
Como alguna vez nos marcó en la infancia la señora Celestina Palmieri de Trotta, o con la misma convicción con que el Che presuponía al Hombre Nuevo.
Elegir, siempre elegir mirando por sobre los ojos de nosotros mismos, allá donde están los demás, los que no dan razón de ser.
Los que verdaderamente nos hacen existir: los otros. Los que están, los que quedan y los que vendrán, lo que nos dicen: estás vivo.
Querida hermana: a esto no lo pensaste, no lo dijiste. Lo construiste a diario con la sangre. Así de simple?.
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?Queremos hacerle un homenaje a una amiga muy especial que nos brindó su apoyo incondicional cuando más lo necesitamos, gracias por cada palabra, gracias por cada caricia, gracias por cada mamá o papá que llegó al grupo; con muchas dudas y sin aliento y vos les ofreciste todo lo que tenías; cosas muy valiosas en un momento lleno de dolor, miradas y abrazos llenos de amor, cada palabra que nos dijiste quedarán en nuestros corazones, para siempre.
Cada ves que te necesitamos vos estabas, no te importaba, si era de noche o de día, siempre estabas. Te vamos a extrañar mucho más de los que podemos imaginar, pero la vida es así, nos quita perlas preciosas y nos vuelve a jugar una mala pasada, pero tuvimos la suerte de conocerte y compartir muchos momentos lindos y otros no tanto, lloramos y reímos juntos, nos diste muchas enseñanzas, que más podemos decirte… que te queremos, siempre estarás presente en tu grupo que gracias a vos hoy está y trataremos en tu honor ayudar a cada papá que llegue con todo lo que vos nos enseñaste.
Este es un homenaje a una gran persona. Te queremos mucho, Susana?.
Grupo Renacer.
JOSE RAMON ALDAZ
A la edad de 86 años, el pasado sábado 20 de noviembre se apagó la vida de José Ramón Aldáz, dejando dolor y familiares y amigos.
?Pichón? Aldáz había nacido en Juan N. Fernández el 6 de octubre de 1924; siendo muy chico su familia se radicó en esta ciudad, donde nacieron sus hermanas Luisa y Francisca A. (f), viviendo siempre en actividad.
El 26 de noviembre de 1955 contrajo matrimonio con Julia De Juanini (f), cuya unión se vio reflejada de felicidad con la llegada de dos hijos: José Alberto y Marcelo Daniel, quienes con el paso del tiempo le dieron tres nietos: Facundo, Alejo y Justo Aldáz.
Por varios años trabajó en Metalúrgica Tandil, posteriormente dejó la ciudad para desempeñar su actividad laboral en el campo de su esposa, hasta alcanzar su merecida jubilación.
Actualmente vivía en esta ciudad, acompañado y atendido por sus familiares.
Sus restos, previo velatorio y responso, recibieron inhumación en la bóveda familiar en el Cementerio Municipal.
LUIS SERVILIANO VILLEGAS
Cuando contaba con 86 años de edad, el pasado domingo 19 de noviembre partió a la Casa del Señor, Luis Serviliano Villegas, causando dolor y angustia entre sus familiares y amistades.
Don Luis había nacido el 24 de marzo de 1924 en Chascomús, en un hogar con diez hermanos, que se dedicaban a las tareas del campo. Luego se radicaron en Sevigné, partido de Dolores. Allí vivió con su familia hasta los 18 años colaborando con las tareas rurales.
A raíz del trabajo sólo pudo asistir a la escuela primaria hasta tercer grado pero no obstante tenía muy buena letra y escribía sin faltas de ortografía, todo un orgullo.
A esa edad ingresó en el Ferrocarril Roca, llegando a ser Ajustador en el galpón de máquinas que funcionaba en ese lugar.
A los 27 años conoció a Nélida Cerrudo con quien se casó, y de cuya unión nacieron dos hijos: María Cristina y José Luis.
En el año 1963 se cierra el galpón de máquinas y lo trasladan a Tandil y se radicó en Villa Italia donde vivió hasta que falleció.
Debió soportar años muy duros, de mucho sacrificio. Además del ferrocarril, trabajó en Metalúrgica Tandil y su esposa lo hizo a la par en casas de familia.
?De golpe mi hermano (9 años) y yo (11 años) nos quedábamos solos en casa y en una ciudad que no conocíamos. Esto nos ayudó a fortalecernos y a hacerle frente a los problemas.
Luego vinieron años mejores, los hijos crecimos, nos casamos y le dimos nietos, que fueron su alegría. Se jubiló. Pero la vida lo vuelve a golpear allá por 1986 cuando quedó viudo. Le hace frente a la soledad con mucha fortaleza y es así que comienza a concurrir a festivales folklóricos y domas, que era donde se sentía identificado.
Logró conocer mucha gente y hacerse de amigos. En el barrio todos lo conocían porque andaba todo el tiempo en bicicleta (la dejó a los 83).
Los años siguieron pasando, hoy la familia ya tiene tres nietos: Paula, José y Matías y tres bisnietos: Lautaro, Paloma y Dante.
Hoy, después de unos días de tu partida, te extrañamos mucho pero creemos que estarás gozando de una vida más placentera, junto a mamá y al lado de Nuestro Señor después de habernos dejado el ejemplo de tu vida basada en valores de trabajo, honestidad, sacrificio, respeto y compromiso. Gracias papá por lo que nos diste y que descanses en paz?.
Tus hijos Mary y José.
MIGUEL ANGEL MARCOVECCHIO
A la edad de 56 años, el pasado viernes 10 de noviembre falleció Miguel Angel Marcovecchio, dejando pesar y tristeza entre sus familiares y amigos.
?Miguel: te fuiste siendo muy joven de esta vida, dejando un gran vacío en nuestros corazones. Fuiste un tipo que tenía un gran corazón y lo demostraste siempre que pudiste, en todo sentido.
Trabajaste hasta que te cansaste en el campo, Ronicevi, de árbitro de fútbol y en la fundición. Has cosechado mucho cariño a lo largo de tu vida, también el amor de tu esposa, tus hijos, hijas políticas, nietos, hermanos y hermana política y una enorme cosecha de amistades. Así fue de grande la siembra.
Nos dejaste una gran tristeza en el corazón de cada uno de nosotros, descansa junto a tu hijito Matías. Todos sabemos que nos cuidarán desde el cielo siempre. Te vamos a extrañar, te queremos y te recordamos con mucho cariño?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
OLGA HERMELINDA ROTONDO de ARANDA
Pesar y dolor ha provocado la noticia del fallecimiento de Olga Hermelinda Rotondo de Aranda, cuyo deceso ocurrió el pasado viernes 19 de noviembre, a los 76 años.
Olga había nacido el 25 de enero de 1934 en María Ignacia (Vela), viviendo su infancia junto a sus padres Rita Díaz y Leonardo Rotondo, y a su hermana Rita.
Cursó sus estudios primarios en la escuela Nº 13 y en su juventud estudio corte y confección.
A los 26 años contrajo matrimonio con Edgardo Aranda y de esa unión nacieron sus seis hijos: Edgardo, Olga, Rubén, Liliana, Daniel y Teresita.
En 1982 se radicó en esta ciudad en donde cosechó nuevas amistades, aunque siempre estuvo acompañada por su fiel amiga Diola.
Para su alegría llegaron sus 20 nietos: Andrés, Florencia, Leonardo, Lucía, Santiago, Facundo, Néstor, Lorena, Humberto, Solange, Geraldine, Fabiana, Carlín, Emanuel, Yanina, María, Claudia, Franco, José y Nicolás, sus dos bisnietos Tomás y Benjamín, quienes junto a sus hijos políticos: Ricardo, Néstor, Fabián, Eliana y María Rosa, su hermana política Emilce, primas, sobrinas, nietas políticas y amigos, la recordarán eternamente.
Su familia agradece a todo el cuerpo médico y enfermeros de la sala 3ra. del Hospital Ramón Santamarina por la atención y contención brindada.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
JUAN DE SOUZA
El pasado viernes 19 de noviembre y cuando contaba con 76 años de edad, a causa de una cruel enfermedad falleció Juan de Souza.
?El Portugués? nació en Renca (San Luis), aunque se crió y creció en Hinojo. Ahí conoció a quien fue su esposa durante 51 años, Ana Isabel Urban, quienes tuvieron tres hijos: Juan Carlos, Sergio Raúl y María Elena.
En 1999 recibió su merecida jubilación. Fue un abuelo cariñoso, le gustaba hacer asado y era hincha de Boca.
?Papi, fuiste el mejor, único y luchaste hasta lo último. Estarás siempre en nuestros corazones?. Tu familia.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
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