Necrológicas
ARMANDO GUERAZAR
A la edad de 76 años, el pasado sábado 31 de mayo se apagó la vida de Armando Guerazar, dejando dolor y tristeza entre sus familiares y amigos.
Armando había nacido en esta ciudad el 13 de julio de 1931 y era conocido por ?Pipa?; desarrollando su actividad laboral en la Sociedad Rural de Tandil.
Conformó una gran familia junto a Silvia Esther Olivera, con quien tuvo a sus hijos: Amanda, Delia, Ana y Jorge. Además crió sin diferencias a sus hijos del corazón: Juan, Rodolfo y María.
Su partida de este mundo también es lamentada por sus hijos políticos: Luis, Ernesto, Víctor y Nora; junto a sus hijos políticos en el afecto: Susana, Mabel y Salvador.
Disfrutó de sus nietos: Silvia, Braian, Luis y Fabián; Ezequiel, Maximiliano y Floreana; Víctor y Daiana; Florencia, Daiana y Melani; Belén, Alejandra y Juancito; Walter, Diego y Tamara; Martín, Claudio, Silvia, Silvina y Alejandro. Desde hace poco tiempo disfrutaba de su bisnieta.
A sus seres queridos les quedan todas sus enseñanzas, ejemplos y, por sobre todas las cosas, el amor que les dio a todos y cada uno de ellos.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio Municipal.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailOSMAR CESAR LLERA
El pasado lunes 26 de mayo se produjo la desaparición física de Osmar César Llera, un querido y respetado hombre que contaba con 75 años.
?Bocha? Llera nació el 9 de febrero de 1956 en Las Flores, pero desde muy chico vivió en esta ciudad junto a sus padres. Cursó estudios primarios en el Colegio San José y en la Escuela Nº 11.
A los 14 años comenzó a trabajar en Metalúrgica Tandil, donde permaneció por espacio de 26 años. Muy joven conformó su familia junto a su esposa Elba, llegando a sus 52 años de matrimonio, y su hijo Sergio.
Su hobby era andar en bicicleta, escuchar y ver los partidos de fútbol de su querido Boca Juniors, además de las competencias de Turismo Carretera. Era fanático del tango y el folclore.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el cementerio Municipal.
ALFONSO MARIO CARABETTA
Tras soportar los procesos de una prolongada dolencia, el pasado viernes 23 de mayo, dejó de existir Alfonso Mario Carabetta, un conocido comerciante tandilense que contaba con 55 años y su familia lo recuerda así:
?Corre la década del ´60. En un taller céntrico, un zapatero está dando los últimos toques a un par de botas de montar, que le llevó por lo menos, un mes de trabajo. Una obra de arte. De pronto, un descuido y la trincheta se clava en el fino cuero, hiriéndolo, inutilizándolo, tirando por la borda tantas horas de dedicación.
Un hombre siente bullir la sangre calabresa en sus venas. Con la impulsividad que lo caracteriza, toma las botas, sale a la calle y las tira en medio del empedrado. Su hijo, un quinceañero seguidor del último grito de la moda, había estado observando el infortunado accidente, espera hasta que el zapatero entre al taller y, sigilosamente, sale a la calle y recoge las ?imperfectas? botas. Al otro día, el joven Alfonso Carabetta se luce en la Escuela de Comercio, enfundado en sus flamantes botas de montar.
Pocos años después, padre e hijo compartirán mil y una anécdotas en torno al taller devenido en zapatería, cuando conformen el equipo que durante más de tres décadas estará al frente de Calzados Mario.
Hoy, quien piensa en Alfonso, piensa en un padre generoso, un esposo compañero, un hijo ejemplar, un hermoso compinche, un amigo festivo, un administrador prolijo, un vendedor atento y servicial, un ser responsable y alegre.
Imposible decir que ya no está: está en los asados domingueros, en la risa de sus compañeros de pesca, en las ?anécdotas de hermanos? que todavía divierten, en cada celebración familiar, en cada rincón del negocio que lo vio crecer, creció con él y hoy sigue sus pasos, en los corazones de todos los que lo amaron y lo recuerdan con una sonrisa?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
ZOXIMO ARGENTINO SANZ
Con muestras de pesar y dolor fue recibida la noticia del fallecimiento de Zóximo Argentino Sanz, un querido y respetado hombre que contaba con 90 años.
?Cholo? Sanz -como le decían sus familiares y amistades, nació en la localidad de Recalde, provincia de Buenos Aires, el 23 de marzo de 1918, en el seno de una numerosa familia de origen español: su mamá, Pascuala Etchegaray y su padre, Hilario Sanz, era maestro rural y de quien recibió una esmerada formación.
Siendo adolescente dejó sus tareas en aquella población rural para asistir en Bolívar a una escuela de oficios, que en aquellos tiempos tenían gran importancia. Allí se recibió de carpintero, volcando en esa profesión su exquisita prolijidad.
Atraído por el ferrocarril que era por entonces el mayor progreso, rindió exhaustivos exámenes e ingresó como empleado ferroviario lo que lo llevó a recorrer destinos como Gral. Alvear, Bahía Blanca y por último Tandil, lugar en el que por sus hermosos paisajes, se quedó a vivir definitivamente, donde se jubiló, eligiendo las tierras altas de Villa Italia.
Trabajó en el área de carpintería, siendo un gran representante del oficio, muy prolijo y dedicado. También desempeñaba su profesión en forma particular haciendo trabajos a pedido y para su uso personal.
En su juventud, contrajo matrimonio con Ana Elizabeth England, con quien formó una hermosa familia con tres hijos: Horacio Enrique, Nora Susana y Jorge Oscar, a quienes les marcó un camino para transitar por la vida.
Durante sus 90 años vivió una vida maravillosa, fue un hombre muy sano, lúcido, fue un trabajador incansable. Su solidaridad y buena predisposición lo llevaron a ser un hombre muy querido, no solo por sus familiares sino también por sus vecinos y amigos.
Dios premió su bonomía, con una vida plena, saludable, en plenitud física y mental hasta sus últimos días. Una breve dolencia de solo cuatro días, provocó su fallecimiento, sumiendo en la congoja a familiares y amigos, a sus vecinos de la barriada que compensaban su amabilidad, su solicitud y su interés por adultos, jóvenes y niños, con quienes se relacionaba sin distinciones de edad, con total naturalidad con atenciones y cariño como si fuera su padre o abuelo, y por quienes fue tan querido.
Ante su partida de este mundo, sus hermanos políticos: Leli y Charly England, Osvaldo Blanco y Porota de England; ; sus hijos políticos: Beatriz Papponetti, Héctor Cuccaro y Alicia Maggio; sus nietos: Karina y Guillermina Cúccaro, Celina, Zoximo, Anahí y Lucía Sanz, Pablo y Patricia Sanz; sus bisnietos: Mariano y Valentino Vaccaro, Alan Sanz, Federico, Facundo y Delfina Sanz y Mora Onrieta y sus nietos políticos: Mariano, Soledad, Emiliano, Salvador, Soledad y Santiago, sienten un profundo dolor y ruegan una oración por el eterno descanso de su alma.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el cementerio parque Pradera de Paz.
EDGARDO APOLINARIO UGARTE
De manera inesperada, el pasado martes 27 de mayo falleció Edgardo Apolinario Ugarte, un conocido y respetado hombre del quehacer comercial tandilense que contaba con 74 años.
Don Ugarte había nacido en Rauch el 6 de Junio de 1934. Sus padres estaban viviendo temporariamente en Tandil, la cual eligió como la suya y donde vivió toda su existencia. Además, era hermano del actual intendente de la ciudad de Rauch.
Durante más de cincuenta años se dedicó a emprendimientos inmobiliarios. Muy joven contrajo matrimonio con Eva Coronel, con quien conformó una hermosa familia con dos hijos: hoy ya profesionales, la doctora Sandra y Sergio, quien es bioquímico y farmacéutico.
Con el pasar del tiempo la familia se fue agrandando, llegaron los hijos políticos y más tarde los nietos: María del Rosario, Roque, Tomás y Felicitas.
Toda su vida se caracterizó y fue reconocido por ser un hombre derecho, correcto, honesto y muy solidario. Disfrutaba pasar sus días al aire libre, haciendo ejercicios, caminando, pescando o leyendo, le gustaba mucho viajar y conocer nuevo lugares.
Sus restos, previo velatorio fueron cremados en Miramar.
JUAN GOMEZ SANCHEZ
El pasado martes 3 del corriente dejó de existir Juan Gómez Sánchez, un conocido y querido hombre del quehacer comercial tandilense que contaba con 99 años, además era decano de los ex alumnos del Colegio San José.
?Con el fallecimiento de don Juan Gómez Sánchez, la comunidad educativa del Colegio San José pierde al más antiguo de sus ex alumnos, quien en todo momento expresaba con sano orgullo haber pasado por las aulas del histórico establecimiento.
Don Juan, así lo llamaban todos con mucho respeto y deferencia, había nacido el 3 de abril de 1909, era hijo de Juan Gómez y María Sánchez, matrimonio de origen español, radicados en la sección quintas de Tandil, vecinos a la actual Villa San Gabriel. Su padre poseía una fábrica de ladrillos, cuyos operarios eran en su mayoría europeos. Además junto a su esposa explotaba una huerta familiar.
Sus primeros estudios los realiza en la escuelita Nº 9, frente al actual Camping Municipal, a la que concurría, como la mayoría de sus compañeros, montado a caballo.
Más tarde, su familia se instala en la calle Avellaneda, arteria de tierra y sin número y en 1919, ingresa en tercer grado, como alumno del Colegio San José, distinguiéndose por su dedicación al estudio, su responsabilidad y su fuerte inclinación a las ciencias contables.
Incorporado el Colegio a la Academia Políglota Mercantil de Buenos Aires, que daba títulos oficiales, el joven Juan Gómez Sánchez egresa en 1923 con el título de Tenedor de Libros, constituyendo la primera promoción de quince alumnos con dicha formación contable. Es de destacar que dichos estudios se iniciaban de una manera intensa a partir del quinto grado, y tenía una duración de tres años.
La formación profesional culminaba con un examen público, oral y escrito, cuyo tribunal estaba integrado por las autoridades del Colegio, los gerentes de Bancos locales y delegados de la Academia Políglota Mercantil. La aprobación de este examen constituía como el pasaporte para conseguir de inmediato un empleo seguro.
Durante su paso por el colegio tuvo como directores a los Hermanos Dionisio Pionchon, de exquisita formación artística en música y pintura y al Hermano Silvestre Perret, profesor de lengua francesa.
Para los antiguos ex alumnos que conocen perfectamente la articulación de los cursos, el niño Juan ingresa a la sección B del primario, teniendo como maestros en tercero y cuarto grado a los Hermanos Bechmans Silvestre y Juan María Rousset. En el curso comercial fueron sus formadores los Hermanos Andrés Ronda (llamado Andresillo por su humor y gracejo), Engilberto Duchêne, Mauricio Blanchoz (contabilidad), Mario Ducret (biólogo y naturalista) e Hilario Curtet, física y matemáticas, luego sacerdote diocesano.
Un sistema educativo coherente, exigente y flexible, perfectamente articulado, brindaron al joven Juan una sólida formación en todos los dominios, no solo de las ciencias contables, sino también en las artes y ciencias universales. Es en esa época en que el religioso profesor de Cosmografía y Astronomía llevaba a sus alumnos ?pupilos y externos? en las primeras horas de la noche a observar la bóveda celeste desde la explanada de lo que hoy es el Parque Independencia.
También por el San José pasaron sus hermanos Valentín y Constantino, Más tarde su hijo Juan Augusto y ya perteneciente a la tercera generación, algunas de sus nietas, hijas del hogar de don Daniel Xodo y Ana María Gómez Sánchez.
Con don Juan Gómez Sánchez, parte tal vez el último representante de una generación de ?mancebos de la tierra? que mancomunando esfuerzos de nativos y extranjeros, construyeron esta hermosa ciudad de Tandil, que todos admiramos.
El Centro de Ex Alumnos del Colegio San José pierde con él gran parte del arco vivo de un siglo de historia, donde su recuerdo permanecerá ligado a la memoria del ex alumno Juan, el Bazar Gómez Sánchez de la esquina Sarmiento y Rodríguez.
HILARIO ANSELMO PLATZ
Tristeza y dolor ha provocado la desaparición física de Hilario Anselmo Platz, ocurrida el pasado jueves 22 de mayo a la edad de 62 años.
Hilario nació en San Cayetano el 25 de junio de 1945 y era descendiente de familia alemana. Se crió y vivió en el campo, en cercanías del paraje ?El Clavo?, en Benito Juárez; allí le inculcaron lo que es el trabajo rural, pero también la honestidad.
Más tarde se casó con María Luján y posteriormente vendrían sus hijos José Luis y Analía, orgullo que tenían por ser personas de bien.
Su familia se completó con la llegada de su yerno Daniel y su nuera Gabriela y como broche de oro llegó su nieta: Rocío ?la rusita?.
Pasó el tiempo y su salud le tendió una trampa, por los que tuvo que radicarse en esta ciudad para hacer un tratamiento. Fue una lucha feroz de años, pero por eso no dejaba de bajar la guardia.
Durante estos años, con su casa y su familia en Tandil, él amante de la naturaleza y de la vida del campo, estuvo radicado en un establecimiento familiar en la zona de Camino a la Virgen, donde disfrutaba de todo lo que él tanto amaba.
Sus cuñados Roberto y Adela, hoy lloran su ausencia, sus consejos, sus aprendizajes y todo lo relacionado al campo que él tan bien manejaba.
Allí disfrutó y ahí mismo su corazón le dijo basta. Nació, creció y se fue junto a Dios, desde allí: del campo.
Fue feliz y falleció de la forma menos esperada, que no era su real enfermedad: su corazón le dijo basta.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio Municipal.
PATRICIO TRAPOTE
A la edad de 81 años, el pasado martes 3 del corriente dejó de existir Patricio Trapote, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
Patricio había nacido en esta ciudad en 27 de enero de 1927, vivió algún tiempo en María Ignacia (Vela), pero luego volvió a su terruño, trabajando por espacio de 34 años como empleado de Metalúrgica Tandil, hasta alcanzar su merecida jubilación.
En 1976 se casó con Hilda Yodalia Vaninetti, siendo buen padre de su hija en el afecto: Hilda, además de disfrutar de sus nietos, bisnietos y cuñados.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio Municipal.
ESTEBAN OSINAGA
En la ciudad de San Luis, donde estaba radicado desde hacía tiempo, el pasado domingo 11 de mayo falleció Esteban Osinaga, quien contaba con 65 años.
?Cacho? Osinaga era nativo de esta ciudad, pero desde hace 14 años había partido hacia el norte del país, junto a Silvia y Manuela, donde al poco tiempo llegó Camila.
Esteban estaba vinculado por lazos afectivos a las familias Nosei?Artola, por lo cual eran frecuentes sus viajes a esta ciudad.
Sus restos fueron cremados en la ciudad de Río Cuarto y descansan en su hogar.
ROBERTO LIERNUR
El pasado jueves 29 de mayo, con 83 años, cerró sus ojos por última vez, Roberto Liernur, causando dolor a su familia y amigos.
Durante sus años compartió los mejores momentos junto a su esposa, hijos, amigos, hermanos, nietos, bisnietos y demás familiares.
?Roberto no solo fue un hombre más sobre la tierra, fue un ángel. Ese ángel hoy vive en una estrella junto a los seres que más quiso y que partieron antes que él, y nos iluminan. Todos te agradecemos lo que hiciste por nosotros en todo momento.
Siempre serás recordado al igual que la abuela por su solidaridad y personas de bien que se hacían querer mucho.
Siempre dicen que la plata no hace la felicidad y lo material no es la felicidad, y tenía razón. Se pueden tener muchas cosas, pero tenerlos a ustedes fue diferente.
Si se necesitas algo se compra, si los necesitamos a ustedes ¿dónde los venden?
Si querés algo que te gusta, pagás para conseguirlo y lo tenés. A ustedes, ni pagando toda la plata del mundo los tendríamos.
Dejaron un vacío inmenso en toda la familia. Algún día volveremos a estar todos juntos ¡los extrañamos, viejitos!?.
DIEGO ANDRES PICART
El pasado viernes 23 de mayo, cuando se trasladaba a Villa Cacique, sufrió un grave accidente y falleció Diego Andrés Picart, un conocido hombre que contaba con 35 años.
Diego nació en Chillar el 28 de mayo de 1972, era el anteúltimo de cinco hijos de Dora y Pedro. Cursó estudios primarios en la Escuela Nº 2 y en la Academia Vulcano estudió Teneduría de Libros.
Desde muy joven desarrolló su actividad laboral desempeñándose en Pinturerías Volpe, Supermercados Norte y en Lucaioli.
A los 25 años contrajo matrimonio con Perla, de cuya unión nacieron Catalina (5) y Luciano (1).
Amante de los fierros, con su padre y hermanos, había participado en carreras como acompañante de su gran amigo Mario Orojobat, corriendo en Promocional 850.
Inquieto por naturaleza, siempre con proyectos de viajes. Recientemente había visitado San Luis. Y fue justamente recorriendo caminos que encontró su destino.
?Dios sabe lo que hace con cada uno de nosotros. El es el artesano y nosotros el barro con que trabaja?.
Sus padres y hermanos: Néstor, Hugo, Walter y Verónica; sus familiares y todos los que lo conocían, desean que alcance la paz eterna y pedimos una oración en su memoria.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio Municipal.
LIDIA ESTER LOPEZ de CAMGROS
Con pesar y tristeza fue recibida la noticia del fallecimiento de Lidia Ester López de Camgros, una querida y apreciada mujer que contaba con 63 años.
Lidia nació en esta ciudad el 11 de febrero de 1945, era hija del matrimonio que integran Lorenzo López y Sara Islas, e integraba una familia compuesta con sus hermanos Brígida, Lorenzo, Hernando y Mabel.
En su juventud había conformado su familia junto a su esposo Juan Carlos Camgros, sus hijos Hernán y Fabio y sus hijas políticas Claudia y Verónica.
Era una mujer que adoraba a las flores ?cultivaba su propio jardín- y a su nieto Gaspar ?que el 12 del corriente cumple un año-, además de estar en familia.
Durante toda su existencia trabajó como costurera, cosía para sus familiares y conocidos. Era una persona muy buena, humilde, trabajadora y sensible.
Sus seres queridos la llevarán por siempre en sus corazones.
Sus restos, previo velatorio, recibieron sepultura en el cementerio Municipal.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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