Necrologicas
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MARIA DOLORES MIGUELES
El pasado sábado 26 de julio se apagó la vida de María Dolores Migueles, una querida y apreciada mujer que contaba con 79 años de edad.
María había nacido en esta ciudad el 20 de agosto de 1928, integrando una familia junto a sus padres y dos hermanos: Moral y Toribio, ambos ya fallecidos.
Tuvo dos grandes amores: Ramón Scornaienqui, su esposo, y Jorge, su único hijo. Después llegaron sus dos nietos: Marcos y Alejo, y se durmió con la ilusión de conocer a su primer bisnieto.
Hoy todos extrañan a ?Lola?, pero quien más la siente es su prima Jacinta, ya que juntas iban a todos lados y la cuidó permanentemente.
Sus sobrinos y sobrinos nietos la recordarán con amor, como así también sus amigas del barrio, que juntas compartían la hora de la novela.
Lola: ¡descansa en paz!
OFELIA HERMINDA BERROETA
Con muestras de pesar y tristeza fue recibida la noticia del fallecimiento de Ofelia Herminda Berroeta, una querida mujer que contaba con 92 años de edad.
Ofelia había nacido en Rauch y vivió en el campo con sus padres y siete hermanos.
Luego de la temprana muerte de su madre, vivió varios años en aquel lugar y más tarde, con sus tres hermanas emigraron a Tandil.
Como a ella le interesaba la moda, fue así que después viajó a Buenos Aires para cumplir con su vocación de modelista y estudió sombrería en el Instituto Thereny. Ofelia se recibió de profesora y se radicó en esta ciudad, donde ejerció su profesión, con una nutrida e importante clientela. Su partida de este mundo se produjo el pasado viernes 18 de julio.
Sus restos fueron trasladados a Rauch, donde descansan en la bóveda familiar.
CATALINA EMILIANA OFFIALDEGUY
El pasado martes 29 de julio falleció Catalina Emiliana Officialdeguy, una querida y estimada mujer que contaba con 79 años de edad.
Catalina había nacido en esta ciudad el 11 de septiembre de 1928; a los 15 años viajó a trabajar a la Capital Federal.
En 1959 contrajo matrimonio con Luis Bianco y regresaron a esta ciudad, donde en 1960 nació su hijo Luis César.
En noviembre de 1991 perdió a su esposo, lo cual la golpeó duramente, pero luego tuvo una alegría cuando su hijo se casó con María Inés Tornini, y tiempo después le regalaron el cariño de sus nietos Florencia, Martín y Agustina.
Fue una mujer que participó activamente en la comunidad, colaborando con la parroquia Luján; además de ser una amante de las plantas y las flores.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ANGELICA NOEMI JALIL de MORENO
A la edad de 70 años, el pasado sábado 19 de julio se apagó la vida de Angélica Noemí Jalil de Moreno; sus seres queridos la despiden así:
?¡Abuela Chola, siempre te recordaremos y te tendremos en nuestro corazón!?. Tus hijos Julio, Graciela y Maris; tus hijos políticos Raquel, Javier y José; tus nietos Clara, Miriam, Leonardo y Daniela Iriarte, Pamela y Verónica Lerchoni, Lucía, Leandro, Eduardo y Ariel Moreno y tus bisnietos Florencia, Milagros, Agostina y Alejo.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el cementerio parque Pradera de Paz.
FLORIAN ANDRES UJHELYI
Con pesar y tristeza fue recibida la noticia del fallecimiento de Florián Andrés Ujhelyi, un conocido y respetado hombre que contaba con 67 años de edad.
?Bandy? Ujhelyi -como lo conocían sus amigos-, había nacido en Buenos Aires el 10 de agosto de 1940. A los 16 años vino a vivir a Tandil donde comenzó a desempeñar su actividad laboral como chapista.
Formó pareja con Isabel Pilar Gómez, creando juntos un hermoso hogar. Luego llegaron sus hijos: Claudio Daniel y Marcelo Fabián.
Con el pasar de los años la familia fue creciendo y llegaron sus hijas políticas: Sandra Guglieri y Marisol Castro y la alegría fue aún mayor cuando nacieron sus nietos: Ramiro, Valentina y Mora.
Transcurrido los años se dedicó a la ortopedia hasta sus últimos días.
Hoy su esposa, hijos, hijas políticas, nietos, su hermana Ana Margarita Vda. de Barth, su suegra Francisca Granero, su cuñado Joaquín Gómez, su cuñada política Elida Agostini y demás deudos sienten un profundo dolor por su partida.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Parque Pradera de Paz.
MARIA ZAMBOTTI de CABRERA
A la edad de 86 años, el pasado domingo 3 del corriente dejó de existir María Zambotti de Cabrera, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
?Chicha? había nacido en Juan N. Fernández el 2 de septiembre de 1921 y permanecerá por siempre en el recuerdo de sus hijos: Betty y Marta, su yerno Bruno; sus nietos: Francisco, Emiliano, Karina y Aldana; sus nietas políticas: Ale, Mariela, Gustavo y Guillermo; además de sus seis bisnietos, los cuales llenaron de alegría su corazón.
Excelente ama de casa y asidua concurrente a las reuniones domingueras de Pami, las cuales disfrutó enormemente y donde dejó un gran recuerdo en sus amistades.
¡Siempre estarás presente en nosotros!
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
LEANDRO ARGENTINO LEIVAS
Un Viernes Santo del año 1950, en la ciudad de Juan N. Fernández llegaba a esta vida Leandro Argentino Leivas. Su existencia no fue fácil, pero era feliz junto a su adorada madre y sus dos hermanas.
A los 14 años se radicó en Tandil; con el transcurrir del tiempo conformó una hermosa familia junto a su esposa y sus hijos, a quienes educó en el camino del amor y del respeto. Eran su orgullo.
La pelota a paleta fue su pasión, vistiendo la casaca de Ferrocarril Sud, el club de sus amores, lo cual lo llenó de innumerable amigos. Aquellos que hoy añoran su presencia, orgullosamente dicen ?yo era amigo de Cacho?.
Fue un sindicalista de grandes convicciones, que pudo fortalecer en el momento en que asumió la dirección general de Utedyc.
Su vocación política lo ubicó en el corazón de todo su entorno, tanto en Tandil como en la provincia de Buenos Aires.
Disfrutó hasta de los más insignificante, así como él dijera: ?La vida hay que vivirla con alegría?.
Los que los conocieron saben que no existe mejor ejemplo que él para demostrarlo. Como no podía ser de otra manera, la vida lo cruzó con una mujer maravillosa. El hogar se colmó de felicidad con Marcela, Leandro, Gastón y María Jorgelina, sus amores.
Fue su humildad la que lo llevó a decir: ?La vida me dio todo?, disfrutaba plenamente del día a día, hasta que en febrero de este año, una maldita enfermedad le quitó la alegría, la luchó y la peleó, como era su costumbre, pero sería que Dios quería que no sufriera más y lo apartó físicamente de este mundo.
Su familia agradece que hoy esté en paz, y a él le dicen ?Papi: quédate tranquilo que nos enseñaste el camino correcto para seguir adelante. Hoy nosotros agradecemos a todos aquellos que nos acompañaron en nuestro dolor?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
OFELIO ASEN ALI
Tras soportar los procesos de una prolongada dolencia, el pasado sábado 2 del corriente falleció Ofelio Asen Alí, un conocido y honesto hombre que contaba con 87 años de edad.
Ofelio había nacido en esta ciudad el 7 de septiembre de 1920; desde muy joven desarrolló su actividad laboral al frente de una empresa de cemento armado, habiendo construido innumerables obras, desde la tribuna techada del estadio ?Gral. San Martín? hasta el edificio de La Tandilense; además de otros trabajos en ciudades vecinas.
Asimismo, incursionó en el básquetbol, su deporte favorito, como jugador primero y como árbitro después. El amor por esta actividad deportiva se lo inculcó a su hijo Jorge Alberto ?Cacho?. Jugó básquet en Gimnasia y luego, a las bochas en el club 25 de Mayo.
Fue uno de los pioneros del arbitraje, junto ?Pepe? Rivas y Pacheco. Tuvo el honor de haber arbitrado encuentros por el torneo Provincial, donde supo destacarse por su rectitud y honestidad.
Por otra parte, junto a su esposa Lidia Noemí Ciliberti ?66 años de matrimonio- intervinieron en los Torneos Abuelos Bonaerenses. Luego de siete años de llegar a la final se consagraron ganadores en el rubro Tango, cuyo premio le permitió que viajaran a Cancún.
Su partida también es lamentada por su nuera Ana María del Oro; sus nietas Karina Elizabeth y Andrea Viviana, sus nietos políticos Marcelo Oscar Valle y Agustín Colmenero; al igual que sus bisnietos: Florencia, Micaela y Antonia Valle, Juan Agustín y Pilar Colmenero.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque El Paraíso.
EDITO BERNARDO LUJAN
El pasado viernes 1 del corriente se apagó la vida de Edito Bernardo Luján, a la edad de 71 años, causando gran dolor entre familiares y amigos.
Edito había nacido el 26 de junio de 1937 en Indio Rico, partido de Tres arroyos, donde se crió junto a sus padres y ocho hermanos.
Desde muy joven salió a buscar su horizonte, siempre desde el esfuerzo y el trabajo, llevando consigo su gran vocación que fue la cocina.
Su escuela gastronómica en esa época fue el Llao ? Llao, de Bariloche, donde comenzó su larga carrera. A los 22 años conoció y se casó con Elba Goicoechea, de cuya unión nacieron sus seis hijos: Griselda, Raúl, Sergio, Mauricio, Paula y Natalia.
Junto a su esposa, trabajaron en distintos puntos del país, como Villa Regina, Coronel Suárez, Bahía Blanca, Sierra Grande, El Chocón, entre otros, hasta que en 1972, decidieron radicarse definitivamente en Tandil.
Siempre como cocinero, trabajó en infinidad de lugares en esta ciudad, como La Portada del Parque Independencia, El Ideal, El Cisne y luego de la mano de Arturo Petrillo en El Escorial y Gildo. En 1980 decidió independizarse, inaugurando su primera casa de ?comidas para llevar? en calle Sarmiento al 1300, del cual hoy sus hijos, la han convertido en una pequeña empresa familiar (con tres locales de expendio), que fue su orgullo.
Los últimos tiempos de Edito fueron llevados con un gran empuje, esfuerzo, acompañado por el amor de sus hijos, sus trece nietos y dos bisnietos, que hicieron más llevadera su penosa enfermedad.
Quienes conocieron al ?Negro? en vida, saben que fue una persona de bien y trabajo, que solamente vivió para hacer feliz a su familia, cosa que logró plenamente.
Hijos, nietos, bisnietos, hijos políticos y demás familiares, lamentan su dolorosa partida y guardan sus enseñanzas y amor que él les brindó y ruegan una oración en su memoria.
Asimismo, desean agradecer la atención brindada durante su internación en el Hospital Municipal ?Ramón Santamarina?, especialmente a dos doctores Darío Agüera y Jorge Gentile, enfermeros, administrativos y mucamas de las sala Tercera, de Infectología y Cardiología, por tanto amor y dedicación.
Sus exequias, previo velatorio, se efectuaron en el cementerio parque El Paraíso.
EGLANDINA CEBRIAN de ZARINI
A la edad de 90 años, el pasado martes 5 del corriente se produjo el fallecimiento de Eglandina Cebrián de Zarini, causando dolor y angustia entre sus seres queridos.
Eglandina era nativa de la ciudad de Tres Arroyos, transcurrió su infancia y juventud en la zona de Claraz, para después radicarse en Tandil, donde conformó su familia.
Esposa y madre dedicada a su hogar, amable y cariñosa, fue una eterna agradecida de todo lo que la vida le deparó. Encaró con valentía los momentos difíciles y disfrutó de las alegrías que le dieron sus nietos, a los que quiso y se preocupó por ellos.
Ya en su vejez, también pudo conocer a sus bisnietos. Fue una mujer que vivió en paz y así subió a los cielos donde tendrá el descanso eterno junto al Señor.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
EDGARDO JUAN MALDONADO
El pasado viernes 1 del corriente dejó de existir Edgardo Juan Maldonado, un querido y respetado hombre que contaba con 79 años de edad.
Edgardo nació en Claraz el 26 de junio de 1929, en el hogar formado por Juan y Celina, junto a sus seis hermanos. En su juventud formó parte del club Clarense, como jugador fútbol
Se crió trabajando en el campo y a los 29 años conoció a quien sería su compañera por espacio de cincuenta años: Estela Ferreyra, y juntos formaron una gran familia, conformada por once hijos, 39 nietos y 17 bisnietos.
En esta ciudad trabajó en las canteras y en la Fábrica Safetti, hasta alcanzar su merecida jubilación.
Hace un año, la vida lo golpeó duramente, al perder a su hija Estelita, pero a pesar de toda su tristeza y gracias a su fortaleza, fue un buen puntal para su esposa.
Hoy todos sus seres queridos, que lo acompañaron hasta sus últimos momentos, lamentan su partida y esperan que descanse en paz.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
RODOLFO JUSTO MERINO
En la Capital Federal y cuando contaba con 83 años, el pasado miércoles 6 del corriente falleció Rodolfo Justo Merino, estrechamente vinculado a familias de este medio.
Rodolfo era nativo de esta ciudad, pasó su infancia en la zona ubicada a dos leguas de Gardey y María Ignacia (Vela), y amó la naturaleza y los animales.
Era hijo de Cristina Gayo y Fidel Merino, perteneciente una familia de nueve hermanos. De ellos solamente viven Leonor y Beatriz, que lo sienten con gran dolor.
Tras cumplir con el servicio militar en Junín de los Andes, se dedicó a la lechería, trabajando en la fábrica La Tandilera, para luego pasar a La Martona y jubilarse en Ramos Mejía como jefe de sección en Bonafide.
De una gran fe religiosa, sus últimos años los vivió en calle Lavalle 1459, cosechando pocos pero muy buenos amigos, que lo despidieron en el cementerio de La Recoleta, quedando en ellos el mejor de los recuerdos.
Su muerte enluta a las familias Amasino, Merino, Lamarche y Gardino.
LIBERTAD ALBERTO BOULANGUER
El pasado martes 5 del corriente se produjo el fallecimiento de Libertad Alberto ?Bocha? Boulanguer, de 69 años de edad, dejando entre sus seres queridos un gran vacío imposible de llenar, pues personas buenas no abundan y él era un ser especial.
Su partida es lamentada por su esposa Leocadia Duarte de Boulanguer; sus hijos: Alfredo, Nancy, Gladys y Gustavo; sus nietos: Mariana, Cristian, Mariano, Jorge, Valentín, Marcelo, Emanuel y Juan Manuel, además de sus bisnietas Camila y Ailín, quienes lo recuerdan así:
?Viejito rezongón: Sería bueno que ahora vuelvas, y me enseñes cómo sigo. Que te aparezcas de vez en cuando, para mostrarte mi cariño. Ya sé que no sos mágico, pero me dejaste.
Esa costumbre de contar con vos cada vez que te necesito. Ya sé que no somos nada, y que de la misma nada en la vida nos unimos, pero todos vamos a la misma parte y ahí entonces nos volveremos a juntar.
Porque te quiero como me quisiste, porque te extraño como a una parte de mi ser, porque te busco quizás en el menor detalle, porque hasta allí es donde siempre te pude contar.
Sé que no podré volver a mirarte, pero tu imagen ya está impresa en mis pupilas, y aunque ya no pueda tocarte, quedó en mis manos para siempre la sensación de esas últimas caricias. Dicen en todas partes que los parientes no se eligen, pero vos a algunos nos diste esa oportunidad, por eso te quise y por eso no te voy a querer olvidar.
¡Gracias por todo ?Bochita?, te amamos por siempre!?.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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