Necrológicas
LEONARDO OSVALDO ASCIONE
A la edad de 71 años, el pasado lunes 1 del corriente dejó de existir Leonardo Osvaldo Ascione, y sus seres queridos lo recuerdan así:
?Servidor fiel y prudente ven a gozar de los bienes eternos, palabras éstas que nos permiten una justa lectura de lo que fue la vida de Osvaldo, como lo llamaban sus amigos y compañeros de trabajo.
Desde su más tierna juventud, después de su familia constituida por su esposa Marta, sus hijas Susana y Teresita y luego sus nietos, el gran amor fue el trabajo responsable y metódico, en la empresa Río Paraná donde ingresara con apenas diecisiete años y escalando peldaños desde el inquieto cadete, al de gerente, cargo con el que se jubilara recientemente. Creció y maduró con esta empresa familiar de transporte de pasajeros, orgullo y estandarte del dinamismo de nuestra ciudad.
Porteño y tanguero de corazón, amante del estilo que impusieron las grandes orquestas de la edad de oro del tango, en particular las de Aníbal Troilo y del maestro Pugliese, Osvaldo dirigía y animaba el programa radiofónico ?Tres amigos para el tango?. Herido su corazón por un grave infarto e internado ya en la clínica, lamentaba con sus íntimos que no podría preparar su próximo programa.
Deportista en su juventud, jugador de básquet del club Gimnasia y Esgrima, era un boquense fanático, que le transmitió a su nieto varón la pasión por el fútbol y el gusto por el deporte.
Osvaldo era el hombre de la palabra justa, del consejo oportuno y de las decisiones meditadas y firmes, el administrativo estimado y valorado por todos. Hizo un culto de la amistad, de las reuniones familiares y de la buena mesa.
Osvaldo había nacido en la ciudad de Buenos Aires el 3 de octubre de 1939, hijo único del matrimonio de Leonardo y Nalia, con quienes se trasladaría a nuestra ciudad en 1951. En Tandil, su ciudad de adopción, continuó los estudios en la ENET 1 para incorporarse tempranamente al mundo del trabajo.
Su sepelio se llevó a cabo en el cementerio parque Pradera de Paz, en la mañana del 2, memoria de los Fieles Difuntos, previo oficio religioso, rodeado de un importante círculo de amistades, que había hilvanado a lo largo de su vida. Como despedida final, frente a las entrañas abiertas de la tierra que abrigará sus restos mortales y embargado por la emoción y el dolor, uno de los presentes hizo la lectura orante de la letra del tango ?El día que me quieras?, cuya autoría perteneciera a Gardel y Lepera.
Osvaldo: En el corazón lastimado de tus seres queridos que hoy lloran tu ausencia, dejás en el recuerdo de todos ellos el mensaje de lo que fue tu norma de vida: El que es fiel en las pequeñas cosas, lo será en las grandes. Descansa en paz?.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailJUANA ADELINA MONTERO de GIANOLI
Pesar y tristeza ha provocado el fallecimiento de Juana Adelina Montero de Gianoli, una querida y apreciada mujer que contaba con 96 años de edad.
Juanita había nacido en esta ciudad el 30 de agosto de 1914, desarrollando toda su actividad laboral como una eficiente y laboriosa ama de casa.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal.
Dedicatoria:
?Gracias por la enseñanza y el amor que nos diste a tus hijas, tus nietos y tus bisnietos, y a todos los que te conocieron. Vivirás siempre en nuestro corazón?.
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?Juanita: Ayer te fuiste viejita y nos dejaste con un hueco en el corazón.
Ayer te fuiste y no queríamos que eso pasara.
Ayer te fuiste y estamos seguros que allá en el Cielo vas a estar mejor y esperándonos a cada uno de nosotros.
Ayer te fuiste y no lo podíamos creer.
Ayer te fuiste y te voy a recordar con una gran sonrisa, aunque me veas llorando, eso es porque te voy a extrañar y me duele tu partida, de saber que ya no vas a estar más con nosotros en cuerpo, sino que tendremos que acostumbrarnos a que esté tu alma hermosa junto a nosotros.
Ayer te fuiste, porque tus ojos ya no eran esos ?ojazos? que me miraban cada vez que entraba en la habitación, y que a pesar de todo lo que te pasaba, esas dos bolillitas negras me demostraban tus fuerzas y tus ganas de vivir.
Ayer te fuiste, y a pesar de que los últimos días no te vi para nada bien, voy a recordar todas las cosas lindas que vivimos juntas, junto a tus hijas, mis hermanos y sobrinos. Voy a recordar esa infancia en la que vos tuviste un papel fundamental, en la que nos reíamos mucho, jugamos juntas a las cartas, a ver quién se golpea más fuerte, a los palitos chinos, y al yenga (a pesar de tu Parkinson jugabas conmigo, ¡y eras buena!) pintábamos, escribíamos, comíamos todas las golosinas que se nos ocurría (pidiendo siempre la colaboración ?pícara? monetaria de la tía, que estaba tejiendo en su habitación), me ayudabas a hacer los deberes y últimamente rezabas por mí y le prendías una velita a la Virgen para que me vaya bien en los exámenes (¡y casi nunca falló!).
Ayer te fuiste, y que voy a hacer cuando entre a tu casa y no te encuentre, y ya no me cebes mate (que siempre iban con un poco de azúcar) y ya no vayas con tu andador para abrirme la puerta, y ya no te vea más sentadita en la cocina, a veces durmiéndote pero siempre con la fuerza suficiente para estar levantada, y ya no pueda jugarte a las cartas?
Ayer te fuiste, y tengo tantas cosas para decirte, tantas? y no soy nada buena para escribir cartas, pero lo que te estoy escribiendo lo hago con el corazón.
Como te dije anteriormente, te voy a recordar con mi mejor sonrisa, porque te voy a estar eternamente agradecida por todo lo que hiciste por mí, por cuidarme, por quererme, por criarme, por enseñarme; gracias viejita por compartir estos casi veinticuatro años de mi vida.
Te quiero muchísimo y te voy a extrañar. ¡Siempre vas a tener un lugar irremplazable en mi corazón! Un beso enorme?.
(La Sole)
JULIO JUAN GOMEZ
El pasado jueves 4 del corriente falleció Julio Juan Gómez, un querido y respetado hombre que contaba con 77 años de edad.
Julio nació el 23 de enero de 1933 en Ayacucho. Con pocos meses, su mamá Ida Bresesti y sus dos hermanos Aída y José Luis, se vinieron a vivir a Tandil, ciudad en la cual vivió y adoró.
Durante muchos años trabajó de foguista en el ferrocarril, luego en varias fábricas y fundiciones, aprendiendo el oficio, para luego junto a su socio Roberto Hulstrom poner una pequeña fábrica en calle Caseros al 1600, a la que al principio denominaron Imat y después Metegoles Selección, en la cual llevaron adelante diferentes proyectos.
Actualmente estaba jubilado, disfrutando de ver a su querido Boca Juniors, pescar de vez en cuando, y reuniones familiares.
Se casó con Hilda Noemí Piñero y tuvo cuatro hijos: Patricia, Silvina, Guillermo (f) y Fabián; al igual que a dos hijas del corazón: Marcela y Silvia, a los que quería como propias.
Hace ocho años la vida le quitó un hijo, que le provocó gran tristeza, que llevó hasta ahora. Hace tres meses y quizás por esa profunda angustia, le surgió una enfermedad que no perdona y se lleva a las personas de una muy triste manera. ?Nos sorprendió, y a pesar de todo la peleó casi sin saberlo, cuando sintió que quizás le ganaba, se anticipó y fue quien decidió llegar hasta ahí. Para todos una decisión terrible, fuerte, pero de él. No comprendimos, tal vez el tiempo y su luz nos den paz y podamos comprenderlo. Hoy no.
Decirte que fuiste el mejor padre, es poco. Presente, dedicado, cariñoso, divertido, cómplice en todos los momentos. La niñez hermosa que nos diste queda en nuestro corazón.
Compañero de mami, que te va extrañar mucho, al igual que tus nietos, amigos, que hasta tu último respiro estuvieron con vos y con nosotros: Juan, El Negro, Roberto y todos los que nos acompañaron.
Gracias, te vamos a extrañar, te amamos. ¡Hasta siempre Papu!?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ARNALDO RUBEN COLLADO
Cuando contaba con 70 años de edad, y luego de soportar los procesos de una enfermedad terminal, el pasado domingo 31 de octubre se apagó la vida de Arnaldo Rubén Collado, sumiendo en tristeza y dolor a sus familiares y amigos.
Rubén había nacido en esta ciudad el 4 de mayo de 1940; con su esposa Rosita y sus tres hijos: Silvia, Claudia y Guillermo, supieron sortear los obstáculos propios de la vida.
Sus nietas Florencia, Julieta y Camila dieron un color distinto a sus días. Toda su familia y amigos le desean que lo estén esperando con un mazo de cartas y un buen tinto.
?Que vos cantes los mejores trucos y los llenes de silbidos todo el día… y sí, los pelees.
Que nunca te falte la caña, el arroyo y la sombra de la planta de ciruelas (incluida la Burbuja y el Coquito).
Buen viaje Abuelo, y a calzarse la camiseta del ?Rojo?, ¡eh! a ver si podés mover algo ahí para que levanten cabeza. Buen viaje Abuelo, ¡hasta siempre!?.
Sus restos recibieron cremación en el cementerio de Miramar.
POLONIA GONZALEZ
A la edad de 97 años, el pasado miércoles 3 del corriente dejó de existir Polonia González, causando dolor y angustia entre sus familiares y amistades.
Doña Polonia era oriunda de Ingeniero White (Bahía Blanca), había nacido el 14 de febrero de 1913 y luego se radicó en esta ciudad junto a su madre, llegando a congraciarse la amistad y el cariño de todos quienes la rodearon.
Al fallecer su madre conoció a José Rodríguez y formalizó sus vínculos durante diez años. La pareja desarrolló sus actividades en la cantina del otrora club Español, siendo muy queridos por los socios de la entidad; mientras que durante los últimos treinta años convivió con la familia Costantino Ruggiero.
?La recordaremos como la abuela del corazón que fue para todos nosotros?.
Sus exequias se efectuaron en el Cementerio Municipal.
ANGELA MARIA REPETTO
El pasado 28 de octubre falleció Angela María Repetto, confortada con los óleos de los enfermos, y recibiendo a Jesús Sacramentado diariamente. Devota de la Virgen Milagrosa, rezaba su rosario diariamente en total intimidad y secreto.
Oriunda de la ciudad de Buenos Aires, nació el 6 de diciembre de 1914, hija de Manuel Santiago Repetto y Luisa Bonini de Repetto. Vivió una vida feliz, plena de alegría junto a su hermano menor Julio, mi padre, y sus treinta y seis primos hermanos.
Su bondad, sencillez y abnegación para sus familiares directos, fueron prueba de su verdadero amor, sin que nunca saliera de ella una queja o un reproche.
Por razones particulares se trasladó a Tandil a los noventa años, ciudad de la que se enamoró mucho antes de radicarse definitivamente al lado mío, de mi esposo y nuestro hijo. Para Emilio fue una ?tía abuela? abnegada con la que compartía su pasión por el fútbol, atendiendo siempre los intereses del niño y adolescente después.
Amaba la lectura sobre historia de los siglos XVIII y XIX y la vida de nuestros próceres de Mayo. Disfrutó de veranos y otoños interminables, gozando de la compañía de mi familia, en nuestra casa, rodeada de plantas y árboles, y lo que tanto amaba: el canto de los pájaros al amanecer y atardecer, y los cambiantes colores de nuestras sierras a lo largo del día. La naturaleza toda era su placer. Fue inmensamente feliz en nuestra ciudad, a pesar de estar alejada de su querida Buenos Aires.
Una artrosis avanzada la llevó a la postración en los últimos tiempos, y luego a un centro de atención maravilloso donde hizo nuevas amistades, con quienes compartía lúcidamente las noticias actuales. Se fue en paz, rodeada de mucho amor, cariño y dedicación. Fue un privilegio y un don de Dios compartir su vida y conocerla.
Tía Angelita: nunca te olvidaremos. Que Dios te tenga junto a El.
Marta S. Repetto de Cardona
PD: La familia agradece profundamente al doctor Walter Giorgis y familia, y a todo el personal del Hogar Milagros que tanto la quisieron.
LUIS RUFINO LAZARTE
A la edad de 63 años, el pasado sábado 30 de octubre falleció Luis Rufino Lazarte, dejando un gran dolor entre sus familiares y amigos.
Luis había nacido el 11 de noviembre de 1946 en esta ciudad; era hijo de Dora Conqueiro y Rufino Lazarte (f). Fue padre de Luis y Marta; más tarde se casó con Marta Pesente y tuvieron tres hijas: Luisa, Marta y Gabriela: Vivió mucho tiempo en el campo, también fue camionero, el primer camión que manejó fue de Alberto Ferreyra, a quien quería como a un padre.
Fue una persona muy querida y generosa, tenía miles de amigos y conocidos, a quienes sus seres queridos agradecen por haberlos acompañado en este profundo dolor, extensivo a los doctores Leguin, Chaircosky, Agüera, Menéndez y a toda la sala 4ta. del Hospital Ramón Santamarina, al Hogar R.G. y a todo su personal.
Tuvo la compañía y el amor de su mamá Dora, sus hermanos Alicia, Marta, Juan Pepe, sobrinos y hermanos políticos.
Luchó denodadamente contra una cruel enfermedad y a pesar de los cuidados que le brindaron sus hijas Luisa y Marta para que tuviera una mejor calidad de vida, no alcanzó. También lo recordarán eternamente sus nietos Judith, Jazmín, Juan, Meche, Cecilia, Jonatan, Antonella, Martín, Luka, Pamela, Nicol, Alex, Lucas y su bisnieto Guillermo, y sus hijos políticos Pablo González y Juan Gallego.
?Siempre te vamos a extrañar?.
Tu hija Luisa
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
MIGUEL ANGEL VITTONE
El pasado martes 2 del corriente se produjo el fallecimiento de Miguel Angel Vittone, un conocido hombre que contaba con 55 años de edad y dedicaba su actividad laboral en la zinguería Perniola.
Sus seres queridos lo recuerdan así:
?Gringo, te fuiste y te llevaste un pedacito de los que te queremos mucho contigo. Eras respetado y querido por tus amigos; un apasionado de la pesca; un luchador de la vida; un tipo sencillo, siempre dispuesto para todos… una buena persona. ¡Hasta siempre… loco lindo!?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
MARIA HAYDEE CESIO FABIANICH
?Se durmió en la paz del Señor confortada con los auxilios espirituales de su credo, el 27 de octubre a los tempranos 66 años.
Prodigó a su familia, pacientes y amigos del amor, la bondad, la comprensión y la caridad, esencia de su ser, con la espontaneidad con que realizaba cada uno de sus actos, sin medir la relación entre la siembra y la cosecha.
La entrega a los demás fue su forma de vivir derramando amor en todos y cada uno, incluso con el don sanador de sus manos. Excelente hija, hermana, amiga y tía.
Sus sobrinos fueron sus retoños, los quiso mucho, muchísimo, y los prodigó de mimos y caprichos.
Con su férrea voluntad movía montañas. No conoció pereza ni para trabajar ni para disfrutar. Seres como ella no mueren, sólo pierden su forma corpórea, la que le había impedido manifestar el ángel que siempre ha sido. ¡Era cómo era! Un cristal transparente a través del cual se podía ver su esencia de persona buena, sin dobleces, sin simulaciones, irradiando su luz interior.
Un ser tan especial que debemos recordar por la alegría que nos dio en vida y no por la tristeza que nos dejó al partir?.
?La paz que es la simplicidad de espíritu, la serenidad de la conciencia, la tranquilidad del alma, el sitio del amor?. Padre Pío.
Qué te pasó en tu vida
mi querida hermana
que estando tan juntas
un día te extraño.
Qué pasó en tus días
mi amada hermana
que un viento ligero
te ha llevado el alma.
Qué nos fue pasando
mi querida hermana
un día, de pronto y sin darnos cuenta
la muerte maldita nos ha separado?.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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