Necrológicas
CAYETANO FORTUNATO INTELESANO
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailCayetano Fortunato Intelesano nació el 12 de septiembre de 1919 en Italia. Integrante de una familia de cinco hermanos, fue creciendo y ayudando en su hogar a sus padres, estudiando siempre y trabajando, al estilo de aquella época.
Junto a su madre Angela, al cumplir los 18 años, decidió emigrar a la Argentina, trayendo a su familia, allá por 1937, en busca de anhelos de nuevos horizontes y progreso.
Arribaron a la zona de Balcarce y se dedicaron a trabajar en el campo. A su vez, Cayetano estudió en escuelas industriales de Mar del Plasta. Por esos años, conoció a quien sería su esposa, Carmela (Lina), en la zona de La Pastora, puntualmente, en la estancia La Calandria.
Con Carmela Chinnici formó su familia y fue ella la compañera elegida para compartir su vida. También fue la madre de sus dos hijos, Marcelo y Arturo.
Cayetano tuvo siempre como anhelos la unión familiar y el trabajo, en el que fue un incansable, junto a su equipo, y así fue emprendiendo desarrollos comerciales, siendo conocedor de todo tipo de tareas.
A su vez, conformó en su hogar, acompañado por su esposa e hijos, su propia huerta, con lo que se entretenía en su tiempo libre.
Amó todo lo que hacía y la familia constituida: los hijos y nietos que le alegraron sus días. Además, siempre se mostró solidario con sus vecinos de la zona del Calvario, en calle Payró al 900.
Ya jubilado, terminó su camino por la vida y nos está acompañando desde el espacio infinito.
Por una breve dolencia nos dejó su recuerdo un hombre de bien, de buenas costumbres, y lleno de anhelos y esperanzas.
No lo olvidarán jamás su esposa Carmela, sus hijos, nueras, nietos, sobrinos y cuñados.
Cayetano falleció el 4 de enero y sus restos fueron sepultados en el Cementerio Municipal, lugar donde descansan en paz.
ELVIRA INES MENICI
El pasado sábado 3 del corriente se apagó la vida de Elvira Inés Menici, cuando contaba con 70 años de edad.
Elvira era hija de Eufemia Poli y Juan Menici. Creció en esta ciudad, en la cantera San Luis, junto a sus hermanos Mario (f), Carlos, Raúl, Nelly, Luis, Rafael y Juan, y actualmente estaba radicada en El Calafate, provincia de Santa Cruz, junto a su hijo y nietos.
?Elvira: siempre te vamos a recordar por ser una gran persona, amiga, siempre dispuesta a ayudar a los demás, aunque sabemos que desde el Cielo estás cuidándonos. ¡Te extrañamos mucho!?.
(Tus hermanos, cuñadas, sobrinos y nietos).
Sus restos recibieron cremación en el cementerio de El Calafate.
MIGUEL ANGEL FARRAN
Con muestras de pesar y tristeza fue recibida la noticia del fallecimiento de Miguel Angel Farrán, un conocido y respetado hombre que contaba con 85 años de edad.
?Miguelito? nació el 10 de abril de 1923, en Banfield, donde estudió. En su juventud se trasladó al sur, desempeñándose en tareas rurales en la zona se Bahía Blanca. Más tarde ingresó al ferrocarril, donde trabajó hasta alcanzar su merecida jubilación, en 1975. Estuvo en San Antonio Oeste y Bahía Blanca, donde se casó con Nélida Alicia Larreguy (f) y fue buen padre de sus hijos Norma Edith y Néstor Emilio; que más tarde sumaron a la familia a sus hijos políticos Hugo Ithurralde y Amalia Cristina Moris; además de disfrutar de sus nietos Gastón, Ezequiel, Carolina, Daiana y Macarena.
Su hobby era leer el diario La Nación, del cual era fanático, y también escuchar partidos de fútbol.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal.
JOSE HORACIO STAGNOLI
El pasado viernes 2 de diciembre falleció José Horacio Stagnoli, un querido y respetado hombre que contaba con 69 años de edad.
José nació en esta ciudad el 3 de junio de 1939 y vivió su infancia en Villa Italia (en la zona de Pasteur y Ugarte). Era el mayor de cinco hermanos, perdió a su padre siendo niño y ayudó a la madre en la crianza de los menores.
Estudió en la Escuela 21 y en el Industrial hizo cursos de electromecánica. Vendió diarios y los domingos llevaba a los chicos al continuado del cine Americano.
En su juventud, ingresó a la fábrica de cuchillos Simbra, de Uranga Hermanos, y allí estuvo por espacio de treinta años. Luego, pasó a trabajar en Buxton, en los hornos de fundición de materiales. Al cerrar la firma, volvió a la cuchillería El Chajá, en la zona de Metalúrgica Tandil.
Al mismo tiempo, incursionó en el deporte y jugó en el fútbol Agrario, en el seleccionado y para el club Boca Juniors de la Base Aérea. Allí conoció a Marta Calles, su esposa y madre de sus tres hijos: Germán, Paula y Laura, a quienes amó entrañablemente, acompañándoles en sus prácticas deportivas infanto juveniles, del básquetbol, fútbol, gimnasia y atletismo.
En los años ?70 tuvieron su casa en Alsina al 200, generando una respetuosa amistad con tantos vecinos.
Compañero de su suegro David Calles, poblador de La Pastora y presidente del club Boca y de la Federación Agraria; y de su suegra Chola Calles, con quien jugaba rumy y canasta, siempre de buen humor, alegraba a la familia.
Amigo de sus cuñados y sobrinos, pudo pasar la última Navidad con los Martens.
Gran caminador, trepaba las sierras, rondaba el Lago del Fuerte, subía el Parque Independencia, y al regreso, describía los lugares que le sorprendían: ?No saben qué paraje encontré…?. Jugó a las bochas en el Centro de Jubilados y allí hizo nuevas amistades. Cuando pudo, visitó el mar.
En estos años puso su amor en los nietos: Ana, Mateo, Bernardo, Agustín y Delfina, reiterando los cuidados de escuelas y deportes, la asistencia diaria a las obligaciones y el entrenamiento, creándoles un espíritu de disciplina y esfuerzo.
?Horacio: un hombre que sentó ejemplo y que habremos de extrañar?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
MARIA LUZ GARCIA DE ESCRIBANO
El pasado 1 de enero dejó de existir María Luz, muy conocida en la zona de la Estación como ?Cacha?. Fue su vida una existencia marcada por el trabajo y el esfuerzo. Junto a su esposo, Ezequiel Escribano, con quien se casó en 1939, tuvo a sus tres hijos: Hugo Ezequiel, Roberto Oscar y Raquel Edith, quienes les regalaron nueve nietos y seis bisnietos, que no olvidarán las enseñanzas de la abuela Cacha.
?Mamá querida:
El dolor de no tenerte es tan grande que en la mente se agolpan las vivencias y es muy difícil plasmar con palabras la bondad, humildad, calidez y también sacrificio que rodeó tu vida.
Quien no te disfrutó como madre, hija, abuela, tía, hermana y amiga, no podrá nunca valorar el recuerdo de tu persona.
Fuiste, para todos nosotros, quien supo sembrar con dignidad y ejemplo la esencia para aprender a ser buena gente. Eso tan simple y difícil que marcaron los abuelos y vos te encargaste de transferir. Supiste guiarnos, contenernos a través de un mate, una charla, una caricia, una sonrisa y nos enseñaste a enfrentar con tu fortaleza las circunstancias difíciles siendo nuestro puntal, nuestro único refugio.
Ahora, cuando día a día se consolida el nunca más, te volveremos a encontrar en la luz de una estrella al mirar el cielo, el lugar que te ganaste?.
Sus restos descansan en el Cementerio Municipal.
Fue la de Cacha una vida digna y será muy recordada por la zona en donde vivió casi toda su existencia.
Que descanse en paz.
LAURA SORPRESA PARRA DE BORELLI
El pasado 2 de enero falleció en esta ciudad, cuando contaba con 81 años, Laura Parra de Borelli. Había nacido el 17 de noviembre de 1927, en Tandil.
Su familia estaba conformada por sus hijos Rosa, Laura, Ana Cristina, Susana, Mirta y José; sus nietos Joana, Javier, Diego, Florencia, Pablo, Adrián, Miriam, Yicel y Malena, que la recordarán por siempre.
?Querida mamá: Siempre estarás en nuestros corazones. Te recuerdo con mucho amor. Yoli?.
ELIDA REBOLLO DE GALLO
Elida Rebollo de Gallo falleció el pasado 30 de diciembre, tras sufrir una corta enfermedad terminal. Había Nacido en Cerro Leones, trasladándose en su adolescencia al casco urbano de Tandil, junto a su familia.
Cursó sus estudios en la Escuela Normal. Siendo ya adulta, conoció a Urales René Gallo, que fue su compañero en la vida. Tuvo ocho hijos: Rubén, Miriam, Daniel, Liliana, Silvina, Karina, Rosana y Darío.
Incansable trabajadora, alternó sus tareas con la crianza de sus hijos. Durante muchos años se dedicó a la industria textil, comercial y últimamente, realizaba tareas de promotora de ventas.
Supo ganarse el cariño de todos los que la conocieron, los que guardarán un excelente recuerdo de su persona.
Sus restos descansan en el cementerio parque Pradera de Paz.
SUBOFICIAL MAYOR FUERZA AEREA (RE) LUIS SALA CRIST
En Villa Ballester, partido de San Martín, Buenos Aires, nació Luis Sala Crist. Transcurrió su infancia y adolescencia junto a su único hermano Héctor, en Ceres -provincia de Santa Fe-, Baradero y Florida -provincia de Buenos Aires-, debido a la actividad de su padre, que era inspector de ferrocarril.
A los 14 años, ingresó a la Escuela de Suboficiales de la Fuerza Aérea en Córdoba. Siendo joven y graduado, fue destinado a la entonces Base Aérea Militar con asiento en Tandil, donde conoció a la que sería su futura esposa, Chichí Pugliese, con quien contrajo enlace en 1956.
De esta unión nacieron Marcos Horacio y Celia, luego de que el matrimonio sufriera la pérdida de dos pequeños mellizos.
Durante su carrera militar, cumplió funciones como mecánico de diversos aviones: Fiat, Gloster y Dove. También cumplió funciones en diversos puntos del país, como Morón, Río Gallegos, Palomar; retirándose en Tandil en 1973.
Reingresó a la fuerza como personal civil, trabajando como operador de control aéreo en la torre de vuelos, y finalizó su actividad en la oficina de plan de vuelos, en el transcurso de 1986.
La pérdida de su esposa, en junio del año 2001, condicionó significativamente su calidad de vida, la cual se deterioró progresivamente en los años subsiguientes, hasta su deceso.
Sus hijos, hijos políticos y nietos lo llevarán en su memoria, perpetrando por siempre su recuerdo en el trayecto de sus vidas.
JORGE RAUL CESTONA
El pasado 4 de enero partió al cielo por razones trágicas, Jorge Raúl Cestona, con tan sólo 27 años de edad, causando dolor y tristeza entre familiares y amigos.
?El Gordo? había nacido en Tandil el 25 de agosto de 1981.
Era hijo de Susana Esther Cagliolo y Raúl Alberto Cestona, y se crió en la zona de Villa Laza, junto a sus hermanos Valeria Susana y Rocío Belén. Luego llegaron sus hijos, María José, Néstor Fabián, Ludmila y Keyla Cestona, y su sobrino y ahijado Tiago Cestona.
Con esfuerzo y dedicación, llevó adelante a sus hijos durante sus primeros años, trabajando junto a su padre en la construcción. Sus últimos tiempos trabajó en la firma Pagnaco Hermanos, en donde fue muy querido por sus patrones y compañeros.
?El Gordo? también jugaba al fútbol en el Agrario, en el equipo Amigos Unidos de Iraola.
?Tus seres queridos: Abuela, tíos, tías, primos, primas, sobrinos y tu suegra ?La Tala?, te recordaremos con mucho afecto y cariño?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron sepultura en el Cementerio Municipal, donde descansan en paz.
ROSA RAQUEL LEIVA DE ROJAS
Rosa Raquel Leiva de Rojas había nacido en Tandil el 13 de diciembre de 1930, en el hogar conformado por Rosa Raquel Cepeda y Sabino Miguel Leiva. Fue criada junto a sus hermanos, en la zona de Gardey, cursando allí la escuela primaria.
Cuando contaba con algo más de 17 años se vino a Tandil en busca de trabajo, instalándose en la casa del doctor Salceda, criando con mucho amor a quien sería en Tandil un referente en medicina.
La vida le regaló dos hijas: María Rosa y Raquel Luisa, quienes junto a Eduardo Florencio Rojas, su compañero de vida durante muchísimos años, formaron su familia.
Siempre imprimió una gran dedicación a las tareas del hogar, para atender con muchísimo amor a los suyos: sus hijas; sus nietas Karina, Guillermina, Natalia y Angelina; sus nietos políticos y sus bisnietos.
Vivía desde hace muchísimos años en la zona de Roca y Montevideo, barriada que se conmovió ante la muerte de Rosa, persona muy querida y apreciada por su bonhomía y actitud de bien ante la vida.
Su compañero, con quien compartía largas caminatas, y sus hijas y nietas, se quedan con el recuerdo de una persona que ha sabido llevar la vida con muchísimo esfuerzo, como un verdadero ejemplo.
ELIDA SOFIA PAVIONI
Nacida en Coronel Pringles el 14 de agosto de1932, Elida Sofía Pavioni formó parte del hogar conformado por Pedro Pavioni y Sofía Prado, junto a sus dos hermanos, Vicente y Alejandro.
Siendo pequeña, se radicó en Chimpay, Río Negro, hasta 1946, año en que por razones laborales se afincaron definitivamente en Napaleofú. Allí trabajó en la oficina de Rodríguez García hasta el momento de su tan merecida jubilación, hace unos quince años.
Fue una persona a la que le gustó muchísimo la lectura, a la cual le dedicó horas, también pasaba gratísimos momentos junto a sus amigas, compartiendo un partido de canasta o una charla informal.
Ultimamente, radicada en la calle Moreno, la salud de Elida comenzó a deteriorarse y subió a los cielos el 5 de enero.
Sus hermanos, sus cuñadas Marta y Nina, sus sobrinos y demás amistades extrañarán a un ser tan sensible que dejó su impronta en esta vida.
Sus restos descansan en el cementerio parque Pradera de Paz.
ANDRES FERRERAS
Nacido del hogar constituido por Piedad Barrios y Amílcar Ferreras, Andrés Ferreras se crió en la localidad de Gardey, junto a sus tres hermanos.
Se dedicó a la actividad relacionada con la electrónica, de la cual fue un apasionado.
En su juventud, se casó con Elizabeth Neiro, con quien consolidó su familia, a la que llegaron sus dos hijos, Ricardo Alberto y Jorge Oscar, sus hijas políticas y sus tres nietos: Fermín, Gustavo y Ezequiel.
Dos décadas atrás se radicó definitivamente en Tandil, dedicando las horas de su existencia a la actividad electrónica, que apasionó su vida.
Tras una dolencia que lo afectó durante casi dos años, Andrés dejó de existir el pasado 29 de diciembre y sus restos descansan en el Cementerio Municipal.
Que descanse en paz.
Juana Zabala de Frontini (Juanita)
El pasado 6 de enero falleció una querida vecina de esta ciudad, Juana Zabala de Frontini, a quien sus familiares y allegados llamaban ?Juanita?.
Había nacido el 23 de Junio de 1919, y era hija del matrimonio conformado por Magdalena y Luis.
Caminó su vida junto a Eduardo Frontini y era la madre de Ana María, Eduardo y María Teresa. Amó, malcrió y aconsejó a sus siete nietos, y alcanzó a disfrutar de la alegría que le ofrecieron sus cinco bisnietos.
Luchadora, independiente y andariega, Juanita siempre estaba dispuesta a ayudar y solucionar los inconvenientes, hasta los más pequeños, que surgían en la vida cotidiana de sus seres queridos.
Supo disfrutar de todo lo bueno que la vida le brindó y afrontó los momentos de dolor con gran valentía.
Fue por la vida dando sonrisas y amor.
Por eso, aun en el dolor, su recuerdo provoca una amplia sonrisa.
Sus restos descansan en el cementerio parque Pradera de Paz.
Dedicatoria
Abuelita mía, ¿dónde estarás?
¿Qué viaje emprendiste?
Tantos años de tu compañía, de tu amor, de tus visitas incondicionales, de tus ?comiditas?, de tus postres, de tus golosinas, de tus gritos al teléfono cada vez que te llamaba, de tus aceleradas de una cuadra en primera que anunciaban tu llegada, cada tarde que acomodé tu costurero, cada vez que te pintaba las uñas? Abuela? ¡tenías más esmaltes que yo! ¡Qué coqueta eras!
Cada cosa que me recuerda a vos me hace extrañarte, cada día que va a venir con el dolor de tu ausencia y la alegría de tu bienestar, te recuerdo con el amor más grande que supe entregarte, con el amor más fiel y leal.
Sé que desde donde estés me estás mirando, cuidando y guiando, sé que tu energía está conmigo por siempre, que mi corazón te recuerda, cada día que pasó te regalé mi corazón y recibí tu amor, ¡fuiste una gran consejera y maestra!
Te voy a extrañar eternamente?
Todos, los grandes, los niños, los amigos, los vecinos, tus plantitas de la quinta, tus visitas a primera hora cada vez que llegaba de viaje, y voy a seguir avisándote que llegué bien a casa.
Te amo mucho.
Y vamos a estar siempre juntas, en mis sueños?
Coli
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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