Necrológicas
RUBEN MARCELO GUERAZAR
El 6 de enero pasado la comunidad recibió la triste noticia del fallecimiento de Rubén Marcelo Guerazar, que causó una profunda congoja entre su círculo de allegados.
Marcelo vino a este mundo en el hogar constituido por Haydée Orlinda Rodríguez y Desleído Guerazar, el 14 de septiembre de 1965.
La familia, originariamente radicada en Pieres, se trasladó a Mar del Plata y por último, a Tandil, siempre por razones laborales.
Rubén vivía con su familia en la zona de la Terminal, en la calle Portugal, y concurrió a la Escuela 5 para llevar adelante sus estudios primarios. Pero desde niño debió trabajar, dedicándose a la construcción.
Formó su propio hogar, junto a Silvina Fuentes, con la que tuvieron tres hijos: Soledad, Marcelo Fabián y Lucero Anahí.
Desde hace cinco años tenía algunos problemas de salud. Y el 6 de enero, tan sólo con 44 años de edad, falleció.
Sus restos fueron sepultados en el Cementerio Municipal, donde descansan en paz.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
HILDA YODALIA VANINETTI de TRAPOTE
Hilda Yodalia Vaninetti viuda de Trapote había nacido en Tandil, el 22 de mayo de 1927. Era hija de Filomena Giaconi y Andrés Vaninetti, e integró una familia, en la que fue la segunda de siete hermanos. Cursó estudios primarios hasta tercer grado.
Siendo muy joven, se casó con David Martín Maciel, con quien tuvo una hija, y luego enviudó. En segundas nupcias, contrajo casamiento con el señor Trapote (f), en quien encontró un compañero.
Le gustaban muchos las flores, la cocina casera y disfrutaba de largas horas placenteras con sus hijos y nietos.
El 13 de enero pasado, a los 81 años, partió de este mundo. Sus restos fueron sepultados en el Cementerio Municipal.
MARIA DEL PILAR PORTA de ATEIRO
El 11 de enero pasado, la noticia del fallecimiento de María del Pilar Porta viuda de Ateiro llenó de pesar a sus familiares y amistades.
Esta querida mujer había nacido en San Miguel del Monte, el 12 de octubre de 1914. Era hija de Petrona Ramallo y José Porta, padres que guiaron su infancia transcurrida en un hogar de diez hermanos, siendo la segunda.
Muy aplicada, realizaba las tareas de casa, y de pequeña, sus progenitores la llevaron a vivir a una estancia de la zona del Amanecer.
Con tan sólo 19 años, conoció al que sería su esposo, Marcelino Alteiro, con el que tuvo diez hijos. Su numerosa familia también adoptó a los tres hermanos más pequeños de María del Pilar, que habían perdido a sus padres.
Vivió siempre en el campo, dedicada a sus seres queridos. Su vida estuvo signada por el esfuerzo y logró enviar a todos sus hijos a la escuela, porque su gran orgullo era que culminaran hasta sexto grado.
Una vez jubilada, se compró su propia casa en Villa Italia, donde se dedicó a criar gallinas, a la quinta y otras tareas relacionadas con su paso y estancia en la zona rural.
Dos décadas atrás perdió a su compañero y se dedicó a acompañar a sus hijos, hijos políticos, nietos, bisnietos y tataranietos, que hoy la extrañan muchísimo.
?Fue una madraza que enseñó a sus hijos el respeto a los demás y a hacer el bien. Hoy descansa con la ayuda del Señor?.
Dejó este mundo a los 94 años y sus restos mortales recibieron sagrada sepultura en el cementerio parque Pradera de Paz.
PEDRO OSCAR RIOS
Cuando contaba con 52 años de edad, el pasado lunes 19 del corriente dejó de existir Pedro Oscar Ríos, causando dolor y angustia entre sus familiares y amistades.
Pedro había nacido el 20 de abril de 1956, en Garza, provincia de Santiago del Estero, dedicándose a las actividades rurales; el 9 de septiembre de 1978 contrajo matrimonio con Rosalía del Carmen Acuña, conformando una familia con sus hijos: Walter Fabián, Alejandro, Fernando y Gastón.
En 1982 se radicó en esta ciudad desempeñándose en el campo, siendo el encargado de las cuadrillas para todo lo concerniente a la cosecha de papas, siendo empleado de varios paperos tandilenses. Ultimamente estaba trabajando en la descarga de bolsas de harina.
La familia se fue agrandando con la llegada de sus nueras Fabiana, Aurora y Verónica, que después le regalaron a sus nietos que llenaban su vida de alegría: Florencia, Antonella, Valentina, Facundo, Octavio, Ramiro y Maité, que viene en camino.
?Bueno, viejo, no nos diste tiempo de nada. Tu corazón dijo basta y Dios te llevó a su lado. Porque la gente buena se va primero, y vos eras una buena persona. ?Se me fue mi compañero?, dice la vieja sin consuelo.
Siempre te recordaremos como lo que fuiste: un hombre entero, bueno y honesto. De esos que quedan pocos y con la sonrisa incontenible y contagiosa?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Dedicatoria
?Querido y recordado tío: Nos has dejado sin palabras y con un dolor en el pecho, con tu partida tan de repente.
Todavía buscamos una explicación para poder consolarnos… pero no la encontramos. Quiero que sepas que fuiste un excelente tío, cuñado y amigo. Siempre nos contagiabas con tu sonrisa, tu gracia y felicidad. ¡Qué buena persona eras, tío…!
Gracias por todos esos fines de semana en los que nos hacías esos ricos asados, que compartíamos en tu casa o en la de nosotros en familia, llenos de sonrisa y diversión.
Tu amigo y cuñado Juan Campos está destrozado por tu adiós ¡también tu cuñada Yoli y tus sobrinos!
Nosotros vamos a cuidar de tu hermosa familia, que tanto cuidabas y protegías para que esté unida.
Te queremos y vas a vivir en nuestra memoria por siempre, con todos los lindos momentos que hemos pasado juntos… inolvidables.
No sé que más decir… sólo gracias por todo, tío, tu recuerdo nunca va a morir entre nosotros. Esperamos que descanses junto a Dios. Vamos a rezar por vos, querido tío?.
Tus sobrinos Miriam, Franquito, Aldo Paulo, Guadalupe, Romina, tus cuñados Juan Campos y Yolanda Acuña.
MIGUEL ANGEL MENCHON
En la localidad de Gardel, y de manera inesperada, el pasado sábado 17 del corriente falleció Miguel Angel Menchón, un querido y respetado hombre que contaba con 54 años de edad.
Miguel había nacido en esta ciudad el 5 de noviembre de 1954; era hijo de Olga Kulyna y Pedro Menchón.
Siempre se dedicó al transporte, primero de muy joven lo hizo en la estación de servicio La Isaura, propiedad de su padre y dos tíos. Luego, en 1977, compró su primer camión con la visión de tener su propio transporte.
En 1978 contrajo matrimonio con Stella Maris Rossi, de cuya unión nacieron sus hijos Juan Marcos y Ramiro, quienes siguiendo los pasos de su padre se dedican también al transporte de tractores e implementos agrícolas y en estos dos últimos años anexan un equipo de máquinas para la confección de rollos de pasturas.
Trabajador incansable, amante de los fierros, simple y sencillo. La muerte lo sorprendió haciendo lo que más le gustaba: estar arriba de su camión.
Vivía orgulloso de la familia, que había formado junto a su mujer, con esos dos hijos buenos y trabajadores que Dios le ha dado; abuelo dulce y cariñoso de Nazarena, Clara, Luciana y en pocos días recibiría a Zoe.
Se fue feliz con una sonrisa, como era él, alegre y bueno.
Aunque su familia no encuentra consuelo, su esposa e hijos seguirán con todos los proyectos que él tenía.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ROBERTO FAUSTINO FONSECA
Inesperadamente, el pasado domingo 18 del corriente se apagó la vida de Roberto Faustino Fonseca, un querido y respetado hombre que contaba con 67 años de edad.
?Coco? Fonseca había nacido en Gardey el 17 de noviembre de 1941; era hijo de José Fonseca y María De Lorenzo y el menor de nueve hermanos, de los cuales en la actualidad quedan Noly, Nilda y Negra.
En su juventud comenzó a desempeñarse en tareas rurales en la Colonia Alchourrón; luego se vino a vivir a esta ciudad desarrollando su actividad laboral en Sodería Reche, con más de treinta años de trabajo hasta su último día.
Sus familiares lamentan profundamente su partida de este mundo, recordándolo con amor. ¡No te olvidaremos!
Sus restos descansan en el Cementerio Municipal.
Dedicatoria
?Siempre estarás en nuestro recuerdo?.
Tus sobrinas Nancy, Mercedes, Myriam, Mónica y familias.
LUIS CARLOS BARBIERI
A la edad de 77 años, el pasado sábado 17 del corriente dejó de existir Luis Carlos Barbieri, causando dolor y pesar entre sus familiares y amistades.
?Papá Luis? nació en esta ciudad el 12 de diciembre de 1931; a los 18 años se fue a vivir a Rauch, donde se desempeñó en tareas rurales, trabajando como tractorista hasta alcanzar su merecida jubilación, en que regresó a esta ciudad.
En su juventud, se casó con María Elena Máximo, con quien llevaban 56 años de matrimonio y felicidad junto a sus once hijos: ?Pato?, Olga, Julio, Rosa, Angélica, Marta, Mirta, Susana, Miguel, Verónica y Elsa, quienes con el paso del tiempo fueron sumando a la familia a sus hijos políticos, que luego le permitieron de disfrutar del cariño de sus 56 nietos y bisnietos.
Tras su jubilación le gustaba salir a visitar a sus amigos y también andar en bicicleta, hasta que una breve dolencia lo apartó de este mundo.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio de Rauch.
MIGUEL OSCAR NUÑEZ
?Si hay que definir a Miguel con una palabra no hay dudas que es honestidad. Esa virtud lo guió durante toda su vida y lo más importante es que la transmitió, fundamentalmente, desde la acción. La familia y el trabajo fueron los valores que defendía e inculcaba.
?El hombre de los perros?, tal como lo llamaban en el barrio por el amor que les tenía, era gastronómico de profesión. Terminó de criar a dos hijos solo, ya que enviudó muy joven, pero nunca se quejó por lo que le tocaba vivir, solo quería que los suyos estuvieran bien por encima de cualquier cosa, y así lo procuró.
Fue la persona más buena y entera que nos podía tocar como papá, ésa que es ejemplo en el decir y el hacer.
A los 68 años, el 14 enero pasado, Dios lo convocó para algo más importante pero tenemos la certeza de que nos seguirá guiando y amando como nosotros lo amamos a él. Un tango, una comida elaborada por él y un buen vino serán de la partida de su nueva vida?.
(Martín y Carola).
LUIS ANGEL SAIZ
Con muestras de pesar y tristeza fue recibida la noticia del fallecimiento de Luis Angel Saiz, un conocido y honesto hombre que contaba con 73 años de edad.
?Pocho? Saiz había nacido en Lobería el 8 de febrero de 1935; su infancia transcurrió en el campo, en los alrededores de Estación Napaleofú, junto a sus padres Luis Saiz y Carmen Pacheco, además de cinco hermanos. Dedicó su existencia a la tarea de llevar adelante la explotación agropecuaria que había iniciado su padre.
En 1959 se casó con Etelvina González, el amor de su vida, con quien compartió el resto de sus días y tuvo dos hijos: Carolina y José Luis.
Abandonó este mundo el sábado 17 del corriente, con la certeza de haber dejado a sus hijos y nietos el ejemplo de una excelente persona, generoso y decente, con una increíble capacidad de trabajo y dedicación, con una conducta intachable.
Será recordado siempre con todo el cariño y el respeto que se ha ganado a través de toda su vida.
Sus exequias, previo velatorio, se efectuaron en el cementerio parque Pradera de Paz.
ZELMIRA VICENTA GIANTOMASSI de SARLENGA
A la edad de 89 años, el pasado lunes 19 del corriente se apagó la vida de Zelmira Vicenta Giantomassi de Sarlenga, causando pesar y angustia entre sus seres queridos.
?La abuela Pete? había nacido en Dolores el 10 de febrero de 1919; en su juventud se casó con Carmelo Sarlenga y en 1955 llegaron a esta ciudad, radicándose en Villa Italia.
Su partida de este mundo es lamentada profundamente por sus hijos Miguel Angel, José Luis y María del Carmen; sus hijos políticos Marta, Dorita y Aldo; sus nietos Gabriela, Darío, Esteban, Gustavo, Hernán, Pablo y Romina, al igual que sus amados bisnietos Fátima, Agustina, Julián, Fiorela, Santiago, Facundo, Juliana, Oriana y Bruno. Dedicó su vida a todos ellos.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal.
MARY CECILIA VEDELA de LUNA
El pasado viernes 16 del corriente falleció Mary Cecilia Vedela de Luna, una querida y estimada mujer que contaba con 86 años de edad.
Mary había nacido en Lobería el 13 de junio de 1922; muy joven se trasladó a Buenos Aires y más tarde a Mar del Plata, donde trabajó en la firma Volcán y se casó con Mario César Luna (f).
Hacía más de veinte años que estaba radicada en esta ciudad, donde desarrolló su actividad laboral como empleada de Metalúrgica Charro, ubicada en Villa Aguirre, hasta alcanzar su merecida jubilación.
Su partida de este mundo, ocurrida tras una larga dolencia, es lamentada por su hermano Andrés Mario, su cuñada Delia Pinela y sus sobrinos, quienes elevan una oración por el eterno descanso de su alma.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal.
JORGE RAUL CESTONA
Cuando contaba con sólo 27 años, el pasado domingo 4 del corriente dejó de existir Jorge Raúl Cestona y sus seres queridos lo recuerdan así:
?Rauli para mí, Ñoño para tus hermanas, Gordo para tus primos y amigos; todos apodos de los que te queremos, todavía no podemos entender tu triste decisión.
Yo personalmente me pregunto todos los días ¿por qué?, ¿por qué tomaste esa terrible determinación? No lo puedo entender, no quiero creer que sea cierto, me despierto cada mañana pensando ¿no habré soñado? y no, por desgracia es real lo que pasó, no lo puedo ni quiero creer, Rauli. ¿Por qué no confiaste en nosotros?, ¿por qué no supimos ni imaginamos lo que estabas por hacer?
Tus cuatro angelitos te buscan, preguntan por vos, es difícil explicarles que su papá no va a venir más, Fabi sale todas las noches afuera, dice que estás en la estrella que más brilla y te saluda con la manito, es difícil seguir, estamos destrozados, no me cabe ninguna duda de que estás bien cuidado al lado de tu abuelito Quique, que vos tanto querías, y al lado de Diosito.
Danos fuerzas para soportar tanto dolor, para entender y respetar tu decisión, aunque no la compartimos; hay tantas maneras de solucionar las cosas, pero bueno sobrino querido, te quiero decir que siempre vas a estar en mi corazón y en mis pensamientos, dale fuerzas a tus padres para luchar por tus cuatro hijos, y quiero que sepas que gracias a ellos, a tus hermanas, y a ?Tala?, ellos están muy bien, que era lo que vos querías.
Ojalá hayas encontrado la paz que tanto buscabas y no tenías; te quiero con toda mi alma y mi corazón, Rauli, y te digo hasta siempre o hasta que Dios nos junte nuevamente ¡Te quiero mucho!?.
(Tu tía Silvia)
ROBERTO GENARO ARENAS
Pesar y tristeza ha provocado la noticia del fallecimiento de Roberto Genaro Arenas, un conocido hombre que contaba con 71 años de edad.
Roberto había nacido en Rauch el 19 de septiembre de 1937; dedicando su actividad laboral en el campo y luego, radicado en esta ciudad entre 1970 y 1980 fue empleado municipal y después en otras tareas, pero siempre luchando, aún hasta en sus últimos momentos.
Había conformado su hogar con su esposa Rosa E. ?Coca? Olivera; sus hijos María Cristina y Roberto Oscar, que más tarde le dieron a sus nietos. ?Siempre estarás con nosotros?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
VICTOR IGNACIO ROLANDO
Cuando contaba con 70 años de edad, el pasado jueves 15 del corriente dejó de existir Víctor Ignacio Rolando y su familia lo recuerda así:
?Tenía la mejor de las palabras,
el silencio sereno.
Tenía la más dulce mirada,
la de los seres buenos
Tenía un corazón grande y puro,
y ese fue su destino y su seguro.
Compartíamos con él ruidosas mesas
y él nos donaba su entereza.
Se marchó despacito y en silencio
nos dejó el mejor de los recuerdos.
Y nosotros, honrados de tenerlo,
nos quedamos callados, casi quietos…
Es que Dios descorrió los cerrojos
y se abrieron las puertas del Cielo,
porque te amamos, todos?.
ANGELICA JUANA MAGDALENO de LHOMY
El pasado domingo 18 del corriente falleció Angélica Juana Magdaleno de Lhomy, una querida y apreciada mujer que contaba con 76 años de edad.
Angélica había nacido en esta ciudad el 4 de julio de 1932; era hija de Juan Pablo Magdaleno y Juana Montero.
Cursó sus estudios en el Colegio Sagrada Familia, donde egresó con el título de secretaria comercial, con el cual comenzó su actividad laboral desde muy joven.
Durante su existencia logró conformar una hermosa familia junto a su esposo Ricardo Rodolfo Lhomy y sus hijos Mabel, Daniel y Roberto, además de disfrutar del amor de sus nietos y bisnietos, quienes lamentan su partida, pero la recuerdan en sus corazones como una persona dulce, alegre, sensible y trabajadora.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios