Necrológicas
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A la edad de 92 años, el pasado jueves 22 de enero se apagó la vida de María Angélica Cagni de Esmenotte, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
María nació en Rauch el 9 de noviembre de 1916; al morir su mamá cuando tenía cinco años, fue traída a Tandil por su abuela y tías maternas.
El 4 de abril de 1938 contrajo matrimonio con Angel Esmenotte y tuvieron tres hijos: Angel Roberto, Santiago Daniel y Ana María; quienes con el paso del tiempo le dieron seis nietos: Martín, Matías, Santiago y Federico Esmenotte y Natalia y Esteban Arzuaga, que después le dieron 15 bisnietos.
Fue una mujer amante de las flores y de su jardín, y en los últimos años se dedicó a tejer almohadones y agarraderas al crochet, para regalar a su familia y amigos.
Concurría a la Iglesia Evangélica Comunidad Cristiana, de calle Machado 220, donde dejó muy buenos recuerdos.
Su hija y yerno, con quienes vivía, extrañan su presencia, aunque saben que ella está en mejor lugar junto a su Padre Celestial, en quien ella creía y confiaba.
Sus exequias, previo velatorio, se efectuaron en el Cementerio Municipal.
MIRTA GLADYS ACOSTA
Cuando contaba con 57 años de edad, el pasado jueves 15 de enero falleció Mirta Gladys Acosta, dejando dolor y angustia entre familiares y amigos.
Mirta nació en Esperanza (Santa Fe) el 28 de abril de 1951; se crió junto a su mamá María Ester y su papá Cirio Raúl Acosta, completando la familia con sus hermanos Elba y Raúl. A los 20 años se trasladó a Buenos Aires, junto a su pequeña hija Carina y más tarde nació su segunda hija: Marcela.
Sus trabajos no le bastaban para mantener la familia y con 28 años se vino a vivir a Tandil, donde trabajó como ama de casa hasta que conoció a su compañero Héctor Pellizzari, con quien tuvo dos hijos: Raúl y Adriana.
Años después colaboró con Fraterna Ayuda del Carmen, con un comedor y en un ropero comunitario.
Su partida de este mundo, también es lamentada por sus hijos políticos Fabián Martínez, Rubén Livone y Mariela Rosas; al igual que sus nietos: Tamara, Yasmina, Narella, Gastón, Solange, Agustina, Lucía, Lautaro, Samira y Maire; sus amigos de toda la vida Estela Uriarte y Alberto Tolosa, sus compañeros de Fraterna ?Cáritas?, vecinos y su única sobrina de Santa Fe: Sandra, que después de 32 años volvió a reencontrarse.
Sus seres queridos les agradecen a todos que la recuerden como lo que fue: ?Una gran mujer?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Dedicatoria:
?Má, dejaste un vacío inmenso entre nosotros. Con tan sólo 57 años te fuiste ¿Por qué?
Este dolor es interminable, la falta que nos haces. No hay consuelo para este sufrimiento. Sólo nos queda pensar en seguir nuestras vidas…
Y vos ¿estarás bien?… te extrañamos mucho tus cuatro hijos, tus diez nietos, Papá, y el resto de la gente que te quería y que siempre te va a recordar como la mujer que fuiste: solidaria, amiga y por sobre todas las cosas, una excelente madre.
Algún día nos vamos a reencontrar y quizás en ese momento calmará nuestro dolor.
Te súper queremos Má y te amamos mucho. Sandra, tu única sobrina de Santa Fe, es lo único que nos queda de tu familia. Ella estará siempre con nosotros.
Te enviamos un beso enorme. Te queremos mucho… mucho. Siempre estarás presente, siempre?.
JULIO ANDRES LOPEZ DE ARMENTIA
Con muestras de pesar y tristeza fue recibida la noticia del fallecimiento de Julio Andrés López de Armentia, un conocido y respetado hombre que contaba con 91 años de edad.
Don Julio había nacido en General Lavalle el 26 de enero de 1917, es decir que le faltaban tan sólo seis días para cumplir los 92; a los cinco años se radicó en esta zona, cursó estudios en Napaleofú y luego comenzó a trabajar en la estancia Santa Catalina, del doctor Márquez, llegando hasta el cargo de mayordomo.
Había conformado su hogar junto a su esposa María Juliana Rodríguez (f) y fue buen padre de su hija Susana Beatriz.
En 1955 se radicó en la ciudad y actualmente estaba jubilado. Su entretenimiento preferido era la pesca y ahora su hobby era jugar a las cartas.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque El Paraíso.
JUAN ENRIQUE CANZIANI
A la edad de 89 años, el pasado miércoles 28 de enero dejó de existir Juan Enrique Canziani, causando dolor y angustia entre sus familiares y amistades.
Juan nació en esta ciudad el 12 de abril de 1919; a los 16 años ingresó a trabajar como cadete de la Compañía de Seguros La Tandilense, para luego desempeñarse en el cargo de contador, gerente, gerente general hasta finalmente, llegar a la presidencia de la empresa.
En 1948 conformó su hogar junto a su esposa Beatriz Leonor Torterolo ?cumpliendo sus Bodas de Diamante- y sus hijos Guillermo y Horacio, quienes más tarde le dieron la alegría de disfrutar del cariño de ocho nietos: Tomás, María Belén, Juan Ignacio, Martina, María Sara, Julia, Lucía y Guillermo.
Su espíritu de colaboración lo llevó a tener una activa participación en entidades benefactoras, como el Rotary Club Centro del que también fue presidente; además de integrar el directorio y ser accionista de la Usina Popular y Municipal, siendo autor de varios proyectos en beneficio de la ciudad.
Sus exequias, previo velatorio, se efectuaron en el cementerio parque Pradera de Paz.
NELIDA HERRERA de PELLIZZARI
En Tres Arroyos, donde estaba radicada desde hace tiempo, se produjo el fallecimiento de Nélida Herrera de Pellizzari, una querida y estimada mujer que contaba con 72 años de edad y varios lazos familiares en esta ciudad.
?Negra? había nacido en Tandil el 13 de junio de 1936; conformando una familia junto a sus hermanos Omar y Dionisio y desde muy joven se dedicó a los quehaceres domésticos.
Se casó con Héctor Pellizzari (f) y tuvieron cuatro hijos: Miriam, Mabel, Nancy y Walter; que con el transcurrir de los años fueron sumando a la familia a sus hijos políticos: Mario De Vicenti y Nelly García; además de nietos y bisnietos, hasta que una corta dolencia, el pasado lunes 2 del corriente, la apartó de este mundo.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio de Tres Arroyos.
ARMANDO ANTONIO ALEGRO
En las trágicas circunstancias que diéramos a conocer oportunamente, el pasado domingo 1 de febrero, inesperadamente falleció Armando Antonio Alegro, un conocido y respetado hombre que contaba con 69 años de edad.
Armando nació en Carmen de Areco el 6 de abril de 1939; cursó estudios en la Escuela Salesiana, egresando como ingeniero agrónomo, dictando clases en una escuela de Maipú; más tarde vino a esta ciudad desempeñándose como profesor en el ex Iser por varios años y luego estuvo como encargado en la Estancia de Santamarina.
Más tarde ingresó como empleado del Banco Comercial del Tandil, pasando por todos los cargos hasta llegar a ser gerente general hasta su cierre. Finalmente, fue convocado por el Banco Columbia, donde estuvo como gerente hasta alcanzar su merecida jubilación.
Había conformado su hogar junto a su esposa María Baier; sus hijos Daniel Armando y Rubén Antonio, que luego le dieron la alegría de disfrutar de sus nietos Natalia, Paula y Flavia, Joaquín y Lucio, quienes hoy lamentan su partida y elevan una oración por el eterno descanso de su alma.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque El Paraíso.
ENRIQUE ALCIDES LARSEN
Cuando contaba con 73 años de edad, Enrique Alcides Larsen se fue junto a Dios, dejando a sus familiares y amistades sumidos en un profundo dolor.
?Cacho? Larsen nació en Vela el 23 de febrero de 1935; era hijo de Paulina Conni y Rodolfo Larsen, integrando una familia con nueve hermanos, de los cuales seis ya son fallecidos.
Desde muy joven se dedicó a trabajar, primeramente en una pequeña imprenta y después en el parque de la familia Taranto. Junto a su hermano Rubén, a los 16 años ingresó a Casa Boo, donde estuvo hasta los 33, cuando se independizó y por el término de siete años estuvo en el buffet del Club Velense, abriendo su propio negocio, al que le puso el nombre de Los Mellizos, en el cual trabajó hasta alcanzar su merecida jubilación.
Asimismo, fue socio fundador de la comisión de Bomberos Voluntarios de Vela e integró por espacio de 31 años el Rotary Club de María Ignacia.
Fue un incansable luchador junto a su esposa, sus hijos Guillermo, Marcelo y Alicia, sus nietos Lorena, Julieta y Facundo, a quienes les dejó el mejor de los ejemplos, honestidad y trabajo, que fueron sus metas.
Todos sus seres queridos lo recuerdan con esa calma que reflejaba su mirada y desde lo alto él que nos siga guiando, que descanse en paz.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio de María Ignacia.
Dedicatoria
Ahora que mi alma alzó el vuelo
borra de tu rostro el dolor…
Si de veras me amas,
no llores por mí…
si consideras la misericordia del Señor
y cuan bella es la casa
que me ha preparado en el Cielo.
Si me amas… sécate las lágrimas…
sonríe y no llores más…
mi alma pajareará feliz
entre flores y mariposas,
en las montañas soleadas
y en los atardeceres dorados.
Y no me llores más… si me amas.
TEODORO JORGE ZEBALLOS
Cuando contaba con 82 años de edad, el pasado miércoles 4 del corriente falleció Teodoro Jorge Zeballos, un conocido y respetado hombre del quehacer político y empresarial tandilense.
?Toto? Zeballos nació en María Ignacia (Vela) el 19 de mayo de 1926; en un hogar cuyo padre militante del radicalismo, desempeñaba las funciones de delegado municipal en esa localidad. Luego cuando la familia se traslada a esta ciudad, cursando sus estudios primarios y secundarios comenzando desde muy adolescente, a desempeñarse en la empresa familiar de transportes de granos.
A los 18 años se afilia a la Unión Cívica Radical y comienza su militancia en la Juventud Radical en los principios de la década del ?50.
En 1952, es electo concejal municipal a los 25 años y comienza para él una vida activa en la política local. No fueron tiempos fáciles para la oposición política o en especial para el radicalismo. La policía bajo órdenes políticas de ese entonces clausuraba los actos radicales y detenía a sus dirigentes por expresiones y reclamos al gobierno.
En el año 1957 y siempre militando en el radicalismo, adhirió al sector de la UCR del Pueblo, cuyos dirigentes principales a nivel nacional eran Crisólogo Larralde, Arturo Illia, Ricardo Balbín y otros. En 1958, fue un joven candidato a intendente municipal y a pesar de la intensa campaña política que desarrolló, los resultados le fueron adversos. Ello no motivó que dejara la actividad política, muy por el contrario, con sus amigos de siempre, Juan Carlos Pugliese, Longin O. Prat y otros, fundó el periódico Lacalle que fue vocero de sus inquietudes e ideas políticas.
En 1960, cuando se produce la renovación de concejales, triunfa en las mismas la UCR del Pueblo, accediendo a una concejalía municipal. La que quedó sin efecto por el golpe militar al presidente Arturo Frondizi en marzo de 1962. Pero la vida política y la causa y el deber cívico que asumió, le permitió ser nuevamente candidato en julio de 1963, accediendo nuevamente a una concejalía. (Esta elección consagraría intendente municipal a don Pepe Lunghi) y ?Toto? como le decían sus amigos fue presidente del Concejo Deliberante, poniendo en esa tarea probidad, capacidad, lealtad y respeto a sus pares, acompañado desde su lugar al progresista gobierno municipal que fue derrocado en junio de 1966. Al mismo tiempo se derrocaba en Buenos Aires al ejemplar presidente que fue doctor Arturo Illia y por quien Zeballos tenía una admiración especial.
En 1965, había sido electo también presidente del Comité local de la UCR y atendiendo la clausura política que instauró el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía, se encontró presidiendo el mismo hasta el año 1972. En ese período y atendiendo la clausura de las instituciones políticas, la militancia se traslada a los hogares de los radicales, que siguieron abrigando la esperanza del retorno a la democracia.
Situación que llegó en el año 1972, cuando el gobierno militar daba signos de agotamiento. En 1973 es electo diputado provincial, función que cumple con la responsabilidad que siempre le caracterizó y su intervención en los debates de la Cámara, dejó en claro el perfil de orador que ?Toto? poseía.
Nuevamente la historia se repite y en 1976, siendo derrocado el gobierno constitucional, y se vuelve a Tandil, para seguir con sus actividades comerciales y atender a su estimada familia. Nuevamente en el año 1983, cuando el pueblo gana las calles reclamando democracia, libertad y una nueva esperanza (banderas históricas de la UCR) Zeballos es convocado por el intendente electo Américo Reynoso, para hacerse cargo de la Secretaría de Gobierno, cargo que desempeña en los cuatros años del mandato constitucional.
Demás está decir la responsabilidad, la capacidad y honestidad con que desempeñó la gestión, mereciendo por parte del intendente saliente (su amigo Américo Reynoso) elogiosos conceptos. Desde allí a su casa y también a veces al comité, que lo vio en varias reuniones, pero la salud le venía mellando sus fuerzas, y lo fue llevando a quedarse en el reposo del hogar junto a su querida esposa.
Había conformado su familia junto a su esposa Lita Marini, su hijos Jorge Teodoro y Cristina, Alejandro A., Aníbal D. y Claudia, y Diana A.; además de sus nietos Juan Miguel, Camilo, Ana Clara, Bernardo, Rosario y Leandro y su nieta en el afecto María Natalia Tranquilini; quienes junto a su hermanos y hermanos político, sobrinos y demás familiares elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ANTONIO AGUSTIN GONDELL
A la edad de 88 años, el pasado domingo 1 de febrero falleció Antonio Agustín Gondell, causando dolor y pesar en su familia y amigos.
Antonio nació el 12 de diciembre de 1920 en Concepción del Uruguay, donde transcurrió su niñez, juventud y cursó sus estudios.
Comenzó trabajando como maestro rural en su provincia, para ingresar luego en el Banco de la Nación Argentina, donde inició su carrera bancaria, siendo designado como gerente en distintas sucursales: Rufino (Santa Fe), Pehuajó, Coronel Pringles, Bahía Blanca, Zapala y Torquinst.
En una visita a esta ciudad, se enamoró de sus paisajes, sus calles, su gente y eligió este lugar para vivir su jubilación, construyendo amistades, disfrutando sus años y colaborando hasta que su salud se lo permitió con instituciones locales, como la Asociación de Marcapasos y Rotary Club.
Su familia quiere agradecer por este conducto a Luisa Notari, por los cuidados, atención y compañía invalorable; a Argentina Bacci y María Verea por sus cuidados nocturnos; al doctor Arturo Diez por su labor profesional y humano; al enfermero Ezequiel Cabrera por su respuesta en cualquier hora del día o la noche; a Alberto Grassi y señora y personal de la agencia Irigoyen, a Jorge Alcalá, a Nilda y Rubén Palma, a Pami filial Tandil, a Cami emergencias médicas y a la autoridades educativas, bancarias y a su personal. A todos ¡muchas gracias!
FLORINDA RUZICH de GIRADO
Tras soportar los procesos de una breve dolencia, el pasado martes 27 de enero dejó de existir Florinda Ruzich de Girado, de 87 años de edad.
?Flora? nació en Cerro Leones el 29 de marzo de 1921; era la hija mayor del matrimonio conformado por Martín Ruzich y Matilde Sverljuga.
En su juventud contrajo enlace con José Israel Girado, de cuya unión nacieron sus dos hijos: Clara y José Adolfo, siendo una madre cariñosa y protectora, que más tarde alegró su vida con la llegada de su nieto Mariano; luego recibió con amor a su nieta política Nancy y a su yerno Andrés.
Desde el año 1953 vivía en el barrio General Belgrano, siendo junto a su esposo una de las fundadoras de la sociedad de fomento del lugar.
En la actualidad era miembro de la comisión del Centro de Jubilados del barrio, teniendo gran vocación de servicio, jovial y divertida, deja un grato recuerdo en todos los que la conocieron y en sus seres queridos que siempre la recordarán, sabiendo que tendrá un lugar junto a Nuestro Señor Jesucristo y la Virgen María.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
LUIS ALBERTO FERNANDEZ
El pasado viernes 30 de enero dejó de existir Luis Alberto Fernández, de 70 años, y sus seres queridos lo recuerdan así:
?El querido Picha partió, pero fue tanto el amor que sembró entre nosotros, que su presencia seguirá siempre en nuestros corazones.
Formaron con Elsa un hogar ejemplar, cuarenta y un años de amor y comprensión, pero también de lucha y sacrificios.
El fruto de ese amor fueron tres hijos: Luis, Miguel y Emilio, que los colmaron de cariño, orgullo y alegraron el hogar trayendo a sus nietos: Joaquín, Ana, Clara y Valentina.
Fuiste un ejemplo de hombre, esposo, padre y abuelo. No te decimos adiós, sino hasta que nos encontremos todos nuevamente. Estarás siempre en el recuerdo de todos los que te queremos ¡Descansa en paz, te lo mereces!?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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