Necrológicas
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSUSANA BEATRIZ FREIRE
El pasado jueves 7 del corriente se produjo el fallecimiento de Susana Beatriz Freire y sus compañeros de Promoción ´59 del Normal, la recuerdan así:
?Nació en Buenos Aires en la primavera del ?41 y siendo niña su familia se radicó en Tandil, donde asiste a las escuelas Nº 1 y Normal, para cursar el Magisterio Nacional.
Descendiente de inmigrantes de La Coruña expresó su gracia gallega en el rostro, el brillo de los ojos, la sonrisa, el caminar. Elegida reina del club Ferrocarril Sud, sus compañeros la veíamos parecida a la actriz Susan Hayward. Ella anima nuestras reuniones y corrillos jóvenes: toca piano y órgano, canta, baila.
Respeta y admira la seriedad de sus profesores (el Dr. Tuñón, Ninfa Silva, Osvaldo Zarini, Francisco Serrano, María Alés, Martha Hargouas, Roger Di Tada, Sra. de Rabal, Elsa Marelli, Isaías Orbe…); aprende con ellos y por sus méritos es abanderada en los últimos años del Normal.
Trabaja en Metalúrgica Tandil (en tesorería) y ejerce la docencia primaria en las escuelas 1, 11, 58. Atiende el hogar y los hijos con amor hasta que ellos despegan temprano.
Pasa temporadas en Mar del Plata, allí asiste a los cursos de la Universidad para Adultos capacitándose en turismo, ceremonial, idiomas; así actúa en los Juegos Panamericanos atendiendo delegaciones extranjeras. Se interesa por temas sociales y políticos y asiste al debate de ideas en grupos conformados a partir de 2002. Conoce a César en 1999, un ingeniero de la Empresa Techint, con quien se casa en el 2007, compartiendo la compañía de su familia numerosa. Se radican en Buenos Aires.
Ama a sus hijos Jorge y Susana, sus tres nietos: Florencia, Mariano y Manuel y sus dos bisnietos: Joaquín y Pedro; en ellos centra la vital energía, brindando felicidad cotidiana.
Aprende talla en madera con la profesora Elena Balelia y así modeló la cuna para su primera nieta. Ameniza la vida de los chicos con poesías, cuentos, trabalenguas y disfraces.
Compañera de Jorge, le acompaña en su profesión de coiffeur en Buenos Aires, asistiendo a eventos y celebraciones, conociendo un mundo estético nuevo.
En 2008 viaja a Galicia encontrándose con sus ascendientes, identificándose plenamente con ellos.
Hace unos años le diagnosticaron una afección cardíaca que se complicó con neumonía en este febrero. Fallece el jueves 5 y según su voluntad es cremada y sus restos esparcidos en El Torreón del Monje, el sábado 7, en una noche de celebraciones marplatenses, cuando brillan los fuegos de artificio. Deja un gran vacío a sus seres queridos, quienes siempre han de recordarla.
Susana: te extrañaremos?.
Tus compañeros de promoción ?59 del Normal
SOFIA LIA CIANCAGLINI DE BELL
Con hondas muestras de pesar y tristeza fue recibida la noticia del fallecimiento de Sofía Lía Ciancaglini de Bell, una querida y apreciada mujer que contaba con 89 años de edad.
Sofía nació el 28 de julio de 1919 en Carhué, tuvo tres hermanos, de los cuales sólo uno vive. En su juventud se casó con Santiago Bell (f) y se fueron a vivir a Bahía Blanca, donde nacieron sus dos hijas: Gladys, quien falleciera muy pequeña, y Nelly, que se casó con Omar y le dio cuatro nietos: Jorge, Edelmira, Santiago y Roberto, que más tarde le regalaron el cariño de dos bisnietos: Brian y Zoe, que eran la locura de su vida; además de su cuñada Fanny, con la que compartió mates y charlas agradables.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal.
Dedicatoria
?Mamá, te fuiste de este mundo, pero siempre te voy a recordar con mucho amor y cariño; al igual que Omar, tus nietos y tus bisnietos que te llamaban ?la viejita? y preguntan por vos.
Estás junto a papá y a tu pequeña hija Gladys que vos tanto lloraste. Te quiero mucho mamá, jamás te olvidaremos; te vamos a extrañar mucho y a recordar por siempre con mucho amor y cariño?.
Tu hija Nelly
NATALINA PERSICO DE DOMINGUEZ
A la edad de 78 años, el pasado lunes 9 del corriente dejó de estar entre nosotros Natalina Pérsico de Domínguez, causando dolor y pesar entre sus familiares y amistades.
Doña Natalina nació el 6 de noviembre de 1930 en Massa (Lubrense) y sus seres queridos la recuerdan así:
?Madre, estarás siempre en el corazón de tus hijos: Jorge Alberto, María Cristian y Mirta Beatriz; de tus nietos: Sergio, Alejandra, Guillermina, Jessica, Emiliano, Daiana y Antonella; además de tus bisnietos y tus hermanos Salvador, Mario y María.
Fuiste una madre incondicional, llena de amor, bondad, ternura, paciencia, nunca te vimos claudicar, aun en los momentos difíciles, por eso siempre te amaremos y estarás entre nosotros.
Hasta el día que volveremos a encontrarnos por gracia divina. Con el amor de siempre…?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
MARTA ELSA BARDELLI
El pasado lunes 9 del corriente y cuando contaba con 64 años de edad, falleció Marta Elsa Bardelli, dejando pesar y tristeza entre sus seres queridos.
Marta era hija de Carolina Giudicatti y José Luis Bardelli, ambos ya fallecidos, y era la tercera de sus hermanos Jorge, Blanca, Mirta y Susana.
Su partida de este mundo fue inesperada, causando un profundo dolor entre sus hijos Tito, Gordo, Cucho, Claudio y Luciano; al igual que en sus nietos mayores: Luis, Jony, Kevin, Fernanda, Catering y Diego, los más chiquitos la recordarán a su manera.
Además, sus amigos que hizo en el hogar en que residía la recordarán eternamente.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ALFREDO MARIO LAMBERTO
A los 64 años de edad, el pasado lunes 9 del corriente se produjo el fallecimiento de Alfredo Mario Lamberto, causando dolor y angustia entre sus familiares y amistades.
El ?Tano? Lamberto nació en esta ciudad un 10 de septiembre del siglo veinte. Vivió sus primeros años en la casa de la cantera de Cerro Leones, donde su padre Augusto Lamberto gerenciaba la firma de la familia Basso Aguirre, junto a su madre Chicha y su hermana María Cristina.
Cursó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio San José, institución donde se generaron los leales amigos que lo acompañaron hasta sus últimos días. Allí integró el equipo de básquet, participando en los clásicos encuentros San José vs. Normal.
Después de un paso fugaz por la Universidad de La Plata, regresó a Tandil y como transportista cumplió funciones en la cantera de Cerro Leones. Tras un tiempo en esa labor, sus pasos lo llevaron a dedicarse a la actividad de visitador médico y fue la Distribuidora Gamma el lugar donde la culminó.
En 1976 nació Franco, su único hijo, actualmente radicado en Capital Federal, donde se desempeña como abogado en un estudio jurídico internacional.
Fue el ámbito deportivo el que atrapó todo el entusiasmo de Alfredo. Así, desde 1967 jugó como pilar en el equipo de rugby del club Los Cardos y fue ternado en dos oportunidades para el Centinela de Bronce, premio que se otorga al mejor jugador de rugby. También, el Deportivo San José lo contó entre sus dirigentes, actuando en forma activa desde el nacimiento de esa institución, ya que el fútbol fue otra de sus pasiones.
Más que un tío, fue un compinche muy querido por sus sobrinos Pablo, Matías y Lucila, quienes lo extrañarán sobremanera, al igual que su cuñado José Luis, ya que no compartirá los asados de los fines de semana.
?Al Tano no lo busquen entre los muertos porque no lo van a encontrar, su figura va a estar presente siempre en todos los lugares a los que concurría. ¡Tano, te queremos!?.
Sus exequias, previo velatorio, se efectuaron en el cementerio parque Pradera de Paz.
LEONOR EMILIA PELLIZZARI DE URBELZ
Cuando contaba con 92 años de edad, el pasado lunes 9 del corriente se apagó la vida de Leonor Emilia Pellizzari de Urbelz, causando dolor y tristeza entre sus seres queridos.
Leonor nació el 2 de julio de 1916, en el partido de Tandil, conformando una familia de 13 hermanos; en su juventud se casó con Segundo Urbelz (f), siendo madre ejemplar de tres hijas mujeres: Sucy, Margarita, Cora y un varón: Tito.
Con el paso de los años pudo disfrutar del cariño de nueve nietos: Claudia, Mauri, Pichi, Claudio, Yani, Guille, Paly, Yesi y Gabi; además de cinco bisnietos: Nico, Santi, Tobías, Franco y Mati.
Primera generación de la fe adventista del Séptimo Día, que transmitió junto a su esposo, como legado, a su familia.
?Todos tus seres queridos: hermanos, hijos, nietos, bisnietos, familiares políticos y hermanos en Cristo, extrañaremos su presencia, que con tanto amor nos ha regalado por 92 años, más aguardamos la bendita esperanza de reencontrarnos en el Cielo.
El Señor ha cerrado momentáneamente sus ojos, para despertarle nuevamente en el día de su segunda venida, donde todos nosotros anhelamos estar también preparados para encontrarnos y disfrutar juntos la eternidad. Amén?.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal.
DOMINGO BAUTISTA AVALOS
A la edad de 55 años, el pasado jueves 5 del corriente falleció Domingo Bautista Avalos, causando dolor y pesar entre sus familiares y amistades.
?Cacho? Avalos nació el 5 de julio de 1953; era hijo de Domingo Avalos (f) y de Hilda Santillán, familia que se completó con sus hermanos Daniel, Alicia y Liliana. En su juventud jugó en el fútbol libre en el club barrial Huracán, en el cual, años más tarde, ocupó el cargo de presidente. Le gustaba jugar al truco y realizar viajes de pesca con amigos y familiares.
Su profesión de pintor y albañil la heredó de su padre Pascual Avalos (f) y de su hermano Daniel, para luego trabajar en Diez y Cía, en Fibrocemento y actualmente estaba con Alfredo Coronado, siembre en el rubro de la construcción.
En la década del ´80 se casó con Ana María Vásquez, con quien formó su hogar, junto a sus cinco hijos: Soledad, María, Mercedes, Emilio y Lucía, de quienes fue compinche, e inculcó sus valores. Cariñoso abuelo de su nieta Abril Cielo, también supo ganarse el cariño y respeto de su hijo político Pablo.
Su esposa, hijos y nieta agradecen a familiares y amigos el apoyo y afecto recibidos en tan triste momento.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Dedicatoria
?Papi: gracias por todo lo que nos diste. Te extrañamos y siempre te vamos a recordar en familia?.
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ERNESTINA MOLINA
Pesar y tristeza ha provocado la noticia de la desaparición física de Ernestina Molina, una querida mujer que contaba con 81 años de edad.
Ernestina nació en Azul el 6 de abril de 1927 y desde muy chica se dedicó a los quehaceres domésticos.
Ante su partida, la recuerdan con mucho cariño sus hijos Juan Carlos, José Luis, Alberto Remo y Ricardo; sus hijas políticas Marta, Liliana y Gabriela; al igual que sus nietos Marcelo, Carlos, Luis, Piero, Camila, Magalí, Javier, Luciano, Anabel, Lautaro, Luana, Leonel y su bisnieto Luca.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
JUAN EDUARDO GATTI
De manera repentina, el pasado lunes 16 del corriente dejó de existir Juan Eduardo Gatti, un conocido y respetado hombre que contaba con 63 años de edad.
Juan había nacido en esta ciudad el 22 de agosto de 1945 y desde muy joven se desempeñó en el oficio de panadero, trabajando en las panaderías Cervantes y Mi Jardín, hasta que hace pocos meses alcanzar su merecida jubilación.
Había conformado su hogar junto a su esposa Margarita Beatriz Oscares y sus hijos Claudio Daniel y Gustavo Ariel, quienes con el transcurrir del tiempo le dieron la alegría de disfrutar de sus nietos Cristian, Matías, Isaías, Rocío, Yanina, Jonatan, Martín, Nahuel, Brenda, Diego, Melani y sus bisnieto Kevin.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ALBERTO RODRIGUEZ
Cuando contaba con 75 años de edad, el pasado sábado 14 del corriente se apagó la vida de Alberto Rodríguez, causando dolor y angustia entre sus familiares y amistades.
?Cacho? Rodríguez nació en esta ciudad el 22 de marzo de 1933 y desde muy joven se ganó el sustento desempeñándose en distintos oficios.
Desde muy joven había conformado su hogar junto a su esposa Eva Ugarte; sus nietos del corazón Nancy, Carlos y Débora, su sobrino Roberto y sus amigos Olga y Camila, quienes extrañan su presencia y elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma.
Sus restos descansan en el Cementerio Municipal.
JOSE RAMON VIDAL
El pasado viernes 13 del corriente dejó de existir José Ramón Vidal, un conocido y respetado hombre que contaba con 68 años de edad.
José Ramón nació en Benito Juárez el 20 de mayo de 1940; desde muy joven se dedicó a las tareas rurales, trabajando en la firma Campoamor y luego por cuenta propia. Sus seres queridos lo recuerdan así:
?Pepito: cuñado, hermano, amigo, pero por sobre todo buena persona. Quién alguna vez no te pidió un favor y vos… y vos estabas ahí. Siempre dando y dando, ya más generoso no podías ser.
Te fuiste como vos querías, trabajando, que era lo que sabías hacer y muy bien. Dios quiso que nos dejes, quedando nuestros corazones partidos, nuestros ojos rojos de llorar y los puños cerrados para no golpear.
¿Cómo se sigue?, ¿cómo se hace para dejar de llorar? Te llevaré por siempre en mi corazón?.
Silvia
?Pepuchi: cuñado, hermano amigo. Yo tengo pocas palabras, ya sabés, porque somos hermanos, porque ojalá hubiese tenido uno igual y amigo, porque nos elegimos. Compinches para las bromas y hacer renegar a nuestras esposas, como vos decías.
¡Qué vacío Pepuchi, qué dolor! Hermano dame fuerzas para seguir…?.
Braulio
?Querido padrino: conocí a la persona más buena y dulce que pueda existir, y ahora no estás. No logro acostumbrarme a no verte más.
Sé que también soy egoísta porque a pesar de todo te quería con nosotros. Siempre estarás en mi corazón y como ya sabías, te lo digo una vez más: ¡Te quiero!?.
Sandra
MARIA LUISA GARMENDIA DE ARISTIZABAL
El pasado miércoles 11 del corriente falleció María Luisa Garmendia de Aristizabal, una querida y respetada mujer que contaba con 91 años.
María había nacido el 20 de noviembre de 1917 en Ranchos (partido de General Paz), pero desde niña se radicó en esta ciudad, junto a sus padres y hermanos. En su juventud se casó con Eduardo Aristizabal (f), su compañero de toda la vida, a quien acompañó en sus labores de tambero durante más de 54 años.
Su existencia fue de trabajo y sacrificio, en cuyo transcurso cultivó el aprecio de infinidad de amistades; tuvo y crió cuatro hijos: Luisa, Eduardo (f), Enrique y Carmen; además de disfrutar de nietos, bisnietos y tataranietos, los que la recordarán eternamente.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
PAULA BLANCA IRIS GATTI
Recordamos a la tía Blanca… así se la conoció en el entorno de su familia, su trabajo y su barrio:
El 7 de agosto de 1952 ingresó al Hogar de Varones como cocinera. A los pocos años y por su vocación de servicio fue ocupando los espacios vacíos en una institución que comenzaba, por aquel entonces, la obra de cuidar a la infancia abandonada.
Fue cocinera, lavandera, empleada de la limpieza, enfermera, costurera, asistente, etcétera. Junto al inolvidable Fray Norberto, día a día repetían el milagro de los peces y los panes, para que los niños tuvieran alimento sano y nutrientes válidos para que crecieran fuertes. Su amor fue canalizado a través del trabajo, por sus manos pasó la ropa de los talleres que alguna vez hubo y las estolas, las albas, los amitos, las casullas, las penulas y los cíngulos que los sacerdotes visten para oficiar misa.
Recogía las verduras de la huerta y hacía las hostias. No quiso nunca francos ni vacaciones y en 40 años un solo día faltó a su trabajo, el día que perdió a su madre. Cuando llegó la jubilación, siguió con el cuidado de la parroquia. No se casó ni tuvo hijos, sin embargo con sus sobrinos fue obsesiva y colaboró en su crianza con abnegación y altruismo. Y fue la tía de todos, la señorita Blanca… Blanquita… un eslabón inseparable en la historia de la obra de la Orden Fransiscana en Tandil.
Blanca Gatti murió el sábado 14 de febrero a los 88 años, a las 17.30, la misma hora en que había nacido el 9 de marzo de 1921. Sus restos fueron inhumados en el Cementerio Municipal el domingo 15, previo responso dado por el padre Fabián Gerez, de la parroquia San Antonio de Padua, y fueron acompañados por familiares y feligreses que se congregaron para dar su último adiós.
Su espíritu estará para siempre con nosotros?.
María Luisa Pereyra (sobrina)
y Walter Bermúdez (sobrino nieto)
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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