Necrológicas
AMELIA CASTAÑO
En la localidad de Carapachay, en el Gran Buenos Aires, el pasado lunes 6 del corriente se produjo el fallecimiento de Amelia Castaño, una querida mujer que contaba con 90 años.
Amelia era nativa de esta ciudad, era hija de María Sáenz y Manuel Castaño y desde hacía varios años que estaba radicada en aquel lugar.
Su partida de este mundo es profundamente lamentada por sus hermanos Adolfo y María Luisa, sobrinos, sobrinos nietos y demás familiares, quienes elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailMARTA INES LEON
Cuando contaba con 66 años, el pasado domingo 19 del corriente se apagó la vida de Marta Inés León, dejando pesar y tristeza entre sus familiares y amistades.
Marta nació en Buenos Aires el 13 de enero de 1943; a los cinco años se vino a vivir a esta ciudad, donde estudió y se recibió en la Escuela de Bellas Artes.
Desarrolló su actividad laboral en la firma Antueno y Lavayén, para luego desempeñarse en Laboratorios Bahía, tareas donde fue reconocida por patrones y compañeros de trabajo como persona de bien.
Además había conformado su hogar junto a su esposo Raúl Alfredo Anechini, quien lamenta profundamente su partida y pide una oración para que Dios la reciba en la paz eterna.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
HECTOR JOSE BROGNO
El pasado sábado 18 del corriente se produjo el fallecimiento de Héctor José Brogno, un conocido y respetado hombre que contaba con 58 años. Sus seres queridos lo recuerdan así:
?Pepe, así lo llamaban todos. Nació en Tandil el 14 de febrero de 1951; trabajó en la construcción, era un tipo bueno, alegre, fanático del fútbol, hincha de Boca Juniors (supo dirigir algún equipo del fútbol barrial), lo cual le permitió tener muchos amigos.
No formó familia propia, pero tenía sobrinos y tres ahijados. Le gustaba estar con sus amigos, era muy conversador y venía peleándole duro a su enfermedad desde hace cinco años, la que terminó con su vida, dejando a familiares, amigos y vecinos de calle Uriburu al 1500 sumidos en una gran tristeza.
Su hermana agradece a todos sus amigos por haberla acompañado en este momento tan difícil.
?Hermano querido, te voy a extrañar, y siempre estarás en mi corazón?.
Sus exequias, previo velatorio, se efectuaron en el Cementerio Municipal.
CARLOS ORLANDO CONFORTI
Cuando contaba con 81 años, el pasado 24 de febrero se produjo el fallecimiento de Carlos Orlando Conforti, causando dolor y pesar entre sus familiares y amistades.
Carlos nació en esta ciudad el 5 de septiembre de 1927 y desde muy chico comenzó su actividad laboral vendiendo diarios y luego en su juventud trabajó en diversos comercios de la ciudad, hasta que con el paso del tiempo alcanzó su merecida jubilación, hace unos diez años.
Era un hombre bueno y divertido, que le gustaba bailar y frecuentaba diferentes bares donde compartía copas con sus amigos.
Hacía un tiempo que vivía en el domicilio de calle Arana 1079, con Mary, que ahora lo recuerda así: ?Dentro de mi hogar nos hicimos muy compañeros, tomábamos mate juntos todos los días. Hoy que falta, hay un gran vacío en mi casa y en mi corazón.
Cuando él falleció me sentí morir, y mi corazón permanecerá de duelo por mucho tiempo. Para mí siempre permanecerá vivo en el recuerdo. Nunca te olvidaré Carlitos. Junto conmigo, tus compañeros te llevarán en su memoria con mucho cariño.
Quiero que sepas, que Pinina y yo te guardamos en lo más profundo de nuestras almas. ¡ diós, querido amigo!?. Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal.
AMANDA MARGARITA CARCIOCHI de MARBAN
El pasado martes 21 del corriente se apagó la vida de Amanda Margarita Carciochi de Marbán, una querida y apreciada mujer que contaba con 88 años.
Amanda nació en esta ciudad el 11 de enero de 1921; desde muy joven se dedicó a los quehaceres domésticos. El Señor la llevó junto a él, sin sufrimientos, para iluminar a sus seres queridos que aquí quedaron.
Fue guía de sus hijos Norma y Jorge, los que formaron una gran familia, con sus yerno Martín Florez y su nuera Susana Génova, sus tan queridos nietos Mara y Martín Florez, Matías y Jorgelina Marbán; sus nietos políticos Mauricio Dotavio y Martina Rosthein; además de sus bisnietos Valentín y Victoria Dotavio, quienes rezan una oración para que Dios la reciba a su lado.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
SILVIA CARMEN GILES de FILONI
Víctima del paso de los años, el pasado lunes 20 del corriente dejó de existir Silvia Carmen Giles de Filoni, una querida y estimada mujer que contaba con 87 años.
?Queri? Filoni nació en Mar del Plata el 20 de junio de 1921; era hija del matrimonio conformado por Ramón Giles y Socorro Lizardo, integrando una familia junto a sus hermanos: Deidamia (f), Andrés (f), Reynaldo (f), Hortensia (f), Leonor (f) y Josefina.
A los cinco años la familia se vino a vivir a Tandil, se radicaron en Villa Italia y ella concurrió a la Escuela Nº 21; en su juventud desarrolló su actividad laboral en la Fábrica Sugry.
El 7 de enero de 1950 contrajo matrimonio con Vener Alberto Filoni (f), suboficial del Ejército y tuvieron dos hijos: Luis y Anselmo, que con el paso del tiempo le dieron cuatro nietos: Gisela, Mariela, Matías y Alberto.
Fue una lectora incansable a pesar de sus años; todas las noches tomaba su libro de misa para un encuentro íntimo con Dios.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el panteón ?Suboficial Cerone?, del Cementerio Municipal.
JULIA BAUER de NARANJO
El pasado miércoles 22 del corriente se apagó la vida de Julia Bauer de Naranjo, cuando contaba con 88 años.
Julia nació en Juan N. Fernández el 9 de julio de 1920; desde muy joven se dedicó a la costura, tarea que amaba y fue su sustento hasta que su enfermedad hizo que tuviera que dejarla.
En plena juventud contrajo matrimonio con Francisco ?Pancho? Naranjo, el amor de su vida, con quien tuvo dos hijos: César y María Julia.
Hace ya muchos años perdió a su compañero y se dedicó de pleno a sus hijos que fueron la razón de su vida y a sus nietos Gonzalo, Lucía, Martín y José, además de su nieta política Gisela, que le alegraron sus últimos años.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Dedicatoria
?Es difícil despedirte madre querida, quedamos perdidos sin vos y seguramente solo recordar tus palabras, tu simpleza y el gran amor que nos diste sin medida, nos mantendrá en el camino que nos queda.
Porque lo que más felicidad te daba era que nosotros fuéramos felices, eso es lo que trataremos de hacer y como dice un maestro: no perdiste a nadie, el que murió simplemente se nos adelantó, porque allá vamos todos. Además, lo mejor de él queda, el amor que seguirá permanentemente en nuestros corazones?.
Tus hijos y nietos.
MARIO EDUARDO BUGNA
Cuando contaba con 70 años, el pasado miércoles 15 del corriente se produjo el fallecimiento de Mario Eduardo Bugna y desde el Hogar de Niñas y Ancianos ?Sagrado Corazón? y ?San José? lo recuerdan así:
?Mario ocupaba una vivienda muy precaria ubicada en la zona de Villa Italia. Era una casita muy humilde con paredes de madera y chapas, y sus únicas pertenencias eran un colchón y algunos utensilios de cocina.
Era una persona sola, no tenía hijos, ni familiares directos que le brinden una ayuda. Sus únicos compañeros eran las lauchas y ratas que convivían con él. Recuerdo, como trabajadora social, que la primera vez que fui a realizarle una visita, confundí una rata con un perrito (eran muy mansas, y se paseaban por todo el jardín.
Sus vecinos estaban muy preocupados porque consideraban que Mario no podía seguir viviendo en esas condiciones, por lo cual dieron aviso al Area de Tercera Edad de la Secretaría de Desarrollo Social, y las trabajadoras sociales de dicha dependencia se acercaron a su domicilio para evaluar su situación. Todos afirmaron que este hombre no podía continuar allí, se venían los primeros fríos, y corría riesgo su vida.
Luego de varias entrevistas y conversaciones con él, lograron que acepte ingresar al Hogar de Ancianos ?San José?, al menos hasta que llegue la primavera.
Finalmente ingresa en agosto de 2006, le costó mucho adaptarse, y en cada conversación repetía que pronto volvería a su casa. Así fue que en el mes de octubre, Mario decide volver a su domicilio, acompañado por una de sus vecinas, quien lo ayudaba diariamente.
Permaneció allí durante un tiempo prolongado, pero sus vecinos comenzaron a plantear quejas nuevamente. Las trabajadoras sociales del Area de Tercera Edad, se acercaron a su domicilio, encontrando esta vez otro panorama: la vivienda estaba en peores condiciones: se observan gran cantidad de roedores dentro y fuera de la casa, y con antecedentes de un ACV, Mario ya presentaba dificultades para trasladarse, así como también para realizar las actividades de la vida diaria (cocinarse, higienizarse, etcétera).
Por ello, Mario vuelve al Hogar el 15 de mayo de 2008, en esta oportunidad es recibido por la Hermana Calista y por sus compañeros, con un cálido aplauso y un plato de comida caliente.
Esta vez su adaptación fue buena, si bien presentaba limitaciones para realizar ciertas actividades, le gustaba de participar de las propuestas que se hacían en la institución.
Lo más divertido fue una vez que estaban jugando a la lotería por premios, y él ganó con una línea, y el premio que le tocó fue un peine, lamentablemente Mario era pelado, así que sus compañeros lo cargaban, diciéndole que lo utilice para peinarse los pelos del brazo.
En el mes de marzo de 2008, le detectaron un cáncer de páncreas y colon, por lo cual fue derivado al Hospital Municipal ?Ramón Santamarina?, donde permaneció internado por varias semanas; el 10 de abril regresó al Hogar, ya que su situación estaba muy comprometida, y no había nada más por hacer.
Finalmente, murió en el Hogar, en soledad por no tener ningún familiar cerca, pero acompañado por todo el personal de la institución, que lo atendió y lo cuidó durante todo ese tiempo y con más afecto en sus últimos días?.
Sus restos descansan en el Cementerio Municipal.
ROBERTO OMAR FERNANDEZ
A la edad de 68 años, el pasado lunes 6 del corriente falleció Roberto Omar Fernández, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
Roberto nació en esta ciudad el 21 de agosto de 1940; era hijo de Elvira Gregorini y Coloman Fernández, transcurriendo su infancia en Cerro Leones junto a sus hermanos Raúl, Carlos y Miguel Angel.
Desde muy joven se desempeñó laboralmente en Metalúrgica Tandil, Ronicevi y Casa Levy como vendedor y viajante; además trabajó como albañil y electricista, actividades que concretó con respeto, sacrificio y afán de progreso.
En su juventud se casó con Ana María, transcurriendo 41 años de matrimonio, junto a sus hijas Gabriela y Mariana, además de su yerno Hugo y sus nietos Matías, Melina, Fernando, Agustina y Camila.
Practicó el deporte desde muy joven en el atletismo, que luego remontó de adulto, con esa pasión que se siente en las venas y el corazón. Intervino en distintas competencias, tanto en el orden local, regional, nacional e internacional; además, como dirigente organizó pruebas atléticas a beneficio de entidades de bien público.
Su hobby era la pesca deportiva, la cual practicaba asiduamente en compañía de su yerno, nietos y amigos.
Dedicatoria
?Pero una mañana nos dejó, se fue a correr por todos lados. Nosotros nos quedamos con lo que nos enseñó y lo recordamos incansable, trabajador, lleno de energía, buena gente…
La vida a veces nos da un revés que nos deja temblando, pero hay algo que aprendimos de él: a levantarse aún lastimado y seguir dando pelea. Tu familia que te extraña y te amará por siempre?.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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