Necrológicas
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailHECTOR JOSE ?PAPITO? MUNICOY
Había nacido en la ciudad de Las Flores el 15 de octubre de 1938. Comenzó su vida laboral a los 18 años en la mueblería Malamud de dicha ciudad y realizó sus primeros trabajos de lustrador.
Siendo aún joven conoció a María Dominga Ruiz, quien con el tiempo se convertiría en la madre de sus seis hijos: Héctor Fabián, María Laura, Marcelo Julián, Marisa Rosario, Carlos Horacio y Myrian Graciela.
?Papito?, así llamado con mucho cariño por toda su familia, en el transcurso de 1971 y estando radicado en Las Flores, decidió por razones laborales emigrar hacia Tandil junto a su familia y dejó en esa localidad bonaerense sus raíces, padres y hermanos. Tiempo después, seguiría sus pasos su hermano Hugo Ricardo, quien compartió todos estos años en esta ciudad, los momentos buenos y los malos.
En 1974 comenzó a trabajar con el señor Osvaldo Puerta, en la recordada mueblería Ostende, ubicada en la tradicional esquina de Rodríguez y San Martín, donde con amabilidad y dedicación y durante 32 años, atendió a toda persona que traspasaba el umbral del comercio.
Fue un destacado y excelente profesional en el arte del lustre. Fue fanático de Carlos Gardel, amante de la pesca y disfrutaba enormemente de la compañía de su familia. Era el animador por excelencia de las fiestas familiares y se divertía y hacía divertir a los presentes.
?Fue un excelente padre, jamás lo olvidaremos, Dios lo recibió en sus brazos dejando un gran dolor en todos sus seres queridos.
Hoy extrañamos su presencia. Su esposa, sus hijos, sus hijas políticas Norma Núñez y Marisol Adrián, sus hijos políticos Juan Díaz y Claudio García, sus catorce nietos y sus amigos que jamás lo olvidarán, al igual que su hermano Hugo?.
Héctor José Municoy dejó de existir el pasado 3 de mayo y sus restos descansan en el Cementerio Municipal
BRUNILDA BEATRIZ ROA
?Bruni? nació el 2 de marzo de 1961 en Barker. Hija de Sigfredo de la Cruz Roa y Herminia Leal, y la mayor de cinco hermanos, Nancy, Alejandro, Erika y Rodolfo.
Siendo aún muy jovencita, Brunilda Beatriz Roa con tan sólo 18 años, conoció a Eugenio Piccinotti, con quine contrajo matrimonio y formó su familia. La vida le regaló dos hijos: Martín y Marité .
Fue una abuela joven, ya que a los 37 años llegó a su vida su primera nieta, Melany, por parte de su hijo Martín y Valeria, y siete años después arribó Santiago, nietos por los que se desvivía en cariño y atenciones.
Trabajó por casi veinte años en atención al público en el centro de esta ciudad, por lo cual era muy conocida en el ámbito comercial. Era una persona muy querida por sus compañeras de trabajo y clientes. No pasaba inadvertida por su simpatía, su sonrisa y constante buen humor.
El pasado 2 de mayo dejó a muchas personas con un gran vacío en el corazón.
?Hoy sus hijos Martín y Marité, sus nietos Melany y Santiago, su hija política Valeria; sus hermanos Erika, Nancy, Alejandro y Rody; sus suegros Arnaldo y Noelia, compañeros de trabajo y demás familiares queremos recordarla como la gran mujer que fue y tener siempre presente esa hermosa sonrisa que la caracterizaba?.
Bruni falleció el pasado 2 de mayo y sus restos fueron cremados en el cementerio de Miramar.
MARIA EMMA MORENO VIUDA DE MANCHADO
El día 24 de abril pasado partió a la eternidad, a los 86 años, María Emma Moreno viuda de Manchado, dejando una huella de amor muy profunda en su peregrinar por la vida. Fue mujer de un sólo hombre, el gran amor de su vida, Benigno Manchado, su esposo, que a pesar de haberlo perdido a los 45 años, lo amó hasta el último día de su vida. Derramó amor hacia todas aquellas personas que la conocieron. Crió a sus cinco hijos solita, con mucho esfuerzo y sacrificio y gran amor, el que también esparció entre su hija política y sus cuatro yernos, nietos, bisnietos, quienes nunca la olvidarán. Fue una persona muy especial, una fiel esposa, y una maravillosa madre, abuela y bisabuela. Era tan grande su amor que hasta el último día pidió que no hubiera peleas entre sus hijos y su ejemplo lo reflejó amando a su único hermano vivo, de 88 años, Héctor Moreno.
?Quienes tuvimos la gracia de conocerla y amarla, nunca la olvidaremos. Emita: vivirás por siempre en nuestros corazones?.
Sus restos, previo velatorio y despedida por los siervos de la Iglesia Nueva Apostólica, fueron sepultados en el Cementerio Municipal.
VICTORIA BEHERAN JAIME
El 6 de marzo de 1928 nació en Campo del Cielo, Santiago del Estero, Victoria Beheran Jaime. Hija de Elvira Jaime y Bertrán Beheran, pasó parte de su niñez en Charata, Chaco. Luego la familia se trasladó a Colonia de Atalejo y años más tarde se radicó en Laprida, donde se completó la familia con siete hermanos.
Contrajo nupcias con Eliseo Francisco Olza, de cuya unión nacieron cinco hijos: Victoria, Elena, Eliseo, Rosa y José. Trabajadora incansable, llevó adelante enseñanzas de solidaridad, unidad, amor y respeto a Dios. Legionaria de María, se radicó en Tandil definitivamente, donde pasó sus últimos años rodeada del amor de sus quince nietos y quince bisnietos.
Esta carta, escrita por una de sus nietas residente en Jujuy, resume el sentir de toda la familia ante su pérdida: ?Ayyyy… las lágrimas que no paran de salir… Hacen una pausa y vuelven a surgir… Es tan tarde y yo no duermo. La casa está silenciosa, tanto que sólo se escucha el ruido del segundero de mi reloj de pared… Y las gotas en el techo…
¿Te estaré haciendo compañía Vicky?… ¿Desde tan lejos? ¿Me sentís? ¿Te ayuda en algo este desvelo mío? Dios quiera que sí, porque no dejo de pensar en vos. Ya sé que estás empezando a partir, y no me duele que te vayas, me duele que me quede (nos quedemos) sin vos, sin tu presencia, tan imperfecta y egoísta es tu nieta, ¿viste?
No me duele tu partida porque yo sé, no sé por qué, pero tengo la certeza de que vas a estar mejor, mejor que ahora, mejor que nunca, liberada del dolor y sufrimiento, acompañada por los que se fueron antes, que tanto amaste y te amaron. Y también porque sé que esta separación, esta despedida, es momentánea, no es definitiva. Vamos a volvernos a ver, Dios sabe cuándo, pero nos vamos a reencontrar, para no volver a separarnos.
Chau Vickyta, hasta pronto, gringa hermosa, risueña, pícara, trabajadora incansable. Madre, abuela, ?bisa? y tantas cosas más, tan querida, nos vemos…
Besos… a todos por ?allá?… (donde quiera que sea). Te ama. Fabi?.
El pasado 27 de abril, Victoria falleció y sus restos fueron trasladados a Laprida, donde descansan el sueño eterno en el cementerio municipal.
V HECTOR ANTONIO RAMPOLDI
Había nacido el 13 de febrero de 1929 en Tandil, en la zona de 25 de Mayo y San Lorenzo. Hijo del matrimonio conformado por Antonio Rampoldi y María Ester Lagier, Héctor Rampoldi se crió en un hogar junto a tres hermanos. Cursó sus estudios primarios para luego comenzar a trabajar, como se estilaba por aquellos años.
Fue muy conocido en esta ciudad por su actividad dedicada a la gastronomía. Comenzó en el Palace Hotel, en el comedor de niños; luego pasó al Hotel Continental, el club Español y el club Independiente. Fue allí, estando Selvetti y Tierno como integrantes de la comisión directiva, que surgió la idea de poner el emblemático quincho.
Y allí estuvo Héctor Rampoldi, iniciador de dicho emprendimiento. Para ello, convocó a Astarbe, Sebastián Barbero y a dos amigos, Carlos Cornes y Adolfo Cabrera, que estaban en Buenos Aires y se radicaron en Tandil. Eso fue hacia fines de la década del ´60 y el emprendimiento perduró hasta 1976. Luego pasó a trabajar en El Estribo y finalmente puso El Colorado, ubicado en Sarmiento casi Rodríguez. Su derrotero siguió hasta Coronel Suárez, donde pasó a desempeñarse como gerente general del hotel de dicha ciudad.
Ya por ese entonces había perdido a su compañera de vida, María Inés Masera, con quien tuvo tres hijos: Daniel, Mónica y Mario. Luego, la vida le jugaría una mala pasada. Su hijo Daniel perdió la vida en la trágica carrera de Ayacucho y su hija Mónica falleció en Buenos Aires de una enfermedad terminal.
Fue en Coronel Suárez donde conoció al presidente de Adidas, quien lo llevó consigo a trabajar como gerente administrativo del country de Tortuguitas, donde se desempeñó hasta fines de la década del ´90.
Allí Héctor recibió su merecida jubilación y volvió a su ciudad natal, donde se dedicaba a vivir su tiempo pasivo, reuniéndose con sus amigos a jugar al póker, como así también a disfrutar de las carreras de caballos.
El pasado 2 de mayo dejó de existir y sus restos fueron sepultados en el cementerio parque Pradera de Paz.
ROQUE ATILIO PERALTA
Había nacido en Rauch, junto a 9 hermanos más. Cuando contaba con alrededor de 5 años, sus padres se radicaron en La Calera y la familia entera se constituyó allí.
Años más tarde, su abuelo materno se vino a vivir a Tandil y él decidió acompañarlo y echar raíces aquí. Trabajó algo más de veinticinco años en Kaffka y luego pasó a ser empleado de Martínez y Staneck, donde recibió su merecida jubilación.
Fue una persona solidaria, que vivió muchos años en la zona de Pellegrini al 1500.
El pasado 1 de mayo Roque Atilio Peralta dejó de existir, siendo sus restos depositados en el Cementerio Municipal donde descansan en paz.
CATALINA BOHN DE SOSA
El 27 de abril pasado, a los 83 años y tras soportar el proceso de una prolongada y cruel enfermedad, falleció Catalina Bohn de Sosa.
?Cata? había nacido en Curitiva, Brasil, el 7 de agosto de 1925. Siendo muy joven contrajo enlace con Evaristo, con quien compartió los últimos 62 años de su vida y junto al que tuvo siete hijos, de los que fue una madre ?ejemplo? de entrega infinita, dispuesta a cualquier sacrificio por ellos.
Tuvo un pasar digno, pero lleno de esfuerzos y limitaciones; con resignación aceptó cada embate de la vida que, por cierto, fueron muchos, siempre dando y nunca esperando nada a cambio.
?Abuelita: En esta vida las oportunidades no son iguales para todos. Hubieras merecido vivir como una reina, pero sabemos que en el cielo vas a estar rodeada de ángeles que te cuidan como vos merecías. Siempre recordaremos tus hermosos ojos celestes, tan puros y llenos de bondad. Te llevaremos en nuestros corazones?. Tu esposo, hijos y nietos.
Sus restos, previo velatorio, fueron inhumados en el Cementerio Municipal.
PEDRO ALONSO
El pasado sábado 2 de mayo dejó de existir Pedro Alonso, después de batallar contra una larga enfermedad.
Pedro nació en esta ciudad el 19 de noviembre de 1927 y fue descendiente de una pareja de inmigrantes españoles. En su gran familia, fue el mayor de seis hermanos.
Desde muy pequeño, colaboró con el sustento familiar. A los 20 años cumplió el servicio militar en Esquel, lugar que siempre recordó contando innumerables anécdotas de su experiencia como enfermero en el cuartel.
Al regresar a estos pagos siguió como antes, con sus tareas rurales, formando una sociedad con sus tres hermanos varones, la que sostuvieron por más de 30 años.
El día en que cumplía sus 32 años se casó con Carmen Pérez, quien a los 5 años de matrimonio le dio a la única hija del matrimonio, Alicia.
Su vida transcurrió en la zona del Castillo, San Manuel, entre aradas y sus rejas; cortadas y lonas, y sus queridas vacas. Pensó en el trabajo hasta último momento, pero eso sí, junto a su compañera inseparable de casi 50 años.
Rodeado de su hija y sus sobrinas, en los últimos momentos de Pedro fue su esposa y su yerno quienes tenían que estar y el recuerdo permanente de sus tres nietos, estuviesen o no presentes.
Pedro dejó de existir el 2 de mayo y sus restos fueron trasladados a San Manuel donde descansan en paz.
CESAR DOMINGO OLIVERA (CACHO)
Luego de padecer una brevísima enfermedad, el pasado 4 de mayo, en Mar del Plata, falleció César Domingo Olivera, a los 77 años.
?Cacho? había nacido el 14 de marzo de 1932 en Ayacucho y era hijo de Teodora Cortajerena y Agripino Olivera. Fue el mayor de diez hermanos y creció en la zona de Udaquiola, trabajando desde muy joven en el taller de Rocha. Luego manejó el camión de Néstor Campos y más tarde, se radicó en Tandil, contratado por la empresa Caprá. Posteriormente y durante 18 años, trabajó en Matalúrgica Tandil, donde cosechó muchas amistades y se jubiló.
Formó una familia junto a su inseparable compañera Susana Islas y sus hijos Nancy y Bernardo; sus hijos políticos Daniel y Débora. Luego disfrutó de sus dos soles: sus nietas María Agustina y María Catalina.
Era fanático del tenis y fiel seguidor de Juan Martín Del Potro.
Dedicatoria
?Un gran papá, nuestro papá
Ejemplo de responsabilidad, generosidad, honestidad y con un espíritu alegre. Con un alma transparente, siempre atento y tan dispuesto a todo lo que tus seres cercanos necesitaban. No encuentro palabras para describirte, todas te quedan chicas.
¡Cuánto orgullo sentías por los logros de tus hijos! Conmigo te gustaba escuchar anécdotas de mis alumnitos chiquitos y adultos, nos reíamos juntos entre mate y mate… Y con Ber estabas al tanto de las noticias policiales y te gustaba mucho que cuente detalles.
Ante mis momentos difíciles siempre tuviste la palabra justa, la palabra de aliento e hiciste todo lo que estaba a tu alcance para que lograra superarlo.
Y llegó el día que te alegraste de verdad cuando la vida me regaló un nuevo compañero… y empezamos a disfrutar en familia cosas nuevas. Guardo en el corazón los mejores recuerdos. Tengo el alma devastada, sólo me reconforta saber que una gran persona sólo merece un gran lugar y es junto a Dios. Una vez más, desde allí, danos valor para aceptar y seguir?. Tus hijos, Nancy y Bernardo.
?Abu… Porque existen momentos inolvidables, cosas inexplicables y personas incomparables es que te llevaremos siempre en el corazón. Aún no entendemos ni cómo, ni por qué. Te extrañamos un montón, cerramos los ojos y te imaginamos como siempre. ¡Un abrazo de oso gigante!?. Agus y Cata.
MATEO SANTIAGO GOMEZ
?Querido hijo: El mundo no es como lo imaginamos, no es redondo ni plano, es sólo un pedazo de tierra donde las personas tratan de vivir como pueden. Hay personas que son generosas, amables, buenas y solidarias, pero en cambio hay personas que son todo lo contrario, egoístas, malvadas, celosas, solitarias y sin corazón. Bueno hijo, te voy a ser sincera, yo era una de esas personas sin corazón hasta que llegaste a mi vida como un regalo de Dios. Vos Mateito naciste un 10 de marzo a las 4 y desde aquel día mi vida, con sólo ver tu carita y la fortaleza que tenías para lucharla, cambió a una persona que en mi interior no quería mostrar por miedo. Pero llegó el día más triste para una madre, su padre, su abuela y sus hermanos: el pequeño Mateo partió el 30 de abril a las 16.30 con tan sólo 50 días de vida, donde esos cortos días fueron de tristeza, llanto, alegría, amor y enseñanza; una enseñanza que dejaste en cada uno de nosotros.
Este mundo era demasiado para vos y creo que llegaste enviado por Dios para cumplir una pequeña misión y aunque a nosotros nos duele mucho no tenerte, siempre te vamos a tener igual tanto en nuestros corazones como en nuestras vidas.
Pronto nos vamos a volver a ver, pero aún y no va a ser aquí sino arriba, en el reino del mismísimo Dios.
Te amamos Mateo y nunca te vamos a olvidar?. Tus abuelos, tíos, primos, sobrina y claro que tu papá Mario, tu mamá Gise, tu abuela Lili y tus hermanos Jordan, Maximiliano y Brenda, que estuvimos con vos hasta el último momento.
LUIS ENRIQUE BERATZ
Con pesar, el pasado 23 de abril llegó la noticia de la partida de Luis Enrique Beratz, que había nacido el 6 de septiembre de 1946 en Necochea.
Era hijo de Elisa Beratz, pero en su vida hubo otra mujer de vital importancia, se trata de su tía Ana Beratz, que compartió con la madre su crianza. Tenía tres hermanos, Juan Carlos, Alberto y Alicia. Siendo muy joven se radicó en Tandil, en la zona de Villa Italia y trabajó como comerciante, fue vendedor, colectivero y se desempeñó en múltiples actividades.
En 1970 se casó con Irma Beatriz Somi, con quien formó una hermosa familia, a la que llegaron los hijos Pablo Enrique, David Esteban, Fernando Gabriel e Iván Nicolás; sus hijas políticas Karina Pose, Soledad Maravelli y Nora Gómez, y sus nietos Lautaro, Simón, Fausto, Joaquín, Milagros y su nieta del corazón, Evelyn Alvarez.
Todos ellos hoy te recuerdan con gran cariño y un inmenso dolor, por un gran esposo, padre y abuelo ejemplar.
Sus restos descansan en el Cementerio Municipal.
FLORENTINA DEL VALLE JAIME de TOLEDO
Pesar y tristeza ha provocado la noticia del fallecimiento de Florentina del Valle Jaime de Toledo, que contaba con 79 años. Florentina nació en Río Tercero (Córdoba) el 10 de abril de 1930 era hija de Bernabé Jaime y Teresa Giménez. Desde chica se radicó en esta ciudad, a la cual supo amar con inmenso cariño.
Siendo muy joven se casó con Sixto Poladura, tuvieron seis hijos y quedó viuda muy pronto. Trabajó hasta el cansancio, su pasión era tejer para afuera y amaba las plantas y los animales.
Con el transcurrir del tiempo, conoció a Raúl Toledo (f), con quien compartió muchos años de su vida y de esa unión nació su hijo Marcelo. Además contaba con varios nietos y bisnietos.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Dedicatoria
?Mamita, dejaste un vacío muy grande en nuestros corazones. Fuiste una gran mamá, siempre preocupándote por nosotros. Estoy segura que desde el Cielo nos vas a seguir guiando. ¡Te amamos!?.
Tus hijos y nietos.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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