Necrológicas
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A la edad de 65 años el pasado domingo 26 de abril se produjo el fallecimiento de Manuel Oscar Quiñones, dejando pesar y tristeza entre su círculo familiar y de amigos.
Manuel nació el 12 de diciembre de 1941 en esta ciudad, desempeñando su actividad laboral como empleado de la filial local del Automóvil Club Argentino, luego pasó a Metalúrgica Tandil y finalmente estuvo en la Municipalidad.
Fue una persona muy querida por sus hermanos y sobrinos, quienes sufrieron ante su pérdida ocurrida luego de una cruel enfermedad.
Sus seres queridos agradecen al personal del Hospital Municipal ?Ramón Santamarina?, especialmente a médicos, enfermeros y mucamas de la sala 3ra. del primer piso, por su delicada atención; al igual que a Mauricio Tangorra quien se portó muy humanamente y con gran bondad, durante todo el transcurso de su dolencia.
Sus restos, previo velatorio, recibieron sepultura en el Cementerio Municipal.
MARTA ENCARNACION PULIDO de GUIMET
Tras soportar los procesos de una corta dolencia, el pasado sábado 9 del corriente se apagó la vida de Marta Encarnación Pulido de Guimet, una querida y conocida mujer del ambiente artístico tandilense que contaba con 66 años.
Marta nació el 12 de junio de 1942 a orillas del río Carabelas, en el delta del Paraná, partido de San Fernando; viviendo muchos años en Río Gallegos, provincia de Santa Cruz, conociendo todo el sur argentino. Luego se radicó en Mar del Plata, donde a través de su actuación artística, en la década del ´60 como asistente de un espectáculo teatral conoció al tandilense José María Guimet, quien tiempo después la convocó al escenario para participar de una de sus obras.
En los primeros años del ´90 llegó a esta ciudad, compartiendo su vida con ?Coco? Guimet, junto a su actividad escénica y radial, para ya nunca separarse. Participó en casi setenta espectáculos desempeñándose como actriz, autora, ayudante de dirección, vestuarista y diseñadora, en obras como ?Gris de ausencia?, ?Desde la lona?, ?Un amor o varios?, ?El diario de Adan y Eva? y ?Eva y Victoria?, donde encarnó a Evita; además de ?Tandil, centinela del futuro? interpretado al pie del Parque Independencia al conmemorarse el 175º aniversario de la fundación de esta ciudad y ?A las mujeres las vuelve loca?, con el dúo Memorandun. También obtuvo varias distinciones en festivales de teatro, desarrollados en distintas ciudades del ámbito bonaerense.
Asimismo, fue ayudante de dirección en las Escenas de la Redención, por espacio de más de 15 años con su voz encarnando a María Magdalena.
Junto a la ya también desaparecida Marité Lagomarsino, condujo el programa titulado ?De qué te quejás?, que se emitía por Radio Pasión, al igual que en distintos programas en emisoras marplatenses.
Fue una gran colaboradora con entidades de bien público, siendo una de las promotoras de las campañas del juguete en Radio Tandil para las festividades de Reyes y del Día del Niño. En su juventud fue modelo y participó en distintas campañas publicitarias con su figura.
Finalmente, puede decirse que fue propulsora de una ley provincial para que en todo mapa publicitario de la provincia de Buenos Aires, aparezcan las islas del delta, su terruño natal.
Su partida de este mundo también es lamentado profundamente por sus hijos María Fernanda, María Andrea y Diego; sus nietos Matías, Nahime y la hawaiana Marance, a quienes anhelaba y soñaba tener cerca, ya que dos están en Europa y otro en Estados Unidos, a los cuales extrañaba y recordaba permanentemente: al igual que su madre Vicenta Raspagliesi y sus hermanos Bernabé y Libertad, quienes piden una oración por el eterno descanso de su alma.
Sus exequias, previo velatorio, se efectuaron en el Cementerio Municipal.
PEDRO ROQUET
El pasado jueves 7 del corriente y cuando contaba con 92 años, dejó de existir Pedro Roquet, causando dolor y angustia entre sus familiares y amistades.
?Perico? Roquet nació en esta ciudad el 30 de mayo de 1916 y desde muy joven se dedicó a las tareas rurales, trabajando como tambero y luego se vino a la ciudad a trabajar en el Vivero Verellén, donde estuvo hasta alcanzar su merecida jubilación.
Estaba casado con Angélica Saeb y tenían cuatro hijos: Angélica Beatriz, Pedro Alberto, María del Carmen y Antonia Haydée, que con el paso del tiempo sumaron a la familia a sus hijos políticos Abel Falabella, Roberto Esperanza, Alfredo Corrado y Margarita Castro, además de nietos, bisnietos y tataranietos, quienes hoy lamentan su partida, pero queda en ellos la imagen de su figura, sabiendo que descansa en paz junto al Señor.
JUANA MARGARITA CAAMAÑO
A la edad de 78 años, el pasado lunes 11 del corriente se apagó la vida de Juana Margarita Caamaño, causando profundo dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
?Margot? era nativa de esta ciudad, nacida el 21 de octubre de 1930; durante toda su existencia desempeñó su actividad laboral como empleada doméstica en la zona rural, hasta alcanzar su merecida jubilación. Era una persona de buen carácter, que le gustaba cuidar de sus plantas y también jugar a las cartas con sus amigas.
Su partida de este mundo, ocurrida tras una breve dolencia, es lamentada por sus cuatro hijos: Mario, Angel, Victoria y Eduardo; además de sus hijos políticos y sus doce nietos y nueve bisnietos, hermanos, cuñados y sobrinos, que expresan ?te recordaremos eternamente con cariño, llevando en alto su lucha y legado. ¡Descansa en paz!
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
JOSE FELICIANO CUEVAS ESPARZA
Con muestras de pesar y tristeza fue recibida la noticia del fallecimiento de José Feliciano Cuevas Esparza, quien el jueves 7 del corriente a los 99 años voló para reunirse con el Señor.
José nació en Chile el 30 de mayo de 1909; cuando contaba con 14 años se vino a vivir a la Argentina, para volver a su patria a los 19 para cumplir con el Servicio Militar.
Allí se casó y luego regresó al país, radicándose en Villa Regina (Río Negro), desempeñando su actividad laboral en la empresa productora de manzanas ?Moño Azul?, hasta alcanzar su merecida jubilación.
Ni bien recibió sus beneficios jubilatorios quiso radicarse en Tandil, para vivir junto a su única hija Rosa Cuevas y sus nietos.
En esta ciudad trabajó al servicio de la familia Camuña, donde dejó un grato recuerdo; mientras que sus últimos años los disfrutó rodeado de sus seres queridos, que hoy lamentan su partida y elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma.
Sus restos descansan en el Cementerio Municipal.
SUSANA ANGELICA GERVASONI
A la edad de 75 años el pasado domingo 10 del corriente falleció Susana Angélica Gervasoni, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
Susana nació en esta ciudad el 21 de enero de 1934, pasando su infancia junto a sus hermanos Elsa y Carlos.
Compartió gran parte de su vida con Fermín del Valle y tuvieron dos hijos: Gustavo y Claudia, quienes con el paso del tiempo le dieron cinco hermosos nietos: Matías, Laura, Belén, Gonzalo y Paz, que le dio una bisnieta Mara, de tres años; que junto a sus hijos políticos Liliana y Luis, lamentan profundamente su partida.
Vivió parte de su vida en el campo y luego se radicó definitivamente en Tandil.
?Fue una excelente madre que jamás la olvidaremos, Dios la recibió en sus brazos, dejando un gran dolor en todos sus seres queridos?.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el cementerio parque Pradera de Paz.
JOSE CARESIA
Tras soportar los procesos de una prolongada dolencia, el pasado sábado 9 del corriente dejó de existir José Caresía, un conocido y respetado hombre del quehacer comercial tandilense que contaba con 78 años.
?Pepe? Caresía había nacido en esta ciudad el 31 de octubre de 1930 y desde muy joven desempeñó su actividad laboral como empleado de Talleres El Brazo, ubicado en calle 4 de Abril 1.100 y más tarde pasó al Banco Comercial del Tandil.
En plena juventud contrajo matrimonio con Dora Ilda Gogorza, con quien tuvo a su cargo el negocio de Calzados Andrea.
Su desaparición, también es lamentada por sus hijos Gustavo Adrián y Fernando José; al igual de sus nueras y nietos, quienes piden una oración en su memoria.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el cementerio parque Pradera de Paz.
VIRGINIA GUNQUI de GAET
El pasado miércoles 6 del corriente falleció Virginia Gunqui de Gaet, una querida y apreciada mujer que contaba con 90 años.
Virginia era hija de inmigrantes, nacida en esta ciudad el 1 de abril de 1919; en su juventud conformó su familia junto a Luis Gaet (f) y más tarde se convirtió en buena madre de sus hijos Hugo Luis (f), María, Oscar (f), Olga y Juan Carlos, a quienes les infundió su visión positiva de la vida.
Fue una mujer dedicada a los quehaceres domésticos y fue anfitriona del Bar Mi Rincón, junto a su esposo e hijos, donde concurrían sus pensionistas y clientes hasta 1970.
Uno de sus dones era tejer, lo cual hacía maravillosamente bien. Fue una persona muy fuerte, ya que supo vivir con el dolor de haber perdido a dos de sus hijos y seguir en la lucha hasta sus últimos momentos.
Hoy, sus hijos, hijos políticos, nietos y bisnietos guardan los momentos compartidos en su corazón y la recordarán permanentemente.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
RUBEN OMAR ALSINA
En las trágicas circunstancias que diéramos a conocer oportunamente, el pasado viernes 8 del corriente dejó de existir Rubén Omar Alsina, un conocido hombre de 42 años.
Rubén había nacido en esta ciudad el 6 de agosto de 1966, su infancia transcurrió en el paraje ?El Hornero?, junto a sus padres Rubén O. Alsina y Amalia Esther Juárez, junto a cinco hermanos, que luego se trasladaron a vivir a la ciudad.
Con el pasar de los años llegaron sus hijas Morena y Ayelén.
Se desempeñó laboralmente en empresas como Beltrán, Negrete, Julio Adorno, Federico y con Di Carlo.
Fue muy conocido en los campeonatos de la Liga de Fútbol Agrario, pues se desempañaba como referí y juez de línea, siendo una persona muy querida por todos aquellos que lo conocieron desempeñando dicha actividad.
Dedicatoria:
A una semana de tu partida, vamos a hacer de cuentas que nunca te fuiste, que sólo te has ido de viaje, nada más, y con tu recuerdo cuando estemos tristes le haremos compañía a la soledad… te recordaremos con amor.
Tu hija Morena, ?te quiero papá?.
Con mucho amor, Estela, Bruno, Alexis, Susana y demás familiares, rezan por tu eterno descanso.
Omar:
Hoy en nuestros corazones
llevamos un gran dolor
porque un ser querido
se fue sin decir adiós…
Todavía no entendemos
no podemos comprender
que te hayas ido tan lejos
sin ningún porqué
Omar, la espera de ver que llegues
se hace infinita, las horas
se hacen eternas, los minutos
interminables, a pesar de que
ya haya pasado una semana
desde que nos dejaste,
todavía no lo podemos creer,
todo parece una pesadilla
en la que tratamos de despertarnos
y ya estamos despiertos.
Y, aunque acá hayas dejado
tus hermanos, hijas, sobrinos,
nosotros te vamos a seguir esperando
como su nunca te hubieras ido,
como si nunca nos hubieras dejado.
Ya sabemos que nada es lo mismo
Sin tu presencia, pero nosotros
te llevamos en nuestros corazones,
porque te amamos,
y nunca lo olvides…
aunque ya no estés con nosotros.
MIGUEL ANGEL LOPEZ
El pasado viernes 8 del corriente se produjo el fallecimiento de Miguel Angel López, un querido y respetado hombre que contaba con 71 años.
Miguel Angel López había nacido en esta ciudad el 5 de enero de 1938; integrando una familia con sus padres Zulema Ibar y Juan Angel López, criándose junto a sus hermanos Angélica, Luis, Héctor, Zulema, Ester, Dora, Juan, Salvador y Marta.
Su escuela primaria la realizó en el campo, en la zona de ?Los Angeles?, ubicada cerca de Rauch y allí permaneció hasta los 18 años.
Se radicó en Tandil, viviendo en el paraje La Blanqueada, comenzando a trabajar en el aserradero de Goñi en Villa Italia, para luego desempeñarse laboralmente en Metalúrgica Tandil, por cuenta propia dedicado a la pintura de obra.
Asimismo, junto a su hermano Luis, integró el conjunto ?Los del Sur?, presentándose en Pre-Cosquín, siendo un amante del folclore, disfrutaba mucho haciendo ese estilo de música junto a su guitarra.
En su juventud contrajo matrimonio con Nélida Ester Pascuzzo, y juntos formaron una hermosa familia junto a sus tres hijos, Jorge, Luis y Graciela. Con el pasar de los años llegó la felicidad plena de la mano de los nietos Natalia, Nerina, Franco, Sofía y Nahuel, quienes sienten un profundo dolor por su partida.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal.
JOSE VOLPE
Cuando contaba con 88 años, el pasado vienes 1 del corriente falleció José Volpe, causando muestras de hondo pesar y tristeza entre sus familiares y amistades.
Don José había nacido en General Roca (Córdoba) el 7 de julio de 1920 y desde muy joven vivió en Rosario durante poco más de sesenta años, hasta que decidió radicarse en esta ciudad.
En su actividad laboral, se desempeñó siempre como chofer de micros, trabajando para una empresa municipal rosarina.
Había conformado su hogar junto a su esposa Florinda Biasone y sus dos hijos: Eduardo (f) y Antonio y disfrutada del cariño que le brindaban sus cinco nietos: Romina, Leandro, Ignacio, Marco y Pablo; al igual que sus cuatro bisnietos: Delfina, Victoria, Emanuel y Ana Inés, junto al cuidado que le daban sus nueras Rosa Cuccarolo y Nelly Calegaris, quienes elevan una plegaria para que descanse en paz junto a Dios.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el pabellón de la Sociedad Italiana en el Cementerio Municipal.
NELIDA BLANCA PETILO de PROBICITO
El pasado domingo 10 del corriente dejó de existir Nélida Blanca Petilo de Probicito, una querida y apreciada mujer que contaba con 79 años.
Nélida nació en esta ciudad el 14 de agosto de 1929 y era hija de Aurora Gaitán y Norberto Petilo.
?Ñata?, como la llamaban sus seres queridos, familiares y amigos que la amaban y respetaban, era casada hacía 57 años con José Adolfo Probicito y fruto de ese amor tuvieron dos hijos, José Ramón (f) y Nélida Susana, ambos casados con Norma Julia Franco y Carlos Humberto Fernández, respectivamente.
Ellos le dieron la dicha de 5 nietos, Marcos Matías, Luciano Germán y Mauro Fabián Probicito y Pablo Nahuel y Diego Leonel Fernández, llegando más tarde Máximo Leonel Fernández, su bisnieto. Ellos fueron su orgullo y le dieron sentido a su vida.
El transcurrir de su vida por este mundo fue una dedicación absoluta a las tareas de su hogar.
?Rogamos descanses en paz y haremos oraciones en tu memoria. Te extrañaremos mucho, gracias por habernos dado tanto amor. Te amamos. Tu familia?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron cremación en el Cementerio de Miramar.
ANA MARIA HUARTE
A la temprana edad de 39 años, el pasado miércoles 6 del corriente se apagó la vida de Ana María Huarte, sumiendo a sus seres queridos en una profunda tristeza.
Ana nació en esta ciudad el 5 de mayo de 1970 y era hija del matrimonio conformado por Hilda René Corsi y Beti José Huarte. Después de cursar sus estudios primarios y secundarios en la Escuela Normal ?General San Martín? decidió dedicarse a la Física; completado sus estudios tuvo que trabajar y lo hizo durante un tiempo en la Biblioteca del Club Ferrocarril Sud, en la Escuela de Educación Media Nº 7 y en la Escuela de Educación General Básica Nº 47, donde dictó clases de matemáticas.
Se desempeñó como auxiliar administrativa en la Secretaría de Ciencia, Arte y Tecnología y en el Crecic de la Unicén. Completó sus estudios de grado el 14 de diciembre de 2007, habiendo sido becaria de entrenamiento de la Comisión de Investigaciones Científicas de la provincia de Buenos Aires y de la Facultad de Ciencias Exactas.
Actualmente estaba realizando su Doctorado en Ciencias Físicas bajo la dirección del doctor Roberto Grattón con el financiamiento de una beca de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica. Además, era docente en la cátedra de Análisis Matemático I de la Facultad de Ciencias Exactas de la Unicén.
Era una persona que le gustaba la fotografía, leer y disfrutaba mucho viajar y conocer otros lugares del mundo. Se destacaba porque siempre estaba atenta a las necesidades de los demás, preocupándose hasta por los más pequeños detalles. En su paso por la Universidad se ganó el aprecio y cariño de profesores, compañeros y amigos que sin duda alguna la recordaran eternamente.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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