Necrológicas
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?Papa nació el Día de la Bandera, en el año 43´. Fue criado en el campo, en la estancia Santa Rosa en Vela… siempre me fascinaban las historias que contaba sobre su infancia? tan libre, tan linda, tan sana, tan distinta a la de los tiempos que hoy vivimos. Su madre les daba clases a él y a sus cuatro hermanos, y rendían a fin de año libre en la escuela de Tandil.
Se crió entre caballos, animales y mil macanas que no le daban tregua a mi abuela, lo que hizo que a los 13 años lo manden pupilo al San Jorge, ese gran salto del vivir sin horarios y sin maestros hicieron que a fin de año lo saquen del colegio y deambule por varios más de Capital Federal, llegando a recibirse bajo las amenazas de mi abuelo.
Luego vino el viaje en barco hacia EE.UU, se embarcó sin un peso y con una gran rebeldía familiar, pero con ese gran orgullo que lo caracterizaba, para luego de un año regresar a la Argentina donde comenzó a jugar al polo.
Su tío abuelo Pedro (nombre que heredó mi hermano) había muerto jugando a ese deporte y su familia le tenía prohibido practicarlo, pero con las características que vengo relatando sobre mi padre, eso no le importo y empezó a taquear en potreros para luego hacer de eso la gran pasión de su vida, sabiéndosela transmitir, primero a mis hermanos, y luego a cualquier persona que tuviera interés en ese deporte… papá siempre fue un hombre que hizo lo que quiso, siempre apostaba a sus ideas, así fue como convirtió Don Liborio en nuestro hogar, poniéndole el alma a este proyecto cuando era una casona vieja, abandonada… y así fue con todo, le dedicó toda su vida al campo, a los caballos, al polo. En el 98´ puso un tambo estabulado, al cual le entregó todo junto a un país que cada vez nos daba menos.
Era un hombre de un gran corazón, para él no existían los grises y siempre nos daba a nosotros el consejo correcto, el acertado. Con papá era difícil “transar”: las cosas eran o simplemente no eran.
En el transcurso de estos días me he encontrado con gente que no veía desde chiquita y me sorprendió, o mejor dicho, me enorgulleció, saber que para tanta gente mi padre fue un maestro… un maestro a la hora de hablar de caballos, un maestro a la hora de hablar de valores, de rectitud, un maestro con una gran sabiduría, con una gran generosidad, un hombre con una grandeza tal que hoy hace que lo recordemos con toda la alegría y tristeza que nos produce su pérdida.
A ese maestro que fue mi padre le dedico estas líneas, y le agradezco en mi nombre y en el de mis hermanos habernos dedicado su vida.
DANIEL HUMBERTO ECHEVERRIA
A la edad de 51 años, el pasado martes 30 de junio dejó de existir Daniel Humberto Echeverría y sus seres queridos lo recuerdan así:
?Han pasado muy pocos días sin tu compañía y hoy sentimos que te has ido de viaje más adelante, auque queramos seguir pensando que solo fue un viaje.
Entendemos todo lo que pasó, pero también entenderemos que siempre estarás entre nosotros dándonos fuerzas desde arriba para seguir adelante.
Tu esposa, tus hermanos, tus hijos del corazón, tu nieta, tus sobrinos… todos te recordaremos por siempre y seguiremos adelante porque sabemos que así lo hubieses querido. ¡Te queremos mucho!?
(Tu familia).
ADELINA SANCHEZ de LEONARDI
El pasado viernes 3 del corriente se apagó la vida de Adelina Sánchez de Leonardi, una querida y estimada mujer que contaba con 84 años. Sus seres queridos la recuerdan:
?Querida abuela: te quiero decir que te recuerdo y siento mucho que no estés más conmigo; que me parece mentira que no estés más, pero yo te voy a tener siempre en mi corazón. Te quiero mucho?.
(Tu ahijada y nieta Jesica Leonardi).
?Abuelita: que descanses en la paz de Dios. Siempre vas a estar en mis pensamientos y en mi corazón ¡Te extraño mucho!
(Tu nieta Silvana Leonardi).
?Mamá: tu hijo Tito jamás te va a olvidar, te voy a llevar en el corazón mientras viva. Algún día, si Dios quiere nos vamos a encontrar en el Cielo?.
(Eduardo Leonardi).
JUAN GIRAO
En pasado lunes 6 del corriente dejó de existir Juan Girao, un querido y respetado hombre que contaba con 80 años.
Juan había nacido en Balcarce el 14 de julio de 1928; siendo muy joven se radicó en la zona de El Amanecer, donde se desempeñó por espacio de 40 años en la fábrica de productos lácteos.
Allí conformó su familia, junto a Elvira Busto, con quien tuvo dos hijas: Ethel y Graciela, quienes más tarde sumaron a la familia a sus yernos Alberto y Carlos.
Una vez jubilado se radicó en esta ciudad, disfrutando de su tiempo. Fue así donde encontró el placer de su querida ?Cambicha?, donde dedicó sus horas a las artesanías y la charla con sus amigos.
En los últimos años, ante la falta de su esposa, estuvo rodeado del cariño de sus cinco nietos: Marina, Sebastián, Victoria, Franco y Florencia.
Su desaparición física también es lamentada por sus hermanos, hermanos políticos, quienes lo recordarán con cariño y amor, pidiendo una oración, para que Dios lo tenga en paz junto a su esposa.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
LONGINA BEATRIZ BERNARDEZ
El pasado viernes 26 de junio se apagó la vida de Longina Beatriz Bernardez, una querida y apreciada mujer que contaba con 62 años.
Beatriz había nacido en San Juan, capital, el 21 de marzo de 1947; ejerció la docencia en su ciudad y luego que se radicara en Neuquén desde sus tempranos 23 años, se desempeñó como maestra de escuela de frontera… fue una referencia para sus pares en el ámbito laboral, por el bienestar de sus alumnos, encabezó la lucha para lograr mejores entregas de útiles escolares, ropa y dinero para sus comedores.
Incansable luchadora por el derecho al estudio de sus chicos, al “no trabajo infantil” que en la zona de campo es muy difícil contrarrestar; ejerció la educción en Colipilli (reserva mapuche); Naunauco donde era directora titular; Buta Ranquil, Piedra del Aguila, Las Lajas, Taquimilan, etcétera, lugares que muchos de nosotros sabemos que existen… ella enarboló la bandera de la educación, el progreso y la esperanza.
?Los que estuvimos a tu lado mirando lo que hacías nos llenaba de orgullo caminar a tu lado, en lo poco que te podíamos ayudar era siempre bien recibido, como vos hiciste con todos, siempre tu corazón fue un hotel para los que se sentían desprotegidos, diste lo que tenías en vida y hoy dejaste un legado para los que te acompañábamos… la obligación de saber que estaba bien y que estaba mal.
Yo, tu sobrino, tu hijo, tu amigo, siento haberte perdido por todo lo que me diste y todo lo que me enseñaste, cuatro vidas no me alcanzan para reintegrarte todo eso ¡nunca te voy a dejar! como nunca vos lo hiciste con nadie.
Mis hijos (tus nietos), mi señora Belén (tu nuera) jamás te olvidaran y te agradecen profundamente haber ejercido una docencia de vida hacia nuestra persona.
Tus alumnos, los chicos siempre te esperan.
(Fabricio Ginestar, Maria Belén Castro, Coty, Agustín y Valentina… Muchas gracias)?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
HORACIO ALBERTO GENRE
Cuando contaba con 55 años, el pasado domingo 28 de junio falleció Horacio Alberto Genre, causando pesar y tristeza entre sus familiares y amistades.
Horacio nació en esta ciudad el 18 de agosto de 1953; dedicando su vida laboral a la actividad comercial, en principio como distribuidor mayorista de juguetes y, más tarde, trabajó junto a su padre en la bicicletería ubicada en calle 4 de Abril, entre avenida Marconi y Garibaldi.
Casado en primeras nupcias tuvo tres hijos: Horacio Alberto, Carolina Edith y María Susana; mientras que de su segundo matrimonio, nació Celina Gabriela.
Sus exequias, previo velatorio, se efectuaron en el Cementerio Municipal.
NEMESIO VESPA
En Mar del Plata, el pasado lunes 15 de junio falleció Nemesio Vespa, un querido y respetado hombre que contaba con 78 años.
?Cholo? Vespa había nacido en Tres Arroyos, el 7 de diciembre de 1930; de su matrimonio con Jacinta Juana Chico (f) nacieron sus ocho hijos: Araceli, Stella, Liliana, Adriana, María del Carmen, Alberto, Néstor y Claudia, quienes junto a sus hijos políticos, nietos, bisnietos, hermana y demás familiares lamentan con profundo dolor tan irreparable pérdida.
Dedicado en la primera etapa de su vida al horno de ladrillos, como su padre y tíos, vivió muchos años en Tandil, hasta que en 1980 se radicó en Mar del Plata, dedicándose por tres décadas a la industria de productos de limpieza, destinado a talleres mecánicos, metalúrgicas, imprentas, etcétera, donde supo cosechar numerosos clientes y amigos, que lo vinculaban a sus continuos viajes a las ciudades de Viedma, Patagones, Puerto Madryn, Bahía Blanca, Tres Arroyos, Rosario y Tandil, entre otras.
Fue un hombre de perfil emprendedor, sumamente activo y con múltiples proyectos, a pesar de la enfermedad que lo aquejaba desde hacía tiempo.
Sus grandes pasiones eran el tango, su querido Racing Club, su afición a la lectura, principalmente relacionada a temas de historia contemporánea, la familia que había formado junto a su entrañable esposa, que era uno de sus mayores orgullos, siempre rodeado de sus hijos, hijos políticos, sus 19 nietos y 10 bisnietos, quienes cada uno de ellos queda con la enorme satisfacción de haber tenido a su lado una gran persona, que supo transmitir su experiencia de vida, colmada de una gran riqueza espiritual. !Siempre te recordaremos!? (Tu familia).
IRMA MARIA GONZALEZ de KESSY
A los 89 años, el pasado lunes 22 de junio se apagó la vida de Irma María González de Kessy, dejando pesar y angustia entre sus seres queridos.
Irma había nacido en esta ciudad el 7 de marzo de 1920; desde muy niña estuvo cuidando a sus sobrinos y ayudando a sus padres y sus siete hermanos.
A los 23 años contrajo matrimonio con Adolfo Kessy, el 25 de septiembre de 1943, con el cual tuvo tres hijos. Fue una mujer sin palabras, buena, amable, servicial y trabajadora como pocas.
Luchó toda su vida sin descanso junto a su esposo, el cual falleció hace 20 años, y siguió luchando hasta sus últimos días. La mayor parte de su vida trabajó en tambos.
Fue una excelente madre, sería imposible describirla con palabras, crió a sus tres hijos de la mejor manera, lo más importante que nos dejó es el ejemplo, como llevó adelante su vida. Además cuidó y dio todo por sus nietos y bisnietos.
?Para todos ellos hoy no hay consuelo, que Dios te tenga en su santa gloria, te recompense y te de descanso y la paz que necesites?.
?Mamá: para tus hijos, familiares, amigos y vecinos no te fuiste de nuestros corazones?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ZORCO BLAZINA
El pasado viernes 3 del corriente se produjo el fallecimiento de Zorco Blazina, un querido y conocido hombre que contaba con 82 años.
Zorco había nacido en esta ciudad el 7 de marzo de 1927; trabajador incansable, ya que desde muy joven comenzó su actividad laboral. Durante mucho tiempo se desempeñó en la parte contable de la conocida empresa Tandilfer. Luego que ésta cerrara sus puertas, continuó desarrollado actividades llevando la contabilidad en numerosos comercios y fábricas de nuestra ciudad.
En los últimos años se dedicó al comercio independiente, actividad que desempeñó hasta poco meses antes de su partida.
Sus rasgos característicos eran su dedicación, honradez, calidez, generosidad y humildad, por lo que era muy apreciado en todos los ámbitos que lo tuvieron como protagonista.
Hincha apasionado de Boca Juniors y de Santamarina; disfrutaba de la buena música, especialmente del tango y la música latina y gustaba mucho de ver partidos de tenis por la tele.
Por sobre todas cosas, era excelente esposo, padre y abuelo, emotivo y sentimental.
Dedicatoria:
?Papi: te ameremos y te vamos a extrañar mucho. Gracias por tu apoyo, compañerismo y por todo el amor que nos diste
Coco, como te llamaban en tu segundo hogar (lugar donde pasaste tus últimos meses), nunca te vamos a olvidar y te llevaremos siempre en nuestros corazones?.
(Tu familia)
LUIS OSCAR CORBELLINI
Cuando contaba con 82 años, el pasado miércoles 1 del corriente falleció Luis Oscar Corbellini, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
Don Luis nació en María Ignacia (Vela) el 18 de abril de 927; era hijo de Luisa Plate y Cayetano Corbellini, conformando una familia con siete hermanos.
En 1950 conoció a su esposa Sara Mabel Pere Mesa, con quien se casó en el ´55, compartiendo 54 años de matrimonio, junto a sus hijos: Jorge Osvaldo, María de los Angeles y Luis Oscar, quienes luego fueron sumado a la familia a sus hijos políticos María Nelly Chatelain, Lucrecia Zampatti y César Daniel Meclazcke; además de disfrutar de sus nietos: Isaías, Natividad, Florencia y Ayelén Meclazcke, Alejandro, Esteban, Joaquín y Yanina Corbellini. Fue un excelente padre, que vivió para el bienestar de sus hijos.
Su infancia transcurrió en esta ciudad, donde desde los 13 años dedicó toda su vida a la profesión de techista.
En su juventud practicó fútbol en el Club Atlético Boedo (1945), jugando en el puesto de arquero.
En octubre de 2003 sufrió un accidente cardiovascular, quedando imposibilitado de movilizarse por sí mismo, por lo que en el horario nocturno y por espacio de cuatro años y medio estuvo al cuidado del enfermero Gabriel A. Alba, por quienes sus seres queridos tienen un buen reconocimiento.
OMAR CORRADO El pasado martes 30 de junio, a los 59 años, falleció Omar Corrado, causando dolor y angustia entre sus amigos.
?Mataco? Corrado, como lo llamaba quienes lo estimaban, fue un hombre solidario, que vivió veinte años alejado de la ciudad, regresando hace cuatro años.
Sus amigos de bar ?El Poyo?, la familia Cornejo, Guille, Edith y Cristina ?Pipo?, lo conocieron hace 15 meses, sus hijos y nietos lo apreciaban mucho y jugaban al pool y a las cartas con él. Siempre lo llevarán en un rincón de sus corazón y ruegan una oración en su memoria y que descanse en paz.
MANUELA HERMINIA MARTINEZ de RIVERO
A los 94 años, el pasado sábado 4 del corriente, se apagó la vida de Manuela Herminia Martínez de Rivero, causando tristeza entre sus seres queridos.
Herminia nació en Lobería el 18 de mayo de 1915, vivió en el campo y siendo muy jovencita, a los 15 años se casó con Felipe Rivero, con quien formó su familia y nacieron sus cinco hijos, a quienes crió con sacrificio; igualmente ayudó en el trabajo a su esposo, desempeñándose como cocinera en muchas estancias de la región.
Después de quedar viuda, conoció a Rodolfo Gogorza, quien fuera su compañero hasta el momento de su partida. Hacía cinco años que vivía junto a su hijo menor: Carlos, su consuegra Stella y su nieto Maxi.
Dedicatoria:
?Abuela: te quiero decir que te vamos a extrañar mucho, pero nos dejas momentos vividos muy lindos. Recuerdo cómo te gustaba recitar, cantar y bailar.
Te gustaba que te contara cosas y sé que siempre te preocupaste por mí. Abuela, descansa tranquila, siempre vas a estar en mi corazón?.
Maxi.
FRANCISCO JOSE BONADEO
De manera inesperada, el pasado viernes 3 del corriente falleció Francisco José Bonadeo, a la edad de 72 años.
?Cacho? Bonadeo nació en esta ciudad el 16 de agosto de 1936, era hijo de Aurora Gavio y César Bonadeo, un conocido mecánico de la ciudad, uno de los fundadores del Tandil Auto Club.
En 1940 se inauguraba el comercio dedicado al ramo de repuesto de automotores, ubicado en calle Alem 841, donde ?Cacho? se crió entre los fierros y acompañó a su padre hasta su fallecimiento, tomando la posta y continuando en esa actividad.
Hoy, sorpresivamente, al ocurrir su lamentado deceso, comparten su dolor su esposa Irma Fernández, sus hijos Alejandro y Karina, su nieto Matías; además de ser una persona muy apreciada en el ramo mecánico.
Asimismo, tuvo una activa vida social, siendo un gran colaborador de la Asociación de Marcapasos de Tandil, ocupando distintos cargos en la comisión directiva, con gran sentido de la responsabilidad.
Ante tan duro golpe del destino, su familia agradece profundamente todo el afecto y apoyo brindado durante su velatorio y sepelio de sus restos, que descansan en el cementerio parque Pradera de Paz.
DAVID OLEGARIO FERREYRA
?El pasado domingo 28 de junio, con 63 años, y casi sin darnos cuenta nos dejó papá: David Olegario Ferreyra.
?Baby? había nacido el 15 de mayo de 1946 en Cruz del Eje (Córdoba), y de pequeño, con sus padres y hermana, se radicó en esta ciudad. Con una infancia llena de tropiezos, se alistó en la Marina, donde, además de servir a la Patria, y con ansias de superación, logró recibirse de técnico maquinista y técnico en refrigeración.
Esa fue su profesión en la vida, la que desarrolló en su taller y, en forma paralela con el trabajo de sus queridos camiones: manejándolos primero y controlándolos después.
Conformó su familia junto a su esposa María Mercedes Alves; sus hijas Mercedes y Mónica, su yerno Hernán y sus cinco nietos: Octavio, Cristóbal, Mechita, Fátima y Paz, que eran el motor que impulsaba su vida y por quienes no existía cansancio o dolencia que lo sosegara.
Deportista innato, participó en carreras de motociclismo primero y ciclismo en pista y ruta después. Amante de la aventura, fue también piloto civil y paracaidista, emociones vivenciadas y compartidas con sus nietos, que con admiración seguían y miraban a su abuelo.
Solidario y comprometido con su misión de esposo, padre y abuelo, no dejó pasar un día sin demostrar su afecto y desinterés para aquellos que, viviendo a su lado, no olvidarán los abrazos, besos y gestos y muestras de cariño constante.
?Fue un rey sin corona; un viejo no tan viejo; el Negro para sus amigos y el Baby para su familia?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
FILOMENA PEREZ de FUENTES
De manera inesperada, el pasado domingo 5 del corriente se apagó la vida de Filomena Pérez de Fuentes, una querida y apreciada mujer que contaba con 83 años.
?Tita? Fuentes nació en esta ciudad el 19 de junio de 1926; era hija de Lucía Digiorggio y José Pérez, conformando una familia de cinco hermanos.
Desde muy chica vivió siempre en quintas cercanas a Tandil; a los 20 años conoció a Ambrosio Fuentes, con quien se casó y fue madre de Saúl Atilio y Norma Graciela.
Vivió junto a su esposo durante 57 años, hasta que hace cinco años él falleció. Luego estuvo con su hija, hasta que ella también partió, tras padecer una cruel enfermedad.
En la actualidad, estaba junto a su hijo, su nuera Nancy y disfrutaba del cariño de cuatro nietos y tres bisnietos.
Inesperadamente, su corazón dijo basta, dejando un gran dolor en todos sus familiares. ¡Que Dios la tenga en la gloria!
Sus exequias, previo velatorio, se efectuaron en el Cementerio Municipal.
ORLANDO ALFREDO MONACO
A la edad de 85 años, el pasado jueves 2 del corriente se produjo el fallecimiento de Orlando Alfredo Mónaco. causando dolor y pesar entre sus familiares y amistades.
Orlando nació en esta ciudad el 17 de mayo de 1924; era hijo de Ana Riato y Agustín Mónaco; cursó estudios en la Escuela Normal, egresando como Maestro Nacional. También estudió en la Escuela de Bellas Artes y finalmente ingresó como empleado en el Banco Provincia, institución a la que perteneció hasta su jubilación.
Católico práctico, perteneció a la Acción Católica del Santísimo Sacramento. Predicó durante años a la Asociación de Vicentinos y otras actividades parroquiales. Su vida se extinguió bajo la protección del Señor.
Sus restos fueron cremados en el cementerio Las Acacias, de Necochea.
GUILLERMO GERVAN
El pasado viernes 3 del corriente falleció don Guillermo Gerván, un conocido y respetado hombre que contaba con 93 años.
Don Guillermo había nacido en el seno de una familia tradicional, en Belén, provincia de Catamarca, el 1 de mayo de 1916.
En diciembre de 2003, se radicó en esta ciudad, traído por uno de sus hijos, para que los nietos pudieran disfrutarlo en sus últimos años.
Desde muy joven trabajó en las tareas del campo, propiedad de esa gran familia, tanto en agricultura como en ganadería; lo que más le gustaba era participar de los rodeos de ganado equino, bovino y caprino, actividad que le demandaba varios días por los cerros y valles, montando mulas y caballos ensillados con montura y guardamontes.
A pesar de haber cursado solo hasta tercer grado del nivel primario, fue un autodidacto, ya que poseía una caligrafía y ortografía excelente; conocía de memoria casi todas las estrofas del Martín Fierro, según él, su ?mejor amigo?, expresión que usaba cuando sentaba a sus hijos en su rededor para contarles ?andanzas compartidas?, y siempre les hacía repetir los versos ?Los hermanos sean unidos…?.
Entró como mensajero en el Correo de Belén y merced a su espíritu inquieto llegó a ser telegrafista, fue por allí que conoció a una maestra llegada de la ciudad capital: Esther Mira Varela, con la que contrajo matrimonio y tuvieron cuatro hijos varones.
En 1947, el matrimonio fue trasladado a San Fernando del Valle de Catamarca, donde fijaron su residencia. Llegó a ser jefe relevante, habiendo pasado por todas las oficinas del interior catamarqueño. En cada lugar donde estuvo, supo dejar una excelente imagen, por su educación, presencia, honestidad y contracción al trabajo.
Jamás supo cuántos jugadores integran un equipo de fútbol, pero sin embargo él era xeneize, porque sus hijos eran muy hinchas de Boca Juniors y sabía que en las antiguas ?pollas? debía poner siempre ganador, no importaba con qué rival o si era visitante.
Todo lo hacía pensando en sus hijos, se esforzó para que pudieran estudiar y tener un título para pelearle a la vida, no le importaba tanto el 10 ?sobresaliente?, pero sí que fueran buenas personas, solidarias, educadas y agradecidas. Ese fue el legado que le dejó a sus cuatro hijos: Guillermo, Argentino, Luis y Emir, quienes junto a sus respectivas familias lamentan su partida, pero por otra parte, con la alegría de saber que su alma estará junto a su esposa y sus restos volverán a la tierra norteña que tanto amaba, a pesar de haberse enamorado de Tandil, ciudad que lo albergó durante cinco años y medio.
?Gracias Papá por tanto ejemplo, siempre recordaremos tus ojos llenos de lágrimas cuando te cantábamos esas zambas catamarqueñas que te llenaban el alma de nostalgia. ¡Hasta pronto!?.
Asimismo, sus familiares quieren agradecer infinitamente a las personas que lo cuidaron con tanto cariño: Fabiana y Marcelo; Janet y Rubén; Paola y Eleonor; a los doctores Angel Bressan y Ricardo Ferreyro; a todo el personal médico y de sala de la Clínica Chacabuco y al personal de Recursos y Alessi y Manna, por su profesionalidad y sensibilidad, puesto de manifiesto en tan doloroso momento.
Un ¡gracias! muy especial a Pedrito Verellén ?el padrecito? como le decía Guillermo, por sus hermosas celebraciones con la imagen de la Virgen del Valle, que lo hizo traer y por sus palabras de aliento.
ELBA YOLANDA MORTARA de REYES
A la edad de 78 años, el pasado miércoles 10 de junio se apagó la vida de Elba Yolanda Mortara de Reyes, causando tristeza entre sus seres queridos.
?Chochó? nació en esta ciudad el 20 de diciembre de 1930; siendo la segunda hija del matrimonio de María Lamazouere y Eligio Mortara, familia tradicional de Villa Italia, por donde transitó toda su vida.
En la vieja sede de la Escuela Nº 21, de Ugarte y Pasteur, escribió sus primeras letras. Más tarde estudió corte y confección en el Escuela Técnica Profesional de Mujeres.
Eran tiempos de bailes, disfraces de carnaval y corsos que la tenían siempre como protagonista y colaborando con la querida Sociedad de Fomento Unión y Progreso.
Trabajó con su padre en la recordada carnicería de Quintana y Ameghino. Más tarde se casó con Víctor A. Reyes y nació su única hija: Miriam. Se dedicó a su hogar, a las tareas domésticas y al cuidado de sus amados padres.
Después de más de veinte años de matrimonio, falleció su esposo y comenzaron sus problemas de salud. La vida le regaló un hijo del corazón: Mario, quien la quiso entrañablemente. Con la llegada de sus nietos Victoria y Ezequiel, supo dedicarles todo su tiempo y amor, además de ayudarle a recuperar la alegría y el optimismo.
De la mano de un grupo de amigas, comenzó a frecuentar el Centro de Jubilados, sus tertulias, viajes y diversión y se reencontró con el recordado Osvaldo, con quien compartió maravillosos momentos, luciéndose en los escenarios de tango y ganando competencias de Abuelos Bonaerenses. Amaba sus plantas y sus gatos.
La desaparición física de Osvaldo empañó sus ganas de vivir, y comenzó a soportar una terrible y lenta enfermedad.
Sin embargo, la querida Chochi, pasó sus últimos años entre el cariño y la atención de los suyos y la especial dedicación que le brindaron en el Hogar El Arcángel, Fabiana y Marcelo, su personal y los abuelos. Allí recibió la mejor calidad de vida que logró suavizar una cruel dolencia.
Mujer simple y generosa, madre incomparable, abuela adorable, la recordamos mirando el Cielo.
Se fue a la Casa del Señor, a ocupar ese sitio de privilegio, que el Señor le tenía reservado.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el cementerio parque Pradera de Paz.
ALBERTO RAFAEL CALVANICO
El pasado jueves 2 del corriente se produjo el fallecimiento de Alberto Rafael Calvánico, un querido y respetado hombre que contaba con 72 años.
Alberto había nacido en Lobería el 15 de julio de 1936, trasladándose junto a su familia a vivir a Capital Federal. Fue empleado de los talleres del Banco Nación, IBM, allí se desempeñó laboralmente hasta el momento de su jubilación.
Luego se radicó en esta ciudad, lugar en el que se encontraban sus seres queridos. No tuvo hijos, pero sí una familia enorme conformada por tíos, primos, sobrinos, con los que siempre pasaba Navidad, Año Nuevo y cada fiesta que se presentara.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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