Necrológicas
NECROLOGICAS
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailFERMIN OSCAR DAGUZAN (TOTO)
Tras sufrir los embates de una penosa enfermedad, en medio del amor de los suyos, el pasado miércoles 1 de julio se apagó la vida de Fermín Oscar Daguzán.
Toto, como simplemente se lo conocía en variados círculos, había nacido en Benito Juárez el 4 de abril de 1933.
Hijo de Dionisia Pérez y Fermín Daguzán, pasó los primeros años de su vida en el campo de la familia, ubicado en cercanías de Barker. Llegó el tiempo de la escuela y concurrió entonces a un establecimiento de la zona, del que conservaba anécdotas de su travesía infantil a caballo.
Luego, pasó esporádicamente por la Escuela 2, en la que cursó segundo grado, para posteriormente ingresar al Colegio San José. Con su familia dedicada a las tareas rurales, lejos de los afectos, junto a su hermano Mario Alberto fue pensionista por años. Alicia y Horacio, más pequeños, continuaban al cuidado familiar.
Recibido de perito mercantil, consiguió su primer empleo en la consignataria de hacienda Casa Brivio, una firma pujante del Tandil de esos tiempos, que aún hoy se destaca en el rubro.
Le tocó el servicio militar, el que cumplió en el Distrito Militar Tandil y, ya fallecido su padre, marchó hacia el campo para hacerse cargo de las múltiples actividades agrícolas y ganaderas. Más adelante, explotó también una cantera de arcilla. De esos años, conservaba cientos de recuerdos vivos, de personas y situaciones, que reflejaba con singular humor en floridos relatos.
En lo personal, se casó con Elvira Carmen Theresa D?Alessandro, de cuya unión nacieron sus tres hijos, María Ana, Fermín Claudio y María Marcela, a los que más tarde se sumaron su hijo político Alejandro Norman, sus nietos, Ignacio y Francisco Fermín y una niña en camino.
Cuando su físico comenzó a flaquear, se radicó definitivamente en Tandil junto a los suyos. Desde esta ciudad coadministraba junto a su hermano Mario todo lo referente a la explotación.
Hombre de fe, apasionado por los autos, las armas y las máquinas de todo tipo, por River Plate y por el ritual de la lectura de los diarios, se mantenía actualizado sobre todo en lo referente a la política internacional y a las nuevas tecnologías productivas.
En los últimos tiempos, la enfermedad minó sus fuerzas hasta el desenlace del 1 de julio.
Lúcido hasta el final, disfrutó de sus nietos y de su entorno, que hoy lo llora y eleva una oración en la memoria de su alma.
GUILLERMO GERVAN
El pasado viernes 3 del corriente falleció don Guillermo Gerván, un conocido y respetado hombre que contaba con 93 años.
Don Guillermo había nacido en el seno de una familia tradicional, en Belén, provincia de Catamarca, el 1 de mayo de 1916.
En diciembre de 2003 se radicó en esta ciudad, traído por uno de sus hijos, para que los nietos pudieran disfrutarlo en sus últimos años.
Desde muy joven trabajó en las tareas del campo, propiedad de esa gran familia, tanto en agricultura como en ganadería; lo que más le gustaba era participar de los rodeos de ganado equino, bovino y caprino, actividad que le demandaba varios días por los cerros y valles, montando mulas y caballos ensillados con montura y guardamontes.
A pesar de haber cursado sólo hasta tercer grado del nivel primario, fue un autodidacto, ya que poseía una caligrafía y ortografía excelente; conocía de memoria casi todas las estrofas del Martín Fierro, según él, su ?mejor amigo?, expresión que usaba cuando sentaba a sus hijos en su rededor para contarles ?andanzas compartidas?, y siempre les hacía repetir los versos ?Los hermanos sean unidos…?.
Entró como mensajero en el Correo de Belén y merced a su espíritu inquieto llegó a ser telegrafista, fue por allí que conoció a una maestra llegada de la ciudad capital: Esther Mira Varela, con la que contrajo matrimonio y tuvieron cuatro hijos varones.
En 1947, el matrimonio fue trasladado a San Fernando del Valle de Catamarca, donde fijaron su residencia. Llegó a ser jefe relevante, habiendo pasado por todas las oficinas del interior catamarqueño. En cada lugar donde estuvo, supo dejar una excelente imagen, por su educación, presencia, honestidad y contracción al trabajo.
Jamás supo cuántos jugadores integran un equipo de fútbol, pero sin embargo él era xeneize, porque sus hijos eran hinchas de Boca Juniors y sabía que en las antiguas ?pollas? debía poner siempre ganador, no importaba con qué rival o si era visitante.
Todo lo hacía pensando en sus hijos, se esforzó para que pudieran estudiar y tener un título para pelearle a la vida, no le importaba tanto el 10 ?sobresaliente?, pero sí que fueran buenas personas, solidarias, educadas y agradecidas. Ese fue el legado que le dejó a sus cuatro hijos: Guillermo, Argentino, Luis y Emir, quienes junto a sus respectivas familias lamentan su partida, pero por otra parte, con la alegría de saber que su alma estará junto a su esposa y sus restos volverán a la tierra norteña que tanto amaba, a pesar de haberse enamorado de Tandil, ciudad que lo albergó durante cinco años y medio.
?Gracias Papá por tanto ejemplo, siempre recordaremos tus ojos llenos de lágrimas cuando te cantábamos esas zambas catamarqueñas que te llenaban el alma de nostalgia. ¡Hasta pronto!?.
Asimismo, sus familiares quieren agradecer infinitamente a las personas que lo cuidaron con tanto cariño: Fabiana y Marcelo; Janet y Rubén; Paola y Eleonor; a los doctores Angel Bressan y Ricardo Ferreyro; a todo el personal médico y de sala de la Clínica Chacabuco y al personal de Recursos y Alessi y Manna, por su profesionalidad y sensibilidad, puesto de manifiesto en tan doloroso momento.
Un ¡gracias! muy especial a Pedrito Verellén ?el padrecito? como le decía Guillermo, por sus hermosas celebraciones con la imagen de la Virgen del Valle, que lo hizo traer y por sus palabras de aliento.
ELBA YOLANDA MORTARA de REYES
A la edad de 78 años, el pasado miércoles 10 de junio se apagó la vida de Elba Yolanda Mortara de Reyes, causando tristeza entre sus seres queridos.
?Chochó? nació en esta ciudad el 20 de diciembre de 1930; siendo la segunda hija del matrimonio de María Lamazouere y Eligio Mortara, familia tradicional de Villa Italia, por donde transitó toda su vida.
En la vieja sede de la Escuela Nº 21, de Ugarte y Pasteur, escribió sus primeras letras. Más tarde estudió corte y confección en el Escuela Técnica Profesional de Mujeres.
Eran tiempos de bailes, disfraces de carnaval y corsos que la tenían siempre como protagonista y colaborando con la querida Sociedad de Fomento Unión y Progreso.
Trabajó con su padre en la recordada carnicería de Quintana y Ameghino. Más tarde se casó con Víctor A. Reyes y nació su única hija: Miriam. Se dedicó a su hogar, a las tareas domésticas y al cuidado de sus amados padres.
Después de más de veinte años de matrimonio, falleció su esposo y comenzaron sus problemas de salud. La vida le regaló un hijo del corazón: Mario, quien la quiso entrañablemente. Con la llegada de sus nietos Victoria y Ezequiel, supo dedicarles todo su tiempo y amor, además de ayudarle a recuperar la alegría y el optimismo.
De la mano de un grupo de amigas, comenzó a frecuentar el Centro de Jubilados, sus tertulias, viajes y diversión y se reencontró con el recordado Osvaldo, con quien compartió maravillosos momentos, luciéndose en los escenarios de tango y ganando competencias de Abuelos Bonaerenses. Amaba sus plantas y sus gatos.
La desaparición física de Osvaldo empañó sus ganas de vivir, y comenzó a soportar una terrible y lenta enfermedad.
Sin embargo, la querida Chochó, pasó sus últimos años entre el cariño y la atención de los suyos y la especial dedicación que le brindaron en el Hogar El Arcángel, Fabiana y Marcelo, su personal y los abuelos. Allí recibió la mejor calidad de vida que logró suavizar una cruel dolencia.
Mujer simple y generosa, madre incomparable, abuela adorable, la recordamos mirando el Cielo.
Se fue a la Casa del Señor, a ocupar ese sitio de privilegio, que el Señor le tenía reservado.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el cementerio parque Pradera de Paz.
ALBERTO RAFAEL CALVANICO
El pasado jueves 2 del corriente se produjo el fallecimiento de Alberto Rafael Calvánico, un querido y respetado hombre que contaba con 72 años.
Alberto había nacido en Lobería el 15 de julio de 1936, trasladándose junto a su familia a vivir a la Capital Federal. Fue empleado de los talleres del Banco Nación, IBM, allí se desempeñó laboralmente hasta el momento de su jubilación.
Luego se radicó en esta ciudad, lugar en el que se encontraban sus seres queridos. No tuvo hijos, pero sí una familia enorme conformada por tíos, primos, sobrinos, con los que siempre pasaba Navidad, año nuevo y cada fiesta que se presentara.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal.
ADELINA SANCHEZ de LEONARDI
El pasado viernes 3 del corriente se apagó la vida de Adelina Sánchez de Leonardi, una querida y estimada mujer que contaba con 84 años. Sus seres queridos la recuerdan:
?Querida abuela: te quiero decir que te recuerdo y siento mucho que no estés más conmigo; que me parece mentira que no estés más, pero yo te voy a tener siempre en mi corazón. Te quiero mucho?.
(Tu ahijada y nieta Jesica Leonardi).
?Abuelita: que descanses en la paz de Dios. Siempre vas a estar en mis pensamientos y en mi corazón ¡Te extraño mucho!
(Tu nieta Silvana Leonardi).
?Mamá: tu hijo Tito jamás te va a olvidar, te voy a llevar en el corazón mientras viva. Algún día, si Dios quiere nos vamos a encontrar en el Cielo?.
(Eduardo Leonardi).
FERMIN OSCAR DAGUZAN
A la edad de 76 años, el pasado miércoles 1 del corriente falleció Fermín Oscar Daguzán, dejando pesar y tristeza entre sus seres queridos.
?Toto? Daguzán, nació el 4 de abril de 1933 en Benito Juárez; pero en su adolescencia se radicó en esta ciudad, cursando sus estudios en el Colegio San José. Se crió junto a sus hermanos Mario Alberto e Irma Alicia.
Desarrolló su actividad laboral como productor agropecuario en un establecimiento de campo ubicado cerca de Barker; además era un hombre de profunda fe.
En su juventud contrajo matrimonio con Elvira C. T. D´Alessandro, de cuya unión nacieron sus hijos María Ana, Fermín Claudio y María Marcela; a quien más tarde se unió su hijo político Alejandro Norman y sus nietos Ignacio y Francisco Fermín.
Sus exequias, previo velatorio, se efectuaron en el cementerio parque Pradera de Paz.
VICENTE MADEO
Tras una breve dolencia, el pasado miércoles 8 del corriente se produjo el fallecimiento de Vicente Madeo, un conocido y respetado hombre que contaba con 79 años.
Vicente nació en esta ciudad el 30 de septiembre de 1929; desde muy chico le ayudaba a lavar verdura a su padre en la quinta, junto a sus hermanos Serafín, Pedro, Antonia y Gracia, ya todos fallecidos.
Luego, aprendió el oficio de gomero con Haedo, en la esquina de Alem y avenida España, frente al viejo correo, hasta que tuvo que cumplir con el servicio militar en la provincia de Neuquén.
Al ser dado de baja, se fue a trabajar de yesero con los hermanos Delorenzo y después, puso su propia empresa teniendo como socios a Guillermo (f) y Atilio Martínez (f).
En 1955 contrajo matrimonio con Delia Hester Martínez, de cuya unión nacieron sus hijos Daniel y Gabriel, a quienes les infundió su visión positiva de la vida.
Más tarde, en 1964, instaló una gomería en avenida Rivadavia (hoy Pte. Perón) 1430, lo cual le permitió en 1965 ganar un campeonato de ventas de neumáticos que organizó la firma Goodyear. Esta actividad lo tuvo ocupado hasta que alcanzó su merecida jubilación.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ALBERTO JORGE STEIGMEIER
Tras soportar los procesos de una corta dolencia, el pasado jueves 9 del corriente falleció Alberto Jorge Steigmeier, un querido y respetado hombre que contaba con 71 años.
Jorge nació en esta ciudad el 21 de noviembre de 1937; era hijo de Graciana Rojas y Enrique Steigmeier, conformando su familia junto a sus hermanos Roberto, Stella y Cristina.
Cursó estudios en el Colegio San José; trabajó en el campo con su padre hasta los 17 años, donde vuelve a esta ciudad y se desempeña como empleado de Talleres El Brazo y otros lugares.
Se casó con Ester Montes y tuvieron dos hijos: Patricia y Gustavo. En 1965, la familia se radicó en Napaleofú donde trabajó como herrero mecánico agrícola.
Volvió a Tandil en 1991, enviudó y trabajó con su hijo Gustavo y su compañera Zulema Serrano, tenía ocho nietos y ocho bisnietos.
Tiempo después se casó con María del Carmen Sánchez, viuda con cuatro hijos y doce nietos, quienes lo quisieron y él los amó entrañablemente.
Fue un hombre trabajador, honesto y un buen padre, a quien siempre lo querrán y llevarán por siempre en su corazón.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
JUAN CARLOS MASTROBERARDINI
En pasado sábado 4 del corriente dejó de existir Juan Carlos Mastroberardini, un querido y respetado hombre que contaba con 62 años.
Juan Carlos había nacido en Tres Arroyos el 4 de enero de 1947, criándose y viviendo gran parte de su infancia y juventud en Micaela Cascallares; luego por razones laborales de sus padres se trasladaron a nuestra ciudad.
Se desempeñó como transportista de hacienda, trabajando para las empresas Rotemberg, Alzueta, entre otros. Luego logró independizarse trabajando por cuenta propia por algunos años hasta que decide vender el camión y comprar una combi y realizar transporte de insumos para la empresa Unipel.
Durante sus últimos años fue su compañera Lidia Serrano. Tuvo dos hijos Gustavo y Marcelo y disfrutó a pleno de sus nietos Tobías y Felicitas.
Le gustaba mucho comer asados en familia, junto a sus seres queridos.
Sus restos previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal.
RODOLFO DALERA
Cuando contaba con 78 años, en la ciudad de Benito Juárez, donde estaba viviendo temporariamente junto a su hijo, falleció Rodolfo Dalera, un reconocido músico argentino.
?Fito? Dalera nació en Tres Arroyos el 29 de marzo de 1931, integrando su familia con sus hermanos Norma Elena, Silvia Susana, Humberto Juan (f) y Lidia Noemí (f).
Desde muy joven llevaba en su sangre la pasión de la música folclórica, integrando conjuntos musicales junto a Waldo de los Ríos, Margarita Palacios, Alberto Castelar, Facundo Cabral y Ariel Ramírez, entre otros.
Fue creador del conjunto ?Los trovadores cuyanos? y más tarde al que denominó ?Los chasquis?, grabando discos y música para películas, actuando en distintos escenarios del mundo, colaborando en temas de Roberto Carlos y hace poco tiempo había grabado un álbum con el Chango Farías Gómez y Kelo Palacios.
Asimismo, junto a Tito Veliz creó en Tandil la primera fábrica de quenas.
Fue cantor, compositor, guitarrista, quenista, charanguista, bombista, sikurista y ejecutor de todo instrumento soplable.
Su partida, también es lamentada por sus hijos: Adrián (radicado en México), Rodolfo Héctor y Luis Alberto; sus hijos políticos: Michel (residente en Francia) y ?Chuchú?; al igual que sus nietos Franco y Camila.
Sus restos, previo velatorio, recibieron cremación en el cementerio Las Acacias, de Necochea y sus cenizas ?como buen pescador deportivo-, según sus deseos, fueron esparcidas en el mar desde las playas de Claromecó.
DIONISIO LOPEZ
A los 77 años, el pasado viernes 3 del corriente falleció Dionisio López y sus seres queridos lo recuerdan así:
?Hoy todos los que realmente te quisimos necesitamos decirte que te quisimos, te queremos y te vamos a querer siempre, sin importar lo bien o mal que hiciste en tu vida, virtudes o defectos que tuviste, porque fuimos y seremos siempre tu familia y te damos nuestra palabra de que nunca te borraremos de nuestros corazones.
Hoy todos tenemos un deseo en común: que después de tantas felicidades, amarguras, sacrificios, logros, enfermedades, etcétera, puedas haber encontrado la paz?.
Tu compañera Elida, tus hijos, nietos, hijos políticos, hermanas y cuñadas.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal.
RUBEN EDUARDO SORIA
El pasado lunes 13 del corriente se apagó la vida de Rubén Eduardo Soria, un querido y buen vecino de Villa Italia, que contaba con 61 años.
Rubén nació en esta ciudad el 4 de agosto de 1947, se crió en Villa Italia, junto a sus padres Ramón Soria y Elena Alí ?ambos ya desaparecidos-, y sus hermanos Raúl (f), Lolo (f), Sito, Totana, Mari y Abel.
Desempeñó su actividad laboral como empleado de Metalúrgica Tandil hasta 1980, en que se retiró dejando una buena cantidad de amigos; más tarde trabajó en una fábrica de hormigón de Villa Italia.
Había conformado su hogar junto a su esposa Elsa Noemí Guerra y sus hijos: Carlos Héctor, Héctor Eduardo, Clara Noemí, Miriam Elena (f), Karina Elisabeth; sus hijos políticos Marta Mercado, Inés Belveder, Luis Berho (f) y Hugo Azcue.
Luego llegó el tiempo de disfrutar de sus nietos: Sergio, Viviana, Matías, Micaela, Evelín, Cristian, Fiama (f), Nicolás, Ezequiel, Karen, Enzo, Ariel, Darío, Agustín, Rocío y sus bisnietos Lucas y Zamira.
?Papá, siempre estarás en nuestro corazón y nos acordaremos de tus anécdotas a tus amados y queridos nietos. Fuiste un buen padre y un gran abuelo, que jamás se olvidarán de vos. ¡Te amamos! Gracias por el amor que nos diste?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
IGNACIA JAUREGUIBERRY de COLOMBO
Tras una corta dolencia, a la edad de 82 años, el pasado martes 7 del corriente dejó de existir Ignacia Jaureguiberry de Colombo, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
?China? Colombo dedicó su existencia a las tareas de ama de casa y trabajó como manicura, pedicura y depiladora.
Había conformado su familia junto a su esposo Roberto Leopoldo Colombo (f) y tuvieron tres hijos: Roberto Martín (f), Mario Enrique y Alberto Daniel (f); que más tarde sumaron a sus nueras Marta Zupato y Mabel Alicia Kwist; además de sus nietos Mirta Lorena, Cristian, Walter, Betiana, Daniela, Evelín, Pablo, Giselle y también varios bisnietos, quienes extrañan su presencia pero queda en ellos la imagen de su figura, sabiendo que descansa en paz junto a Dios.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ISMAEL EMER
El pasado jueves 9 del corriente falleció Ismael Emer, un querido y respetado hombre que contaba con 82 años.
Don Ismael había nacido en Lobería el 29 de septiembre de 1926; pero desde muy chico vivió en esta ciudad, junto a sus padres, desempeñando su actividad laboral como chofer de camiones y su hobby era la pesca deportiva, la cual practicaba asiduamente junto a su grupo de amigos y familiares.
Estaba casado con Eva Sánchez y tenía tres hijos: Miguel, Néstor y Silvia; que más tarde sumaron a sus hijos políticos, que le permitieron disfrutar de sus nietos: Carla, Yamila, Jazmín y Jonatan, Eliana, Ivana, Soraya, Florencia y Ramiro; además de sus bisnietos: Juan Diego, Julieta, Martina, Fermín, Tobías, Pilar, Federico, Martina, Simón, Juan Manuel y Valentina, quienes elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque El Paraíso.
EMILIA CANDIDA POLICH
A la edad de 79 años, el pasado sábado 11 del corriente dejó de existir Emilia Cándida Polich, causando dolor y pesar entre sus familiares y amistades.
?Nena? era una mujer respetada y querida, vecina de esta ciudad, hija de Catalina Pellizari y Natalio Polich. Fue la mayor de 18 hermanos y desde muy joven se dedicó a trabajar como empleada con familias como Róvere, Larrea y Brivio, entre otras, en las cuales logró cosechar el afecto que era recíproco.
También era una apasionada por la política y estaba afiliada al Partido Radical.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal.
Dedicatoria
?Nena: hace poco te pregunté ¿seguís rezando? ?todas las noches, me dijiste.
Entonces sé donde estás ahora, donde no existe nada malo. Estás en paz, preocupándote como siempre por todos.
Fuiste buena hija, buena hermana, buena tía y buena abuela.
Quienes te queremos deseamos que estés en la Paz de Dios. Te vamos a extrañar?.
(Todos los que te queremos).
PALMIRA SUAREZ de GODOY
Hoy, la zona de Iraola está de luto, se fue ?Doña Palmira?, una mujer querida y respetada por quienes la conocieron.
Nació en Tres Arroyos el 23 de mayo de 1907; a los pocos meses se vino con sus padres, inmigrantes españoles de la ciudad de Oviedo, a radicarse en Ayacucho, más precisamente en la estancia La Barrancosa, de don Darío Anasagasti, donde su padre consiguió trabajo como encargado.
Ahí creció y de adolescente fue enviada junto con dos hermanas a cursar los estudios a un colegio religioso de Mar del Plata, una vez terminados volvió como ama de llaves a la estancia y, en algunas oportunidades, también hizo trabajos rurales junto a su padre.
En uno de los bailes de la zona conoció a Julio Godoy, que luego de nueve años de noviazgo se casó en 1940 y se radicaron en Iraola en el campo que poseía su esposo. De esa unión tuvieron tres hijos: Julio, Jorge y Arsenio, los cuales le dieron seis nietos y uno de ellos, un bisnieto que lamentablemente no conoció, pues nació hace ocho meses en España.
Al fallecer su esposo se radicó en Tandil, junto con sus hijos y sus nietos, a los cuales adoraba y en muchas oportunidades se la vio en estadios deportivos, mirando los partidos que ellos disputaban.
ESTEBAN SANCHEZ
El pasado sábado 11 del corriente se produjo el fallecimiento de Esteban Sánchez, un querido y respetado hombre que contaba con 76 años.
Esteban había nacido en esta ciudad el 23 de agosto de 1932, criándose junto a sus padres. En su juventud contrajo matrimonio con Mabel Muschietti, con quien formó una hermosa familia junto a sus hijos Mauricio y Silvia. Con el pasar de los años llegó su hija política Susana Zámolo y más tarde se sumaron a la familia Pablo, Cristian e Iván, sus nietos.
Laboralmente se desempeñó en New Style, desde muy joven como cadete, luego se dedicó a lustrar muebles, hasta que ingresa a trabajar en el ferrocarril, jubilándose de esta actividad.
Le gustaba leer mucho, desde libros hasta diarios y revistas, disfrutaba mucho de sus momentos de lectura.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal.
NANCY GRACIELA CEJAS de STEFANCICK
El pasado miércoles 15 del corriente se apagó la vida de Nancy Graciela Cejas de Stefancick y su amiga Amanda la recuerda así:
?Amiga… tu partida sumó un dolor más a mi corazón. Te recuerdo en el ayer de nuestras vidas, jóvenes, con toda la energía y felicidad que poníamos con nuestros hijos, con nuestra familia, hoy el bautismo, mañana el cumpleaños, tras la madre y esposa que estabas en todo. Como olvidar los mates… mientras hablábamos de nuestros hijos.
Nancy… Nancy… te decía: pará un poco, es mucho lo que trabajás. Supe de tus penas y alegrías, por eso es tanto mi dolor, te merecías seguir viviendo… Dios lo quiso así, quizás sos más necesaria allá con El.
Sé que luchaste con tu enfermedad como una guerrera, pero las cosas fueron así. Nancy, me queda tu recuerdo, de buena vecina, de buenos sentimientos, luchadora, amante de tu hogar, por el cual diste tu vida. Mis oraciones de todos los días son para vos, amiga.
?Señor ten misericordia de todos nosotros y especialmente de los que más te necesitan? ¡Descansa en paz!?
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios