Necrológicas
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El pasado jueves 3 del corriente, en las trágicas circunstancias que diéramos a conocer, dejó este mundo Santiago Peña, un querido joven que contaba con 24 años.
Santiago nació en esta ciudad el 2 de abril de 1985; era hijo de Gustavo Peña y Marcela Fernández Rosso, hermano de Martín y Fernando Peña.
Cursó estudios primarios en el Colegio ?Los Manantiales? y concluyó el secundario . Actualmente se encontraba en cuarto año de la carrera de Arquitectura en la ciudad de Mar del Plata.
Entre sus hobbies estuvo el rugby, integrando como jugador el club Los Cincuenta; y la guitarra, con la que compartió muchos días junto a ella y sus amigos, que lo acompañaron desde su infancia, y a los que él consideraba sus hermanos del alma.
Compartía su vida, junto a su mujer Ursula Capel, y fruto de esa relación era papá de Camilo Peña, y estaba esperando con mucha felicidad la llegada de su segundo hijo/a, que nacerá en abril de 2010.
Fue una excelente persona, un amigo incondicional de sus amigos, un marido y padre ejemplar, el yerno amado por sus suegros Eduardo y Susana Capel, que siempre lo recordarán como a un hijo.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
Dedicatoria
?Gordo: mi amor… ¿dónde estás que mi corazón te siente pero mis ojos no te pueden ver?
¿Qué pasó que no pudiste ver que yo estaba ahí, dándote la mano para sostenerte? Como siempre gordito… acompañándonos mutuamente en cada paso de la vida, juntos para todos.
Pero éste no es el momento de reproches, ni de buscar preguntas que nunca tendrán respuesta; es momento de darte las gracias mi amor, las gracias por haberme dado cinco años de amor y felicidad incondicional, por haber estado siempre al lado mío, aún cuando parecía que las cosas eran imposibles, vos siempre estuviste ahí tendiéndome la mano y dándome fuerzas para seguir adelante…
Porque desde que te conocí supe que tus ojos eran los únicos que podían mirarme y ver mi alma… fuiste, sos y serás el amor de mi vida.
Mi gordo, mi ángel, gracias por haberme regalado la luz más brillante, el amor más grande, gracias por nuestro hijo Camilo y por el bebé que pronto nacerá.
Ellos serán la luz que guiará mis días en tu ausencia; ausencia que será sólo física, porque sé que nos estarás acompañando en nuestros corazones, viendo crecer a tus hijos, sin perderte un solo instante de sus vidas, como siempre lo soñaste.
Gracias y mil gracias por haber existido y por ser parte de mi vida. Gracias por haber alegrado todas mis mañanas con tu voz y tu sonrisa, por haberme abrazado todas las noches, durmiendo cerca de tu corazón.
Gracias y mil gracias mi amor… por haber sido el marido perfecto y el mejor papá del mundo. Camilo y el bebé o la bebé, te recordarán a través de mis palabras, y sabrán sin dudarlo un solo instante, que fuiste el mejor papá, que quisiste lo mejor para ellos, y que siempre los amaste incondicionalmente.
Mi vida, es hora de despedirme, pero nunca te voy a decir adiós, simplemente te diré hasta siempre, por que sé que los grandes amores nunca se separan, y por que sé que algún día nos volveremos a ver, y me volverás a abrazar sólo como vos lo sabes hacer…
¡Papito! siempre te amaremos… y te recordaremos como el mejor. !!!Te amo mi amor y te amaré toda la vida!!!
Hasta pronto… ?.
(Tu gorda).
JULIO VICTOR GUERRA
A la edad de 86 años, el pasado domingo 6 del corriente se produjo el fallecimiento de Julio Víctor Guerra, causando dolor y angustia entre su círculo familiar y de amistades.
Víctor había nacido en esta ciudad el 12 de abril de 1923 y estuvo viviendo en Villa Italia durante casi toda su existencia.
En su juventud se casó con Emilce Noemí Pérez y tuvo cuatro hijos: Julio, Alberto, Miguel (f) y Marcela; quienes con el transcurrir de los años sumaron a la familia a sus seis nietos: Gerardo, Yessica, Verónica, Alan, Samuel y Agustín.
Fue un excelente padre y abuelo, era una persona que estaba siempre de buen humor, consejero y preocupado por el bienestar de su familia.
Era hincha fanático de Boca Juniors y su actividad laboral la desempeñó durante casi cuarenta años en la curtiembre ?Unión Cueros?, donde supo cosechar muchos amigos y era querido por todos sus vecinos y quienes lo conocieron por su amabilidad y bondad incomparable.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Dedicatoria
?Papá: tu partida ha dejado un dolor inmenso en mi vida y en la de todos lo que te amamos. Papi vos sabías lo importante que eras para nosotros.
Cualquier problema o angustia con tu consejo o apoyo era más llevadero. El solo hecho de saber que vos estabas para respaldarme, me hacía fuerte para enfrentar lo que sea,
Hoy no estás, me siento sola y triste ?te amo tanto papá, no se cómo voy a seguir, te necesité y te necesito papito.
Tu amor por nosotros era incondicional. Siempre nos decías ?corazón chiquito? porque así éramos para vos, tus hijos y tus nietos también.
Tu buen humor y tu paz consolaba toda tristeza. Asumir tu partida va ser muy difícil; pero sé que estás con Dios lejos del sufrimiento y feliz.
Te extraño tanto Papi. Te amo y se que siempre estarás con nosotros?.
(Tu hija Marcela)
Dedicatoria
GUSTAVO ANDRES DONAMARIA
?A un año de tu partida, no hayamos consuelo de ningún tipo, te lloramos, te extrañamos, te amamos. Y yo sé mi amor que donde estés me vas a guiar, me vas a acompañar y a proteger para poder seguir afrontando y continuando con la vida con nuestros hijitos que es lo que los dos más amábamos.
De la vida que Dios me dé a mí, no habrá un día que deje de pensarte y recordarte, porque fuiste y serás ¡lo más grande y valioso! que tuve en la vida.
Te vamos a amar toda la vida. Tus tres amores: Andrés, Rocío y Zulma?.
Dedicatoria
JOSE IGNACIO DONAMARIA
?Queridos hijos. La partida de ustedes dejó en mi corazón dos huellas tan profundas que no sanarán hasta que Dios cierre mis ojos.
Los quiero tanto que me acompañarán día y noche durante toda mi existencia en este mundo?.
Su padre.
JUAN CARLOS AGUILERA
El pasado martes 1 del corriente, víctima de una cruel dolencia, dejó de existir Juan Carlos Aguilera, un conocido y querido hombre que contaba con 56 años.
Juan Carlos nació en esta ciudad el 19 de abril de 1953 y desde muy joven desempeñó sus tareas laborales, junto a su padre Manuel Aguilera, en el restaurante ?La Taberna de Manolo?, que durante mucho tiempo funcionó en calle General Rodríguez, a pocos metros de avenida España, que junto a su madre María Angélica Zumpano, fueron el pilar de ese emprendimiento familiar.
Mas tarde, al fallecer su padre, se trasladó a la avenida Alvear y también instaló una fábrica de pastas y vivió con su madre.
Su partida, también es lamentada por sus hijos Juan Ignacio, María Micaela, María Ximena, Ramiro, al igual que sus nietos Julián, Luca y Deccico, a quienes amó profundamente.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
EDELMA EDITH FERNANDEZ de GARCIA
Cuando contaba con 62 años, el pasado miércoles se apagó la vida de Edelma Edith Fernández de García y sus seres queridos la recuerdan así:
?¡A… nuestra querida Viejita!
Edith ya no está entre nosotros, pero siempre va a estar en nuestros corazones y en nuestra memoria.
Te damos las gracias porque estuviste siempre que te necesitamos…
Con tu amor, comprensión y siempre con la palabra justa… te vamos a amar siempre y siempre estarás en nuestros corazones.
?…Gracias por todo querida Mamita…?
Quizás hoy aquí estés ausente, pero en nuestra mente, siempre estarás presente.
Quizás con nosotros no estés, pero de ti no nos podemos olvidar.
Siempre te recuerdo aquí, siempre tu recuerdo está… lloramos por ti, no dejamos de llorar… la tristeza que sentimos en nuestros corazones por tu presencia falta…
?Hoy un ángel sos, el que de nosotros cuidará?
Tus hijos, Mariela García, Miguel, Maricel y Carlos Masi y Yesica Leiro, nietos, bisnietos, yerno y nuera.
Gracias Edith por brindarte durante 30 años, todo el cariño que nos diste, siempre te recordaré!!
(Tu esposo, Carlos H. García).
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Parque Praderas de Paz.
ALBERTO FEDERICO CORONEL
El pasado lunes 7 del corriente se produjo el fallecimiento de Alberto Federico Coronel, un querido y respetado hombre que contaba con 65 años.
Alberto había nacido en Las Flores el 19 de noviembre de 1943; para sus seres queridos fue una pérdida inesperada, dejando a su esposa María Eva, sus dos hijos Miriam y Fernando, sus hijos políticos Juan, Teresa y sus nietos María E y Juampi, en un profundo dolor.
Será recordado siempre por su fanatismo por la pesca y su querido Racing, al igual que por sus amigos del Hospital y su gente, principalmente los de Laboratorio, que lo llevarán eternamente en su corazón.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
MARIA JUANA RIVERA VDA. DE RUSSO
El pasado martes 8 del corriente se produjo el fallecimiento de María Juana Rivera viuda de Russo. Nació el 4 de diciembre de 1921 en Ballesteros, provincia de Córdoba. A los 28 años contrajo matrimonio con Vicente A. Russo de la ciudad de Ayacucho, quienes eligieron a la ciudad de Tandil para vivir y tener a sus siete hijos. Fue una excelente madre y esposa, querida y respetada por todos aquellos que la conocieron. Hoy tenía 27 nietos y 24 bisnietos quienes la aman y honraban por todo el amor que ella les dio en todo tiempo.
Tras padecer una larga enfermedad partió de este mundo a los 87 años dejando mucho dolor, por ser un ser tan dulce y amorosa que honró a sus seres queridos enseñándoles los verdaderos valores de la vida; hoy y siempre estarás en el corazón de todos los que te amamos.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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