Necrológicas
MARIA ADELA MINTEGUI de GARCIA
A la edad de 73 años, el pasado domingo 6 del corriente falleció María Adela Mintegui de García, dejando dolor y tristeza entre sus seres queridos.
María Adela nació el 12 de abril de 1936 en la zona de Iraola, pero desde muy chiquita se radicó en esta ciudad junto a sus padres y hermano, destacándose por ser una mujer luchadora y humilde.
En su juventud se casó con Guillermo Enrique García y tuvieron dos hijas: María Esther y Norma; que con el transcurrir del tiempo sumaron a la familia a sus yernos Marcelo y Julián, y más tarde sus nietos: Gastón, Diego, Manuela e Ignacio.
?Por siempre te llevaremos en el corazón, ¡nunca te olvidaremos! El Señor con ángeles te estarán mimando arriba. Te extrañaremos mucho?.
(Tu familia)
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En la madrugada del pasado sábado 12 del corriente, se produjo el deceso de Fernando Esteban Archuby, que contaba con 46 años.
Fernando nació en esta ciudad el 23 de abril de 1963, estaba casado con Nora Zubiry, era padre de Valentina, Lisandro e Isidro.
Una cruel enfermedad, en algo más de un año y pese a su resistencia y voluntad, fue minando sus fuerzas hasta el día final, que lo halló internado en la Clínica Chacabuco siempre en compañía de sus seres queridos.
Realizó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio San José, del cual egresó en 1980. Recibido de periodista en La Plata, trabajó en Cerrovisión, condujo allí el noticiero y años después, merced a su pasión justicialista, Gino Pizzorno lo convocó al llegar a la Intendencia para ser su jefe de Prensa, cargo que desempeñó con responsabilidad y sapiencia.
Después se recibió de abogado en Mar del Plata, a la vez que desarrollaba tareas periodísticas en La Capital.
De nuevo en Tandil, afianzó su vínculo con el diario de Mar del Plata y fue el hombre elegido por su director para llevar adelante el matutino que arrancó en nuestra ciudad, hace ya casi una década.
De andar cansino, palabra serena y reflexiva, supo granjearse la amistad de mucha gente que con sentido y sincero dolor lo acompañó hasta su lecho definitivo, en el cementerio parque Pradera de Paz.
Que en paz descanse.
CLAUDIA URQUIA de ARTERO
Cuando contaba con 85 años, el pasado viernes 11 del corriente se apagó la vida de Claudia Urquía de Artero, causando dolor y angustia entre sus familiares y amistades.
Claudia nació en Tres Arroyos el 21 de septiembre de 1923. En su juventud se radicó en esta ciudad, donde conoció a José ?Pepe? Artero, con quien contrajo matrimonio a los 21 años.
Junto a su cuñada Sara, conformaron dos familias conviviendo en el mismo hogar. Claudia fue madre de María Cristina ?Pelusa?, Liliana y Lorenzo y tía de Susana y Marcelo.
Los años de próspera felicidad transcurrieron al tiempo que las necesidades laborales la llevaron a trabajar primero en el Almacén Artero y luego en las oficinas de Transportadora Tandil, las empresas familiares.
Al mismo tiempo, la familia crecía con la llegada de sus nietos: Daniela, Marcos, Romina, Lorena, José, Nicolás, Sebastián y Lucía; además de sus bisnietos: Carolina y Mariano, a quienes sin duda concedió sus mejores sonrisas, las mayores de las paciencias, los más caprichosos de los gustos y las mejores de sus anécdotas. Sin duda ¡una abuelaza! tanto para los nietos mayores como para los que la conocieron en sus últimos años de enfermedad.
En estos años fue acompañada y cuidada fielmente por Josefa, Dora, Gladys, Susana y Cristina.
Esposa fiel durante más de medio siglo, mujer trabajadora, madre protectora y abuela interminablemente dulce. ?Lamentamos profundamente tu partida y sin dudas te vamos a recordar con todo el amor?.
Sus exequias, previo velatorio, se efectuaron en el cementerio parque Pradera de Paz.
EDUARDO ALFONSO VAN MORLEGAN
A los 96 años, el pasado viernes 11 del corriente se produjo el fallecimiento de Eduardo Alfonso Van Morlegan y sus seres queridos la recuerdan así:
?Querido Viejito. Tu Cata te vino a buscar… para estar con ella. Dejando a los tuyos un gran vacío.
Muchas gracias por habernos dado la vida que nos diste honestidad, cariño y respeto.
Extrañamos tu alegría y dulzura, tu buena predisposición para todo. Nunca te olvidaremos?
(Tu hijo Eduardo Alfonso)
?Abuelo, así como te decía Rosa, tu nuera. Al partir de tu viaje dejaste un hondo pesar y dolor. Tu ausencia es un vacío, ya no me recitarás el Martín Fierro.
Extrañaré tus charlas y las cartas que jugábamos en las tardes. Fuiste un viejito amable y dulce. A tus 96 años te quedaste dormido.
Así te encontré al llevarte el desayuno. Según tú, habías disfrutado de todo en la vida. Descansa en paz. Vivirás en mi corazón eternamente?.
(Tu nuera Rosa Moyano).
CARLOS RAUL SALVI
El pasado miércoles 9 del corriente dejó de existir Carlos Raúl Salvi, un conocido y respetado hombre que contaba con 78 años de edad.
?Cacho? Salvi nació en esta ciudad el 3 de diciembre de 1930; cursó estudios primarios en la Escuela Nº 11 y los secundarios en la Escuela Técnica, por entonces Escuela Industrial.
Perteneció a una conocida familia dedicada a la actividad de la piedra: canteras, marmolerías, construcciones en piedra, adoquinados. etcétera.
Su gran pasión fueron los fierros: camiones y colectivos que le permitían dar alas a sus sueños de libertad.
Era un amante de la naturaleza a ultranza, la pesca, el camping, el disfrute de las cosas sencillas sin atadura ni horarios.
Desde una muy temprana adolescencia unió su vida para siempre, a Nilda Gutiérrez, con quien luego de nueve años de noviazgo, se casaron y conformaron una pequeña y muy unida familia, que más tarde se vería alegrada con la llegada de su única y amada hija: Ana María.
Siempre se reconoció como un hombre feliz y que pese a las dificultades propias de la vida supo rescatar lo mejor de cada situación, con el optimismo que siempre lo caracterizó.
Abuelo, compañero, compinche, transgresor, disfrutó de sus tres nietos: Ignacio, Milagros y Luciano, hasta sus últimos días, con quienes compartió juegos y travesuras en su niñez y largas charlas en su adolescencia…
?Ahora, partió tras una corta dolencia, pero lo recordamos como él hubiera querido que lo hagamos, tranquilos y seguros de que descansa en paz con el Padre de los cielos Jesús ? Dios nuestro Señor?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
JORGE JOSE YAVORSEY
A la edad de 61 años, el pasado sábado 12 de corriente, se apagó la vida de Jorge José Yavorsey, causando dolor entre sus familiares y amigos.
?Pocho? Yavorsey nació en Capital Federal el 10 de julio de 1948; en su juventud, el 6 de octubre de 1973 contrajo matrimonio con Cristina Acevedo y tuvieron cuatro hijos: María Gabriela, Pablo Marcelo, María Patricia y Jorge Andrés, quienes más tarde sumaron a la familia a sus hijos políticos y a sus nietos Juan Mateo, Juan Pedro y Juan Ignacio.
En 1970 comenzó a forjar lo que sería su profesión: ?vendedor?. Sus comienzos fueron en Firestone y luego se inició solo en la venta de cubiertas, actividad donde cosechó innumerables amistades; que con el paso del tiempo le permitieron tener su Mercedito hasta llegar a su Scania.
En sus ratos libres pasaba por el Comité Radical, donde sus charlas con amigos compartía…
Asimismo, desde joven tenía su pasión por los caballos de carrera, Siendo allí, donde al descomponerse, sus amigos (Adrián y Jorge) le prestaron los primeros auxilios para luego llegar a la Clínica Chacabuco, donde el doctor Suasnabar y su equipo hicieron todo lo posible para sacarlo adelante. Su familia agradece profundamente a todos… él se fue en un sueño, ya descansa en paz.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Muncipal.
SERVANDO ELIGIO GONZALEZ
De manera inesperada, el pasado lunes 14 del corriente dejó de existir Servando Eligio González, un querido y respetado hombre que contaba con 70 años de edad.
?Bocha? González nació el 17 de septiembre de 1939 en esta ciudad, dedicando toda su existencia a las tareas rurales, trabajando con Magnasco y también con sus padres en Desvío Aguirre en el campo El Rezongo.
Integraba una familia de nueve hermanos, de los cuales viven tres: Bernardino, Aroldo y Onofre. Era un hincha fanático del Turismo Carretera y le gustaba jugar a las cartas con sus amigos.
El 25 de agosto de 1966 contrajo matrimonio con María Rosa Méndez, sobrellevando 43 años de casados, no tuvieron hijos pero sí muchos sobrinos y amigos que hoy lamentan profundamente su partida de este mundo y elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
NELIDA JOSEFA CASTRO de CUVILLIER
A la edad de 69 años, el pasado jueves 10 del corriente se produjo el fallecimiento de Nélida Josefa Castro de Cuvillier, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
?Chocha? nació en esta ciudad el 12 de noviembre de 1939 y se crió en la zona de El Cerrito del Libertador.
En su juventud contrajo matrimonio con Jorge R. Cuvillier y fue madre de cuatro hijos: Oscar. Claudia, Mauricio y Gastón, a quienes les infundió su visión positiva de la vida.
Con el transcurrir del tiempo se fueron sumando sus hijos políticos, y después tuvo oportunidad de disfrutar del cariño y afecto de sus nietos Emanuel, Natacha, Yesica, Matías, Lucas y Jazmín, quienes hoy lamentan su partida, junto a sus bisnietos Ramiro y Jaqueline.
?Gracias por todo querida Mamita?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
JOSE ANGEL CARCIOCHI
El pasado lunes 14 del corriente dejó de existir José Angel Carciochi, un querido y honesto hombre que contaba con 87 años de edad.
José nació en esta ciudad el 19 de mayo de 1927, dedicando toda su existencia a las actividades del campo, trabajando como tambero y agricultor en la zona del cuartel 2º, junto a su esposa y tres hijos.
Más tarde y debido a su enfermedad debió trasladarse a esta ciudad.
?Papá te vamos a extrañar y te llevaremos siempre en nuestro corazón? (José y Horacio).
Sus restos, previo velatorio, descansan en el cementerio parque Pradera de Paz.
ANTONIO GARCIA
A los 76 años de edad, el pasado viernes 11 del corriente falleció Antonio García, causando dolor y angustia entre sus familiares y amistades.
?Pocho? García nació en esta ciudad el 4 de abril de 1933; era hijo de Antonio García y Teresa Andrés, y conformaba su familia junto a sus hermanos Cacha, Pepe, Negra, Pichona y Morena
Cursó sus estudios en la Escuela Nº 80 y luego en la Escuela Nº 2. A los 21 años, al terminar el Servicio Militar con el grado de Cabo de Reserva, comenzó su actividad comercial como bicicletero en los barrios de la Estación y Las Ranas, donde cosechó amistades e innumerables buenas relaciones, producto de su hombría de bien.
Al mismo tiempo comenzó a ejercer el cargo de Maestro de Taller durante 38 años, hasta alcanzar su merecida jubilación en la E.N.E.T. Nº 1 ?Ing. Felipe Senillosa?, lugar donde también supo ganarse el respeto y cariño de compañeros y alumnos.
Cuando contaba con 26 años, contrajo matrimonio con Leonor Rodríguez ?Teté?, con quien tuvo una hermosa vida y fue el ejemplo de sus cuatro hijos: Marta, Hugo, Luis y Abel; el de sus hijos políticos: Omar, Mara, Patricia y Romina; y de sus nietos: Gabriel, Juan Pablo e Iván; Manuel, Luciana, Jazmín y Tadeo; Verónica Nicolás Rodrigo y Julieta; Camila y sus nietos en el afecto, Daniel, Jonathan y Rocío.
Amante de la vida y la naturaleza, al jubilarse retomó su pasión por el ciclismo, participando de las caravanas de cicloturismo a Mar del Plata. Otra de sus pasiones fue disfrutar, con su esposa Teté, de largas caminatas por todos y cada uno de los paseos tandilenses.
Lo recordarán por ser ejemplo de buen esposo, buen padre y buena persona.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
PEDRO NESTOR GHEZZI
?Tu paso por esta vida fue rápido, tan rápido como el paso del tiempo, o más bien rápido para nosotros, que quisiéramos haberte tenido un poco más.
Siempre vivías apurado, con prisa, como si la vida fuera corta como para contener todo ese caudal de energía y vigor que llevabas adentro. El día te parecía corto para el trabajo, para la familia y para conversar con los amigos.
Ferroviario de alma?constructor por vocación? y excelente padre de familia por elección.
Queremos recordarte con esa fuerza y ese valor inquebrantable para enfrentar la vida; con ese corazón tan grande que tenías para los tuyos y para los de afuera; ese corazón tan grande que en el final de tus días, tu vida se apagaba, pero él seguía latiendo? no quería dejarnos.
Queremos recordarte con ese optimismo y esa alegría que solo pueden provenir de una fe puesta en el Dios en quien creías.
Esa fe que te sostuvo hasta el último suspiro de tu vida.
Y esa fe que marcaste en nosotros, tu familia, que es la que nos sostiene ahora? en tu ausencia.
Viejo querido, te vamos a extrañar?
En nuestras reuniones familiares ya no estarás, pero en cada uno de nosotros hay algo tuyo. En cada uno de tus hijos, tus nietos y tus bisnietos hay algo del ?Cacique?? como cariñosamente te seguiremos llamando.
No te decimos adiós, te decimos ¡hasta pronto!?
JUAN CARLOS CASTIGLIONI
A la edad de 80 años el 1° de septiembre falleció en nuestra ciudad Juan Carlos Castiglioni, un querido y apreciado tandilense.
Pocho había nacido en nuestra ciudad el 9 de octubre de 1928 en el hogar de sus padres, Juan Pablo y Marta, siendo el mayor de cinco hermanos. Cursó la totalidad de sus estudios en el Colegio San José, obteniendo el título de Tenedor de Libros.
Conformó su familia junto a Alicia Zubiri y , tras diecinueve años de matrimonio, enviudó. Años más tarde, contrajo segundas nupcias con María Agustina Ugarte quien lo acompañó en sus últimos treinta años. De su primer matrimonio nacieron Silvia, Gustavo y Cecilia, quienes sumaron a sus hijos políticos Mauricio, Hansen, María Elena Nemi y Fabio Cagnoli. Tuvo nueve nietos, Federico, Martín y Mercedes Hansen, Nicolás, Mariela y Joaquín Castiglioni, Juan Pedro, Julieta y Octavio Cagnoli.
Pocho fue un incansable trabajador, iniciando su actividad laboral como socio de la firma Tandilglass, dedicada a la fabricación de vidrios templados. En la década del 70 incursionó en la fabricación de carrocerías metálicas, empresa a la que se dedicó hasta sus últimos días.
Sus restos, previo velatorio, fueron inhumados en el Cementerio Parque Praderas de Paz.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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