Necrológicas
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailMARIA DOLORES DIAZ de GONZALEZ
Sólo tres meses le faltaban para cumplir 92 años. Luego de una breve dolencia partió a la Casa del Padre, María Dolores Díaz de González.
María había llegado de España muy pequeña y vivió gran parte de su vida en Villa Italia, barriada que la conoció solidaria, trabajadora y buena.
Hizo teatro en Unión y Progreso, en La Confraternidad Ferroviaria, en el Club Excursionistas; ?Historia del viejo y de la vieja?, ?Bendita seas?, ?Así es la vida?, entre otras. Era la época de los ?cuadro filodramáticos?.
Trabajó muchos años en sastrería ?El Sportman? y con afecto siempre recordaba a sus compañeros y a los señores Fadón y Delgado. Siguió trabajando en su casa y sus manos habilidosa vistieron sobrinos, amigos, vecinos…
Encontraba el tiempo para sus plantas, las visitas familiares y las tertulias del Ferro adonde iba con sus amigas. ?La Gallega?, como le decían sus allegados repartía alegría por donde pasaba.
Se conocieron muy jovencitos, pero no pudo ser. la vida los llevó por distintos caminos, ella volcada al cuidado de sus padres, él formó una linda familia. Tenían más de 60 años y se volvieron a encontrar. Gabriel González era viudo con hijos y nietos; ella no se había casado y decidieron compartir sus vidas.
Se casaron y María tuvo hijos en el afecto, nietos del corazón, bisnietos… sus ojos brillaban de alegría cada vez que la visitaban los pequeños y los hijos de sus sobrinos y siempre había en sus manos un ?regalito? para ellos.
Los últimos años los pasó en la Barrio UOM con su esposo y siguió allí al enviudar. Cuando necesitó ayuda, porque sola no podía, allí estuvieron Lita y Celestina para acompañarla.
Hoy la recordamos con cariño, sus lindas historias, sus palabras de aliento; fue una luchadora de la vida ¡Hasta siempre María…!?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
JORGE MATIAS HERNANDEZ
Cuando contaba con 75 años de edad, el pasado domingo 27 de septiembre se produjo el fallecimiento de Jorge Matías Hernández, causando dolor y pesar entre sus familiares y amistades.
?Negro? Hernández nació en Huanguelén el 20 de octubre de 1933, era hijo de Domingo y María, que fuera una de las primeras profesoras de Educación Física de la Escuela Normal.
Cursó el secundario en ese establecimiento educacional, egresando como bachiller en 1951; desempeñó su actividad laboral como visitador médico por muchos años y también incursionó en el deporte, como jugador de pelota a paleta, que practicó hasta su madurez.
Había conformado su hogar junto ?a sus tres mujeres?, como él llamaba a su esposa Susana y a sus dos hijas.
Fue operado para colocarle un marcapasos, pero en su etapa de recuperación, sufrió una complicación respiratoria, que no pudo superar.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Dedicatoria
RICARDO JOSE LUIS GARIJO
En esta cosa rara de la vida, la ausencia de Ricardo será presencia permanente, en lo colectivo y en lo individual, para los que solo conocían su obra artística, para sus familiares y para los que tuvimos la inmensa suerte de ser sus amigos.
En su familia no hay duda de su presencia, en especial en su esposa y sus tres hijos, y también en todos los demás, madre, suegros, cuñados, sobrinos y primos.
Quedará para sus admiradores lo hecho desde el dibujo, desde la plástica y desde la literatura, máxime cuando ?Los Cielos de Piedra?, su obra póstuma sea de consumo popular y deje de ser un libro muerto de pena, como diría Charly García.
Los que se embelesaban por sus maravillosas ilustraciones, podrán palpar su presencia con una breve recorrida por sus trabajos, con esos humanos que adquirían vida en el papel, la vida que él les había creado.
Los lectores podrán disfrutar de sus obras premiadas, su novela ?El Fuego? y su cuento ?Los Trenes? y pronto con ?Los Cielos de Piedra?
Sus alumnos y discípulos, cada vez que pergeñen una nueva historieta, recordarán sus consejos, su enseñanza y su particular forma de decir las cosas.
El grupo de amigos lo tendrá en su corazón, pero además en cada mesa a degustar una buena comida, a compartir un café o a beber un buen vino, no es casualidad que se llame Cayetano Garijo quien está al frente del Consejo Regulador del Vino de las Denominaciones de Origen Málaga y Sierras de Málaga.
Y para el cuarteto que tenemos con Darta, y Chicato seguirá junto a nosotros a través de la música de Los Jaivas, de Pink Floyd, de Piazzolla, de Serrat, las interminables Betleadas de los sábados por la tarde, de memorar cuando nos hiciste famosos en el programa de Rolando Hanglin, y tu enorme esfuerzo por mejorar tu entendimiento y tu conocimiento sobre fútbol.
Y a mi me quedará, ya desde mi punto de vista mas egoísta, los viajes a Mar del Plata, los veranos en Claromecó y la lucha con las aguas vivas, las innumerables mudanzas que compartimos, las nuestras y las de amigos comunes, los desplazamientos a lugares no tan comunes como aquel a Palomar, el ver por enésima vez la saga de ?Donde está el piloto? o ?La pistola desnuda? no solo para divertirme con la película sino para reírme de tus carcajadas.
Richard, gordo, enano, el señor Garijo, siempre estarás presente, seguramente por tu obra pero también por tu adorable y entrañable forma de ser.
Nacho
JOSE ALEJANDRO BUSTAMANTE
A los 76 años de edad falleció José Alejandro Bustamante, tras una penosa dolencia que hizo crisis en la mañana del viernes 9 del corriente mes.
Para quienes lo trataron fue una gran persona, como esposo, padre y abuelo, ayudando a sus hijos, aconsejándolos para la vida a seguir, tratando que cada uno de ellos, como él lo hizo, tuvieran el techo propio.
Unidos lucharon en criar y educar a sus vástagos, junto a su inseparable esposa, con quien había unido su vida hace 53 años: Josefa Décima, y de cuyo matrimonio nacieron cinco hijos, 3 mujeres y 2 varones.
Vivió en distintos barrios, recién formalizado su hogar, en Villa Italia; luego en calle Labardén al 2000, para recalar definitivamente en Duffau 970.
A los siete años era lustrador de calzado, la vida lo golpeó por distintas circunstancias desde muy pequeño, por lo que tuvo que enfrentar su trayectoria personal, eligiendo por el buen camino.
Trabajó de albañil, siendo muy detallista, tarea que desempeñó en sus ratos libres de su actividad diaria en el ferrocarril, que ejerció durante 30 años hasta recibir su merecida jubilación; y fue un correcto vendedor de diarios (canillita), para luego vender su reparto a su querido nieto.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal.
PASCUAL LUCIANO SIMARO
Nació en Tandil el 13 de septiembre de 1919; fue el segundo hijo de una familia de padres inmigrantes italianos y ocho hermanos, todos longevos.
Tomó la educación primaria en la escuela Nº 7, hasta que circunstancias de la época y familiares lo indujeron a trabajar desde temprana edad en las vacaciones de invierno de 1932.
Desde entonces, tuvo una vida laboral de progreso continuo gracias a sus cualidades, a su tesón y a su dedicación.
Incursionó en varias tareas hasta que descubrió la linotipo, que sería su definitiva herramienta de trabajo. Empezó a usarla en el diario Tribuna donde trabajó durante 22 años, y también supo colaborar en los diarios El Eco del Tandil y Nueva Era.
En el año 1948, compra junto con Mario Muñoz, la linotipo de La Minerva bajo la mirada severa de su padre por esta quijotada, y comienza a trabajar en forma independiente, primero alternativamente y luego en forma definitiva.
En el año 1961 instala junto con varios socios, la Imprenta Grafitán -que luego dirigió en sociedad con Muñoz- tarea que agrega al taller de linotipía, hasta que el avance de los procesos gráficos, deja a esta máquina fuera de uso.
Ya jubilado, nunca dejó de concurrir a su querida imprenta de la calle Mitre al 800 que era su segunda casa.
Fue fundador y miembro de la primera comisión directiva del Sindicato Unión Gráficos de Tandil. Precisamente el día de su desaparición física sus amigos jubilados gráficos lo iban a homenajear con un almuerzo. Años más tarde, el cambio de actividades lo llevó a ser socio fundador de la Cámara de la Industria Gráfica. Él decía: ?estuve en las dos veredas, pero con los muchachos siempre éramos compañeros?.
Se casó con Inmaculada Salerno, con quien tuvieron un feliz matrimonio de 55 años del que nacieron tres hijos, a los que educaron con pautas éticas y morales muy claras. El rigor de algunas veces solo era, visto ahora, un buen consejo. Luego la familia se multiplicó con sus nueras y sus siete nietos que llenaron de alegría su existencia.
Como esposo fue ejemplar, leal, íntegro, ya hubiera alegría o tristeza, salud o enfermedad, épocas buenas o no tanto; como padre, sobresaliente, sabio consejero en todas las situaciones; como abuelo, cariñoso, admirador de las andanzas y los logros de sus nietos. Guió a su familia con abnegación y sacrifico en aras de la educación, el bienestar y el progreso. Siempre estaba orgulloso de sus hijos y de nietos y de lo que todos ellos hacían y su gran satisfacción era la familia unida.
Su pasión por la política lo llevó a militar en el Partido Conservador pero sin integrar lista electoral alguna. Siempre siguió los avatares del país con un interés comprometido por el bienestar y el buen rumbo.
En los últimos años, caminó por su querida Tandil para conservar su salud. Le servía también para hacer alguna tertulia con quien encontraba al pasar.
Sus familiares, amigos, vecinos, colegas y empleados lo apreciaban por su humanidad, su comprensión y su generosidad para tender una mano a quien la necesitaba. Siempre le requerían el relato de innumerables anécdotas acumuladas a lo largo de los años.
Todos destacaron siempre su bonhomía, su buen humor, sus salidas chispeantes, su pródiga inteligencia.
Lo conocían como Pascual, Pascualito o Paio. Era una persona positiva, llena de fuerza, con carisma. Había cumplido 90 años.
Será imposible olvidarlo. Su recuerdo será imborrable. Vivirá para siempre en el alma y en el corazón de su familia y de los que tuvieron la dicha de conocerlo.
NATIVIDAD ELOINA ALONSO de LARROQUE
Con serena tristeza comunicamos que el día 12 de octubre pasado nuestra madre Natividad Eloína Alonso viuda de Larroque ha dejado de acompañarnos en la vida. Vivió casi un siglo.
En 1914 asomó a la vida en Oriente (Cnel.Dorrego); en 1940 recién casada se instaló en Tandil donde acompañó y apoyó a nuestro padre mientras él estuvo al frente de la Farmacia del Pueblo.
Nacimos, crecimos y nos hicimos tandilenses con ella. Participó y nos ayudó en la hermosa aventura de comenzar a vivir y también a romper algunos esquemas de la vida tradicional de entonces.
Tal vez algunos recuerden los asaltos de fines de la década del 50 en nuestra vieja casona de la calle Rodriguez (hoy el INTA). También estaban los amigos y compañeros que a veces se acercaban a la mesa grande de los domingos.
En 1974 ya viuda, se asentó en La Plata junto a nosotros (sus hijos) y con los años nietos y bisnietos.
En su vida no faltó el humor y algo de sana rebeldía, supo dar amor. Era feliz cuando sus seres queridos lo eran, ayudaba y apoyaba cuando había problemas, creyó en los jóvenes y siempre supo escuchar. Así fue.
En su nombre, sea ésta la despedida de su querido Tandil.
María Inés Larroque
Julio Alberto Larroque
JORGE NESTOR STUPINO
A los 56 años de edad, el pasado domingo 11 del corriente dejó de existir Jorge Néstor Stupino, causando dolor y tristeza entre sus seres queridos.
Jorge había nacido en esta ciudad el 1 de febrero de 1953; era hijo de Delia Noemí Palavecino y Enrique Ezequiel Stupino, y conformaba una familia junto a su hermana Claudia Elizabeth.
Su infancia transcurrió en el paraje El Solcito, en el campo de su papá, estudió en la Escuela Nº 18, luego en el Colegio San José y el secundario en la Escuela Técnica.
Siempre se desempeñó en tareas rurales hasta la actualidad, en que era chofer de remís en la empresa Alas.
Desde muy chico jugó en el Fútbol Agrario, en principio en El Mosquito y luego en El Solcito, como jugador hasta convertirse en su presidente, y ahora era un activo colaborador, donde cosechó un montón a amigos.
Formó su familia en 1986 junto a María Luján Martos, con quien tuvo cuatro hijos: Andrés, Yanina, Agustín y Guillermina.
Fue muy querido por todos sus sobrinos, para quienes era el ?Tío Jorge?, el que siempre estaba para jugar como uno más de ellos.
Aunque hacía algunos años que estaba viviendo en la ciudad, un día por semana se hacía tiempo para disfrutar de su otra pasión: que era visitar a sus amigos de El Solcito, para jugar a las cartas y tener interminables discusiones del fútbol y automovilismo, defendiendo hasta con las más inexplicables excusas a su querido River Plate y a los Chevrolet.
Sorpresivamente nos dejó, en la tranquilidad de haber realizado cada uno de los objetivos que se había propuesto, dejando a todos sus seres queridos el ejemplo de una persona honesta, y el mejor recuerdo de esa linda locura y alegría que lo caracterizaban.
Sus exequias, previo velatorio, se efectuaron en el Cementerio Municipal.
MARCELO ENRIQUE GODOY
Con muestras de pesar y angustia fue recibida la noticia del fallecimiento de Marcelo Enrique Godoy, un conocido y respetado hombre que contaba con 49 años de edad.
Marcelo nació en esta ciudad el 16 de septiembre de 1960; era hijo de Elsa y Arturo, ambos ya fallecidos, conformando su familia con su esposa y compañera desde hace 24 años: María Juana Verea y sus hijos del corazón: Mercedes, Andrea y Gastón (f); además de sus hermanos Daniel, Alberto, Teresa, Susana (f), Delia y Carlos (f).
Desempeñó su actividad laboral como taxista, luego fue operador de Radio Tandil, adoraba pasar música en fiestas y también fue encargado de Remis Alas.
En 1990 se realiza un trasplante de riñón, donado por su hermana Delia, comenzaron las diálisis y sus complicaciones de enfermedades y sus deterioros.
Su último trabajo fue en Do Remis, pero su dolencia le impidió continuar.
JUAN IGNACIO MARTIN
Con tan solo 11 años de edad, se produjo el fallecimiento de Juan Ignacio Martín y sus seres queridos lo recuerdan así:
Juani nació en Tandil el 3 de julio de 1998; era hijo de Jorge Omar Martín y Karina Pantusa, su hermana Milagros; sus abuelos Alicia Alzú, Vicente Pantusa, Elvira Alaniz y Julio Martín (f); sus tíos Sandra Pantusa, Armando Cocina, Hernán Pantusa, Mónica Martín; sus primos Rosario Cocina, Manuel Cocina y Andrea Rubiales.
Qué se puede decir cuando una vida es tan corta y las ilusiones tan grandes. Juanito tenía 11 años recién cumplidos, y por esa pandemia de la gripe no pudimos festejar su cumple, ya que después él enfermó repentinamente, era un nene con mucha energía, con muchas ganas de vivir, era el líder, el de corazón grande que todo lo daba, sus amigos lo seguían incondicionalmente, no soportaba las injusticias. Amaba el hockey y se había propuesto armar un equipo con sus compañeros y amiguitos en Uncas; también jugó al hanball poco tiempo, al igual que taikoondo y tenis.
Fue al Jardín Maternal Belén y Arlequín por un tiempito, al Jardín Santa Cecilia, concurrió al Colegio Martín Rodríguez hasta 2do. y en la actualidad cursaba en el Colegio Dal.
Mi chiquito, cómo le puede uno contar a la gente, la grandeza de tu alma, la fortaleza y entereza con la que afrontaste esta enfermedad tan cruel, y las cosas de tu vida, sé que todo fue difícil para vos, y siempre fuiste un guerrero y salías adelante; desde el día que estuviste en mi vientre luchaste para vivir, y sobreviviste, fuiste chiquito, eras mellizo y vos sobreviviste, y al nacer con tu kilo novecientos peleaste y a lo largo de tu aprendizaje luchabas por salir adelante de tus dificultades y lo lograbas.
Soñabas con seguir a tu abuelo en el taller y ser un gran jugador como Seba Sochi.
Desde el 31 de julio estábamos luchando con esta leucemia que nos tomó de sorpresa y lo asumiste como un adulto, teníamos fe que saldríamos adelante, y no me aflojaste jamás, decíamos que era un partido que lo íbamos a ganar juntos, auque recuerdo que dijiste, que siempre perdías los partidos, yo te dije que éste lo ganábamos juntos y era el partido de la vida, y sabes te fuiste con todo el triunfo de un ganador, ya que si bien no estás, como afrontaste esto, como te ganaste el cariño de todo el Hospital Italiano, que no es fácil, ganaste amor, aunque no estés a mi lado.
Querías vivir, orgulloso de Mili tu hermanita y protegiéndola siempre para que no se impresiones por lo que te estaba pasando. Hijo: solo se que mi dolor es eterno y que no hay palabras de consuelo.
Sentí tu primer suspiro y el último de tu vida. Me llena de paz sentir que estuve a tu lado en el principio y al final. Te vi sufrir, y vi que no era digno para un niño tener que vivir así, y esperaste el momento que te dejara ir, cuando te pedí que lo hicieras, que te aflojaras, y así fue que te fuiste el 8 de octubre.
Se que perdí a mi hijo, pero me gané un Angel.
Juani siempre estarás en nuestro corazón. Papá, Mili y yo no sabemos como comenzar sin vos, desde algún lugar de donde estés nos guiarás, pero se que nos volveremos a encontrar pronto. En la vida estamos de paso y te tocó bajar antes. Nunca sabemos cuando nos toca bajar, pero la vida en tan frágil, por eso se que este tiempo de espera hasta que volvamos a estar juntos me va a resultar difícil, no quiero ser egoísta y te prometo tratar de recordarte con la fortaleza que tuviste vos contagiándomela a mí, con la alegría y ganas de vivir; por eso mi chiquito, se libre y descansa en paz. ¡Te amamos!
Mili, Papá y Mamá.
LUCIA SOULIE de SANCHEZ
En la noche del viernes 9 de octubre partió, a los 54 años de edad, nuestra mamá: Lucía Soulié de Sánchez.
Naciste el 29 de diciembre en Tandil en el entorno de una hermosa familia formada por tus papás Pilar y René, y tus hermanos Graciela y Guillermo. Cursaste los estudios primarios y secundarios en la Escuela Normal de esta ciudad.
En abril del ?78 te uniste a papá (Osvaldo) para iniciar juntos el camino y concretar el proyecto que ambos habían soñado: formar una familia.
A fines de ese mismo año nació tu primera sobrina y ahijada Virginia quien, como todos sabemos para vos, por distintas circunstancias, fue una hija más.
En mayo del ?80 comenzó a cumplirse tu sueño, nació tu primera hija: Victoria. Nombre que elegiste fácilmente porque ya lo tenías pensado desde hacía varios años.
En abril del ?83 nació tu segundo hijo: Juan. Para vos el sueño estaba cumplido. Era la familia que habías planeado desde siempre.
Los cuatro pasamos muchísimos momentos felices, compartimos muchas cosas como familia: viajes, logros, festejos?
En abril del ?98 llegó un ?hermano? más al que bautizamos con el nombre de Guido y fue tu compañero más fiel durante todos estos años.
Sabemos que, para vos mamá, los mayores orgullos llegaron cuando nosotros nos recibimos de abogados en la Universidad de Buenos Aires a los 23 años.
Qué podemos decir de vos mamá, viviste para nosotros con todo lo que eso significa. No podemos recordar ni un solo momento de nuestras vidas en que vos no hayas estado ahí para alentarnos y acompañarnos. Siempre tenías la palabra justa. Y cuando lo necesitamos, también, el silencio indicado. A pesar de lo distintos que somos entre nosotros, vos nos conocías demasiado y te dabas cuenta con sólo mirarnos lo que nos pasaba. Es imposible imaginar una mejor mamá que vos. Tanta paciencia, tanto amor?
Desde el viernes pasado nos cambió completamente la vida, nunca imaginamos que algún día no ibas a estar a nuestro lado. Parece que el tiempo se hubiese detenido, todavía esperamos que llegues a casa.
No sabemos si algún día va a pasar la tristeza y el vacío enorme que sentimos en éste momento, pero si estamos seguros de que en nuestras vidas no va a existir ni un solo paso en el que no pensemos en vos.
¡¡Te amamos con todo el corazón!!
Victoria y Juan
??voy a llevarte en mi y ahora se muy bien, que me llevarás hasta donde estés, adonde vayas? ?
CELESTINO BERNARDO CARDOSO
El pasado lunes 12 del corriente se produjo el fallecimiento de Celestino Bernardo Cardoso, un conocido y querido hombre que contaba con 82 años de edad.
?El Negro? Cardoso nació el 10 de diciembre de 1927 en Benito Juárez. De joven trabajó de panadero y en 1959 se casó con Norma Hortencia Villoldo Núñez; más tarde se trasladó a San Antonio Oeste (Río Negro), donde se desempeñó como ferroviario. Allí nacieron sus dos hijos: Norme Beatriz y Walter Bernardo.
En 1973 se radicó en esta ciudad, donde se jubiló como empleado del ferrocarril, dedicando el resto de sus años a su amada familia y a sus nietos: Daiana Belén Benitez y Lihue Cardoso Calvo.
Fue una persona muy alegre y de un carácter muy especial, llenó su vida de amigos.
Hoy sus seres queridos lamentan profundamente su partida y lo recordarán eternamente con mucho cariño.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
CARLOS HUGO CORRENTE
El pasado lunes 12 del corriente y tras soportar los procesos de una corta enfermedad, se apagó la vida de Carlos Hugo Corrente, un querido y respetado vecino, por su lealtad, generosidad y hombría de bien que contaba con 68 años de edad, dejando a sus familiares y amistades con un profundo dolor.
Nacido en esta ciudad, en el barrio de la Estación, en calle Uriburu al 1000, había cursado sus estudios primarios en el Colegio San José.
Desde muy joven desarrolló su trabajo de mozo en varios y reconocidos hoteles de Mar del Plata, regresando a esta ciudad y también integrarse a esa actividad, desempeñándose entre otros en el Palace Hotel (hoy Universidad Nacional del Centro), para luego ser convocado para trabajar como personal estable y luego jerárquico de la reconocida y prestigiosa Confitería Rex, hasta el día de su incendio.
Continuó luego su larga trayectoria de trabajo y esfuerzo, comprando la licencia de taxi 067 en la Terminal de Omnibus de Tandil, donde trabajó durante 30 años, llegando a ser presidente de la Asociación de Taxis por varios períodos, siendo reconocido y apreciado por todos sus clientes, compañeros y amigos por su gran corrección y generosidad, para luego de muchos años lograr su merecida jubilación.
También participó varios años en los Torneo Abuelos Bonaerenses, como artesano platero y como recitador, ganando diversas etapas, actuando especialmente invitado en 1997 en el Teatro Auditorio de Mar del Plata y aquí en diversos escenarios, programas de radio y televisión, junto a Carmen Franzino y Maro Monsalvo, además de fiestas criollas y domas. Estuvo en El Bolsón, invitado por la Dirección de Cultura y en los escenarios de la grandes fiestas criollas del Prado en el Uruguay, junto a destacados recitadores y payadores.
Pero no terminó allí su rica trayectoria, luego de jubilado se dedicó de lleno a su actividad preferida: Platero, orfebre y artesano; paralelamente a su vida de trabajo, había estudiado durante varios años Platería en el Escuela Municipal de Azul, a cargo del destacado profesor Cacho Scalcini, también especialmente invitado, participó y ganó premios en importantes exposiciones en distintas partes del país por la gran perfección y creatividad en sus trabajos, como rastras, mates, y en su especialidad, el encabado de cuchillos, en los que se destacaban maderas preciosas, ébanos, nazareno, urunday, etcétera, y también su preferido en hueso de potro (haciendo todo el trabajo previo de disecado durante varios años), logrando una terminación y brillo excepcional. Actualmente exponía y vendía sus productos en el Mercado Artesanal Tandil, en la zona del Dique.
Desde hace muchos años estaba casado con Ana Julia Lepore, con quien había formado un hogar de amor, felicidad y respeto mutuo, junto a sus hermanos políticos y demás familiares, quienes hoy lamentan profundamente su partida, elevando una plegaria por el eterno descanso de su alma.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
JOSE ADRIAN CACERES
En Córdoba, el pasado miércoles 14 del corriente falleció el hermano José Adrián Cáceres Calderón (Hno. Teodosio), que había nacido el 8 de octubre de 1913 en Berrotarán, localidad cordobesa situada en las últimas estribaciones de las Sierras Grandes, del departamento Río IV.
Es a través de un hermano suyo, pupilo en el Colegio El Salvador de Santa Rosa de Río 1ro., que el Hermano José Cáceres se relaciona con los Hermanos de la Sagrada Familia. En 1928, el joven José ingresa en el Seminario Menor de Alta Córdoba.
Profesó con el nombre de Hermano Teodosio en Progreso (Uruguay) el 8 de septiembre de 1931, junto al Hno. Agustín Garay- para los antiguos ex alumnos Hno. Aquiles. En noviembre de 1933 obtiene el Certificado de Estudios otorgado por la Congregación para ejercer la docencia en sus colegios.
Fue maestro en San José de Mayo, el Sagrada Familia de Montevideo, Villa Santa Rosa de Río 1ro., Pocitos, Salto y la Unión, siempre en el Uruguay.
En marzo de 1960 llega al Colegio San José de Tandil, donde permaneció durante veinte años. Es aquí donde entabló vínculos significativos y amistad con sus alumnos del Comercial, quienes siempre lo recuerdan con afecto en sus encuentros de ex alumnos.
Muy amable con los alumnos en los momentos libres se dedicaba a coser gratuitamente las pelotas de cuero, cosa que valoraban muchísimo los pequeños.
Retirado de la actividad docente, pasó por diversos establecimientos, Casilda, Azul, Bell Ville, Gabriel Taborin y Buenos Aires, donde aportaba a sus cohermanos, junto a los pequeños servicios cotidianos la alegría de su humor y espíritu ocurrente.
En 1999 fue destinado a la Comunidad de Hermanos ancianos del Escuti, en la ciudad de Córdoba, donde siguió prestando pequeños servicios.
Pese al mal que afectaron sus piernas durante casi una década, jamás perdió la serenidad y la fortaleza interior para sobrellevar el mal.
Siempre estaba interesado en recibir información de los Hermanos y de las actividades de los colegios donde había actuado.
Hace una semana cumplió sus noventa años de vida, siendo el decano de todos los Hermanos de la Congregación. Ese mismo día fue hospitalizado para ser sometido a una operación quirúrgica, descubriéndosele un grave tumor localizado en la región digestiva. Devuelto a la comunidad en la mañana del 14 de octubre, a las 10.30 se durmió en la paz del Señor.
El Hermano José en su larga vida fue testigo de gran parte de la vida e historia del Instituto en los países del Plata. De un feliz memoria que guardó hasta sus últimos días, gustaba recordar anécdotas personales y de sus antiguos Hermanos.
Con el Hno. José (Hno. Teodosio para sus ex alumnos) desaparece el último exponente de la primera generación de Hermanos cordobeses, vocaciones que brotaron en torno al Colegio de El Salvador de la Villa de Santa Rosa de Río 1ro., fundado por un puñado de religiosos que partieran de Tandil, en febrero de 1912.
El Hermano nos deja al partir el testimonio de una larga vida, marcada por la sencillez, la generosidad en el servicio y una inclaudicable entrega al Señor.
MARIA SEGURA RODRIGUEZ
El 13 de octubre, faltando dos días para cumplir 71 años, después de una larga dolencia se apagó la vida de una muy querida y respetada señora: María Segura Rodríguez.
María nació en Tandil, hija menor de inmigrantes españoles: Felipe Segura y Tomasa Rodríguez.
A la temprana edad de 19 años contrajo matrimonio y para su total felicidad nacieron sus cuatro amores: Carlos, Stella, Alberto y Mónica, todos de apellido Derose.
Por varios años residió en Villa Italia donde, por su bondad de carácter y su entrega generosa e incondicional, cosechó sus primeros grandes y fieles amigos.
Posteriormente vivió en Uriburu al 700, en compañía de una entrañable amiga y excelente consejera. Allí comenzó a brindar su cooperación desinteresada con la Escuela Especial Nº 501 y con la Escuela Primaria Nº 1 durante fines de los años 70 y toda la década del 80.
Solidaria, colaboradora, dadivosa y trabajadora como pocos. De trato dulce y afable. De conversación sincera, amable y jovial. De voluntad férrea e incansable. De ojos serenos y mansos que miraban desde adentro. De manos abiertas al prójimo limpias de todo mal. Amante del encuentro humano en la íntima y franca ronda del mate o en los grandes asados que preparaba con sumo gusto y dedicación para las muchas amistades que sembró.
Los numerosos e injustos avatares de la vida templaron y fortalecieron su nobleza. Así, gracias a su único esfuerzo y denodado sacrificio durante su infancia y adolescencia, trabajando en el campo a la par de sus padres, pudo cumplir con el deseo y el legado paterno adquiriendo su casa propia, a mediados de la década del 80, en la calle Brandsen Nº 459.
En éste su último domicilio, y al poco tiempo de conocerla, sus vecinos le abrieron por completo la puerta de sus casas sumando así nuevas y perdurables amistades con quienes compartió, mate mediante, momentos que permanecerán para siempre en la memoria de quienes cotidianamente la frecuentaron.
Habitando en su merecido hogar sin lugar a dudas quiso el destino resarcirla de los tantos sinsabores del pasado y allí Dios le concedió la inmensa dicha de ver nacer a sus nietitos, la real y única razón de su existencia, ?la luz de sus ojos? tal como ella los definía. Sus cinco nietos propios y un nieto en el afecto colmaron sus días de sol y de esperanzas renovadas.
El amor a manos llenas que les brindó, el ejemplo de sus muchas virtudes y valores y sus inmejorables enseñanzas de abuela marcaron, positiva y definitivamente, la vida de sus hoy jóvenes nietos: Carolina, Nicolás, Luciano, Gastón, Lautaro y Sebastián.
Aún en sus últimos momentos mantuvo intacta la Fe, la alegría y la grandeza de espíritu que la caracterizaban, irradiando ánimo en sus hijos, hijos políticos, nietos y amistades que la acompañaron y cuidaron con sentido cariño en cada instante de manera incondicional tal como ella lo merecía.
Si bien con profundo dolor lamentaremos por siempre la falta de su presencia física nos consuela la absoluta certeza que su pura y bondadosa alma descansa eternamente en la Paz del Señor y que su entrañable recuerdo y su virtuoso ejemplo de vida se perpetuarán en la memoria de todos quienes la conocimos y verdaderamente la amamos, respetamos y valoramos.
Mami, Abuela, Mariquita, María, Doña María? siempre estarás con nosotros porque seguís y seguirás viva en nuestros corazones ya que fuiste, sos y serás la mejor madre, la mejor abuela, la mejor amiga?
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios