Necrológicas
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El pasado lunes 12 del corriente se produjo el fallecimiento de Celestino Bernardo Cardoso, un conocido y querido hombre que contaba con 82 años de edad.
?El Negro? Cardoso nació el 10 de diciembre de 1927 en Benito Juárez. De joven trabajó como panadero y en 1959 se casó con Norma Hortencia Villoldo Núñez; más tarde se trasladó a San Antonio Oeste (Río Negro), donde se desempeñó como ferroviario. Allí nacieron sus dos hijos: Norma Beatriz y Walter Bernardo.
En 1973 se radicó en esta ciudad, donde se jubiló como empleado del ferrocarril, dedicando el resto de sus años a su amada familia y a sus nietos: Daiana Belén Benítez y Lihue Cardoso Calvo.
Fue una persona muy alegre y de un carácter muy especial, llenó su vida de amigos.
Hoy sus seres queridos lamentan profundamente su partida y lo recordarán eternamente con mucho cariño.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
CARLOS HUGO CORRENTE
El pasado lunes 12 del corriente y tras soportar los procesos de una corta enfermedad, se apagó la vida de Carlos Hugo Corrente, un querido y respetado vecino, por su lealtad, generosidad y hombría de bien que contaba con 68 años de edad, dejando a sus familiares y amistades con un profundo dolor.
Nacido en esta ciudad, en el barrio de la Estación, en calle Uriburu al 1000, había cursado sus estudios primarios en el Colegio San José.
Desde muy joven desarrolló su trabajo de mozo en varios y reconocidos hoteles de Mar del Plata, regresando a esta ciudad y también integrarse a esa actividad, desempeñándose entre otros en el Palace Hotel (hoy Universidad Nacional del Centro), para luego ser convocado para trabajar como personal estable y luego jerárquico de la reconocida y prestigiosa Confitería Rex, hasta el día de su incendio.
Continuó luego su larga trayectoria de trabajo y esfuerzo, comprando la licencia de taxi 067 en la Terminal de Omnibus de Tandil, donde trabajó durante 30 años, llegando a ser presidente de la Asociación de Taxis por varios períodos, siendo reconocido y apreciado por todos sus clientes, compañeros y amigos por su gran corrección y generosidad, para luego de muchos años lograr su merecida jubilación.
También participó varios años en los Torneo Abuelos Bonaerenses, como artesano platero y como recitador, ganando diversas etapas, actuando especialmente invitado en 1997 en el Teatro Auditorio de Mar del Plata y aquí en diversos escenarios, programas de radio y televisión, junto a Carmen Franzino y Maro Monsalvo, además de fiestas criollas y domas. Estuvo en El Bolsón, invitado por la Dirección de Cultura y en los escenarios de la grandes fiestas criollas del Prado en el Uruguay, junto a destacados recitadores y payadores.
Pero no terminó allí su rica trayectoria, luego de jubilado se dedicó de lleno a su actividad preferida: platero, orfebre y artesano; paralelamente a su vida de trabajo, había estudiado durante varios años Platería en el Escuela Municipal de Azul, a cargo del destacado profesor Cacho Scalcini, también especialmente invitado, participó y ganó premios en importantes exposiciones en distintas partes del país por la gran perfección y creatividad en sus trabajos, como rastras, mates, y en su especialidad, el encabado de cuchillos, en los que se destacaban maderas preciosas, ébanos, nazareno, urunday, etcétera, y también su preferido en hueso de potro (haciendo todo el trabajo previo de disecado durante varios años), logrando una terminación y brillo excepcional. Actualmente exponía y vendía sus productos en el Mercado Artesanal Tandil, en la zona del Dique.
Desde hace muchos años estaba casado con Ana Julio Lepore, con quien había formado un hogar de amor, felicidad y respeto mutuo, junto a sus hermanos políticos y demás familiares, quienes hoy lamentan profundamente su partida, elevando una plegaria por el eterno descanso de su alma.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
JOSE ADRIAN CACERES
En Córdoba, el pasado miércoles 14 del corriente falleció el hermano José Adrián Cáceres Calderón (Hno. Teodosio), que había nacido el 8 de octubre de 1913 en Berrotarán, localidad cordobesa situada en las últimas estribaciones de las Sierras Grandes, del departamento Río IV.
Es a través de un hermano suyo, pupilo en el Colegio El Salvador de Santa Rosa de Río 1ro., que el Hermano José Cáceres se relaciona con los Hermanos de la Sagrada Familia. En 1928, el joven José ingresa en el Seminario Menor de alta Córdoba.
Profesó con el nombre de Hermano Teodosio en Progreso (Uruguay) el 8 de septiembre de 1931, junto al Hno. Agustín Garay- para los antiguos ex alumnos Hno. Aquiles. En noviembre de 1933 obtiene el Certificado de Estudios otorgado por la Congregación para ejercer la docencia en sus colegios.
Fue maestro en San José de Mayo, el Sagrada Familia de Montevideo, Villa Santa Rosa de Río 1ro., Pocitos, Salto y la Unión, siempre en el Uruguay.
En marzo de 1960 llega al Colegio San José de Tandil, donde permaneció durante veinte años. Es aquí donde entabló vínculos significativos y amistad con sus alumnos del Comercial, quienes siempre lo recuerdan con afecto en sus encuentros de ex alumnos.
Muy amable con los alumnos en los momentos libres se dedicaba a coser gratuitamente las pelotas de cuero, cosa que valoraban muchísimo los pequeños.
Retirado de la actividad docente, pasó por diversos establecimientos, Casilda, Azul, Bell Ville, Gabriel Taborin y Buenos Aires, donde aportaba a sus cohermanos, junto a los pequeños servicios cotidianos la alegría de su humor y espíritu ocurrente.
En 1999 fue destinado a la Comunidad de Hermanos ancianos del Escuti, en la ciudad de Córdoba, donde siguió prestando pequeños servicios.
Pese al mal que afectaron sus piernas durante casi una década, jamás perdió la serenidad y la fortaleza interior para sobrellevar el dolor.
Siempre estaba interesado en recibir información de los Hermanos y de las actividades de los colegios donde había actuado.
Hace una semana cumplió sus noventa años de vida, siendo el decano de todos los Hermanos de la Congregación. Ese mismo día fue hospitalizado para ser sometido a una operación quirúrgica, descubriéndosele un grave tumor localizado en la región digestiva. Devuelto a la comunidad en la mañana del 14 de octubre, a las 10.30 se durmió en la paz del Señor.
El Hermano José en su larga vida fue testigo de gran parte de la vida e historia del Instituto en los países del Plata. De un feliz memoria que guardó hasta sus últimos días, gustaba recordar anécdotas personales y de sus antiguos Hermanos.
Con el Hno. José (Hno. Teodosio para sus ex alumnos) desaparece el último exponente de la primera generación de Hermanos cordobeses, vocaciones que brotaron en torno al Colegio de El Salvador de la Villa de Santa Rosa de Río 1ro.., fundado por un puñado de religiosos que partieran de Tandil, en febrero de 1912.
El Hermano nos deja al partir el testimonio de una larga vida, marcada por la sencillez, la generosidad en el servicio y una inclaudicable entrega al Señor.
MARIA SEGURA RODRIGUEZ
El 13 de octubre, faltando dos días para cumplir 71 años, después de una larga dolencia se apagó la vida de una muy querida y respetada señora: María Segura Rodríguez.
María nació en Tandil, hija menor de inmigrantes españoles: Felipe Segura y Tomasa Rodríguez.
A la temprana edad de 19 años contrajo matrimonio y para su total felicidad nacieron sus cuatro amores: Carlos, Stella, Alberto y Mónica, todos de apellido Derose.
Por varios años residió en Villa Italia donde, por su bondad de carácter y su entrega generosa e incondicional, cosechó sus primeros grandes y fieles amigos.
Posteriormente vivió en Uriburu al 700, en compañía de una entrañable amiga y excelente consejera. Allí comenzó a brindar su cooperación desinteresada con la Escuela Especial Nº 501 y con la Escuela Primaria Nº 1 durante fines de los años 70 y toda la década del 80.
Solidaria, colaboradora, dadivosa y trabajadora como pocos. De trato dulce y afable. De conversación sincera, amable y jovial. De voluntad férrea e incansable. De ojos serenos y mansos que miraban desde adentro. De manos abiertas al prójimo, limpias de todo mal. Amante del encuentro humano en la íntima y franca ronda del mate o en los grandes asados que preparaba con sumo gusto y dedicación para las muchas amistades que sembró.
Los numerosos e injustos avatares de la vida templaron y fortalecieron su nobleza. Así, gracias a su único esfuerzo y denodado sacrificio durante su infancia y adolescencia, trabajando en el campo a la par de sus padres, pudo cumplir con el deseo y el legado paterno adquiriendo su casa propia, a mediados de la década del 80, en la calle Brandsen Nº 459.
En éste su último domicilio, y al poco tiempo de conocerla, sus vecinos le abrieron por completo la puerta de sus casas sumando así nuevas y perdurables amistades con quienes compartió, mate mediante, momentos que permanecerán para siempre en la memoria de quienes cotidianamente la frecuentaron.
Habitando en su merecido hogar sin lugar a dudas quiso el destino resarcirla de los tantos sinsabores del pasado y allí Dios le concedió la inmensa dicha de ver nacer a sus nietitos, la real y única razón de su existencia, ?la luz de sus ojos? tal como ella los definía. Sus cinco nietos propios y un nieto en el afecto colmaron sus días de sol y de esperanzas renovadas.
El amor a manos llenas que les brindó, el ejemplo de sus muchas virtudes y valores y sus inmejorables enseñanzas de abuela marcaron, positiva y definitivamente, la vida de sus hoy jóvenes nietos: Carolina, Nicolás, Luciano, Gastón, Lautaro y Sebastián.
Aún en sus últimos momentos mantuvo intacta la Fe, la alegría y la grandeza de espíritu que la caracterizaban, irradiando ánimo en sus hijos, hijos políticos, nietos y amistades que la acompañaron y cuidaron con sentido cariño en cada instante de manera incondicional tal como ella lo merecía.
Si bien con profundo dolor lamentaremos por siempre la falta de su presencia física nos consuela la absoluta certeza que su pura y bondadosa alma descansa eternamente en la Paz del Señor y que su entrañable recuerdo y su virtuoso ejemplo de vida se perpetuarán en la memoria de todos quienes la conocimos y verdaderamente la amamos, respetamos y valoramos.
Mami, Abuela, Mariquita, María, Doña María? siempre estarás con nosotros porque seguís y seguirás viva en nuestros corazones ya que fuiste, sos y serás la mejor madre, la mejor abuela, la mejor amiga?
HECTOR RAUL SILVA
A los 81 años de edad, el pasado lunes 12 de octubre cerró sus ojos para descansar en paz, Héctor Raúl Silva, causando un profundo dolor entre sus familiares y amigos.
?Bichi? Silva nació en Benito Juárez el 1 de julio de 1928; se radicó en Tandil durante su adolescencia junto a su madre y sus dos hermanos, trabajando en la Base Aérea Militar Tandil como personal civil.
En 1957 se afincó en San Manuel donde adquirió una estación de servicio YPF, trabajando como propietario, hasta volver a esa ciudad nuevamente.
El 4 de febrero de 1956 contrajo matrimonio con Delia Elsa Morel y fruto de ese amor nacieron sus hijos: Claudio Javier, Lilian Elizabeth, Guillermo Raúl, Luis Andrés, José María y Diego Fernando (f), sumándose luego a la familia sus hijos políticos, además de disfrutar del cariño de dieciséis nietos.
Todos sus seres queridos lo llevarán eternamente en su mente y corazón. ?Nos dejó un ejemplo de vida, un millón de enseñanzas, mil recuerdos inolvidables y por sobre todas las cosas formó una familia que es el pilar de nuestras vidas.
Sabemos que en el umbral de su nueva morada estarán esperándolo sus queridos hijos Fernando y Mónica, su hermana Hilda, Mariela y otros seres queridos.
Fue y será un ser humano maravilloso, lleno de bondad, siempre dispuesto a darle una mano a cualquier persona que lo necesitara.
También, queremos agradecer a todos quienes acompañaron en este doloroso momento y decirles a todos los que allí estuvieron, que nos hicieron confirmar una vez más de quien era Bichi?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio municipal de San Manuel.
MERCEDES TEMPORA
El pasado domingo 18 del corriente se apagó la vida de Mercedes Tempora, una querida mujer que contaba con 44 años de edad. Sus seres queridos la recuerdan así:
?Llegaste a la Argentina, a Tandil hace casi 11 años. Un día viniste con Bety a ver las cremas y perfumes que tanto te gustaban, también conocí a tu amado Marcos.
A partir de ese momento nos permitiste entrar en tu corazón y Dios nos bendijo con tu llegada, detrás de esa hermosa piel morena, había un ser humano cálido, hermoso, transparente, que supo ganarse nuestro amor y lo más importante, nuestro respeto.
Te llamamos Marisol, mi querida Negrita, en esos tiempos la vida te llevó por alegrías y tristezas, pero acá estábamos ?tu familia del corazón?, tú ?ma? Marcela y tu ?pa? Oscar.
Hemos compartido viajes, reuniones, fiestas, con nuestra familia ?sunshine?, eras la alegría con tu presencia, tus bailes, tus bachatas, como nos hiciste bailar y amar tu música… es por eso que todos los que te han conocido, le has dejado un hermoso recuerdo, que en ese momento está empañado por una profunda tristeza, pero ya pasará…
Pero siempre tu nostalgia… por tus hijos, por tu amada mamá Pola, por tus amadas hermanas María y Esperanza, y de todos los hermanos y sobrinos, que están en todo el mundo, a los que nos hiciste conocer con los videos que traías de los viajes a tu Santo Domingo.
Pero el dolor llegó, viajaste a tu pueblo y despedir a tu mamá el 7 de octubre de 2008. En ese mismo momento comienzan los problemas de salud de tu Marcos, lo que hace que este último año te lleve por clínicas y hospitales y llegar en septiembre a San Francisco (Córdoba), ciudad natal de Marcos, en una ambulancia con su cruel enfermedad a cuestas. Pero Dios una vez más pone en tu camino seres excepcionales como Marta, Vane, Dany Gladys, Hugo, Gaby, Ivana y demás sobrinos que te brindaron su ayuda y su amor.
También hiciste que conociéramos a Ricardo y Marta. Ella, tu hermana que tanto peleabas, y él como vos lo describías, con su bondad y rectitud, a sus hijas, que también eran un poco tuyas, porque eras su amiga ? madre. Es por eso que le invade el dolor a Vane, Yani, Lucy y tu querida Mili.
Pero el 14 de octubre se marcha Marcos, tu compañero de ruta ¡qué dolor! que te causó su partida, pero logramos con la familia Canale, abrazarte, cobijarte y traerte a Tandil, pero tan solo por 30 horas, porque el 18 de octubre te dormiste, partiste con el Señor.
Que dolor que tenemos, que vacío que nos dejaste ¡pero pasará! eso dicen.
Pero quiero agradecer a Dios que hayas llegado a nuestras vidas y que hayas compartido tan lindos momentos. Estoy triste, pero me acuerdo de los tantos abrazos y de tus famosas frases. Y esto hace que siempre estarás en nuestro corazón ¡Siempre te amaremos… Negrita hermosa!
Gracias a todos los que la cobijaron en su corazón?.
Tu ?ma? Marcela
MARIA MAGDALENA ALVAREZ de LOPEZ
El pasado sábado 10 del corriente partió a la presencia de Dios, María Magdalena Alvarez de López, una querida y estimada mujer que contaba con 85 años de edad.
María había nacido en Castelli el 23 de marzo de 1924 y en su juventud unió su vida a Mariano López, fallecido hace ya muchos años.
La abuela María, desde chica supo lo que era el trabajo y el sufrimiento, ya que debía encargarse de las tareas de la casa y el cuidado de sus hermanos más pequeños. Siempre recordaba que tenía que poner un banquito para llegar al fuentón para lavar la ropa o revolver la comida en la cacerola.
Una vez casada, con su esposo se dedicaron a las tareas rurales, específicamente tambos, por supuesto con la colaboración de sus hijos pequeños. Este duro trabajo hizo que se notara más en su ancianidad, ya que su físico se fue desgastando y quitándole fuerzas que ella no quería reconocer que ya no tenía, quizás eso la llevo a tener un fuerte carácter que fue comprendido por sus hijos que la acompañaron hasta sus últimos momentos.
La abuela María soportó el fallecimiento de su hija Tibi, justamente el día de su cumpleaños (23 de marzo) y partió con el Señor cuando su nieta Gabriela, hija de Tibi, cumplía años (10 de octubre).
Su deseo fue de que en su velatorio se lea el salmo 23 ?Jehová es mi pastor…?, fue cumplido en el servicio religioso que estuvo a cargo del pastor Sebastián Cáceres.
?Gracias mamá, abuela, bisabuela y tatarabuela, por tu vida?.
Sus seres queridos agradecen a la empresa Crespo, Iacaruso y Santillán, y al cementerio parque El Paraíso, donde descansan sus restos.
OSCAR RUBEN DELGADO
En la localidad de María Ignacia (Vela), se produjo el fallecimiento de Oscar Rubén Delgado, un conocido y respetado hombre que contaba con 68 años de edad.
?Pato? Delgado nació en Vela el 19 de noviembre de 1940; se desempeñó como comerciante y también fue jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Cuerpo Activo de María Ignacia.
Con su esposa Elba Elida Larsen (f) formó una familia, a la que se sumaron sus hijos Laura y Roberto; sus hijos políticos Patricia Viera y René Cano; además de sus nietos Martín Del Grecco, Agustín y Jaime Delgado.
Fue una excelente persona, un muy buen padre y trabajó con mucho énfasis por su comunidad.
Tras soportar los procesos de una larga enfermedad falleció el pasado viernes 9 del corriente, sus restos fueron velados en el Cuartel de Bomberos como a él le hubiera gustado y recibieron sepultura en el Cementerio Municipal de Vela.
?Siempre te recordaremos con mucho amor por tus esfuerzos, por tus logros, por ser justo y trabajador incansable.
Gracias por preocuparte tanto por tu familia. Te queremos mucho: tus hijos y tu única hermana, quien estuvo a tu lado hasta el último momento: Elsa Delgado de Pacheco.
JOAQUIN PEREZ
En la localidad de Villa Gesell, el pasado sábado 17 del corriente falleció Joaquín Pérez, un querido y respetado hombre nativo de esta ciudad, que contaba con 75 años de edad y su nieta lo recuerda así:
?Abuelo… no hay palabras que llenen el vacío que dejaste; pero siempre recordaremos con alegría los buenos momentos en los que nos acompañaste.
Como olvidar tu buen sentido del humor y la sonrisa que nos sacabas con tus chistes tan repetitivos; aquella loca pasión por tu quinta y esos inefables partidos de truco con los cuales pasábamos horas?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ELSA JULIA JAIME de ASCAR
El pasado jueves 8 del corriente se apagó la vida de Elsa Julia Jaime de Ascar, una querida y estimada mujer que contaba con 77 años.
Elsa había nacido en esta ciudad el 9 de marzo de 1932, se crió aquí y concurrió a la Escuela Normal, donde egresó con el título de maestra. Ejerció su profesión en San Antonio, el Fulton y en la Escuela Nº 47, hasta llegar a ser directora de la Escuela Nº 10 cuando funcionaba en el paraje Las Pircas.
Luego se casó y se fue a vivir a Castelar, donde trabajó como maestra en la Escuela Nº 77 ?Tomás Espora?, hasta alcanzar su merecida jubilación a los 50 años.
Una vez retirada de las aulas, regresó a su tierra natal con su marido y su hija menor y se dedicó a la confección de artesanías, siendo fundadora de la Asociación de Manualidades y Artesanos de Tandil.
Tejía crochet, creaba flores en tela y de papel maché. Sus manos tenían magia y su espíritu recreaba con lo que de ella brotaban.
Su esposo Oscar Ascar; sus hijas María Gabriela, María Alejandra y María Leonor; sus nietos Rodrigo, Florencia y Emilia; sus yernos Javier y José lamentan profundamente su partida, porque Elsa fue una buena mujer, dedicada a su familia y era amiga de sus amigos.
Sus restos descansan en el Cementerio Municipal.
AUGUSTO FERNANDEZ
Cuando contaba con 89 años de edad, el pasado lunes 28 de septiembre falleció Augusto Fernández, dejando tristeza y dolor entre sus seres queridos.
Augusto había nacido en Tres Arroyos el 11 de junio de 1920; era hijo de José Fernández y Justa Hernández. Durante 36 años fue ferroviario, un gran animador de orquestas típicas actividad que desempeñó durante 25 años. Peronista de los ?históricos?, jugador de fútbol, llegando a armar su propio equipo. Fue un fanático de su Club Ferrocarril Sud.
Casado en primeras nupcias con Ada Zedica Levi, formaron una hermosa familia junto a sus dos hijos Jorge y Elsa, quienes con el pasar de los años le dieron la dicha de poder disfrutar de 5 nietos y 5 bisnietos.
En segundas nupcias contrajo matrimonio con Inés Lucas, no tuvieron hijos, permaneciendo juntos durante 46 años.
Vivió toda su vida en la calle Montevideo entre Roca y Moreno.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el cementerio parque El Paraíso.
JULIA LUISA MARTINEZ
El pasado miércoles 14 del corriente dejó de existir Julia Luisa Martínez, una querida y apreciada mujer que contaba con 96 años de edad.
Julia había nacido en esta ciudad el 17 de diciembre de 1912; toda su vida transcurrió en esta ciudad dedicada a los quehaceres domésticos; tuvo cinco hijos y hacía más de cuarenta años que compartía su vida junto a Juan.
Con sus 96 años estaba llena de nietos, bisnietos y también tataranietos, que por siempre la llevarán en sus recuerdos.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal.
STELLA MARIS LAZARTE
Con muestras de hondo pesar y tristeza fue recibida la noticia del fallecimiento de Stella Maris Lazarte, una querida mujer que contaba con 57 años de edad.
Stella nació en esta ciudad el 24 de octubre de 1951, fue una persona muy alegre, divertida e inocente, que le gustaba bailar y cantar.
Su dolorosa partida es lamentada por su madre Isabel Gramuglia, Cacho y sus hermanos María Isabel, Rubén, Mónica, Patricia y Sandra, sobrinos y sobrinos nietos.
Se fue en forma sorpresiva, dejando un gran vacío en el corazón de toda su familia.
?Aunque sepamos que nos vas a faltar en miles de ocasiones, sabemos que siempre nos vas a cuidar desde el Cielo, como el Angel que eras; dejando un recuerdo de amor y cariño en el corazón de todas las personas que te amaban.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal, junto a su padre Julián Lazarte ?Papi?.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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