Necrológicas
ANA GARCIA DE GARCIA
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl pasado 23 de enero falleció Ana García, nacida el 2 de septiembre de 1928 en Tandil, donde se crió y donde vivió. Contrajo matrimonio con Francisco García, compañero de su vida, amor de sus amores, y tuvo un hijo, una nieta y una bisnieta.
Dedicada al cuidado de su familia, mujer de hogar, todo lo atinente a su casa era un placer para ella, que no escatimaba esfuerzos por hacer felices a los suyos. Cuando falleció su esposo, su estado de ánimo cambió, la tristeza nubló sus días, y ya no fue la Ana vigorosa y entusiasta que repartía alegría a su alrededor. La llegada de la bisnieta dio ternura a su cotidianeidad, y volvió a sonreír.
Pero esta vecina de Villa Italia se fue, en medio del dolor de los suyos y de sus vecinos y amigos. Su sepelio se cumplió en el Cementerio Municipal..
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ROBERTO ANDRES SEQUEIRA
Nació el 29 de diciembre de 1961, en Tandil. Hijo de Adolfo Aníbal Sequeira (f) y Gila Carabajal, creció en el campo, porque su padre se desempeñaba realizando tareas rurales.
Se casó muy joven, a los 17 años, con María Angélica Duhalde. De esa unión nacieron sus tres hijos: Andrés, Matías y Micaela.
De muy chico trabajó en el campo. Ya en la ciudad, pasó por la firma Magnasco y también fue Inspector de Tránsito, empleado en el Corralón Municipal y remisero.
Durante sus últimos seis meses, con una grave enfermedad que rápidamente terminó con su vida el pasado domingo 31 de enero, estuvo acompañado por sus hijos; sus hermanos, Zulema, Hilda, Nélida, Herminda, Zulma, Aníbal y José; y sus dos nietas, Dana y Melody.
La familia agradece a la cuñada de Roberto, Silvia Duhalde, que fue su enfermera y lo cuidó en todo momento, con amor y dedicación; y a todo el personal del Hospital Municipal ?Ramón Santamarina?.
Sus restos descansan en el Cementerio Municipal.
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OLGA BEATRIZ DE HAART DE RICARDO
El 30 de enero, a los 79 años, dejó de existir Olga Beatriz de Haart de Ricardo. Había nacido el 6 de octubre de 1930. Vivió toda su vida en Gardey, junto a sus dieciséis hermanos, trece de ellos ya fallecidos, quedando con vida Rosa y Nilda.
A la edad de 70 años, se casó con el amor de toda su vida, Gregorio Ricardo (?Miguelito?).
Se desempeñó como empleada doméstica, ordeñando vacas, vendiendo leche y queso y siendo lavandera.
Le gustaba hacer quinta, tener flores, criar animales y los infaltables buñuelos o rosquitas de los domingos.
Sus restos descansan en el Cementerio Municipal.
Dedicatoria:
Tía, gracias por prestarme
tu linda sonrisa,
tus manos suaves,
tu mirada tibia,
tu mundo tan bello,
tu corazón tierno,
y también tus sueños.
En este cofrecito
guardaré tu risa
tu dulce… ¡Te quiero!
Estarás por siempre
en nuestros corazones
¡Hasta siempre! ¡Te amamos!
Mariela Edith, Oscar, Yoly, Joaquín, Rosa, Nilda, María Paz, María Belén y María Ayelén.
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IRMA ARES VIUDA DE MAINERI
Irma Ares viuda de Maineri falleció el 28 de enero, a los 81 años. Nació en Tandil, un 4 de junio de 1928, y fue en Cerro Leones donde pasó su infancia junto a sus padres, Serafín Ares y Epifania Burgos, y sus nueve hermanos.
Ayudó a sus padres en la crianza de sus hermanos más chicos y el cuidado de sus abuelos. En el año 1958, contrajo matrimonio con Héctor Enrique Maineri (fallecido), del cual nació su única hija, Silvia. Con los años, se sumaron su yerno, Alberto Junco, y sus nietos, Dany, Mariela y Alberto, a quienes ayudó en su crianza.
El 7 de enero llegó Catalina, su bisnieta, pero no alcanzó a conocerla.
Sus restos descansan en el Cementerio Municipal.
Dedicatoria:
Abuelita, qué te podemos decir. Fuiste un ser tan especial para nosotros. Siempre estarás en nuestros corazones. Te queremos mucho. Dany, Mari y Papo.
Mamá, gracias por ser como eras. Siempre dabas todo sin pedir nada. Entregabas todo lo que tenías, aunque veces mostrabas tu carácter. Siempre estuviste cuando te necesité. Te voy a extrañar mucho. Te quiero. Tu hija Silvia y tu yerno Alberto.
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GERONIMA RODRIGUEZ
Nació en La Higuera, Departamento de San Martín, en la provincia de Santiago del Estero. Llegó a Tandil el 17 de noviembre de 2006, donde vivió hasta su partida, el 26 de enero pasado. Siempre desarrolló la loable tarea de ama de casa.
Con mucho cariño la recordarán sus hijos, Luis, Ramón y Carlos Rodríguez; sus hijas políticas, Ana Beatriz Fernández, María Sosa y Jacinta; sus hermanas, María Carabajal, y Segunda y Reina Lescano; su hijo político, Favio Lastra; sus nietos, Walter, Romina, Nahuel, Claudia Yanina, Agustín, Claudio, Cristian, Carlos y Carla; su bisnieto, Santiago Rodríguez Erviti; y sus nietos políticos, sobrinos, primos y demás allegados.
Sus restos descansan en el Cementerio Municipal.
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ANGELES VICTORIA LOPEZ VDA DE CRUZ
Dicen que la muerte es una lupa que agranda las cualidades de los que ya no están. En el caso de Angelita no hace más que mostrarla como fue, como la recuerdan quienes tuvieron el privilegio de conocerla.
Generosa en extremo, dio amor en todas las formas imaginables, teniendo como único objetivo el bien de los demás y la armonía donde ella estuviera.
Sus manos pequeñas y de apariencia frágil hicieron grandes cosas, acunaron, consolaron, cosieron, tejieron, cocinaron y abrazaron con ternura infinita.
A lo largo de sus 96 años, Angelita se dedicó a dar albergue en su vida, su casa y su corazón a los seres necesitados que se le presentaban en su camino.
En la familia, sentía especial predilección por sus hijos, que le trajeron nietos; y éstos, bisnietos, los cuales disfrutaron de la bondad de Angelita, de su tiempo para jugar, conversar y contar anécdotas.
Igual que las grandes historias pueden escribirse con lápices gastados, las grandes acciones pueden ser llevadas a cabo por los seres más simples. Así, esta pequeña gran mujer el domingo emprendió el viaje que venía preparando hace tiempo. Serena, como vivió, en un ambiente de paz y armonía, como ella propiciaba siempre, así se marchó en un atardecer, que se bañó de lágrimas de gratitud para despedirla.
Sus restos descansan en el Cementerio Municipal.
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LUIS ADOLFO RENIS
El 27 de enero falleció repentinamente, a los 60 años de edad. Había nacido el 29 de enero de 1949. Era hijo de Luisa Yolanda Conqueira y Agustín Pascual Renis (f).
En 1975 se casó con Susana Iacono. De esta unión, nacieron sus mellizos, Pablo y Patricia, y ellos les dieron sus cuatro nietos adorados, Tomás e Ignacia Renis, y Juliana y Damián Montes. Trabajó en La Agrícola, La Tandilenses, Andreani, y en este último tiempo se desempeñó para Jorge Vázquez.
Sus restos descansan en el cementerio parque Pradera de Paz.
Dedicatoria:
?Abu Luis, vas a ser para nosotros nuestro ángel de la guarda y tenemos la seguridad que desde el cielo nos vas a seguir cuidando como lo hiciste hasta ahora. Fuiste, sos y serás el mejor abuelo del mundo. Siempre estarás en nuestros corazones. ¡Te amamos, abu!? Tu Toti y tu Nacha.
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OSCAR ANCHAGNO
Falleció el 29 de enero de 2010, en Capital Federal, a los 96 años. Nacido en Tandil, vivió muchos años con su única hermana, Ofelia. Su primer trabajo fue en la Empresa Ganin, de transportes, a temprana edad.
Luego se dedicó por completo al oficio de lustrador de muebles, y permaneció hasta el momento de su jubilación en la recordada Casa Ostende, dando muestras de gran sabiduría en ese oficio.
Se caso con Marta Tipy, de profesión peluquera, y vivieron muchos años en la vivienda de Pinto al 300 (hoy La Matera).
Tuvieron dos hijos: Alfredo, hoy reconocido abogado en el Poder Judicial de la Nación en Capital Federal, y Martincito, a quien el destino le llevó de esta tierra a la temprana edad de 16 años. Ambos cursaron sus estudios en el Colegio San José.
Después de tan grande dolor, se trasladaron a vivir a la Capital Federal para permanecer al lado de su hijo Alfredo, y contenerlo y acompañarlo en la carrera universitaria.
Disfrutó allí de una vida tranquila. Ya jubilado, recorrió nuestro país con su inseparable esposa, quien lo cuidó en sus últimos días con increíble tenacidad, esfuerzo y dedicación. Fueron 96 años vividos a pleno. Disfrutó hasta el sábado anterior a su fallecimiento, concurriendo a tomar su clásico cafecito en una esquina de Buenos Aires, en el barrio de Congreso.
Sus restos descansan en el Cementerio Municipal.
Dedicatoria:
Todos te guardamos en el corazón. Marta, Alfredo y tu ahijada y sobrina, Cristina.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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