Necrológicas
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailMIGUEL ANGEL ALES
Cuando contaba con 58 años de edad, el pasado lunes 8 del corriente falleció Miguel Angel Alés, causando dolor y pesar entre sus familiares y amistades.
?Colo? Alés había nacido en esta ciudad el 8 de agosto de 1951; era el menor de cinco hermanos y el más mimado. Se crió en el barrio de 4 de Abril y San Martín, rodeado del cariño de los suyos y de muchos amigos, que aún frecuentaba.
Concurrió al Jardín de Infantes y cursó la primaria en el Escuela Normal y la secundaria en la Escuela Técnica. A los 18 años comenzó a trabajar en Ronicevi, para más tarde iniciarse en el oficio de pintor de obra, donde era apreciado por su bondad y honradez.
En su juventud conoció a María Elena Miranda, con quien contrajo matrimonio y tuvieron dos hijos: Eduardo, que sigue su oficio de pintor y María de los Angeles, la luz de sus ojos.
Una cruel enfermedad fue minando su salud y sus esperanzas. El cariño de su esposa e hijos y de toda la familia, la fe recobrada, el apoyo de sus amigos y de mucha gente que lo conoció a través de su trabajo, lo mantuvo aferrado a la vida durante cuatro meses.
Su hija María de los Angeles, escribió:
?Llover… hoy tarde cae un diluvio,
por ti Papá, llueve.
Perece la lluvia con nuestras penas.
Hoy día tarde, llueve
en estos destrozados corazones.
Diluvian tus ojos de dolor,
nuestras esperanzas se mueren.
Por ti Papá, por ti Papá hoy llueve
y tus sueños vivirán…
por siempre vivirán.
¡Te amaremos por siempre!?
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
ANTONIO GOMEZ
El pasado viernes 12 del corriente se fue de esta vida Antonio Gómez, para llegar y ser recibido por los brazos de Dios.
?El Pibe? Gómez contaba con 86 años de edad: Había nacido en el campo San Ciriaco (La Pastora) el 18 de agosto de 1923; era hijo de Alejandrina Polonia Buscaglia y Antonio Gómez (ambos ya fallecidos) e integraba una familia con sus hermanos: Micaela (f), Carola (f), Margarita (f), Tito (f), Negro (F) y Manuel.
Cursó sus estudios primarios en la Escuela de La Pastora y le ayudaba a su padre en las tareas del campo; luego se fue a vivir a Gardey, donde continuó con su actividad rural, donde conoció a quien fuera su compañera: Nilda del Pilar Fonseca y contrajeron enlace hace 40 años.
Después se radicaron en esta ciudad, donde trabajó sus últimos 16 años en la fábrica de planchones ?Domínguez?, hasta que recibió su merecida jubilación.
Era una persona que tenía un carácter muy especial, sencillo, honesto, muy respetado por familiares y amigos, se ganaba el cariño de aquella persona que lo conociera, solidario, de muy buen humor y muy bondadoso ¡Que descanses en paz!
Dedicatoria
Compañero de mi vida
te fuiste sin decirme adiós.
Desde el Cielo me mirarás
junto a una estrella de Dios.
?Pibe? mío, amor de toda mi vida
te recuerdo con tu alegría
y tu sonrisa tan bella.
Por las noches miraré tu estrella
de la cual vos me miras
vos descansarán en paz
lo presiento y te digo ?adiós?.
Tu esposa Nilda.
MARIA ROSA GRACIA de HEGUIABEHERE
En la ciudad de Chascomús, el pasado jueves 4 del corriente y escasamente a tres horas de cumplir sus 67 años, se produjo el fallecimiento de María Rosa Gracia de Heguiabehere. causando dolor y tristeza entre sus seres queridos.
María Rosa nació en Tedín Uriburu; se crió en el campo San José y cursó sus estudios primarios en le Escuela Nº 8 de ese lugar; en mayo de 1970 contrajo matrimonio en María Ignacia (Vela) con Juan Andrés Heguiabehere y vivieron en la estancia La Sara, para luego radicarse en Chascomús, junto a su hijo Juan Pedro.
Dedicó su existencia a los quehaceres domésticos y se destacaba por su habilidad en bordados y trabajos manuales, llegando a obtener el primer premio en la especialidad de los Torneos Abuelos Bonaerenses hace ya algunos años.
Sus restos fueron cremados y depositados en el cementerio de Vela, descansando junto a sus padres Pedro Gracia, María Asunción Saracho y su tía Graciana.
OLGA PALLARES de GANLY
El pasado lunes 8 del corriente falleció Olga Pallares de Ganly, una querida mujer que había nacido el 2 de abril de 1934.
?Tu esposo e hijos te recuerdan con cariño. Nos dejaste una tarde de febrero. Fuiste una gran mujer, compañera incondicional y excelente madre.
Escribiste una historia maravillosa, colmada de amor y alegría. Nos enseñaste que se educa con el ejemplo y tu ejemplo fue de coraje y valentía.
Peleaste una batalla desigual hasta el final y dejaste tu impronta en nuestro corazón. Supiste inculcar en tus hijos los valores de sacrificio y el tesón. Nunca nada te resultó imposible.
Hoy la tristeza nos embarga y nos parece mentira que hayas partido. Rezamos por vos y la imagen de tu sonrisa nos acompañará por siempre?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
ANA MARIA LIÑEIRO de POGORZELSKY
En la ciudad de Resistencia (Chaco), tras una breve dolencia, el pasado lunes 15 del corriente falleció Ana María Liñeiro de Pogorzelsky, una querida mujer que contaba con 67 años de edad.
Ana María nació el 17 de septiembre de 1942 en Indio Rico, partido de Coronel Pringles, pero desde chica vivió en esta ciudad.
Cursó sus estudios en la Escuela Nº 14; en su juventud contrajo matrimonio con Aldo Enrique Pogorzelsky y de ese amor nacieron cinco hijos: Walter, Mauricio, Esteban, Karina y Leonardo, que con el paso del tiempo sumaron a la familia a sus hijos políticos y a sus nueve nietos: Yesica, Matías, Micaela, Facundo. Ezequiel, Tobias, Agostina, Ignacio y Agustín; una futura nieta: Ana Sophía y una bisnieta: Jazmín.
Dedicó su existencia a las tareas de ama de casa y durante toda su vida cuidó de su marido y sus hijos, que hoy la recuerdan con cariño y elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Dedicatoria
Dejaste tanto amor en cada amanecer, que al despertar y ver el sol… siento tu abrazo. Dejaste tanto amor en estas en mi cuando siento una suave brisa que pasa y me acaricia el alma para calmarme en mi dolor.
El viento me trae palabras de consuelo para calmar mi corazón y comprender así… porque no estás. Dejaste tanto amor que el brillo de tus ojos quedó aquí… en la mirada de tus nietos, ellos que te recuerdan cada día con la mejor sonrisa por todo lo vivido y con lágrimas al saber que ya no estás.
Yo se que es ley de Dios, y tengo que entender, que si no fuera así, me iría yo también. Dejaste tanto amor… porqué? al cerrar la puerta, antes de despedirte me dijiste ¡hasta luego! y nunca más volviste… soy egoísta, lo se, solo quería tenerte un poco más a mi lado. Mami ¡te amamos!
Karina, Mauricio, Esteban, Walter y Pato. Todos tus nietos, bisnieto, yerno y nueras te recordarán con amor. ¡adiós Mamá!.
JORGE ROBERTO URDAMPILLETA
Tras soportar los procesos de una breve pero penosa dolencia, el pasado martes 9 delo corriente se apagó la vida de Jorge Roberto Urdampilleta, de 69 años de edad.
Jorge había nacido en esta ciudad el 26 de julio de 1940; era hijo de José Urdampilleta y Delia Dora Fernández y tuvo un hermano: Néstor (f).
Cursó sus estudios en el Colegio San José y en su adolescencia comenzó a trabajar como modelista metalmecánico en Metalúrgica Tandil y más tarde en Tahersa, donde estuvo por espacio de más de veinte años.
Hacía 35 años que había conformado su hogar junto a su esposa Lidia M. Arroyo, viviendo una especial felicidad, realizando juntos: tareas, vacaciones, viajes, largas charlas, reuniones con amigos -a los que siempre respetó y les dio su generosidad-, además de cuidar su jardín y parque.
Ya retirado de la actividad laboral, construyó máquinas y las montó en su vivienda para dedicarse al hobby de la carpintería, fabricando muebles para su casa y allegados. Era apasionado por el boxeo y el fútbol.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
MARIO ABDALA
El pasado viernes 5 de febrero, se produjo el fallecimiento de Mario Abdala, un querido y respetado hombre que contaba con 67 años de edad.
Mario había nacido el 8 de agosto de 1942 en la localidad de Vela; luego vino a Tandil donde se crió y donde vivió definitivamente.
En su juventud contrajo matrimonio con Hilda Otero, compañera de su vida, y tuvieron tres hijos y dos nietos. Constituyeron su vida en Alem 1332, donde siempre vivieron.
Dedicado al trabajo y a su familia, nunca escatimó esfuerzos para que no faltara nada en su hogar y para que los suyos tuvieran todo lo que él podía darles, eso incluyó los estudios para sus tres hijos.
La alegría le llegó cuando nacieron sus nietos Tomás y Julieta que volvieron a llenar de risas la casa de los abuelos.
Tras soportar los procesos de una larga dolencia partió de este mundo, en medio del dolor de los suyos y de sus vecinos y amigos.
Sus restos, previo velatorio, recibieron cremación en el cementerio de Miramar.
CARLOS ABEL MIRANDA
Con muestras de pesar y tristeza fue recibida la noticia del fallecimiento de Carlos Abel Miranda, un querido y respetado hombre que contaba con 70 años de edad.
Carlos nació en 1 de diciembre de 1939 en Coronel Suárez, pero desde muy pequeño sus padres lo trasladaron a Bolívar, cursando sus estudios primarios y luego estudió a distancia y recibió el título de maestro mayor de obra.
Sus días transcurrieron trabajando en su oficio: la construcción y sus ratos libre lo dedicaba a su pasión: el fútbol.
En plena juventud conoció a Zulma Monasterio, con quien se casó en la iglesia San Carlos de Bolívar el 13 de mayo de 1971, y muy pronto la familia se fue agrandando con la llegada de sus hijos: Silvana, Viviana y Elvio.
Años más tarde y por cuestiones meramente laborales, todos se trasladaron a la localidad de Urdampilleta (partido de Bolívar), lugar en el construyó su propia casa, en el que vivieron a lo largo de 17 años, hasta que por causa de la inundación que azotara la región, resolvieron radicarse en esta ciudad, donde residía desde hace 18 años. Aquí la familia siguió creciendo con la llegada de sus dos nietos: Gaspar y Tomás, quienes junto a sus hijos políticos Marcos y Mariana, lo extrañan mucho y ruegan para que descanse en paz junto al Señor.
Sus exequias, se efectuaron en el Cementerio Municipal.
ESTEBAN BENITO ARANAGA
A la edad de 72 años, el pasado lunes 8 del corriente dejó de existir Esteban Benito Aranaga y su familia lo recuerdo así:
?Tana?… te nos fuiste al cielo, nos quedamos sin tu presencia, pero no dejaste tan lindos recuerdos, tantos inolvidables momentos. Eras como un chico grande, siempre una ocurrencia, algo divertido que decir. Eras tan querido por todo aquel que te conocía, principalmente por tu esposa, tus hijos, tus nietos, hijos políticos y nietos del corazón.
Sentimos tanto dolor por tu partida y tanto orgullo por lo que fuiste…
¡Cómo no recordarte como ?el Vasco? tambero, comenzando el tambo a mano y luego, con el pasar de los años, tambo mecánico! Más tarde fuiste puestero, cuidadoso y responsable como pocos.
Tu tarea preferida; infaltables las facturas de credo y ni hablar del vino tinto. Tu orgullo; las verduras de tu huerta y esas ensaladas que tan ricas hacías.
¡Siempre fuiste especial viejito! Jamás te olvidaremos.
Queríamos escribir estas palabras desde lo profundo del corazón y decirte: ?Tana?, ?Vasco?, abuelo, viejito… ¡te amamos!
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
Dedicatoria
Abuelo, Tana o Vasco como te llamaban tus familiares y amigos. Viejo, cariñosamente como te decía tu compañera y esposa, que tuvieron sus bodas de oro inolvidables, estás sentado al lado del Señor, como un luchador y ganador que fuiste.
Luchaste contra vientos, fríos, heladas, lluvias y sol en los tambos (a mano en tu época), para que a tu familia no le faltara nada, y tus hijos crecieran con lo mejor que le diste, en ?La Hermida?.
Te levantabas bien temprano, ponías la pava con agua a calentar en la cocina a leña, y mientras, te ibas a fijar alguna trampa para cazar algún peludo, o lo que encontraras para que al mediodía hubiese comida en la mesa (anécdotas de tus hijos), como muchas que no se olvidarán.
Enseñaste mucho a tus nietos, tus palabras eran escuchadas como un maestro ejemplar, desde como ensillar un caballo, cazar un peludo, echar una gallina, hasta tirar con la onda para bajar los chimangos ¡que lindos recuerdos abuelo nos van a quedar de vos!
Diste mucho, pediste poco, recibiste inmenso cariño y respeto de la gente, que con poco conocerte se daban cuenta que tenías un gran corazón lleno de sencillez y humanidad.
El 8 de febrero te tomaste tu vaso de vino tinto y te comiste tu salamín, y partiste para descansar tranquilo y en paz.
Aunque hayas dejado mucha tristeza en nosotros sabemos que no te va doler más nada, porque estás en las manos del Señor.
Gracias abuelo, gracias por enseñar, por dar sin esperar nada a cambio.
Gracias por todo lo que fuiste, son y vas a seguir siendo para nosotros ?un grande, un ejemplo de vida?.
No te vamos a olvidar, descansa en paz, te queremos muchos, estás en nuestros corazones. Vas a ser la estrella que más brille frente a nuestra casa.
Andrea.
ENRIQUETA ELVIRA ESPINOSA
El pasado sábado 13 del corriente se apagó la vida de Enriqueta Elvira Espinosa, que a los 60 años de edad se fue causando mucho dolor y tristeza entres sus familiares y amistades.
Elvira nació el 11 de junio de 1949 en esta ciudad; durante 25 años dedicó su actividad laboral en lo que hoy es la Nueva Clínica Chacabuco; además, gran parte de su vida lo destinó a criar con amor a sus cinco hijos.
A partir del 2005 comenzó a tener complicaciones a causa de su enfermedad (cáncer) por la cual se operó y logró salir. Pero pasado tres años una pancreatitis gravísima, la que la llevó a estar un mes internada en terapia intensiva, gracias a su fortaleza y sus ganas de vivir, una vez más logró recuperarse. Luego de unos meses esa enfermedad siguió avanzando y hoy es la razón por la cual ya no está con nosotros.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
Dedicatoria
?Viejita: dejaste un vacío muy grande y muchos dolor. Siempre vas a estar en nuestro corazón. Te vamos a extrañar y amar toda la vida?.
(Tus hijos: Sandra, Clau, Lito, Sil y Rulo).
JOSE ADOLFO PROBICITO
Cuando contaba con 81 años de edad, el pasado viernes 12 del corriente dejó de existir en nuestra ciudad José Alberto Probicito.
?Pepe?, como le decían los familiares y amigos que lo respetaban y amaban, había nacido en esta ciudad el 21 de marzo de 1928 y era hijo del matrimonio que integraban Angela Cadario y Vicente Probicito.
En su juventud trabajó durante muchos años en el ferrocarril y pasado el tiempo instaló su propia herrería de obra enseñándole su oficio a su nieto mayor; siendo una persona muy reconocida y querida en el ambiente.
Estaba casado con Nélida Blanca Petila (f) y fruto de ese amor nacieron sus hijos José Ramón y Nélida Susana, que más tarde sumaron a la familia a sus hijos políticos Norma Franco y Carlos Fernández.
Con el pasar de los años tuvo la fortuna de disfrutar del cariño de sus cinco nietos: Marcos, Luciano y Fabián Probicito y Pablo y Diego Fernández, y luego llegaron tres nietas políticas Carolina, Natalia y Jimena y un bisnieto, Máximo. También tuvo una bisnieta del corazón, Martina González y dos bisnietos por venir, ellos fueron quienes velaban por sus sueños y le daban alegría y felicidad.
En el transcurrir de su vida cosechó muchos amigos y se dedicó por completo a su familia.
?Gracias y mil gracias por darnos tanto amor, te vamos a extrañar mucho, te amaremos siempre.
Hoy nos duele enormemente, pero entendemos su partida, aún queda su amor y sabemos que nos vas a dar fuerza para seguir luchando a pesar de los obstáculos. Deseamos que descanse en paz, te amamos?. (Tu familia).
Sus restos, previo velatorio, fueron cremados en Miramar y depositados junto a su mujer e hijo en el Cementerio Municipal.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios