Necrológicas
RODOLFO OSCAR GONZALEZ
El pasado jueves 25 de febrero y cuando contaba con 68 años, dejó de existir Rodolfo Oscar González, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
?Cacho? González había nacido en esta ciudad el 8 de noviembre de 1942, creció junto a su familia y pasó parte de su juventud en el barrio de la Estación, en una casa de calle Machado.
Fue un hombre muy conocido por todos, ya que durante varios años atendió la cantina del club Ferrocarril Sud, el club de sus amores.
Había conformado su hogar junto a su esposa Elsa y tuvieron dos hijos: Gastón y Carolina, integrando una hermosa familia con su nuera Gabriela y sus adorados nietos: Francisco y Mateo, quienes hoy elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma.
Sus exequias, previo velatorio, se efectuaron en el cementerio parque Pradera de Paz.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDedicatoria:
Tío Cacho: tu ausencia nos deja una gran tristeza y un gran vacío en nuestro corazón. Si algo me gustaba de vos era tu sonrisa, tu mirada tan linda, la alegría con la que te levantabas cada día.
Estoy muy dolido por no haberte dado nunca un gran abrazo y decirte lo mucho que te quería. Voy a extrañar la picada de embutidos, como vos decías, que nos ofrecías cada vez que te íbamos a visitar.
Voy a extrañar verte sentado en la cocina, en el patio tomando fresco o en la puerta de casa. Voy a extrañar esas charlas alegres que siempre teníamos. Me hacía bien estar junto a vos. Recuerdos inolvidables me quedan, fuiste un gran padre, un gran abuelo, un gran amigo.
Tu familia llora tu partida, pero sabemos que nos estarás iluminando y guiando desde el lugar donde estés. Te amamos y siempre vas a estar en nuestros corazones.
Tu sobrino Sebastián.
ENRIQUE OSCAR GUTIERREZ
Con muestras de pesar y tristeza fue recibida la noticia del fallecimiento de Enrique Oscar Gutiérrez, un querido y respetado hombre que contaba con 84 años de edad.
Enrique nació el 14 de abril de 1925 en Azul, donde vivió junto a sus cuatro hermanos, hasta que el servicio militar lo hizo radicarse en esta ciudad. Aquí conoció a Chichina Loustau, con quien formó su familia.
Fue una persona fuerte en sus principios, supo transmitir a sus hijos: Cristina y Guillermo, lo que significaba la buena educación y el respeto.
Su actividad laboral la desarrolló en el Banco Provincia. En sus ratos libres hacía de un oficio su hobby: la carpintería. Se pasaba horas en su galpón reparando y confeccionando desde cajas talladas hasta muebles.
Tras acogerse a los beneficios jubilatorios, todas las mañanas se reunía con sus compañeros del Banco, a los que llamaba ?amigos del café? y juntos recordaban los buenos momentos transcurridos.
En el 2003, al fallecer su esposa, no le fue fácil continuar… pero con el incondicional apoyo de sus hijos, nietos, cuñada y sobrinas, pudo salir adelante.
En los últimos siete años sintió el dolor de la pérdida de su esposa y acompañado de una enfermedad progresiva, que se apoderó de su físico, de a poco se fue apagando su inmensa fuerza. Supo luchar hasta último momento, murió en su casa rodeado del cariño de su familia y de quienes lo asistieron hasta el final.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
CARLOS ALBERTO MORATORIO
A la edad de 80 años, el pasado domingo 7 del corriente se apagó la vida de Carlos Alberto Moratorio, uno de los más grandes jinetes de la equitación argentina y uno de los principales deportistas del país.
Don Carlos había nacido en la ciudad de La Cruz, provincia de Corrientes el 10 de noviembre de 1929 y hacía varios años que estaba radicado y trabajaba como instructor de equitación en esta ciudad; se dedicó a la enseñanza con una escuela de equitación a la que, con gratitud, denominó “Chalán”, el caballo que le dio tantas satisfacciones. Su hija Carla siguió sus pasos deportivos.
El era coronel retirado y un orgullo del Ejército Argentino, institución que en sus tiempos aportaba la mayor cantidad de jinetes al hipismo nacional.
Sus altos mandos felicitaron repetidamente a este jinete de concurso completo de equitación (prueba completa), la especialidad que consiste en tres días de competencia en diferentes modalidades: adiestramiento, cross country y salto en pista. Las congratulaciones le llegaron de parte del propio presidente de la nación cuando en 1966 obtuvo el Campeonato Mundial de prueba completa en Burghley, Inglaterra.
Pero por entonces ya se sabía de las virtudes de Moratorio. A los 34 años, había obtenido la medalla plateada en Tokio 1964, los XVIII Juegos Olímpicos, con su alazán Chalán. La competencia resultó difícil, no sólo por el nivel, sino también por el suelo fangoso -debido a lluvias- y se debió transitar el segundo día, el más exigente, el de los saltos de obstáculos fijos en el exterior, a campo traviesa. El binomio argentino no claudicó y se clasificó segundo, a apenas ocho puntos (56,4 contra 64,4) del italiano Mauro Checcoli (con Serbean).
Además, quedó en el segundo puesto por equipos, junto a sus compañeros Roberto Pistarini, Ludovico Fusco y Enrique Sztyrle.
Semejante logro no pasó inadvertido en el país: Moratorio recibió el Olimpia de Oro de 1964, otorgado por el Círculo de Periodistas Deportivos. Fue el único jinete en alcanzar tal estatuilla.
Más contundente resultó su actuación en el Mundial de 1966. Si bien al certamen de Burghley, Inglaterra, acudieron representantes de apenas cinco países (el local, Irlanda, Unión Soviética, Estados Unidos y la Argentina) dada la epizootia que afectaba a gran parte de Europa, la victoria de Moratorio fue notable, pues superó a 34 adversarios de poderosas naciones y con gran holgura: acumuló 63,1 puntos positivos y estableció 16,5 de diferencia sobre su escolta, el británico Richard Meade (Barberry). Si bien faltaron varios de sus principales rivales, la eficacia que exhibió Moratorio hace pensar que muy posiblemente se habría impuesto a ellos. Para coronarse nuevamente, contó con el gran Chalán, ahora de 11 años.
Además de sus magníficos lauros, Moratorio cosechó un gran respeto gracias a su corrección. Era todo un caballero. En 1980, fue galardonado con el premio Konex de platino, y recientemente, el 18 de diciembre de 2009 fue homenajeado en la Fiesta del Deporte realizada en el Teatro del Fuerte de esta ciudad.
Sus restos, previo velatorio, recibieron cremación en el cementerio de Necochea.
SALVADOR CASTRONOVO
El pasado lunes 8 del corriente falleció Salvador Castronovo, un querido y conocido hombre que contaba con 86 años de edad.
?Toto? Castronovo había nacido en esta ciudad el 19 de noviembre de 1923, desempeñando su actividad laboral en diferentes tareas.
Durante los últimos seis años vivió junto a su compañera Nelba Galván, con quien disfrutó cada domingo de los bailes en el Centro Tandilense de Jubilados y Pensionadas, del Coro de la Tercera Edad, cenas y diversas salidas.
Su partida es lamentada profundamente por sus hijas Elsa y Mónica; sus yernos Osvaldo y Marcelo y sus nietos: Laura, Diego, Lucio, Antonella y Bianca,; su nieto político Daniel Bicondo y sus bisnietos Juan Manuel, Martín y Mateo.
?Siempre te recordaremos con mucho cariño, jamás olvidaremos tu alegría, tus chistes y tu buen humor?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Dedicatoria:
?A mi querido tío Toto?
No llores si me amas,
si conocieras el don de Dios
y lo que es el Cielo.
Si pudieras oír el cántico de los ángeles
y verme en medio de ellos.
Si pudieras ver desarrollarme ante tus ojos,
los horizontes, los campos
y los nuevos senderos que atravieso.
Cristina.
DIMITRIO DIAZ
A la edad de 94 años, el pasado lunes 8 del corriente se apagó la vida de Dimitrio Díaz, y sus seres queridos lo recuerdan así:
Qué bendición tienen los poetas desahogarse con el papel y un lápiz; qué bendición tiene Dios de tenerte a su lado; qué bendición enorme tuve todos estos años de tenerte como abuelo…
Fuiste, sos y serás un ejemplo a seguir, porque le demostraste al mundo, que si bien la vida te negó la posibilidad de ir a la escuela, fuiste maestro y diste cátedra de generosidad, humildad, tenacidad, honestidad y que cuando se quiere se puede, cuando se va con la verdad y por derecha.
Hoy estás con quien siempre quisiste y tanto extrañaste ?La Poro? tu compañera de toda la vida.
Solo que queda darte las gracias por tantos momentos hermosos vividos y perdón por todo lo que pudimos hacer y no lo hicimos.
Estarás gravado a fuego en mi corazón y vivirás por siempre junto a la abuela en él. Te querré eternamente.
Tu regalona.
Gracias por brindarme su amistad, gracias por permitirme conocerlo, gracias por si sinceridad y franqueza, gracias por enseñarme a manejar el cariño y muchas gracias por formar y educar a la compañera que hoy tengo y que considero su hija.
Miguel.
Gracias por haberme educado y haberme ayudado a respetar, gracias por todas las alegrías, siempre con una sonrisa, siempre con un chiste, gracias por todo, gracias por darme la vida.
Juan Carlos (tu hijo).
Fuiste el sol que iluminaste e iluminarás mi vida, como quisiste a mis hijos y nietos no los quiso nadie, siempre estuviste en las buenas y en las malas, hoy estarás descansando en paz. Hasta cuando nos volvamos a encontrar.
Ana María (tu hija).
ULISES ONOFRE SANCHEZ
?Cuando contabas con 74 años se apagó la vida de Ulises Onofre Sánchez, ?Koto? ?como te decíamos- naciste el 14 de abril de 1931 en María Ignacia (Vela) y fuiste el segundo de cinco hermanos.
Te criaste junto a tu familia y allí tuviste mueblería por muchos años, siendo muy conocido y querido por todos. Vivías con tu querida mamá y en el ´76 te viniste a Tandil, siguiendo a tu madre y hermano. Te quedaste para siempre a vivir en Villa Laza, donde cosechaste muchas amistades y quedaste solo. Fuiste muy andariego, y siempre con muebles y cosas para vender, en tu autito verde.
En tus últimos días habías pedido varias cosas, entre otras ir a Vela con tus padres. Deseamos toda tu familia que descanses en paz y estés con Dios, porque te lo mereces. Te queremos y nunca te olvidaremos. (Tu cuñada María Ester y toda tu familia)?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
RAMON ANTONIO VEGA
El pasado jueves 4 del corriente dejó de existir Ramón Antonio Vega, un querido y respetado hombre que contaba con 75 años de edad.
Ramón nació en Catamarca (capital) el 10 de agosto de 1935; era hijo de Eduardo Edilberto Vega y María Isabel Centeno. Llegó a Tandil desde muy niño y en plena juventud conoció a su gran amor: Ana Teresa Paz, con quien contrajo enlace en María Ignacia (Vela) el 23 de agosto de 1961. De esa unión nacieron sus nueve hijos: Ana Graciela, Sergio Antonio, María Claudia, Rosana del Carmen, Héctor Alfredo, Roberto Eduardo, Verónica Cecilia, Stella Maris y Jorge Alberto, a quienes les infundió su visión positiva de la vida..
En 1982 comenzaron a llegar sus primeros nietos, los que año tras año se sumaron uno a uno y él con mucho cariño los enumeraba; contaba con 47 nietos y 17 bisnietos, todos compartían su anécdotas y mates. Era fanático de Boca Juniors y amante de la pesca deportiva.
Hoy todos ellos lo despiden, junto a sus hijos políticos, sus hermanas Rosa, María Isabel, Esperanza, Irma y su cuñada Doris, sobrinos, amigos y compañeros de pesca.
Sus seres queridos agradecen a su adorada hermana Chabela y a Pepe (José) hermano del corazón y su compañero de aventura de pesca.
En su hogar le brindaron mucho amor, haciéndolo sentir ?como a un rey?, como él decía, acompañándolo hasta sus últimos momentos.
Dedicatoria
Abue: te fuiste de nuestro lado, pero siempre estarás presente en nuestro corazón. ¡Te amamos! (Tus 47 nietos y 17 bisnietos).
Papá: a pesar del dolor que sentimos, nos consuela saber que estás con tu gran amor: Teresa. Te extrañaremos y te amamos. (Tus nueve hijos).
ELENA FERNANDEZ de DRAGHI
Pesar y tristeza ha causado el fallecimiento de Elena Fernández de Draghi, una querida y apreciada mujer que contaba con 95 años de edad.
Elena nació en esta ciudad el 28 de agosto de 1914; era hija de Higinio Fernández y María Trinchero, creció en el seno de una familia de diez hermanos.
Cursó estudios primarios en la Escuela Nº 1; luego continuó su formación en el Instituto ?Julia?, aprendiendo los secretos del corte y costura. Además, cuidaba de las tareas de la casa ayudando a su madre y practicaba la costura junto a su hermana mayor: Mariquita, que confeccionaba profesionalmente.
Siempre le sobraba un tiempo para la actividad recreativa, andaba bastante en bicicleta y jugaba al tenis en el club Independiente.
En agosto de 1947 contrajo nupcias con Juan Bautista Draghi y tuvieron tres hijos: una niña María Elena y dos varones: Carlitos y Horacio.
En 1954, abrió un negocio junto a su esposo: la fiambrería La Garza Mora, que durante 25 años fue referencia de la buena mesa.
Se jubilaron en el ´78 y ya contaban con cuatro nietos. Sus hijos varones se recibieron de ingenieros en La Plata, se radicaron en Brasil, lo que motivó que Elena y Juan viajaran constantemente a visitarlos.
En 1981 falleció María Elena y en el ´83 recibió otro duro golpe, murió su esposo Juan. Quedó muy mal, aunque con el tiempo recuperó sus bríos y siguió adelante.
Se destacó por ser siempre una persona muy solidaria con sus parientes y amigos, siendo muy querida por todos.
Sus restos, previo velatorio, recibieron cremación en el Cementerio de Miramar.
LIDA IRENE NAPOLI
Cuando contaba con 90 años de edad, el pasado domingo 7 del corriente se apagó la vida de Lida Irene Nápoli, causando dolor y angustia entre sus seres queridos.
Quienes la conocieron la apreciaron, pues a pesar de no ser una mujer sumamente extrovertida, supo ganarse el respeto y la estima de quienes la rodearon.
Perteneció a una tradicional y antigua familia tandilense, comerciantes del barrio de la Estación, donde transcurrió su niñez y adolescencia.
En su juventud se dedicó a la docencia, ejerciendo en el Colegio de Hermanas y en las actuales Escuelas Técnicas Nº 2 y Nº 3, lugares donde siempre cosechó amistades y se caracterizó por ser una buena compañera.
No formó una familia propia, pero tuvo sobrinos y ahijados a quienes le brindó cariño, tiempo y atención, lo mismo que a sus muchos primos y amigos. Se mostró siempre cordial, solidaria con todos y con algunas instituciones, pero por sobre todas las cosas fue discreta y supo disfrutar de la vida y de las pequeñas cosas que nos ofrece.
Sus últimos años transcurrieron en el Hogar Milagros, y partió con la misma discreción con que vivió.
Sus familiares agradecen profundamente a los responsables y personal de esa entidad, por el esmero y cariño con que la cuidaron, desde su ingreso hasta el minuto final.
Sus restos descansan en el cementerio parque Pradera de Paz.
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