Necrológicas
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El pasado jueves 18 del corriente se apagó la vida de América Pilar Isern de Blazina, quien contaba con 87 años de edad.
Miembro de una tradicional familia tandilense, llevaba 61 años de matrimonio con Estanislao Blazina con quien formó una familia por la que luchó ejemplarmente y fue su eje fundamental desde siempre.
Hoy su esposo, sus tres hijos, nueras, nietos y bisnieta la recuerdan como la mejor madre y abuela del mundo, porque desde siempre sintieron su cariño inmenso y su presencia especialmente en los momentos más importantes.
Optimista por naturaleza, ella pocas veces se quejaba y decía que todo está bien, a pesar que muchas veces sabíamos que por ahí estaba sobrellevando algún problema.
Su partida también es lamentada por sus hijos: Andrés, Alfredo y Néstor; sus hijas políticas: Nelly C. López, Marta H. Muñoz y Teresita del V. Carabajal; sus nietos: Diego, Santiago, Andrea, Andrés, Mauricio, Cristian, Néstor, Ana y Federico; sus nietos políticos: Natalia Cajelli y Marcos Sbarski y su bisnieta: Renata.
La recordarán por siempre, a pesar del dolor que hoy sienten, con alegría y resignación por su bondad. Fue una abuela que pasó por esta vida y que no le quedaron asuntos pendientes.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque El Paraíso.
PERFECTO ELIGIO LOPEZ
Tras soportar los procesos de una prolongada dolencia, en la Fundación Favaloro, de la Capital Federal, el pasado viernes 7 del corriente falleció Perfecto Eligio López, un querido y conocido hombre que contaba con 64 años de edad.
Nativo de Córdoba, ?Tato? López tuvo una reconocida actuación en esta ciudad, ya sea por su actividad laboral como social y deportiva.
Desde muy joven integró el equipo de básquetbol en el club Ramón Santamarina, y años más tarde llegó a ser árbitro de ese deporte a nivel provincial.
Fue uno de los pioneros en Radio Tandil, en programas relacionados con el deporte local y zonal. Su actividad laboral la desarrolló desde muy joven en Metalúrgica Tandil, ingresando como operario, llegando a ser capataz en la planta de aluminio (Metan).
Su afinidad a la actividad de dirigente deportivo, le permitió pertenecer a distintas instituciones de esta ciudad, tales, como la Liga Tandilense de Básquetbol, en el Club Grupo Universitario en la comisión de básquet, pero su mayor pasión la desarrolló dentro del Tandil Auto Club; además, en los últimos años participó activamente como dirigente de la Federación Regional de Automovilismo Deportivo – Zona Sudeste (ACA Nº 3).
Su formación en la Escuela de Dirección para Empresarios y Dirigentes de la Salud, le permitió colaborar en el ex Policlínico Ferroviario, Hospital Municipal y la Clínica Chacabuco, en actividades relacionadas a la administración hospitalaria.
Encontró una pasión (y un montón de amigos) en su participación dentro del coro del Centro Vasco de esta ciudad.
Su esposa María del Carmen Madina y sus hijos Patricio, Agustina y Lucas López Madina, agradecen profundamente a todas aquellas personas e instituciones que los acompañaron en estos últimos meses, interesándose sobre la enfermedad de su querido Tato.
Asimismo, hacen extensivo su agradecimiento a todo el personal médico, de enfermería, administrativo, de rehabilitación cardíaca y Unidad Coronaria del Corazón de Tandil, en especial a los doctores Ramón Suaznabar y Luis Cicco; al igual que a la Delegación de PAMI y a la doctora Marcela Ballent, a Elsa Suárez, a María Rosa Lagos y a la Fundación Favaloro, donde recibió el máximo nivel tecnológico y de recursos, y de afecto.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
IRMA SALGADO de KRÜGER
El pasado martes 11 del corriente dejó de acompañarnos Irma Salgado de Krüger y, junto con ella, las continuas reuniones de amigas y familiares en su casa de Arana y 4 de Abril.
Apasionada vendedora de productos cosméticos, ferviente admiradora del Club Atlético Independiente, Irma seguirá en la memoria de todos los que hoy nos mantenemos de pie para augurarle un descanso eterno.
Esposa, madre, abuela, bisabuela y, por sobre todo, mujer. Será recordada por sus hijos Oscar y Miguel; sus nietos Esteban, Laura, Marina, Luciana y Germán; sus bisnietos Celina y Lautaro; además de sus nueras Norma y Mabel. En todos ellos quedará la estela de su ser, ése que se marcha en cuerpo, pero que revive en la memoria cotidiana.
?Con un abrazo fraterno, sellada en el recuerdo indeleble, nos despedimos hasta siempre, familiares y amigos?.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal.
JOSEFA ARAMBERRI de CARLETTI
Con muestras de pesar y angustia fue recibida la noticia del fallecimiento de Josefa Aramberri de Carletti, una querida y apreciada mujer que contaba con 95 años de edad.
?Pepa? Carletti fue una persona muy luchadora, desarrolló su actividad laboral en la confección de pantalones.
La vida la golpeó duramente, ya que tuvo la desgracia de perder a sus tres hijos, pero con mucho valor y entereza logró salir adelante.
Querida por todos, su familia la recordará eternamente como a una mujer valiente.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque El Paraíso.
Alberto Roque Balduzzi
A los 59 años de edad, el pasado martes 25 del corriente, nos dejó repentinamente Alberto Roque Balduzzi, causando dolor y tristeza entre sus seres queridos.
?Beto?, o como muchos lo conocían, ?El Gordo? Balduzzi, nació el 14 de junio de 1950 en su recordado barrio Villa Gaucho, donde pasó su infancia y comenzó a vivenciar las que serían sus grandes anécdotas.
Laboralmente estuvo vinculado en toda su trayectoria al área comercial, donde siempre se destacó por su gran responsabilidad y empeño, estando al frente en las últimas décadas del Expreso De la Vega.
También dedicó gran parte de su tiempo a su querido Club Ramón Santamarina, siendo miembro de la comisión directiva de fútbol, con la pasión y el entusiasmo que el ?aurinegro? le despertaba. Siempre estuvo rodeado de amigos, le gustaba disfrutar de charlas y anécdotas, de comidas y gratos momentos.
Hace 38 años formó una gran familia junto a María Ester, con quien tendría tres hijos (Esteban, Leonardo y Julieta) y por quienes siempre se preocupó para que nunca les faltara nada. Hace dos años estrenó su título de abuelo con la llegada de Bianca y luego de Lucía, donde hizo gala de su nuevo rol transmitiendo un extraordinario amor y cariño, que seguramente se transformarán en un entrañable recuerdo para ellas.
Su partida dejó un hondo pesar en nosotros y en su compañera de vida, María Ester; en sus hijos políticos Sonia, María Fernanda y Gabriel, en su madre política Benedicta, en sus hermanos María Matilde y José Luis, en sus sobrinos Denise, Paula, Cecilia y Julián, en sus hermanos políticos, primos, tíos, y amigos del trabajo, del café y de la vida.
Y así se fue este hincha de Racing? Una persona muy querida y respetada por quienes lo conocieron, que nos hizo y hará sentir siempre orgullosos al escuchar de todos ?que buen tipo tu viejo?.
Dedicatoria
?Papá, gracias por todo lo que nos enseñaste, por brindarnos tu generosidad, por nunca dejar de pensar en nosotros. Muchas cosas nos quedaron pendientes para compartir con vos, y no pudimos despedirnos como hubiésemos querido, pero estamos tranquilos de que te fuiste como quisiste, feliz, disfrutando del momento, siendo como siempre fuiste? vos mismo.
Te amamos y te vamos a tener en nuestros pensamientos y en el corazón por siempre.
¡Hasta siempre Pá!?.
(Esteban, Leonardo y Julieta).
MARTA HAYDEE NIQUEL
Tras 22 días de internación, el pasado miércoles 26 del corriente se apagó la vida de Marta Haydeé Niquel, una querida y apreciada mujer que contaba con 63 años de edad.
Marta nació en esta ciudad el 7 de diciembre de 1946 y luego de trabajar la mayor parte de su existencia en el campo, volvió a Tandil en 2008.
Se destacó por ser una gran mujer, luchadora, trabajadora y humana.
?Hoy nos deja un vacío enorme, pero siempre estarás en nuestro corazón y te recordaremos con amor: tus hijos Sandra, Candela y Adrián, junto a tus hermanos Alicia, Norma, Mirta, Jorge, Delia, Silvia y Patricia?.
ADOLFO OSCAR MORIANES
El pasado domingo 23 del corriente dejó de existir Adolfo Oscar Morianes, un conocido y respetado hombre que contaba con 63 años de edad.
Adolfo nació el 30 de agosto de 1947 en Trenque Lauquen; en plena adolescencia se recibió de maestro normal, ejerciendo su profesión en el ámbito de Educación de Adultos, donde supo ganarse el respeto y cariño de sus alumnos, en su mayoría de edad avanzada.
Muy joven contrajo matrimonio con María Inés Suárez, y fruto de esa unión nacieron sus hijos Adolfo Hernán (f), Diego Alejandro y Augusto.
La familia se estableció en General Pico (La Pampa), donde Adolfo realiza diferentes trabajos relacionados con ENTel, venta de muebles y automotores, permaneciendo en esa zona durante diez años.
En la década del ´80 se trasladan a Ayacucho, donde vivía actualmente, donde era un conocido productor de seguros de Mafre y Copán, dejando en su camino una gran cantidad de amigos que lo extrañarán.
A la familia se fueron sumando sus nueras Lidia Acuña, Sonia Leguizamón y Eugenia Bordenave; sus nietos Laura, Sofía y Lucas, quienes elevan una plegaria por su eterno descanso.
Sus seres queridos agradecen a los doctores y enfermeras de la Unidad Coronaria de la Clínica del Corazón (Clínica Chacabuco) y la buena atención brindada.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque El Paraíso.
ADOLFO SEBASTIAN PALOMINO
A la edad de 88 años, el pasado viernes 21 del corriente falleció Adolfo Sebastián Palomino, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades
Adolfo nació el 25 de enero de 1922 en el barrio porteño de Belgrano; era hijo de José S. Palomino (español) y Clara Bruggeses (alemana) y tenía una hermana: Clara María.
Desde chico le gustaron los caballos, así fue que tenía un alazán con el cual paseaba por los lagos de Palermo. Fue creciendo y su padre le propuso trabajar en el Frigorífico La Pampa, del cual era dueño junto con otro socio, en tiempos que se exportaban pavos a Europa.
Pero a él no le entusiasmó la idea y en cambio le pidió a su padre irse al campo. A este le costó entender la decisión de su hijo, pero finalmente accedió, y Adolfo recorrió la zona rural de Azul, Ayacucho y Tandil, donde le compró unas chacras y donde vivió toda su vida.
Sus primeros amigos fueron unos vecinos de apellido Salaberry, para luego en el Club Hípico, conocer a Pato Ders, Néstor Bonadeo, Fernando Lutzelschwab, Epi Garrues, etcétera.
A los 30 años conoció y contrajo matrimonio con María Esther Degó, y tuvieron tres hijos: Sebastián, Félix y María, que luego sumaron a sus nietos: Mauro, Joaquín, Paola, María José, Matías, Agustín, Félix, Clara y María Luz.
Dedicó su existencia a trabajar en esas chacras, donde tuvo un pequeño tambo, un criadero de gallinas y plantó todo el monte aún existente.
También era amante de su parque, donde cultivaba una enorme variedad de rosas, arbustos y todo tipo de plantas que conseguía; más adelante empezó a hacer bonsai, con los que pasaba muchas horas del día.
Fue uno de los socios fundadores de la Agrupación ?José Hernández?, que pintó a Jorge Villalba y con un montón más de socios conformaron un hermoso grupo de amigos.
Su vida transcurrió en su chacra ?El Cortijo? hasta el último día, junto a su hija y familia.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque El Paraíso.
JOSE TONCOVICH
?José había nacido en 1927 en una cantera que explotaba su padre, en las proximidades de Albión. Su infancia transcurrió con sus cinco hermanos entre adoquines primero y herraduras después, en la casa de calle Rodríguez.
Trabajó desde pequeño en esa herrería. llevando y trayendo ?de tiro- a los caballos, junto a su hermano Juan. Ya más grande, forjó herraduras, empuñó la masa y el martillo; repartió diarios.
La vida transcurría entre fierros. Después de largas jornadas de labor, trabajaban en el armado de un automóvil, que lograron poner en marcha para subir hasta la cima del Parque Independencia, toda una hazaña por los años ´40.
Junto a sus hermanos montaron la herrería de obra Toncovich Hermanos, el ?taller, en el que llegaron a trabajar hasta 14 empleados. Su especialidad era la fabricación de celosías combinando hierro y madera, además de rejas, puertas y ventanas, que hasta los años ´70 cubrieron las aberturas de gran parte de las construcciones en Tandil.
Como todos los jóvenes de su tiempo, concurría al Club Excursionistas, del que llegó a ser socio vitalicio, y al Club Juventud Unida, del que formó parte de la comisión directiva.
En esos bailes conoció a Edith Rodríguez ?Peteco?, con quien compartió más de 60 años, con ella se casó y tuvieron dos hijos: Sonia y Carlos. La familia lo fue alejando del Club, cambió los bailes por las noches con sus seres queridos, los festejos de cumpleaños y las reuniones de los domingos.
Después del matrimonio llegó la Chacra, una fracción de tierra en la zona de Cerro Leones, allí con su hermano Juan construyeron la casa, la pileta, hicieron carneadas, y tuvieron sus primeros animales: la vaca para ordeñar, un caballo zaino y una petisa con la que inculcó a su hijo la vocación por los animales.
El cierre del taller, ya en la mitad de la vida; el trabajo duro y constante, con el mismo ímpetu que cuando muchacho, lo convirtieron en hombre de campo. Frecuentó remates, ferias, sembró, cosechó, soportó heladas, calores agobiantes, junto con su hijo recibido de veterinario.
También vio a Sonia convertida en profesora y pudo, el día de su cumpleaños Nº 80 mostrar que el apellido Toncovich también estaba en una marca de ganado.
Sin dejar de ir al campo, de preguntar por su nieta, de esperar la comida en el mismo extremo de la mesa, y después de celebrar con ?los de siempre? ?familiares y amigos-, 53 años de matrimonio con Edith, José ?se fue…?, de novio con la vida… después de ver el partido con su nieto, de charlar con su esposa y su hermana, de pie… casi sin enfermedad… es que su vida fue así, a fondo, con las cosas y la gente que quería.
Enseñaste que las pérdidas se sobrellevan en compañía, y así te vamos a recordar, reunidos en familia, con asados y picadas, y te vamos a extrañar?.
PEDRO OSCAR CORTEZ
El pasado jueves 20 del corriente se apagó la vida de Pedro Oscar Cortez, un conocido hombre que contaba con 74 años de edad. Sus seres queridos lo recuerdan así:
?A nuestro querido Viejo: viniste a este mundo el 18 de abril de 1935 en Chillar, hijo de Julia Aranaga y Felipe Cortez. Con nueve hermanos más, trabajaste desde muy pequeño en las labores de campo, luego en metalúrgicas, en Kaffka, estación de servicio, cortando pasto y en el ferrocarril, donde te jubilaste.
Siempre nos inculcaste trabajar y trabajar, en lo que sea, menos robar. También nos decías, si alguien te hace algún mal, pagales con el bien. Siempre estuviste pendiente de nuestro bienestar, complaciéndonos en todo, con tu humildad, sencillez, simpatía, amabilidad y cordialidad.
Cosechaste amigos en muchas partes, los cuales te recuerdan con alegría. Tu esposa China, con quien tuviste un matrimonio feliz de 45 años, muy triste está, al igual que tus hijos: Sergio, Jorge, Gustavo y Sandra.
Tu frase preferida era ?todo lo puedo en Cristo que me fortalece?. Nos enseñaste mucho sobre el amor a Dios y eso nos ayuda a poder seguir. Sabemos que estás en presencia del Dios Altísimo, donde no hay sufrimiento, donde todo es gozo, felicidad para siempre y en breve nos encontraremos eternamente ¡Te queremos!?.
HECTOR RUBEN IBAÑEZ
Pesar y tristeza ha provocado el fallecimiento de Héctor Rubén Ibáñez, un querido y respetado hombre que contaba con 66 años de edad.
?Bocha? Ibáñez había nacido en Puerto General Belgrano el 12 de junio de 1943; era hijo de Francisco Ibáñez (militar) e Inés de Angelis.
Desde 1987 estaba radicado en esta ciudad, junto a su esposa y compañera Felicinda del Carmen Fuertes. Dedicó su actividad laboral a publicidad y ventas, donde supo cosechar infinidad de amigos, que lo hicieron sentirse todo un tandilense de alma.
Sus hijos Hernán, Paula, Silvina y Martín; sus nietos Franco, Milagros, Angelina y Nicole; y sus hijos políticos Pablo Alvarez y Soledad Rivas, expresan que ?siempre vas a estar entre nosotros y nunca te vamos a olvidar, Bochita?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
MIRTA ALCIRA SANTOS de LOPEZ
Tras soportar los procesos de una cruel enfermedad, el pasado martes 18 del corriente partió de este mundo Mirta Alcira Santos de López, de tan solo 50 años de edad.
La recuerdan por siempre: su esposo Roberto López; sus hijos: Claudio, Alejandro y Oscar; sus nietos: Alexander, Santiago, Tatiana, Mateo, Ariadna, Julieta y Nicolás; sus hijos políticos: Ricardo, Sandra y Valeria; al igual que sus hermanos: Ramón, Jorge, Héctor y demás familiares.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ELEUTERIO GILBERTO GANDERATZ
Cuando contaba con 87 años de edad, el pasado domingo 23 del corriente falleció Eleuterio Gilberto Ganderatz, causando dolor y pesar entre sus seres queridos.
Eleuterio nació el 9 de octubre de 1922, y durante su vida realizó trabajos rurales, con muchas familias de la zona. Transitó muchos kilómetros en su bicicleta, que luego cambió por una moto Zanella, en la cual paseaba por las calles hasta su 84 años.
Fue un hombre muy activo, cultivaba su huerta, cortaba leña sentado en un tronco con una pequeña hachita.
Siempre será recordado por sus hijos, hijos políticos, nietas y bisnietas.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal.
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