Necrológicas
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailJUSTA EISMENDI LANDA de ORELLANO
Con muestras de pesar y tristeza fue recibida la noticia del fallecimiento de Justa Eismendi Landa de Orellano, una querida y apreciada mujer que contaba con 87 años de edad.
Justa nació en Rauch el 18 de diciembre de 1922; desde pequeña se crió junto a sus cuatro hermanos en Estación Egaña, cursando sus estudios primarios en la Escuela Nº 14.
A los 15 años se casó con Ceferino Orellano, se radicaron en Rauch, donde nacieron sus cinco hijos: Víctor Ramón, Luis Alberto (f), Hugo César, Héctor Tomás y José Angel.
En 1954, Ceferino es trasladado a la estación ferroviaria de Tandil, por lo que la familia se radica en esta ciudad y en 1959, Justa comienza a trabajar en el Hotel Crillón, hasta alcanzar su merecida jubilación.
Con el transcurrir del tiempo, se fueron sumando a la familia sus hijas políticas: Nelda N. Salas, Sara D. Gutiérrez y Lidia Maggio; sus nietos César, Hugo, Marcelo, Adrián, Juan Cruz, Claudia, Cristina, Laura, Luciana, Paola y Florencia, hasta que finalmente tuvo la satisfacción de conocer a sus bisnietos: María Paz, Lucía, Agostina, Victoria, Jazmín, Augusto, Ignacio, Tomás, Matías, Martín, Ramiro y Agustín.
Llegó la partida… y como hubiese querido, sus cenizas volvieron a su querida Egaña, donde fue tan feliz.
Justa tuvo una vida llena de sacrificios y pérdidas. Como buena vasca, siempre puso empuje, voluntad, trabajo y honestidad a cada tarea que emprendió. Ese es su legado: ¡siempre dar lo mejor y nunca claudicar!
?Querida abuela descansa en paz… hasta que nos volvamos a encontrar?.
(Tus queridos nietos).
ROSA IRIS PANE de BICONDO
A la edad de 82 años, el pasado miércoles 26 de mayo falleció Rosa Iris Pane de Bicondo, dejando dolor y angustia entre sus familiares y amistades.
Rosa nació en Azul el 22 de enero de 1928; pasó su juventud en el paraje La Colorada, donde contrajo matrimonio con Martín Luis Bicondo, y nació su primera hija: Marta Alicia; en 1950 deciden radicarse en esta ciudad y cumplen el sueño de la casa propia, radicándose en el paraje Salto de Piedra, cerca de La Vasconia.
Luego se trasladan a la ciudad, afincándose en calle Beiró al 500 de Villa Italia, donde llegó su hijo Oscar Alfredo.
Tiempo después se sumaron a la familia, su yerno Diego Hugo Martínez y su nuera Felisa Noemí Sein; quienes le dieron la alegría de disfrutar de sus nietos: Alicia Iris, Hugo Agustín y Paola Soledad, Cristina Mabel y Guillermo Oscar Bicondo; y sus bisnietos: Natalia Andrea, Lautaro Daniel y María Aldana Confalonieri, Lorena y Diego Aurelio Martínez, Cristian Iván Eberle y Martina Coronel.
Rosa fue una gran mujer, esposa y madre entregada a sus deberes de ama de casa, orgullosa de su descendencia, de su casa y de sus plantas.
Cosechó muchas amistades, en sus últimos años concurrió al Centro de Jubilados de calle Ameghino, en Villa Italia y disfrutó de muchos viajes conociendo la Argentina.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
LUISA ANGELA YEFFAL de LESCANO
De manera inesperada, el pasado viernes 4 del corriente se apagó la vida de Luisa Angela Yeffal de Lescano, una querida y estimada mujer que contaba con 81 años de edad.
?La abuela Luisa? había nacido el 4 de diciembre de 1928 en Rauch y luego se radicó en esta ciudad. Había contraído matrimonio con Pedro Lescano (f) y tuvieron ocho hijos, que siempre estuvieron a su lado.
?Abuela: te extrañaremos siempre? (Tus hijos, hijos políticos, nietos y bisnietos).
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
DELIA RUSSO de ALGAÑARAZ
Cuando contaba con 82 años de edad, el pasado sábado 5 del corriente falleció Delia Russo de Algañaraz, dejando pesar y tristeza entre sus seres queridos.
Delia nació en esta ciudad el 23 de enero de 1928 y desde muy chica desempeñó su actividad laboral como una eficiente y trabajadora ama de casa.
En su juventud se casó con José Agustín Algañaraz (f) y tuvieron siete hijos: Mary, Mirta, Susana, José, Norma, Mónica y Laura, que más tarde fueron sumando a la familia, a sus hijos políticos, nietos, bisnietos y tataranietos, quienes hoy lamentan profundamente su partida, pero queda en ellos la imagen de su figura, sabiendo que descansa en paz junto al Señor.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ANTONIA RAQUEL BENITEZ de DE LAFUENTE
El pasado martes 18 de mayo, se produjo el fallecimiento de Antonia Raquel Benítez de De Lafuente, una querida mujer que contaba con 86 años de edad y sus seres queridos la recuerdan así:
?Amiga… más que amiga, hermana. Fueron muchos años de compartir cosas, alegrías, tristezas, triunfos y fracasos.
Raquel, la amiga, la hermana que siempre estuvo a mi lado. La que siempre consagró su vida a la familia, a Dios y a la Virgen Madre, siendo integrante de la parroquia Nuestra Señora de Begoña, de la Congregación de las Hijas de María, de la Legión de María, del Apostolado de la Oración y también de la Guardia de Honor del Inmaculado Corazón de María.
Desde niña recibió su formación en el colegio religioso de la ciudad de Carhué, lugar del cual nunca se olvidó.
Su carácter dulce, amable, dispuesta siempre a dar una mano a quien la necesitara, formaban parte importante de su vida, lo cual le deparó el cariño y la amistad de quienes la trataban.
Raquel, amiga, hermana, si bien tu partida nos provocó gran dolor, ahora tenemos la paz y el consuelo que nos depara nuestra fe en Dios, ya que El te llamó a dormir el sueño de los justos hasta el día de la resurrección?.
(Tu amiga Edilma C. De Redondo)
MARIA VICENTA GALLARDO de CABALLERO
A la edad de 70 años, el pasado viernes 28 de mayo se apagó la vida de María Vicenta Gallardo de Caballero, causano dolor y angustia entre sus seres queridos.
?Chiquita? Caballero nació en esta ciudad el 21 de febrero de 1940; desde muy joven se dedicó a las tareas de ama de casa y a la profesión de modista, además de cuidar a sus sobrinos.
Había conformado su hogar junto a su esposo Salvador Caballero (f), su hijo Ricardo, su nuera Mirta Esther Rodríguez y sus queridos nietos Salvador Emmanuel (12) y Yesica Edith (17), quienes hoy lamentan su partida y elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma.
Actualmente estaba al cuidado de sus sobrinas Débora y Lorena y además era integrante de Testigos de Jehová, hasta que una prolongada dolencia la apartó de este mundo.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
JUAN CARLOS FERRETTI
El pasado sábado 29 del corriente recibimos la lamentable e inesperada noticia del fallecimiento de Juan Carlos Ferretti, un conocido y respetado hombre que contaba con 64 años de edad.
Juan Carlos nació un 06 de mayo de 1946, hijo único de Luís Ferrettí y Carolina Grasetti.
Estudió en el Colegio Militar de la Nación donde se recibió como subteniente del arma de Caballería. Sus destinos transcurrieron en Campo de Mayo, Villaguay, Tandil y Santa Fe. Decidiendo retirarse en este último para radicarse en la ciudad que eligió para vivir, Tandil.
Amante de los perros y los caballos, dedicó toda su vida a sus cuidados, crianza y adiestramiento.
Siendo socio del Club Hípico Tandil, se desempeñó como profesor de Equitación, trabajo que amaba y disfrutaba junto a sus alumnos, hoy gratamente recordado por ellos.
Siempre rodeado de amigos, con los cuales compartía otra de sus pasiones, la buena comida y reuniones en la Asociación de Colombófilos.
Hoy, sentimos tu vacío con mucho dolor. Te recordaremos siempre Mary, Dolores, Rosario, Claudia, tus nietos, familiares y amigos.
Que descanses en paz.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
JORGE ALBERTO GAETE
A las edad de 63 años, el pasado lunes 7 del corriente dejó de existir Jorge Alberto Gaete, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades, que lo recuerdan así:
?Gracias por tu amistad. Dios te puso alas para que llegues al Cielo, como los pájaros para darte la libertad que tanto te gustó.
Te extrañamos mucho. Te llevamos en nuestro corazón. Amigo ?Vasco?, estarás con nosotras en las flores, en la risa y en el sol. ¡Te amamos!?. (Liliana e Irma).
SUSANA NOEMI ABACA de ACUÑA
El pasado miércoles 2 del corriente se apagó la vida de Susana Noemí Abaca de Acuña, una querida y apreciada mujer que contaba con 62 años de edad.
Susana nació en Coronel Pringles el 23 de septiembre de 1947; desde muy joven se dedicó a las tareas de ama de casa; conformó su hogar junto a su esposo Ezequiel ?Coco? Acuña; sus hijos Julio, Nancy, Mónica, Darío y Carlitos; además de sus hijos políticos y nietos.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal.
Dedicatoria:
?Duérmete madrecita del alma mía y que el Dios de los Cielos, tú me bendigas.
Duérmete madrecita con el sueño de los rosales que amanecen con rosas y no lo saben.
Madrecita del alma, tu me dormías cuando yo apenas era grano de vida. Ahora que ya soy grande, te canto porque sueñes de nuevo con duendes y hadas. ¡Mi madrecita! y que el Dios de los Cielos, tú me bendigas?.
MARCELO JOSE BENEDICTO DADARIO
Cuando contaba con 84 años de edad, el pasado sábado 5 del corriente falleció Marcelo José Benedicto Dadario, dejando tristeza y angustia entre sus seres queridos.
Marcelo nació en esta ciudad el 7 de mayo de 1926; desde muy joven dedicó su actividad laboral como empleado de la empresa Magnasco y luego de La Serenísima, hasta alcanzar su merecida jubilación.
En su juventud contrajo matrimonio con Deolinda Esther Vecino y fue buen padre de su hijo Marcelo David, que más tarde sumó a la familia a su nuera Natalia Passarelli y a sus nietos Magalí, Tiziano y Milena, que lamentan su partida y piden una oración en su memoria.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque El Paraíso.
IGNACIO MARTIN ZUMARRAGA
De manera inesperada, el pasado sábado 5 del corriente falleció Ignacio Martín Zumarraga, un querido hombre que contaba con 34 años de edad.
?Nacho? nació en esta ciudad el 18 de marzo de 1976 y sus seres queridos lo despiden con la oración de San Agustín:
?No llores si me amas, si conocieras el don de Dios y lo que es el cielo.
Si pudieras oír el cántico de los ángeles, y verme en medio de ellos.
Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos, los horizontes, los campos y los nuevos senderos que atravieso.
Si por un instante pudieras contemplar como yo, la belleza ante la cual las bellezas palidecen.
¿Tu me has visto, me has amado en el país de las sombras y no te resignas a verme y amarme en el país de las inmutables realidades?
Créeme. Cuando la muerte venga a romper las ligaduras como ha roto las que a mí me encadenaban, cuando llegue un día que Dios ha fijado y conoce, y tu alma venga a este cielo en que te ha precedido la mía, ese día volverás a verme, sentirás que te sigo amando, que te amé, y encontrarás mi corazón con todas sus ternuras purificadas.
Volverás a verme en transfiguración, en éxtasis, feliz, ya no esperando la muerte, sino avanzando conmigo, que te llevaré de la mano por senderos nuevos de Luz y de Vida.
Enjuga tu llanto y no llores si me amas?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
EDUARDO DOMINGO MORRONE
El pasado martes 1 del corriente, tras soportar los procesos de una prolongada dolencia, falleció Eduardo Domingo Morrone, un conocido y respetado hombre que contaba con 66 años de edad.
?Tito? Morrone nació en esta ciudad el 10 de agosto de 1943 y muy joven ingresó a trabajar en el ferrocarril, que lo tuvo entre sus integrantes por espacio de 30 años, para luego desempeñarse como empleado de vigilancia.
Estaba casado con Ana María Nabeyra, y tuvieron cuatro hijos: Oscar Eduardo, Walter Marcelo, Claudio César y Martín Sebastián, que con el paso de los años fueron sumando a la familia a sus hijas políticas, nietos y bisnietos.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
NILDA ELICINA CESARIO de FERNANDEZ
A la edad de 78 años, el pasado martes 1 del corriente se apagó la vida de Nilda Elicina Cesario de Fernández, causando dolor y tristeza entre sus seres queridos, que la recuerdan así:
?Coca: mujer generosa, humilde, lograste el amor de algunos. Pero tus plegarias diarias no pudieron cristalizar un sueño simple que te fue arrebatado, quién sabe con que fin. Tu convicción nos hace pensar que serás recompensada con la paz y el amor eterno, tan desvalorizado en esta vida?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios