Necrológicas
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En trágicas circunstancias, cuando trabajaba sobre un techo, a la edad de 65 años, el pasado domingo 25 de julio falleció Aníbal Antonio Mendoza, dejando pesar y tristeza entre sus familiares y amistades.
Aníbal nació en Magdalena, un pueblito cercano a La Plata; luego su niñez transcurrió en Matienzo (Lobería); pasado los años se volvió a su tierra, donde tuvo a sus hijos; y finalmente, conoció a Rosa y se radicaron en Napaleofú, donde vivieron años hermosos.
?Nos queda un vacío enorme, con tantos recuerdos que nos hacen superar el dolor de no tenerte. Gracias esposo, padre, hermano, abuelo y bisabuelo por darnos toda tu vida. ¡Jamás te olvidaremos!.
(Rosa y tu familia).
JOSE LUIS ESPIE
El pasado martes 27 de julio se apagó la vida de José Luis Espie, nativo de Coronel Pringles, donde pasó toda su vida y desarrolló allí su actividad laboral en el Haras ?Coronel Pringles?.
Estaba casado con Graciela Beatriz Ortiz y era padre de siete hijos que supo educar y formar como personas de bien, quienes lo llenaron de cuidados y de amor hasta las últimas horas de su vida.
Desde el mes de noviembre sufrió una cruel enfermedad que lo obligó a radicarse en esta ciudad, con la que luchó enfrentándose a todos los tratamientos indicados, hasta que sus fuerzas claudicaron.
Amado y cuidado por su esposa y sus hijos: Valeria, Fernando, Federico, Yamila, Nadia, Lourdes, su pequeña María José y su hermana Graciela, partió a la Casa del Padre rodeado de amor y acompañado permanentemente por esta familia que tanto amó y lo amará eternamente.
Gracias por tu ejemplo, por tu hombría de bien y tu bondad. Estarás eternamente con nosotros querido ?Galleguito?.
ANTONIO SANTIAGO COLOMBO
?Cerca de las 13,30 del pasado lunes 19 de julio el gran corazón de Antonio Santiago Colombo dijo basta?
Tito nació en Tandil el 13 de diciembre del año 1931. vivió su infancia rodeado de sus padres y sus tres hermanas: Angelita, Rosita y Chiquita, siguió su camino hasta que conoció a la que fuera su esposa Pety con la que tuvo dos hijas fruto de ese amor: Laura y Alejandra.
Trabajó toda su vida sin parar para darle lo mejor a su familia y progresar en la vida?
Desde una cirugía del año 2009 su vida comenzó a consumirse de a poco?terminando con el sin merecerlo hace menos de una semana?
Abuelo: Otra vez en este año golpea a nuestra puerta la tristeza, esa tristeza que no tiene consuelo, que te hace doler más allá del cuerpo, esa tristeza que te raja el alma. Es un dolor inexplicable, una impotencia que desborda del ser?
No merecías todo esto, desde septiembre que la venimos luchando todos, en el camino quedó la abuela y nosotras seguimos adelante por vos?
Ya estás tranquilo y sin sufrir, y al lado de tu Pety, tu compañera de vida desde hacia 55 años?
Espero que desde donde estés nos guíes junto a la abuela por el buen camino y que nos den fuerzas para afrontar tantos golpes?
Por siempre vas a estar en nuestros corazones y siempre te vamos a amar
Te extrañamos mucho?.
Tu hija Ale, y nietas Mili y Meli.
CORA Z. P. de LOZANO
En la ciudad de Mar del Plata, el pasado miércoles 21 de julio, falleció Cora Z. P. de Lozano ?Titina?, de 82 años de edad y sus seres queridos la recuerdan así:
?Mami, querida suegra, amiga incondicional, consejera, fuiste mi suegra y mi segunda mamá.
Madre de lujo para tu hijo y tus nietas Jime y José. Hace días que te
fuiste, tu permanente risa, tu buen humor, tu alegría y tu voz la sentimos en todo momento del día.
Bueno querida abuela, madre, suegra y amiga incondicional para todo, te amaremos y siempre estarás con todos nosotros. Que pena que te fuiste así, sin aviso y dejando un dolor y un gran vacío en todos nosotros.
Que en el cielo junto a tu querido esposo, tus hermanos y sobrinos descanses en paz.
Te amaremos por siempre tu hijo Daniel, tu nuera Silvia, tus nietas Jime y José, tu hermana Gloria, tu cuñado Miguel, sobrinos y familiares, rezaremos por tu descanso.
JOSE ADRIAN BASUALDO
El pasado viernes 23 de julio se produjo el trágico fallecimiento de José Adrián Basualdo, que contaba con 20 años de edad.
?Piko? Basualdo había nacido en esta ciudad el 10 de julio de 1990, fue criado con la mejor mamá: Delis. Ella fue quien hizo que fuera como fue, una gran persona, trabajadora, cariñosa, responsable… él se hacía querer como sea.
Con el esfuerzo del día a día trabajando en la construcción de losas desde los 16 años, siendo bien consciente del trabajo que hacía y lo llevaba adelante de manera muy responsable. Nos dejó por falta de seguridad, ?él no era el ?pibito? que no sabía lo que hacía?.
?Nos dejaste tantos recuerdos hermosos, momentos inolvidables.
?Pikito?, te vamos a recordar por lo que fuiste como persona, increíble, hermoso, entusiasta, cumplidor, responsable…
Nunca nos va a entrar en la cabeza que ya no estás, te extrañamos… y siempre esperamos tu regreso con ese humor tan alegre y que me digas ?gorda lechona? y me cuentes las anécdotas de Anita, tu ahijada, y las de los chicos.
Te amo y lo voy a hacer siempre, te recordaremos con mucho amor.
Tu novia Viky, tu familia y amigos. Siempre estarás con nosotros?.
Dedicatoria:
?Amigo… qué difícil es escribirte, qué difícil es entender. Es increíble que te hayas tenido que ir tan pronto, con sólo 20 años y con toda una vida por delante.
Quisiera volver el tiempo atrás, decirte que te adoro, que sos increíble, pero no puedo. Nunca imaginé que iba a pasar por esto, que iba a perder a un gran amigo, a mi ?Pico?.
Vos no te merecías esto, yo sé que no te querías ir, yo sé que te querías quedar. Por eso no puedo entender a Dios, no puedo entender porqué siempre hace lo mismo y se lleva a tanta gente buena y con toda la vida por delante.
Negrito me quedaron tantas cosas por contarte, sobre todo los ?te quiero? que te diría si te tuviese conmigo. ¿Porqué será que cuando se va esa persona que tanto querés, te das cuenta de lo valioso que era para vos? Me lamento tanto por no habértelo dicho cuando estabas con nosotros.
Quiero que sepas que nunca te voy a olvidar, siempre te voy a recordar con una sonrisa, porque eso provocabas en mí y en todos, una sonrisa. Quizás ahora se me dificulte recordarte con una sonrisa, porque pienso en vos todo el día y las lágrimas caen solas.
No puedo dejar de pensar que ya no te voy a tener más, que no te voy a mandar más mensajes, que no vamos a poder ir al Dique un domingo, ni jugar un pool a cinema ni pasar esas tardes tan divertidas como las que pasábamos.
Veo tu número en mi celular y me dan ganas de llamarte y llamarte todo el día para que vuelvas con nosotros. Pero aunque me duela en el alma tengo que aceptar que estás allá y que no sé cuando nos vamos a volver a ver, y eso me duele mucho.
Todos hablan del destino, de que era tu hora ¿porqué te llegó la hora tan pronto? No entiendo, y nunca lo voy a entender, siento una gran impotencia por no haber podido hacer nada para que estés acá, un gran enojo con la vida, con Dios que en casos como éste es tan injusto. Fue todo tan rápido, que no te dio tiempo a nada. Quizás si hubieses tenido una oportunidad de pelearla, lucharla, hubieses logrado salir adelante, porque después de todos los golpes que te dio la vida siempre demostraste que fuiste un chico muy fuerte y eso admiraba de vos.
Me siento tan rara, no hay palabras para demostrar cómo me siento. Me parece mal reírme, divertirme, escuchar música, yo se que no hubieses querido verme así, porque era lo que más hacías y provocabas, pero es lo que siento. Escucho música y me acuerdo de lo mucho que te gustaba bailar, me río y me acuerdo de tu risa que me contagiaba todo el tiempo, y no puedo evitar estar triste.
Espero que desde donde estés nos des fuerzas, a tu gran familia, a tu gran amor y a nosotros tus amigos, para que estemos mejor y para que recordemos a Pico con una sonrisa hermosa como la que tenías vos Negrito.
Como te dije la última vez que te vi ¡nunca te voy a olvidar, amigo! Te voy a llevar por el resto de mi vida en mi corazón. Te adoro?.
?La Quiroguita?
(como me decías)
y todos tus amigos que también te adoran.
ALICIA NOEMI ARBILLA de CORTEJARENA
A los 83 años de edad, el pasado sábado 19 de junio se apagó la vida de Alicia Noemí Arbilla de Cortejarena y sus seres queridos la recuerdan así:
?Vieja, hace un mes que dejaste un vacío tan grande, que tratamos de llenarlo recordando lo que fuiste. Esposa, madre, abuela y suegra ejemplar, siempre dispuesta a todo y para todos.
¿Quién no comió tus ravioles?
¿Quién no comió tus pasteles?
¿Quién no usó algo tejido por vos?
Y así como eras, activa y andariega, un día nos diste un susto, que en tres días se convirtió en un gran dolor. Pero podés estar en paz porque nos diste lo mejor que una persona nos puede dar.
Tenemos un hermoso e inmenso recuerdo tuyo, por lo mucho que significaste para cada uno de nosotros.
Le pido a Dios que te cuide como vos nos cuidaste a nosotros, que te ame como nos amaste y que te acompañe como nos acompañaste en cada momento de nuestras vidas.
No te olvidaremos vieja!!!
El viejo, Norma, Ricardo, Aníbal, Angel, Sara, Marta, Maru, Matías, Juani, Aldana, Andrés, Iñaki, Fermín, Agustín, Micaela, Juan Bautista, Cata y Benja?.
CARLOS ALBERTO ATENCIO
En las trágicas circunstancias que diéramos a conocer oportunamente, el pasado viernes 23 de julio falleció Carlos Alberto Atencio, un querido y respetado policía que contaba con 47 años de edad.
Carlos había nacido el 27 de julio de 1962 en General Alvear (provincia de Buenos Aires); cursó sus estudios primarios en la Escuela Nº 1 de esa localidad.
A los 13 años dejó de estudiar para trabajar y ayudar a sus padres; desempeñándose como albañil hasta que en 1986 -el 4 de julio- ingresó en la policía en la división de Seguridad Vial, primero en su ciudad natal y luego, agosto de 1999, los comenzó a hacer en Tandil.
En 1988 se casó con Julia Elena Balda, con quien tuvo cuatro hijos: Ruth Soledad (21), Juan Martín (18), José María (14) y Rocío (12).
Fue una persona que se caracterizó por su solidaridad y bondad. Desde el año 2001 y hasta 2004 desarrolló tareas solidarias en una Iglesia Evangélica donde funcionaba un comedor para niños.
En 1999 dio albergue a un abuelo desamparado hasta 2006. Gracias a todo esto es que ha cosechado numerosas amistades.
Siempre luchó por toda su familia dándoles el ejemplo con su fuerza y todo su afán por superarse.
Este año se recibió en Bachiller de adultos, estudios que cursó en la Escuela Técnica Nº 1 ?VI Brigada Aérea?, donde era abanderado con un promedio de 9,27. Llevó una vida muy justa, pero llena de felicidad y proyectos.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal
FRANCISCO ORTEGA
?Lo recuerdo con una sonrisa, boina en la cabeza, ladrillo caliente en los pies, contando sus viajes por rutas olvidadas a bordo de una Chevrolet del año ?34, cuando vendía salamines y quesos en localidades cercanas y en pueblos fantasmas de la Provincia, donde sólo pocos comerciantes llegaban, Don Ortega estaba ahí.
Era fiel conocedor de ?la calle?, la que había sido su escuela en la vida desde que a los nueve años dejó los libros y se puso a escribir su propia historia, ayudando a sus padres en la crianza de sus seis hermanos. Así, cuando rozaba la pubertad, entró a trabajar en el almacén Las Colinas.
Esas casualidades del destino -las que ahora pienso son dignas de una novela, tal como le gustaba bromear- lo toparon con un empleado alemán que le regaló ?la formula? para elaborar salamines. Era una herencia secreta la que el germano le garabateó en una hoja de papel. ?Toma pibe, quizás algún día te haga falta?, le dijo.
Entonces se largó a la alquimia de los chacinados y el almacén vio nacer el-ahora-célebre ?salamín tandilero?, delicia que los viajantes consumían y divulgaban por doquier. Porque ?los milagros no se esperan, se fabrican?, como dijera hace unas semanas atrás en la clínica. Y mi abuelo fabricó muchos: primero fue el reparto independiente, luego un frigorífico en Ayacucho y más tarde, en 1958, escribió su capítulo bisagra.
Aquel año nacía ?Francisco Ortega y Cia.?, la fábrica que llegó a contar con 40 empleados que producían 25 mil kilos mensuales de embutidos. A estas alturas, Don Ortega ya estaba consagrado entre los pioneros de la industria tandilense. No obstante, fue por más: de su experimentación con la cutter de la época nació el ?picado fino?, una novedosa variedad que trascendió los tiempos y sigue deleitando paladares. Fueron los años dorados de la empresa.
Sin embargo, los vaivenes del país terminaron por quebrantarla. En 1982, tras haber resistido los durísimos planes económicos, la fábrica cerraba sus puertas. Imagino la desazón de esos días, pero la familia siguió su camino y el abuelo crió a tres hijos y tuvo tiempo para sus ochos nietos. Luego los caprichos del cielo quisieron que sea su compañera ??La Chola?- la primera en irse, lo que supuso un vacío irreparable?
Y ya no alcanzan unos pocos caracteres para narrar su paso por el boxeo ?alias Kid-Colina-, su encuentro con terratenientes de la pampa húmeda, sus andanzas en moto a los ochenta y pico, etc, etc. Y los años nunca le pesaron, tenía 94 cuando se detuvo su reloj biológico. No había sufrido ninguna enfermedad, sólo ?se fue apagando de a poco?, acaso como una obra en la que el telón se va cerrando despacio, al menos hasta la próxima función, abuelo, cuando compartamos una Hesperidina vaya a saber uno dónde.
MARIA ANGELICA GRAZZIA de CONTE
Cuando contaba con 89 años de edad, el pasado martes 3 del corriente se apagó la vida de María Angélica Grazzia de Conte, causando dolor y tristeza entre sus seres queridos.
María Angélica nació en Azul el 12 de noviembre de 1920, donde transcurrió su infancia, adolescencia y parte de su juventud; se casó con José Miguel Conte (89) y tuvieron cuatro hijos: Silvia Leticia,
Mirta Noemí, Miguel Angel y José María, que con el paso del tiempo le dieron ocho nietos y tres bisnietos.
A los 32 años se radicaron en esta ciudad, donde nació su último hijo: José María, viviendo en calle 9 del Julio 46 y desde hace unos 28 años estaba junto a su esposo, en calle Pinto 31.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
VICENTE MODAFFARI
El pasado domingo 1 del corriente se produjo el fallecimiento de Vicente Modaffari, un querido y respetado hombre que contaba con 61 años de edad.
Vicente nació en esta ciudad el 28 de marzo de 1949; era hijo de Roque Modaffari y Juana Ferraro, era el menor de diez hermanos: Julio, Francisco (f), María (f), Antonia, Marta, Carmela, Josefa, Nelly y Roque, con quienes compartió su adolescencia, hasta que un día decidió partir hacia Buenos Aires para probar suerte.
Allí conoció a Marciana Castaño, con quien se casó y vivió 38 años de matrimonio; luego regresó y trabajó como empleado de la fábrica Tandilfer, hasta que decidió abrir una despensa en calle Arenales al 400.
Tuvieron cuatro hijos: Sandra, Viviana, Walter y Maximiliano, que le regalaron la alegría de sus nietos: Gimena, Damián, Camila, Agustín, Diego, Valentina y Josefina, que lo llenaron de risas, juegos y abrazos, además de robarle una sonrisa en sus momentos más difíciles.
?Cómo recordarlo: era una persona extraordinaria, siempre estaba muy alegre, pendiente de lo que su familia necesitaba. Amaba ir a pescar con su gran amigo del alma: ?Tito? De Fino; también disfrutaba los domingos de asado en familia y tenía debilidad por su Ford Falcon?.
Luego de más de un año peleando con su enfermedad, llorando de impotencia sabiendo que no había marcha atrás, nos abandonó y se fue con su mamá, como él decía el último día ?mi mamá me llama y me voy?, dejando un vacío inexplicable.
Sus seres queridos agradecen a los médicos y enfermeras del Hospital Municipal Ramón Santamarina por la atención que le brindaron; al igual que a todos los vecinos que los acompañaron en este difícil momento.
?Siempre estarás presente en el corazón de todos sus seres más queridos, por todo el amor que nos brindó. Nunca te olvidaremos, fuiste gran esposo, padre, amigo, abuelo y por que no suegro. Descansa en paz?.
Dedicatoria
Pa: extrañarte es poco, necesitarte es poco, todo es poco en este momento. Se que están en paz e intentamos también estarlo nosotros.
Vamos a cuidar de tu gorda y vamos a estar bien. Te amamos con toda el alma y hoy el alma nos duele tanto. Fuiste el mejor papá del mundo. ¡Te queremos mucho!
Tus hijos.
JOSE GRAMUGLIA
Con pesar y tristeza fue recibida la noticia de la desaparición física de José Gramuglia, un querido y honesto convecino.
?Pepe? Gramuglia nació en esta ciudad; era hijo de una familia de inmigrantes italianos. Desde muy joven comenzó a trabajar en la vieja Escuela Granja, hoy Escuela Agrotécnica.
Su firma vocación y compromiso marcaron su camino. Los valores morales fueron los que orientaron su vida; la honestidad, el respeto, la solidaridad y la sinceridad lo caracterizaron siempre.
Pepe era de esos hombre que creían en la palabra dada. Atento siempre a las necesidades de los demás para ?dar una mano?. Luchador incansable, nunca se daba por vencido, pasó por situaciones difíciles de salud, las superaba y seguía adelante.
Su gran fuerza de voluntad y su tesón lo sostenían, él era muy protector de su familia. Fue un hombre sencillo e inteligente que supo disfrutar de las cosas simples e importantes de la vida.
Ayer iba a cumplir sus 84 años, pero el martes pasado nos dejó físicamente. Su recuerdo será imborrable en todas las personas que tuvieron la suerte de conocerlo de verdad. ¡Gracias Pepe!
Tu familia.
CARMEN FURFARO de LAFFONT
?Carmen ?como la llamaban todos- con sus 98 años fue una mujer que a pesar de su avanzada edad se hallaba completamente lúcida.
Mujer cálida, conversadora, de trato afable y de sabios consejos. Una simple pero fatal y accidental caída, hizo que ?a pesar de los cuidados médicos- en menos de treinta días le arrebatara la vida.
Fue la segunda hija de un matrimonio de italianos que había llegado desde su tierra natal buscando nuevos horizontes. No tuvo una infancia como las de muchas chicas, que comparten juegos y la felicidad de hallarse en familia, ya que poco después de radicarse en Buenos Aires, como otros tantos inmigrantes, y siendo muy pequeña vio truncada su felicidad de hogar cuando su padre se ausentara, sin que nunca más supiera de él ni el porqué de su abandono, circunstancia ésta que marcó profundamente su existencia y la de sus hermanos.
Su madre, con esa voluntad que nunca desfalleció y la tenacidad innata de su raza afrontó el desafío de seguir sola con sus cinco hijos, llevando adelante es hogar truncado, procurando sus recursos desempeñándose como enfermera, cumpliendo turnos de más de doce horas por día, obligándola a dejar el cuidado de sus pequeños hijos en diferentes colegios religiosos, que en aquellos años, dada la dificultad de la existencia oficiaban también de internados, permitiendo ser visitados solamente los fines de semana.
Ya adolescente colaboró con el sustento familiar desempeñando diferentes tareas en el Ministerio de Trabajo y Previsión. Su trato afable, cordial, inspirando de sabiduría, que le diera el acontecer de su vida hizo que llamara la atención de María Eva Duarte de Perón, asidua concurrente a ese organismo, quien la solicitó como una de sus secretarias.
Siempre en sus conversaciones recordaría tantas anécdotas de esa vida laboral y la gran bondad e inteligencia de esa extraordinaria e inimitable mujer que fue Evita.
Casada ya de grande, sobrevivió a su esposo y buscó en Tandil junto a su hermana y a sus sobrinos el acompañamiento a su existencia, la que prodigó siempre en ayudar a los que acudían a ella solicitándola.
En sus últimos días y en la agonía de su sufrimiento preguntaba si su padre se habría arrepentido de haber hecho abandono de su hogar.
Murió reconfortada con los auxilios de la sagrada religión, legando a los suyos sus cualidades positivas y esos cotidianos e invalorables momentos compartidos, que la mantendrán viva en la memoria de todos cuanto la conocieron.
MARIA IRMA LORENZO de PAREDES
El pasado miércoles 28 de julio nos dejó inesperadamente María Irma Lorenzo de Paredes, quien contaba con 86 años de edad.
Irma nació en esta ciudad, pasó su infancia y juventud en el paraje La Constancia, donde conoció a quien fuera su esposo: Lino Paredes.
Desde jovencita se dedicó a embellecer a sus hermanas y amigos, confeccionando sus vestidos.
Hace algunos años que habían dejado su casa en ?La Esmeralda? para radicarse en esta ciudad y continuar con su tarea, ahora embelleciendo a sus nietas con el vestido de los 15 años. Cosió hasta el último momento de su vida.
Se destacó por ser una madre cariñosa y una abuela complaciente con sus nietos. Dejó un profundo dolor en todos sus seres queridos.
ADELINA RIESGO DE SOSA
A la edad de 82 años, el pasado martes 3 del corriente se apagó la vida de Adelina Riesgo de Sosa, causando dolor y angustia entre sus familiares y amistades.
Adela, como la llamaban sus seres queridos, había nacido en Santa Rosa (La Pampa) y llegó a Tandil en el año 1948 junto a su esposo y su pequeña hija y se instalaron en el barrio militar, donde 4 años más tarde nació su segundo hijo.
Al poco tiempo comenzó a ejercer como maestra en la Escuela Nº 220 de ese barrio, llegando a ser directora al momento de su jubilación.
Fue integrándose junto a su familia a las actividades sociales y culturales de Tandil y formó parte del cuerpo de profesores de danzas de la Peña El Cielito y posteriormente junto a su esposo y amigos fundaron el Centro Tradicionalista Tandil donde tuvo una participación activa durante varios años.
Su dedicación principal fue su familia, donde dejó huellas profundas de valores éticos y morales. A lo largo de toda su vida cosechó el amor de su familia y el cariño y respeto de amigos que la recordarán siempre.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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