Necrológicas
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
NECROLOGICAS
HILDA MARGARITA LANDA de LAPPANO (
Cuando contaba con 71 años de edad, el psado martes 21 de febrero se apagó la vida de Hilda Margarita Landa de Lappano y sus seres queridos escribieron en su recuerdo:
“A veces la vida se empeña en probar si somos capaces de resistir al dolor, a veces la vida nos sacude las solapas y nos muestra su peor cara y de eso se tratan estas líneas, nada podrá ser tan doloroso como escribir para despedirte y lo voy a hacer desde la ternura, lo voy a hacer desde el amor que me produce recordarte Hilda querida, vieja querida.
Tengo guardado en mi recuerdo tantas noches de decirme abrigate que hace frio, lleva un pulóver para la vuelta, o de esa frazada que lo cubre a uno cuando niño y ese beso que más que una caricia de madre es una caricia de Dios, de esa mano apretada el primer día de clase y de ese abrazo interminable con la llegada del primer nieto, no se, es una avalancha de emociones que hacen sacudir el tiempo, siempre te he llevado en el corazón y ahora te llevo grabada en el alma también, quiero decirte mil gracias por tanta preocupación, por tanto cuidado y por tanto amor, gracias por tu tolerancia y tu sonrisa, sabe que en cada rincón de mí habita la música de tu voz y la contención de tu mirada.
Gracias vieja querida, trataré de ser mejor cada día para rendirte cada día un homenaje, mil gracias en nombre de mi familia y en el de cada persona que te conoció y supo de tu bondad… chau vieja, hasta cada momento”.
Fabián.
GUILLERMO RICARDO LETOILE
El pasado martes 14 de febrero se produjo el fallecimiento de Guillermo Ricardo Letoile, una querida persona que contaba con 60 años de edad.
Guillermo nació el 9 de junio de 1951; era hijo del matrimonio de Nilda Elba Méndez e Indolfo Letoile, conformando una familia junto a sus hermanas Graciela Silvia y Patricia Susana, además de su tía Cora Noemí Méndez de Ururzún.
En 1977 se casó con Sara Norma Alzugaray, de cuya unión nacieron sus hijos Guillermo Luciano, Fernando Ricardo y Juan Pablo, quienes llenaron su vida de orgullo y alegría por ser tres personas de bien, que más tarde se integraron a la familia su hija política Natalia Luna y después su nieta Federica, su gran amor.
Desde muy joven transitó por el camino del trabajo, siendo empleado de Fate, luego emprendió su actividad comercial: en principio se dedicó a la venta de neumáticos en Neumáticos Avenida, más tarde con una fábrica de jugos y por último fue empleado de Cerámica Valle Viejo, en su departamento de venta de ladrillos y después agregó venta de viguetas en toda la provincia, cosechando innumerables clientes y amigos, fue un incansable trabajador, con una capacidad admirable, todo era para su familia, nunca estaba cansado, nunca tenía un “no” para nadie.
Siempre estaba para colaborar con sus hijos, su esposa, sobrinos, madre, hermanas, para su primo Daniel, para sus compañeros de trabajo, o para el que precisara lo que sea.
Dedicatoria:
“Bueno ´pa, es muy difícil no tenerte, no escucharte, no recibir tus llamados diarios, te extrañamos mucho. Sabemos que estarás en la mesa celestial con Dios, hoy junto a tu madre que también se fue con vos y Tay, tu padre.
Qué podemos decirte, gracias por todo lo que nos diste, que fue mucho por tu ejemplo de trabajar y trabajar, ser honesto, generoso muy generoso, chinchudo pero no por eso dejaste de ser un padre que estabas muy presente en nuestras vidas y de toda la familia.
Siempre estabas para reunirnos a todos con los asados que hacía el tío Carlitos. Te extrañamos todos, todos, mucho.
También nos da mucha pena que tu nieta, tu princesa Federica, se haya perdido un abuelo tan bueno y generoso como vos. Te hacía falta otro tiempo más entre nosotros para disfrutarla y mimarla.
Bueno Viejo, estamos orgullosos de ser tus hijos y por habernos elegido esta mamá que nos queda, que te acompañó toda la vida. Hasta siempre. Toda tu familia con todo nuestro amor”.
– – – – – – – –
“Tan solo con 60 años nos dejaste sumidos en el dolor y angustia. Siempre te recordaremos como el gran hermano que fuiste, sabiendo que tu partida fue sin dolor y que siempre estarás en nuestro corazón”.
Graciela y Patricia.
NILDA ELBA MENDEZ de LETOILE
A los 89 años de edad, el pasado sábado 25 de febrero dejó este mundo Nilda Elba Méndez de Letoile, causando un gran dolor y vacío entre su familia y allegados.
Nilda había nacido en esta ciudad el 3 de febrero de 1923, estudio magisterio, dedicando su actividad laboral como empleada de ENTel, hasta que se jubiló en 1974.
Desde su juventud fue conformando una linda familia compuesta de tres hijos, siete nietos y tres bisnietas.
Quienes hoy la recuerdan con gran afecto, le desean que descanse en paz, tras una breve dolencia.
ELSA PAULA GOMEZ de GARCIA
Con pesar y tristeza fue recibida la noticia del fallecimiento de Elsa Paula Gómez de García, una querida y apreciada mujer que contaba con 86 años de edad.
Elsa había nacido el 4 de septiembre de 1925; era hija del matrimonio conformado por Ricardo Gómez y Lucía Bonadeo; cursó sus estudios primarios en la Escuela Nº 1 de Tandil, durante la década de 1930; años de autoritarismo en la sociedad y en la escuela que dejaron huellas en su personalidad, sufrimiento que perduró a lo largo de su vida.
Fue una muy buena lectora de textos y una analista minuciosa de la realidad pese a no haber tenido estudios secundarios ni universitarios, ya que en esas épocas las mujeres estaban mayoritariamente excluidas del acceso a los estudios superiores.
Entre sus vocaciones juveniles cabe destacar la del dibujo; si bien no se formó en Bellas Artes se educó en un clima familiar vinculado a la fotografía y la pintura pues su abuelo -Francisco Gómez y Cuellar, natural de Granada- obtuvo sus primeros diplomas y premios en la Escuela de Artes y Oficios de Bilbao en 1886, mientras que su padre Ricardo realizó diversas pinturas -aunque nunca se animó a exponerlas- restaurando inclusive la iglesia matriz con su amigo Ernesto Valor.
Elsa estuvo casada con Miguel García Rodríguez, oriundo de León (España) con quien compartió la vida hasta su temprana desaparición en 1969, matrimonio del cual nacieron dos hijos: Guillermo Miguel y Lucía Beatriz.
La vida de Elsa transcurrió rodeada del cariño de sus hijos, su hijo político Daniel, su nieto Emiliano, a quien cuidó con devoción, y su hija en el afecto, Ana M. Fazekas, así como de otros familiares y amigos queridos.
Su familia desea muy especialmente agradecer el cuidado y el gran afecto que le brindaron en sus últimos años las señoras Mirta, Claudia, Marta y en los momentos finales Ester y Norma. También a la asistente Silvia y en especial a Rosa, quien la acompañó en las tareas domésticas y en el afecto durante varios años. Asimismo quieren agradecer los cuidados médicos afectuosos brindados por Lucía Lago, Arturo Diez y Darío Aguera.
Sus restos, previo velatorio recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
MARCOS ANTONIO HARGUINDEGUY MENDIOROZ
A los 83 años de edad, el pasado sábado 25 de febrero se nos fue Marcos Antonio Harguindeguy Mendioroz, causando dolor y mucha tristeza entre sus familiares y amigos.
“Kaiku” Harguindeguy era hijo de Raimundo y María Magdalena, siendo el más chico de nueve hermanos.
Nació el 25 de abril de 1928; su infancia transcurrió en el establecimiento rural “La Magdalena” del paraje San Antonio: En 1940, viviendo en Tandil cursó sus estudios en el Colegio San José y en marzo de 1945 comenzó su actividad laboral, como empleado de La Agrícola Ganadera hasta 1953 cuando falleció su papá; junto a su hermano Pichón y su tío Martín se hacen cargo del campo.
Ese mismo año contrajo matrimonio con Berta N. Robertti y tuvieron cuatro hijos: Raimundo, Kapico, Ignacio y Magdalena.
En sus últimos años disfrutó de sus nietos y bisnietos con mucho cariño, quienes hoy extrañan su ausencia, pero queda en ellos la imagen de su figura sabiendo que descansa en paz junto a Dios.
Dedicatoria:
“Aita: hoy te lloro triste y apenado, angustiado y deprimido y me lo permito así porque así lo siento, pero aunque me cueste decírtelo, se que mañana muy pronto volveré a vivir el gozo de la vida llevando conmigo tu recuerdo y también tu compañía.
Mientras te digo todo esto, me parece imposible y busco íntimamente explicaciones. Mejor acepto la realidad y te despido, acepto tu muerte.
Aita aunque no comprendo nada siempre estarán en mi corazón”.
Kapico.
– – – – – – –
“Voy a crear un Cielo nuevo y una tierra nueva de lo pasado, no habrá recuerdo ni vendrá pensamiento, sino que habrá gozo y alegría perpetua”.
Isaías.
VICTOR MARTIN CAGNOLI
En las trágicas circunstancias que diéramos a conocer oportunamente, el pasado jueves 16 de febrero en Gorchs, falleció Víctor Martín Cagnoli. Su familia lo recuerda escribiendo lo siguiente:
“Empresario, nacido en Tandil, hijo de Norberto Cagnoli, de la reconocida firma de larga trayectoria en la ciudad. Su madre Cristina Hartmann, administrativa, su hermano menor Fernando Gastón Cagnoli, licenciado en Relaciones Internacionales, conforman los pilares más elementales en su vida.
Inicia sus primeros pasos en el Jardín de la Sonrisa. Luego cursa sus estudios primarios en el Colegio de la Sierra, donde su avidez creativa impresiona muy especialmente a su maestra de plástica Ana Martignoni, quien con entusiasmo lo hace elocuente a sus padres. Completa su educación primaria en el Colegio San José y allí abraza la fe católica por tradición familiar.
Al fallecer su padre, sus hermanos mayores; Fabio Norberto y Pablo Hugo Cagnoli, son partícipes directos en el apoyo incondicional para su formación superior.
Finaliza el estudio del idioma inglés en el Instituto de la profesora Graciela Prieto y luego prepara el ingreso a la Universidad guiado por Cecilia Filippini a quien estimaba profundamente.
Se radicó en Olivos y comenzó sus estudios en la Universidad de San Andrés, situada en Victoria.
Durante su período de formación conforma un grupo de notables compañeros quienes lo califican como el principal impulsor de estímulos en lo académico.
Luego se traslada a San Isidro y por último se establece en Belgrano. Comparte un maravilloso tiempo en compañía de su prima Liliana Cagnoli, su hermano Fernando y la visita continua de su amada familia, conservando siempre en su corazón a sus apreciados amigos de la infancia.
Realizó viajes de intercambio estudiantil a Suiza y Alemania. A su regreso cumplió con el requisito obligatorio de pasantías en una empresa líder en la elaboración y distribución de amoníaco: Carfi S.A., radicada en Garín, Partido de Escobar. Ocupó un lugar preponderante en la misma y se relacionó con personal del grupo Petrobras, quienes destacaron su emprendedora personalidad.
A su vez, concluyó su carrera en tiempo y forma. Se graduó a los 22 años de edad en la Licenciatura en Administración de Empresas.
Al año siguiente, regresó a su ciudad natal, por pedido expreso de sus hermanos, exitosos continuadores de la firma. La influencia familiar marca la impronta de un joven talentoso en el campo organizacional y de gestión, alcanzando los mayores logros en la Gerencia Comercial, junto a un grupo de profesionales de vasta experiencia y trayectoria de Cagnoli S.A.
Su vocación al trabajo, responsabilidad y compromiso permanente, abren sendos canales en las negociaciones. Viaja a Lima, Perú, y logra consolidar aspectos del comercio exterior.
Hace honor a la frase póstuma de su padre, acuñada en los jardines de la empresa familiar: “Los caminos de la industria y el comercio son interminables”.
Marca un perfil de liderazgo y probidad absoluta, ético, elegante, deja implícito en quienes lo conocen una persona alegre de hábitos sencillos.
Hijo ejemplar, amigo entrañable, hermano admirable, priorizaba a la familia, basado siempre en los valores humanos.
Deja como legado una fuente de inspiración permanente.
Falleció en Gorchs, partido de General Belgrano, en un infausto accidente a la edad de 28 años, aún cuando las puertas del cielo debieron haber esperado.
Agradezco por este medio, a todas y cada una de las personas que de una manera u otra, dejaron en mi corazón un sentimiento de pesar, con la más alta calidad humana. De igual manera expreso mi más sentido pésame a los familiares en general de Rita Giaconi, Daniel Mastropierro, y quien fuera novia de mí adorado hijo, Victoria Sánchez.
¡Que la Divina Providencia, porque así lo quiso, bendiga sus Almas!”.
Cristina Hartmann Cagnoli.
ALBERTO VENER
A la edad de 85 años, el pasado viernes 24 de febrero, se produjo el fallecimiento de Alberto Vener, causando dolor y pesar entre sus familiares y amigos.
Alberto nació en esta ciudad el 12 de febrero de 1927; era hijo de Octavio Vener y María Francisca Martínez; e integraba una familia numerosa compuesta por 14 hermanos, siendo a la vez mellizo con su hermana Leonor.
Desde muy joven se destacaron sus virtudes como hombre de trabajo y dedicación por su familia, motivos por los cuales es recordado con tanto cariño y respeto por sus hermanos y sobrinos.
A los treinta años marchó a Buenos Aires donde se desempeñó en la empresa Segba, hasta alcanzar su merecida jubilación.
Posteriormente, en 1990, regresó a esta ciudad y desde hace unos siete años soportaba con entereza una enfermedad que lo mantenía postrado, por lo cual sus hermanas Irma, Susana y Blanca lo cuidaron y asistieron con suma dedicación junto con Amelia que era su enfermera desde hace dos años.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
PEDRO CASTAÑO GARCIA
El pasado domingo 26 de febrero dejó de existir Pedro Castaño García, un querido y respetado hombre que contaba con 86 años de edad.
Pedro nació en Antas (Almería) el 4 de mayo de 1925; a los cuatro años llegó a la Argentina junto a su madre y hermano.
El 4 de septiembre de 1950 se casó con Nieves Sánchez (f) y fue buen padre de sus hijos: Rafael (f), Isabel, Juan Manuel, Pedro, Francisco, Roberto (f) y José Luis.
Se destacó por ser un hombre trabajador incansable, luchador, desempeñándose en el rubro papero y luego de camionero junto a sus hijos.
“Papá, Mamá, los extraño mucho”. (Tu hija Isabel).
RAUL LUIS FERNANDEZ
Con angustia y dolor, el pasado lunes 20 de febrero falleció Raúl Luis Fernández, un querido y respetado hombre que contaba con 85 años de edad.
“Titín: te queremos y te extrañamos… tu esposa, hijos, nietos, amigos y todo aquel que te conocía y sabía de tu honestidad, bondad y hombría de bien.
Fue una persona que siempre estaba pendiente del bienestar de la familia y sobre todo del futuro de sus hijos, que era su principal preocupación.
Atento siempre a lo que pasaba, luchador incansable, excelente padre.
Vivió una vida feliz, rodeada de todos sus seres queridos, quienes lo acompañaron hasta el día de su partida de este mundo”.
Sus exequias, previo velatorio, se efectuaron en el Cementerio Municipal.
CARLOS ALBERTO SOSA
Cuando contaba con 56 años de edad, el pasado martes 21 de febrero dejó de existir Carlos Alberto Sosa y su ahijada lo recuerda así:
“Carlitos… como todos te llamábamos ¡te fuiste tan joven!
Mientras tu salud te lo permitió amaste la libertad, los arroyos, la bicicleta, recorriendo con ella grandes distancias.
Pero por esas cosas justas o injustas, no somos quienes para juzgar, tu vida se tornó muy difícil, tan difícil, que los que te queríamos pedíamos a tu amada madre que te venga a buscar para que dejes de sufrir. Se hizo muy largo tu calvario. Diez años en los que fuiste perdiendo toda tu capacidad para valerte de vos mismo; con tu mirada transmitías tanto dolor.
Si al menos hubieras podido hablar, hubieras descargado tanta impotencia, la misma que sentíamos nosotros de no saber que pensabas, que pasaba por tu mente, de no poder ayudarte.
Pero ahora estamos seguros que estás libre al fin. Rodeado de ángeles junto a tu madre y agradeciendo a tus hermanas Marta y Olga por la dedicación y el amor que te dieron en tu difícil enfermedad.
¡Siempre te recordaremos! Querido Carlitos: que descanses en paz”.
LORENZA MARIA GONZALEZ de MUÑOZ ARIAS
El pasado martes 7 de febrero se apagó la vida de Lorenza María González de Muñoz, una querida y estimada mujer que contaba con 66 años de edad.
Lorenza nació en Río Negro el 22 de junio de 1945 y en su juventud conformó su hogar, casándose con José Miguel Muñoz Arias, con quien mantuvo cincuenta años de matrimonio, acompañados de sus seis hijos de los cuales viven cuatro: Mirta, Celia, Magdalena y Miguel.
Con el transcurrir del tiempo fueron llegando sus doce nietos: Maximiliano, Maricel, Alexis, Gabriel, Jonathan, Malena, Yamila, Brisa, Daiana, Milagros Jael e Isaac y tres bisnietos: Francisco, Axel y Tiziano.
Con su esposo compartió su Ministerio Pastoral y fueron fundadores de dos Iglesias Evangélicas en Tandil, y de otras en ciudades aledañas. En su vida ministerial trabajó con denuedo llevando la palabra de Dios a los necesitados, visitó enfermos, animaba a los desalentados, y realizaba actividades de caridad. Siempre dispuesta a ayudar a los que llamaba “mis hijos espirituales”.
La recordaremos como una esposa fiel, a quien su esposo alababa constantemente, temerosa de Dios y en constante oración. Mujer virtuosa y madre ejemplar. Abuela extraordinaria y bisabuela maravillosa. Hermana y tía confiable. Sus discípulos la recordarán como una gran maestra en la Fe.
Reconocemos que descansas en los brazos de Dios, porque fuimos testigos de tu hermosa obra y labor. Te ganaste ese lugar cerquita de Dios, dedicaste tu vida a él. ¡Te amamos!
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
VICTOR LARZABAL
Cuando contaba con 74 años de edad, el pasado jueves 16 de febrero dejó de existir Víctor Larzabal, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amigos.
“Chicho” Larzabal nació el 24 de julio de 1937 en Francia (departamento Finisterre). Junto a sus padres y hermanos se radicaron en esta ciudad en 1948; cursó sus estudios en el Colegio San José.
Desde chico fue un apasionado por el deporte, practicó básquetbol en el club Gimnasia y Esgrima. Además junto a sus amigos integró un grupo de bailes vascos.
Así conoció a Marta L. Moroso, con quien ser casó en 1960 y conformó una hermosa familia unida en el amor y el respeto; tuvieron cuatro hijos: Daniel, Fernando, Luján y Ariel, que con el paso del tiempo le dieron la alegría de disfrutar del cariño de cinco nietos: Macarena, Florencia, Juliana, Agustín y Federico.
Trabajó desde los 18 años en Metalúrgica Tandil, donde cosechó innumerables amistades a lo largo de 40 años de esfuerzo y dedicación.
Integró la Cooperadora del Jardín Nº 903 durante casi 25 años; también formó parte de la comisión directiva del Club Uncas durante muchos años y colaboró con la subcomisión de Hockey donde jugaban sus hijos, acompañándolos siempre en todas sus actividades. Durante ese período también formó parte de la Federación de Hockey.
Siempre se destacó por poner el corazón en todo lo que hacía, por ser un hombre trabajador, honrado y querido por todo el que lo conocía. Será extrañado y recordado siempre con mucho amor.
Dedicatoria:
Papa:
Casi en silencio, imperceptible,
te fuiste como en puntitas de pie,
siguiendo amigos de siempre
que también una vez lloramos.
Fue un placer verte sonreír
palpitando los últimos resultados
de tu “Boca” querido,
que te tenía en ascuas, embelesado.
Sereno y hermoso te tendremos
en nuestros corazones,
como la familia que formaste,
fruto del amor, la bondad
y de los buenos valores.
Te deseamos un buen viaje,
que tengas mucha paz,
y danos fuerzas,
que te vamos a extrañar.
Ahora sos nuestro angelito…
Te amamos. Tu familia.
RAFAEL ANGEL NIEVA
En trágicas circunstancias, el pasado lunes 20 de febrero se produjo el fallecimiento de Rafael Angel Nieva, una querida persona que contaba con 29 años de edad.
“El Cordobés” Nieva nació el 16 de octubre de 1983; y actualmente se desempeñaba laboralmente como empleado de una empresa cerealera.
Su partida es lamentada profundamente por su madre Argentina Pagnuti, al igual que sus hermanos Teresa, Fabián, Jorge, Yesica, Micaela, Analía y Ricardo, quienes elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios